Club de las Ciencias Forenses

Fundación Universitaria Behavior & Law

El papel del Antropólogo Forense en la investigación criminal. Club Ciencias Forenses.

El papel del Antropólogo Forense en la investigación criminal. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “El papel del antropólogo forense en la investigación de una muerte”, de la autora Vanessa Stanojevich de la Universidad de Ontario (Canadá), sobre la función del antropólogo forense en la investigación criminal.

El papel que juega un antropólogo forense en la investigación de una muerte es crucial en el campo de la ciencia forense. Los antropólogos forenses entienden las formas y variaciones de las distintas propiedades del esqueleto y aplican su conocimiento con el fin de obtener conclusiones lógicas. El objetivo principal de un antropólogo forense es procesar la escena del crimen, examinar y procesar restos, realizar un perfil biológico, compilar la información adecuada y testificar en los juicios.

Los antropólogos forenses contribuyen al procesamiento de la escena y ubicación de los restos enterrados proporcionando a las fuerzas del orden su asesoramiento durante una investigación. Cuando un antropólogo forense acude a la escena debe desempeñar varias funciones. En primer lugar, debe llevar a cabo “la identificación in situ de los restos desperdigados tal y como se hallan para determinar si son humanos”. Tras lo cual, debe crear una zona de seguridad donde “los materiales provenientes de la tumba y sus alrededores son sistemáticamente examinados para revelar restos humanos, artefactos, fibras e insectos relacionados. Por último, el antropólogo establecerá una zona de excavación; incluyendo el examen de diversas plantas, materiales de la tierra, metales y sedimentos. Los antropólogos forenses deben ser capaces de diferenciar entre restos humanos y no humanos, y son asimismo capaces de realizar un análisis tafonómico (estudio de los procesos de fosilización) y un examen de los tejidos blandos para poder procesar y examinar los restos eficazmente. Una vez que el experto ha determinado si los huesos son de un cuerpo humano, es entonces cuando realiza el análisis tafonómico. Los antropólogos forenses examinan igualmente “los cambios en los tejidos blandos, incluyendo las tasas y patrones de descomposición, amputaciones, desmembramientos de partes del cuerpo y modificaciones de tejidos blandos y huesos” para realizar un análisis adecuado de los restos. Así pues, tanto la distinción de los restos como el análisis tafonómico y el examen de los tejidos blandos sirven para determinar si los indicios hallados son importantes para la investigación. Por otro lado, los antropólogos forenses facilitan la identificación de los cuerpos no identificados gracias al perfil biológico que proporciona sus rasgos físicos. Existen varios factores coadyuvantes que ayudan a éstos profesionales a determinar la edad, sexo y estatura de un individuo. Cuando el antropólogo forense debe determinar la edad, primero debe poner en práctica sus conocimientos acerca del desarrollo esquelético y dental para establecer sus conclusiones. Con el fin de determinar el sexo, “los huesos de la cadera presentan los elementos más sexualmente dismórficos del esqueleto”, por tanto son un elemento crucial en la determinación del género. Los antropólogos pueden indicar la diferencia entre la pelvis de un hombre y la de una mujer, principalmente debido a “las diferencias específicas entre los sexos en el tamaño y la forma”. A la hora de determinar la estatura, existen muchas técnicas que se pueden utilizar. No obstante, los “resultados más fiables se basan en el tamaño de los huesos largos y en particular de los huesos de las extremidades inferiores”, es decir el uso de la alometría. Los diferentes conocimientos que los antropólogos aplican en su trabajo ayudan a la determinación de la edad, el sexo biológico y la estatura del sujeto; generando de este modo un perfil biológico de un hasta ahora individuo desconocido. Por otra parte, las evidencias que un antropólogo forense presenta a un médico forense son fundamentales para la comprensión y determinación de la causa de la muerte en una investigación. Los antropólogos forenses “clasifican comúnmente los sucesos traumáticos como producidos por incisiones, traumatismos o armas de fuego”. Estas lesiones en última instancia, ayudan al antropólogo forense a proporcionar al médico forense la información necesaria para determinar la causa de la muerte, en base a los daños que presentan los huesos. Se puede considerar a un antropólogo forense un experto en su campo de estudio. Se espera que estos especialistas forenses, y otros científicos forenses, documenten todos los procedimientos con la mayor precisión. Los antropólogos deben incluir un “registro completo de mediciones y determinaciones antropológicas”, así como análisis tafonómicos, perfiles biológicos, personalización de las características y pruebas de traumatismos perimortem. En consecuencia, es necesaria la información y el testimonio de los científicos forenses, puesto que es de gran ayuda para la resolución de la investigación de una muerte, proporcionando al sistema judicial una explicación científica de las evidencias.

Los antropólogos forenses juegan un papel importante en la determinación de la causa de la muerte en una investigación. Estos profesionales trabajan juntos con el fin de sacar conclusiones de las pruebas, sobre todo aplicando su conocimiento del esqueleto humano a un caso o sujeto en cuestión. El objetivo principal de un antropólogo forense es procesar la escena del delito, examinar y procesar los restos biológicos, crear un perfil biológico, proporcionar la información adecuada acerca de sus conclusiones, y testificar en los juicios. Su conocimiento del cuerpo humano contribuye a la resolución de investigaciones, proporcionando a las fuerzas del orden las respuestas y conclusiones de un experto, lo cual en definitiva ayuda al esclarecimiento de cualquier caso.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno

Asesinatos en masa. Club Ciencias Forenses.

Asesinatos en masa. Club Ciencias Forenses.

Asesinatos en masa. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les ofrecemos un resumen del artículo “Asesinatos en masa: lo que sabemos y hacia dónde vamos”, de los autores Michael Eskey de la Park University (EE. UU.), Tom O’Connor de la Austin Peay State University (EE. UU.), Jeff Rush de la Troy University (EE. UU.) y Frank Schmalleger de la University of NC (EE. UU.), que trata sobre los numerosos asesinatos en masa que se han producido en los últimos tiempos en EE. UU.

En los últimos tiempos, ha habido una serie de tiroteos masivos en EE. UU. El FBI lo define como un ataque en el que un mínimo de cuatro víctimas son asesinadas y los asesinatos se producen próximos unos de otros. La cobertura de los medios de comunicación e Internet, y las redes sociales han reavivado estos sucesos. Lo cual ha tenido un impacto en la percepción y temores de la opinión pública. Los tiroteos masivos no han aumentado, tal y como aseguran los medios de comunicación, sino lo contrario, se han estabilizado. Cabe señalar que estos asesinatos en masa se diferencian de otros tipos de muertes en muchos aspectos. Por lo general, los asesinos mueren en la escena del crimen. Y, más de la mitad se sabe que han sufrido un trastorno mental antes del ataque. Los asesinos suelen planificar cuidadosamente sus ataques. No se trata de “actos aleatorios pasionales”. El tirador tiende a estar motivado por un profundo agravio personal teñido de sentimientos de persecución y humillación, real y percibida. Los tiradores suelen ser cobardes; casi todos los tiroteos en masa ocurren en lugares donde las víctimas no pueden defenderse. ¿Qué motiva o disuade a los “tiradores masivos”? Quieren hacer una declaración en contra de un “blanco” o un grupo, o una clase. Apenas ocurren estos sucesos, ya están planteando propuestas y soluciones a este problema. En un primer momento, los expertos tienden a centrarse en las armas de fuego y el control de armas. Otros se centran en la necesidad de ampliar los servicios de salud mental; y, otros apuntan a la necesidad de aumentar los niveles de seguridad en las escuelas, instalaciones militares, centros comerciales, teatros, iglesias, etc. Este artículo incluye publicaciones de expertos y demás colaboradores acerca de este tema. Existen una serie de teorías criminológicas y sociológicas que pueden explicar el fenómeno de los tiroteos masivos. La mayoría de las teorías tienen un modelo secuencial de tres etapas que constan de variables antecedentes (historial), que pueden remontarse a traumas infantiles. Por lo general, los investigadores se centran en variables de rango medio conocidas como variables intermedias y se puede observar que los crímenes menos complejos suelen tener una o dos variables intermedias destacables. Sin embargo, tipos particulares de delincuencia, como el terrorismo o el tiroteo masivo, tienen múltiples variables intermedias; por lo tanto, hay muchas cajas negras que tener en cuenta para el análisis. Una de las teorías que se aplican a la mayoría de los tiradores masivos, es la Teoría general de la frustración de Agnew, que se compone de tres grupos variables principales: (1) fracaso en el logro de objetivos valorados positivamente; (2) pérdida de estímulos positivos; y (3) presentación de estímulos negativos. Por otra parte, la Teoría del Control, introducida por Travis Hirschi, cuenta con cuatro dimensiones: las relaciones sociales, la estructura de oportunidades, la implicación y las creencias. Por último, la Teoría del Aprendizaje de Ronald Akers utiliza pares de variables como facilitadores. Por otro lado, existen otras teorías como: las teorías psicológicas de Yacov Rofe, las teorías de la personalidad de Smirnoff, teorías de la realidad, otras teorías de la personalidad antisocial, narcisismo, psicosis, traumas infantiles, etc.

¿Cómo se pueden prevenir los asesinatos en masa? El hecho de privar a los asesinos de lo que quieren (publicidad y notoriedad) ayudará a prevenir estos crímenes. Schulman afirmó que las autoridades y los medios de comunicación nunca deberían publicar o divulgar los manifiestos de propaganda, notas, otras proclamas o incluso información básica sobre los tiradores. Ocultar los nombres de los asesinos y ocultar sus rostros. No mostrarles en la televisión, los periódicos o en Internet. No revelar sus biografías o especular sobre sus motivos. Minimizar las acciones específicas y los detalles sangrientos de los sucesos. Por tanto, es importante tener en cuenta la minimización de los detalles específicos. Alguien podría pensar en imitar el crimen, o al menos considerar imitarlo. Los medios de comunicación deben, por supuesto, hablar de las víctimas, los heridos o los fallecidos. Sin embargo, deben reducir al mínimo la descripción e identidad del asesino. Relegar la historia a la última página del documento, en lugar de incluirlas en primera plana. En resumidas cuentas, para detener el espectáculo de los asesinatos en masa, hay que evitar que se conviertan en espectáculos de masas. Una cuestión interesante en relación con los tiroteos masivos es que después de que se produzcan, la primera respuesta es…el control de armas. Existe una creencia subyacente de que las armas son malas y hay que prohibir las armas de fuego; y, al prohibirlas, los tiroteos y los que están en contra de la prohibición de armas de fuego se detendrán. Sin embargo, aún hay millones de armas de fuego en los Estados Unidos, 270 millones y el 88 % de los ciudadanos las posee. La idea de que de alguna manera, el control de armas resuelve el problema no está justificada. Lo que actualmente está cobrando más sentido son los factores culturales. ¿Podría ser que una comprobación de los antecedentes mantuviese las armas fuera del alcance de criminales peligrosos? ¿De los tiradores de masivos? La respuesta es no. ¿Por qué? Esto no va a funcionar porque; normalmente los tiradores masivos no tienen nada en sus historiales que pueda imperdirles la compra de un arma. Además, tampoco cuentan con un historial de enfermedades mentales. No se les podría impedir comprar un arma de fuego legalmente. Por lo tanto, es una propuesta que podría ayudar, pero no va a resolver el problema de los asesinos en masa. A menudo se dice que ese acto atroz fue cometido por un individuo que estalló de repente. Se ha intentado determinar si existe un conjunto de factores o características que deban abordarse. Además, se presume que matan de forma indiscriminada. Sin embargo, el hecho de que estallen de forma súbita, es algo infundado. ¿Qué provocaría eso? La planificación, la fijación de la hora, del lugar, las armas y los objetivos, realmente no parece encajar con un individuo que de repente revienta. Los asesinos en masa no suelen ser enfermos mentales. Entonces, ¿cuál es el motivo? Los asesinos en masa se ven a sí mismos como víctimas, como alguien que ha sido maltratado, tratado injustamente. Por lo tanto, se vengan. Fundamentalmente, los tiradores masivos matan a personas concretas por razones específicas. Tal vez se necesiten más tratamientos mentales y mejores. Sin embargo, es muy probable que no lleguen a los individuos que cometen este tipo de crímenes. Además, ellos piensan que los demás tienen la culpa. No quieren recibir tratamiento, no sienten que lo necesiten. Desgraciadamente, el sistema de salud mental se niega a encargarse adecuadamente de los enfermos peligrosos, ya sea por su propia protección o para la protección de la sociedad en su conjunto. Aun así, se pueden tomar medidas para mantener las armas fuera de las manos de los enfermos mentales. ¿Se puede realizar un perfil del tirador masivo? Por supuesto. El problema con los perfiles generados para “predecir” un suceso tan excepcional como un asesinato en masa es que las predicciones simplemente terminan “sobreprediciendo”. Muchos individuos encajan en el perfil de la ira, frustración, problemas, resentimientos, celos, complejos, etc.; pero muy pocos llegan realmente a cometer un asesinato y mucho menos un asesinato en masa.

Así pues, se ha hecho referencia a distintas políticas, métodos, prevenciones y tratamientos en relación al control de armas, los servicios de salud mental y la seguridad en las escuela, pero han tenido una capacidad muy limitada para prevenir los tiroteos masivos. Esto no quiere decir que no se deban tratar. Hay que seguir intentándolo. Los asesinatos en masa son sucesos extremadamente excepcionales cometidos en cualquier lugar, a menudo cuando menos se esperan. Las restricciones de armas de fuego, el control de armas, la seguridad de las armas, etc., no pueden detener a los asesinos en masa, pero pueden mejorar el bienestar de millones de estadounidenses. Se han abordado muchas causas, puntos de vista, áreas y conjeturas acerca de los tiroteos masivos en EE. UU. y, a falta de medidas extremas y acuerdos rigurosos entre las principales instituciones hay que asumir que los asesinatos en masa son un precio por la libertades personales.

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Traducción y edición: Leticia Moreno

Psicopatología y Crimen: ¿demencia o excusa? Club Ciencias Forenses.

Psicopatología y Crimen: ¿demencia o excusa? Club Ciencias Forenses.

Psicopatología y Crimen: ¿demencia o excusa? Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta vez les hacemos llegar un resumen del artículo “Psicopatología y causalidad delictiva: ¿demencia o excusa? ”, de la autora Meagan Cline de la Universidad Liberty (EE. UU.), acerca de la aplicación o validez de la “enajenación mental” como argumento de defensa en los procesos criminales.

Los delitos se cometen por muchas razones. Los dos elementos fundamentales de los actos criminales son la intención y el acto criminal. La cuestión es, ¿qué sucede cuando una persona sufre un trastorno mental o cualquier otro problema que influye en su cognición? ¿Es realmente posible que un individuo carezca del control cognitivo necesario para abstenerse de realizar un acto criminal? La investigación de la causalidad delictiva y la psicopatología ciertamente parece indicar que puede darse el caso. La psicopatología es uno de los elementos más importantes para el estudio y la comprensión de la causalidad del crimen. No obstante, cabe preguntarse si la psicopatología es una causa o una excusa para la conducta ilícita de los delincuentes violentos. Para hablar sobre la causalidad delictiva, es importante entender también la terminología utilizada. El primer término relevante para esta evaluación es psicopatología. La definición estándar de psicopatología es el “estudio de las condiciones mentales psicopáticas”. El siguiente es psicosis. La psicosis es una de las condiciones mentales más comúnmente ligadas al comportamiento criminal. Se define como una condición que hace que el individuo pierda el contacto con la realidad. Otro factor importante para la comprensión de la psicopatología y la causalidad criminal es la comprensión del diagnóstico. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) es la guía oficial para el diagnóstico de los trastornos mentales. Por otra parte, la teoría de la tensión es otro elemento importante en esta investigación. Esta teoría sostiene que las personas que cometen delitos lo hacen con el fin de aliviar algún tipo de tensión psicológica o estrés. En casos extremos, esa tensión o estrés pueden dar lugar a delitos más graves, incluidos crímenes sexuales o incluso el asesinato. La teoría del aprendizaje social sugiere que los individuos pueden estar condicionados para cometer delitos por su entorno. Es decir, aprenden la actividad criminal de las personas de su entorno. La teoría del control plantea que las personas que cometen delitos lo hacen porque lo ven como una alternativa más fácil para conseguir algo. Por otro lado, según la teoría de la anomia, la anomia es “la de ausencia de normas”. Es decir, que un individuo expuesto a la anomia puede tener una sensación de alienación de los grupos “normales” dentro de la sociedad.

Es fundamental aprender todo lo posible acerca de por qué se cometen los delitos, quién los comete y con qué propósito. La única manera de combatir eficazmente la delincuencia, reducir la reincidencia, y transformar las vidas de los que están en la comunidad afectada por la delincuencia, es entender estos conceptos. La investigación apoya la idea de que la disfunción cerebral y el comportamiento criminal están vinculados. Los factores psicopatológicos a menudo se convierten en un problema durante los procesos judiciales. Desde la mitad del siglo XIX, los acusados han argumentado enajenación mental o incapacidad mental para excusar la conducta ilegal que han cometido y conseguir una sentencia más leve. Asimismo, existen muchos trastornos que pueden encuadrarse dentro de la psicosis o del trastorno mental, como la pedofilia, el exhibicionismo, el abuso de sustancias, el sadismo sexual, el voyeurismo, la piromanía y la cleptomanía. Del mismo modo, es necesario considerar el comportamiento y cuidado de los prisioneros, puesto que los psicópatas y sociópatas a menudo son capaces de mostrarse de una manera mientras mantienen una lucha interior para controlar sus delirios, paranoias y otros trastornos mentales. Cabe afirmar según las fuentes consultadas que los individuos clasificados como psicópatas o
sociópatas tienen pocas, o ninguna, pauta moral. Asimismo los factores sociodemográficos y psicológicos están sin duda relacionados con la delincuencia, especialmente con los crímenes violentos. La investigación indica que existe una fuerte correlación entre el acoso, la psicopatología, la compulsión y el pensamiento delirante. Con una sociedad actual tan culturalmente diversa, es importante aplicar los conceptos de cultura y diversidad a la psicopatología y la causalidad criminal. Para ello, habría que recurrir a la teoría del aprendizaje social para distinguir los grupos de población a fin de determinar la actitud de las diversas culturas y poblaciones con respecto al crimen. Además, se necesita una aplicación real para el asesoramiento o tratamiento de los delincuentes, ya que hay que tener en cuenta las variables culturales y ambientales subyacentes para que el tratamiento o terapia sea eficaz. Dentro de este contexto, también es importante entender la prevalencia de las subculturas, puesto que es un importante factor sociológico que influye en la causalidad del crimen. Otra de las aplicaciones para la vida real de la psicopatología y la causalidad criminal son los perfiles criminales. Los perfiles criminales son especialmente importantes en los crímenes violentos, ya que estos tipos de delitos en general están relacionados con la psicopatología, el sadismo y otros trastornos mentales.

El quid de la justicia penal es entender de qué crimen se trata, quién lo ha cometido y por qué. La investigación llevada a cabo en este estudio indica claramente que muchas personas realmente sufren de trastornos mentales y pueden no ser capaces de controlar sus pensamientos y conductas. A medida que la sociedad sigue evolucionando y, con ella, el sistema de justicia criminal, es importante que las personas que trabajan en el sistema de justicia penal sean conscientes de las diferentes investigaciones que se han llevado y se están llevando a cabo. La bibliografía revisada revela una clara necesidad de métodos innovadores, competentes en la lucha contra la delincuencia y la comprensión de la causalidad delictiva. Plantea igualmente una continua necesidad de identificación y tratamiento de los trastornos mentales individuales. No obstante, es cierto que en algunas ocasiones un criminal ha podido utilizar el argumento del trastorno mental como excusa para su lamentable comportamiento. Sin embargo, las investigaciones y revisiones indican que hay, de hecho, muchas personas que son verdaderos enfermos mentales y que carecen de la capacidad mental para entender su propio comportamiento. En estos casos, es importante para el sistema de justicia criminal reconocer su situación y ofrecer el tratamiento y aplicar las penas que contribuyan a su salud y bienestar. Parece ser que el sistema de justicia penal está abierto a la innovación y a la consideración de las enfermedades mentales; sin embargo, hay una sensación general de escepticismo hacia cualquier caso criminal que recurra al argumento de defensa por enajenación mental o incluso la mera mención de enfermedad mental. Esto no quiere decir que los tribunales no deban estudiar detenidamente el caso para determinar si la enfermedad mental es, de hecho, un factor.

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Traducción y edición: Leticia Moreno

Personalidad, mentira y engaño. Club de las Ciencias Forenses.

Personalidad, mentira y engaño - Club de las ciencias forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, esta semana les ofrecemos un resumen del artículo “Personalidad, mentira y engaño”, de los autores José Luis González Álvarez, de la Sección de Análisis de Comportamiento Delictivo de la Guardia Civil española, e Iván Besteiro Yusti, de la Universidad Autónoma de Madrid, que analiza la bibliografía existente sobre la relación entre personalidad y mentira.

Aunque por separado existen gran cantidad de investigaciones sobre la personalidad y sobre la mentira o engaño, existen muy pocos estudios sobre la relación que puede existir entre ambos conceptos. De existir tal relación, conocerla podría ayudar en la detección de mentiras en multitud de campos: el clínico, la selección de personal, o incluso el trabajo policial y forense. Este artículo se centró precisamente en analizar la poca bibliografía existente sobre la relación entre los dos conceptos (personalidad y engaño), con el fin de determinar si se han arrojado conclusiones sobre la misma, o por el contrario los datos son contradictorios o insuficientes.

Para ello, este trabajo partió de la utilización de la teoría de la personalidad dividida en rasgos de Eysenck, donde se definen tres dimensiones temperamentales fundamentales: extraversión (sociabilidad), neuroticismo (estabilidad emocional) y psicoticismo (dureza afectiva). Esta teoría fue seleccionada, en detrimento de otras, por su sencillez y su utilidad en contextos como el criminológico y forense.

La utilidad de la detección del engaño, por su parte, resulta de gran importancia partiendo del hecho de que las personas recurren al engaño con frecuencia y en entornos (y con intereses) muy diversos. Evitar que unas personas se aprovechen de otras a través de estas acciones se trata, sin duda, de una meta ambiciosa en el contexto criminológico. Durante años, diversos estudios han analizado elementos conductuales que pudieran permitir identificar cuándo un individuo está mintiendo (movimientos faciales, lenguaje corporal, tipo de discurso, etc.). Sin embargo, cinco décadas de investigación ha demostrado que la capacidad de las personas para detectar el engaño mediante observación es limitada (alcanzando entorno al 54% de aciertos). ¿Puede un constructo como la personalidad influir en los falsos positivos y falsos negativos?

Podríamos pensar que esta afirmación es correcta asumiendo, por ejemplo, que un introvertido tiene una “sobre-activación” cortical crónica que les hace estar en un estado de alerta permanente, tendiendo a mostrarse menos relajados, y por tanto siendo más “sospechoso” de estar mintiendo. De ahí deriva la importancia de estudiar la personalidad del sujeto para comprender si los indicadores comportamentales son útiles o no (y si están dentro de la normalidad del sujeto o no). Si analizamos otro ejemplo, las personas introvertidas neuróticas tienen dificultades para fijar la mirada, tocar al interlocutor o invadir su espacio personal, por lo que puede interpretarse como señales de falsedad. Por otro lado, personas con alto psicoticismo y bajo neuroticismo presentan dificultades para mostrar sensaciones de temor o ansiedad, lo que podría desembocar en un falso negativo.

Pese a su evidente interés, apenas existe respaldo científico que se haya ocupado de este tema en detalle. En dos estudios de DePaulo, se encontró que no se deben tener en cuenta solo las diferencias individuales, sino también los motivos de la mentira (por ejemplo, los hombres cuentan menos mentiras sobre sí mismos a mujeres que a hombres, pensando que se sentirían peor si supiesen la verdad). Por otro lado, Isenberg recuerda que las personalidades “desviadas” (maquiavélicas/manipuladores y los psicópatas) engañan mucho mejor, encontrando que las personas con amabilidad alta (relacionada con el psicoticismo de Eysenck) parecen mentir peor. Vrij et al intentaron determinar el perfil del buen mentiroso, definiéndolo como “una persona manipuladora, que por engañar a menudo confía en sus mentiras, y por tanto no precisa de muchos recursos cognitivos”, lo cuál estaría relacionado con el psicoticismo de la teoría de Eysenck. A su vez, sería un buen actor, una persona extravertida, que favorece la primera impresión que transmite, y que sería muy probablemente atractiva. Fornaciari y Poesio encontraron a su vez que podían encontrarse relaciones entre personalidad y engaño analizando las expresiones utilizadas en los distintos textos. Por otra parte, a nivel de estudios neurocientíficos, también se ha encontrado que existen individuos con más propensión a mentir (los que encajarían con un alto psicoticismo en la teoría de Eysenck). Pero si añadimos todavía más complejidad al análisis de la mentira, dividiéndola en subtipos (mentira altruista, de evitación, de aceptación y de ganancia), encontramos que los estudios lanzan resultados contradictorios, por lo que se llegaría a la conclusión de que todavía se conoce muy poco sobre las relaciones más complejas entre el engaño y la personalidad, y convendría seguir investigando.

En conclusión, detectar el engaño es importante en diferentes contextos, pero también es importante recordar que la forma de ser (los rasgos de personalidad) puede influir en la capacidad para engañar, existiendo rasgos personales que pueden permitirnos interpretar nuestros juicios en torno a la veracidad o falsedad de los testimonios.

Determinación del género a través de las huellas palmares. Club Ciencias Forenses.

Determinación del género a través de las huellas palmares. Club Ciencias Forenses.

Determinación del género a través de las huellas palmares. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, esta semana les ofrecemos un resumen del artículo “Determinación del género a través de las impresiones de huellas latentes de la palma de la mano presentes en los documentos”, del autor Amit Chauhan de la Universidad Amity (India), que trata de la identificación de sospechosos a través de las huellas palmares latentes presentes en los documentos.

Las marcas (dedos y palma de la manos) genotípicamente determinadas y únicas e imborrables por naturaleza, son consideradas uno de los mejores recursos para identificar un individuo con absoluta certeza. Las huellas de la palma de la mano son muy características y lo son igualmente si son halladas en la escena de un crimen y en documentos cuestionados. Se han llevado a cabo estudios con el fin de determinar el autor de un documento, pero no para determinar el género de un individuo. La identificación de un sujeto a través de las huellas de la palma de la mano es infalible, y si la determinación del género pudiera realizarse por medio de las huellas latentes de la palma de la mano sería de gran ayuda para los expertos forenses y para los investigadores a la hora de atrapar a un sospechoso. Así pues, dado que los dedos/palma de la mano tienen líneas y surcos elevados con poros de sudor que mantienen las crestas húmedas, y por lo tanto al tocar la superficie de escritura, se prevé que deje su impresión (huella) de forma latente en la superficie de escritura o en los papeles. En concreto, cuando firmamos, la parte inferior de la palma (área hipotenar) toma contacto con la superficie de escritura. Por otra parte, puesto que al parecer el sudor es un líquido incoloro, las impresiones que deja tras de sí no son visibles a simple vista; por lo tanto se debe incrementar la visibilidad de las impresiones por medio de distintas técnicas. En este trabajo, la relación inherente de las firmas con las huellas de la palma de la mano conduce a la determinación del género del sospechoso, e incrementa asimismo la fiabilidad del análisis de los documentos cuestionados. El análisis concienzudo de las huellas palmares reveladas y los parámetros obtenidos sobre los datos de los detalles particulares (radio de curvatura, distancia de curvatura de la línea de escritura, ángulo del centro de la curvatura de la línea de escritura, y la interdistancia de curvaturas) proporcionan valores estadísticamente significativos (P <0,05). En consecuencia, estos resultados indican que la determinación del género es posible.

Para este estudio, se utilizó una muestra de 60 personas, 30 hombres y 30 mujeres. La selección de los sujetos se realizó de forma aleatoria. Después de pedir su consentimiento, se les pidió a los sujetos que estamparan su firma en una hoja de papel blanco de buena calidad (papel bond) con un bolígrafo. Para revelar las huellas latentes recientes, se utilizó polvo negro, que por lo general se considera el mejor revelador para muestras frescas. El objetivo del estudio es determinar el sexo de un individuo a partir de la información recopilada por la obtención de las huellas reveladas de la palma de la mano. En primer lugar, hay que asignar los tres centros de curvatura en las huellas palmares reveladas y correlacionarlos con la línea de escritura donde se efectuaron las firmas. Se prevé que la imagen latente de las impresiones de la palma aparecerá bajo esa firma o en la línea de escritura. Claramente, identificar un individuo con absoluta certeza se ha convertido en una necesidad. Las huellas de la palma de la mano, sin duda, son más fiables y son evidencias aceptadas en los tribunales de justicia. El actual estudio se llevó a cabo para determinar el sexo de un individuo a través de las huellas palmares latentes en documentos. Es muy poco probable que en los documentos no aparezcan huellas latentes de la palma de la mano y muy difícilmente creíble que cuando escribimos, nuestra mano o parte de la palma no se apoye en el papel. El hecho de que no parezcan huellas latentes en los papeles puede ser debido al uso de guantes en las manos. De este modo, una vez que se ha firmado o empleado cualquier útil de escritura en un documento, entonces junto con la escritura el individuo también deja su identidad en forma de impresión latente de la palma de la mano.

Los resultados de este estudio muestran diferencias concluyentes entre los géneros. Por consiguiente, mediante el análisis de las huellas palmares reveladas y su relación intrínseca con la firma se puede llegar a determinar el género de un sospechoso. Al realizar el examen de los parámetros de los detalles particulares, se observa que las variaciones de los parámetros de ambos géneros son claras. Estas variaciones en los detalles particulares entre mujeres y hombres son significativos de la determinación del sexo, lo que esencialmente permite la determinación concluyente del sexo de un individuo. La determinación del género proporciona igualmente una pista importante sobre el sospechoso durante la investigación, lo que disminuye el plazo de resolución y su papel exacto en el caso. Así pues, los resultados del estudio indican que se puede utilizar esta técnica con el fin de minimizar la lista de sospechosos hallando valores similares para el género de los sospechosos.

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Traducción y edición: Leticia Moreno

Terrorismo en las redes sociales. Club de las Ciencias Forenses

Terrorismo en las redes sociales - Club ciencias forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, esta semana les ofrecemos un resumen del artículo “New Terrorism and New Media”, del autor Gabriel Weimann, de la Haifa University (Israel), que analiza el uso de los nuevos medios de comunicación por parte del “nuevo terrorismo” del siglo XXI.

Hoy, aproximadamente el 90% de la actividad terrorista en Internet se lleva a cabo utilizando como herramientas las redes sociales. Estos foros actúan como cortafuegos virtuales para ayudar a mantener la identidad de los terroristas oculta, y permitiendo a su vez que terceras personas acudan a ellos para obtener información. A su vez, las redes permiten la extensión de propaganda, pero también retransmitir el miedo, efectos de la guerra, tutoriales para sus células en occidente, etc.

Al Qaeda, Estado Islámico y otras organizaciones terroristas han movido su presencia online a páginas como YouTube, Twitter, Facebook o Instagram, además de otras redes sociales, durante los últimos años. Este fenómeno, denominado “Yihad Electrónica”, ha provocado incluso que los diversos grupos tengan divisiones enteras encargadas de trabajar a través de Internet (y de hecho, la mayor parte de las captaciones comienzan a través de estas redes). Es debido a la aparición de esta nueva realidad del terrorismo por lo que esta investigación se centró en recopilar información sobre la presencia de estos grupos en las distintas redes.

A continuación, podremos ver un pequeño resumen de las características de cada red, y de la presencia de los terroristas en las mismas.

Facebook.

La principal utilidad que representa Facebook para los yihadistas, dado que se trata de la red social más utilizada a nivel mundial, es la rapidez con la cual pueden transmitir mensajes a un gran número de personas. A su vez, los terroristas utilizan esta plataforma con distintos fines:

  • Para organizar operaciones y compartir información táctica.

  • Compartir enlaces (es decir, actuar como “puerta de entrada”) a otras webs de contenidos extremistas.

  • Reconocer objetivos (por ejemplo, para la captación).

Twitter.

Esta red ha surgido recientemente como el servicio favorito de los terroristas en Internet, incluso más popular que las webs personales o Facebook, para diseminar propagando o permitir comunicaciones internas. Las funciones de esta red les permiten:

  • Comunicarse con sus simpatizantes, compartiendo propaganda a un gran número de individuos.

  • Comentar sus acciones en directo (por ejemplo, en el ataque de Septiembre de 2013 por parte del grupo Al-Shabaab), o reivindicar los atentados tras su comisión.

  • Diseminar enlaces a otras páginas y plataformas.

  • Para compartir información interna urgente.

YouTube.

Nuevamente, se trata de una red que permite una comunicación muy rápida entre la comunidad yihadista, ya sea a través de comentarios o de mensajes privados en los distintos vídeos. Por supuesto, su función principal es la propaganda (como alternativa a la televisión tradicional), aunque destacan la aparición de tutoriales sobre armamento y tácticas militares.

También se han llegado a lanzar plataformas similares a YouTube, aunque ninguna ha alcanzado gran éxito. Además, han tenido constantes enfrentamientos con los proveedores de servicios dado que ninguno de ellos quería dar soporte a sus páginas alternativas, lo cual ha provocado que en su mayoría mantengan el uso de YouTube.

Pese a las políticas de YouTube sobre el contenido que incite a la violencia, ciertas investigaciones demostraron que muchos de los vídeos tardan demasiado en ser borrados, por lo cual sigue siendo una plataforma de utilidad para las redes terroristas.

Instagram y Flickr.

La popularidad que desde 2013 han ganado estas redes sociales han provocado que los grupos terroristas centren su atención también en ellas, nuevamente como medio para compartir propaganda en forma de fotos o vídeos. Estas redes les permiten (aunque en menor medida que las otras):

  • Mantener contacto entre distintos terroristas.

  • Subir imágenes de sus crímenes (por ejemplo, de asesinatos y ejecuciones). Se ha dado casos en el que además han subido vídeos disparando a rehenes o personas capturadas a estas redes.

 

 

Información oculta en Internet. Club Ciencias Forenses.

Información oculta en Internet. Club Ciencias Forenses.

Información oculta en Internet. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, esta semana les ofrecemos un resumen del artículo “ID-Check: El Test de Información Online Oculta revela la verdadera identidad”, de los autores Bruno Verschuere y Bennett Kleinberg de la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos), que trata acerca de la información autobiográfica oculta en Internet y la comprobación de identidades.

Google, selfies, Facebook, Twitter y el correo electrónico. En las últimas dos décadas, Internet ha cambiado nuestras vidas considerablemente. También cambia la ciencia forense. Las técnicas actuales de detección de mentiras se basan casi exclusivamente en entrevistas cara a cara. En este estudio, se analiza la precisión de un test a través de Internet que tiene como objetivo descubrir la verdadera identidad. Para descubrir la verdadera identidad oculta se puede recurrir a la técnica del Test de Información Oculta (CIT en inglés). El CIT consiste en una serie de preguntas de opción múltiple. En lugar de basarse en las reacciones manifiestas del sospechoso: autonómicas (conductancia de la piel registrada con un detector de mentiras), electrofisiológicas (la onda cerebral P300), o nerviosas (la respuesta BOLD obtenida a través del fMRI), se miden las reacciones a las alternativas presentadas. Debido a su fácil aplicación, se ha centrado la atención en tareas informatizadas breves que dependen de los tiempos de reacción (RTs). Se ha demostrado que los Rts pueden proporcionar un repertorio rápido y preciso de información oculta, determinando que ante el conocimiento oculto se reacciona de forma más lenta que ante detalles similares pero irrelevantes. Esta prueba basada en RT también se puede aplicar como un ID-check (chequeo de identidad), descubriendo la verdadera identidad con una precisión similar a las medidas del sistema nervioso autónomo. Se ha modernizado este ID-check basado en RT a una versión online. En un primer conjunto de estudios, se pidió a los participantes que ocultaran su verdadera identidad al realizar el test de información autobiográfica oculta online. Estos estudios identificaron factores importantes que afectan a la precisión del test, detectando mejor los detalles relevantes al presentar al azar todas las alternativas a todas las preguntas que secuencialmente pregunta por pregunta, y con una prueba lo suficientemente extensa (es decir, al menos 240 ensayos).

Los participantes realizaron la prueba a su ritmo y en su propio ordenador. Para ello, debían acceder a esta página web http://www.lieresearch.com/?page_id=689 y, proporcionar datos demográficos (género, edad, lengua materna), así como información relacionada con la identidad (nombre, apellidos, curso universitario, fecha de nacimiento y país de origen). Se les pidió igualmente que indicaran nombre, apellidos, curso, fecha de nacimiento y país de origen alternativos a partir de una lista de posibles elementos de control. En el siguiente paso, los participantes fueron informados de que su tarea consistía en ocultar su propia identidad y adoptar una identidad falsa. Se les requirió practicar y memorizar su identidad falsa hasta que lo hicieran sin equivocaciones. Se les informó que iban a hacer una prueba de detección de la memoria donde debían negar el reconocimiento de cualquier elemento salvo los relativos a su identidad falsa. En el Test de Información Oculta, las palabras van apareciendo en la pantalla del ordenador una por una muy brevemente, y se les pidió que respondieran lo más rápido posible SÍ o NO a la pregunta “¿Es usted?”. Por lo tanto, los participantes debían responder SÍ sólo en lo relativo a su falsa identidad y NO para los demás elementos, incluida su verdadera identidad. Después de realizar el CIT, debían calificar los 5 ítems iniciales (nombre, apellidos, curso universitario, fecha de nacimiento y país de origen) y otros 5 (por ejemplo, animal favorito) según lo relevantes que fueran para ellos utilizando una escala Likert de 9 puntos (1 = no es relevante en absoluto, 9 = absolutamente relevante).

En el presente estudio, se ha examinado si es posible descubrir la verdadera identidad de los participantes que se atribuyen una falsa identidad. En lugar de basarse en medidas fisiológicas o en entrevistas cara a cara, se utilizó una prueba online que registra los tiempos de reacción de los participantes. Combinando moderadores que fueron identificados durante el desarrollo de esta prueba, se analizó su potencial de diagnóstico. Los resultados mostraron que el test posee una alta precisión. No obstante, hay que tener en cuenta varios aspectos a la hora de interpretar esa precisión. En primer lugar, la exactitud en este estudio puede representar el límite superior de la eficacia diagnóstica que se puede obtener en los tests online, ya que para aplicarlo en el ámbito forense es difícil establecer un número suficiente de informaciones relevantes. Segundo, para asegurar la calidad de los datos, se han creado estrictos criterios de exclusión, lo que implica que no se tuvo en cuenta a gran parte de la muestra (28%). Estos criterios de exclusión no son definitivos y sería importante establecer criterios que proporcionasen un equilibrio entre el máximo de inclusiones y datos de calidad. En tercer lugar, el test online requeriere comprobar quién lo está realizando. Dependiendo de la aplicación, esto puede llevarse a cabo mediante una contraseña, una cámara web, un escáner del ojo, o un colaborador que esté físicamente presente. A pesar de que la eficacia diagnóstica se debe establecer con arreglo a condiciones más realistas, los resultados actuales indican que existe un futuro prometedor en la detección online de información autobiográfica oculta. En condiciones específicas, el ID-check online puede alcanzar una alta precisión y puede ayudar en la comprobación de identidades.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno

El primer caso de estudio de las lentillas en un crimen. Club de las Ciencias Forenses.

El primer caso de estudio de lentillas en ciencias forenses - Club Ciencias Forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “Forensic Analysis of a Contact Lens in a Murder Case”, del autor Charles S. Zwerling, de la Goldsboro Eye Clinic. En este artículo se analiza el primer caso en el cuál el estudio de unas lentes de contacto llevó a un criminal ante la justicia.

 

En el contexto de los análisis forenses, cada caso es totalmente diferente al anterior. Es por ello que las ciencias forenses se encuentran en constante evolución, añadiendo nuevos métodos para analizar las evidencias que un crimen deja tras de sí. El caso que esta investigación resume es, sin lugar a duda, un ejemplo de cómo un pequeño detalle sentó las bases de un nuevo método de análisis forense.

El 26 de Abril de 2005, entre las 8 y las 9 de la noche, Janet Abaroa se estaba preparando para ir a la cama, según el testimonio de su marido, Raven Abaroa. Según esta declaración, el señor Abaroa abandonó entonces el domicilio para acudir a un partido de futbol cercano. Cuando volvió, sobre las 10:45 de la noche, encontró el cadáver ensangrentado de su mujer embarazada y llamó al 911. La causa de la muerte que se determinó fueron dos puñaladas en el torso. Los padres de la víctima decidieron enterrarla en un terreno familiar, en el Brown’s Mill Cementery. El marido rápidamente se convirtió en sospechoso del caso. Sin embargo, el mismo se convirtió en un “cold case” debido a la falta de evidencias físicas conectándole con el crimen.

No obstante, años después, tras chequear el inventario del caso, un nuevo detective encontró que las lentillas de la víctima no estaban en su estuche. Los miembros de la familia le habían dicho a la policía que ella se quitaba las lentillas justo antes de dormir. Sin embargo, Raven Abaroa contó que su mujer se había quitado las lentillas ya antes de marcharse él, y que llevaba sus gafas justo antes de dejar la casa. Debido a esta discrepancia, se requirió una exhumación por la oficina del fiscal del distrito, para determinar si las lentillas estaban todavía en los ojos de Janet.

Es aquí donde se encuentra la particularidad de este caso, dado que no existía una metodología determinada para proceder en estos casos. Los forenses tuvieron que, en primer lugar, idear un protocolo de extracción de los restos de las lentillas de los ojos de la víctima, a la vez que planificaban las prueba a realizar para saber si estos restos correspondían realmente a lentillas, y no eran elementos extraños o propios de la descomposición. Por último, tuvieron que contactar con la empresa creadora de lentillas, solicitándoles un ejemplar de las mismas con los cuáles poder hacer pruebas para comprobar si la degradación de las mismas se correspondía con las de la víctima.

Tras realizar múltiples pruebas, se encontró que, efectivamente, Janet Abaroa había sido enterrada con sus lentillas puestas, lo cual demostraba una incongruencia en la declaración de su marido. Este, aunque no se declaró como culpable, aceptó que las pruebas chocaban contra su declaración, y que en este caso sí que existían pruebas de que él había mentido. Finalmente, fue juzgado y declarado culpable de homicidio.

¿Por qué representa un hito importante esta investigación? En primer lugar, porque demuestra la importancia de la constante actualización de las ciencias forenses para hacer frente a la peculiaridad de cada caso. En segundo lugar, porque fue el primer caso en el cuál el análisis de unas lentillas pudo ser útil para determinar la culpabilidad de un individuo. Por último, porque a raíz de este caso se creó el primer protocolo de examinación de lentillas de contacto, sentando así el precedente para continuar realizando análisis forenses en esta línea.

¿Funcionan las campañas de prevención de la violencia contra las mujeres? Club de las Ciencias Forenses.

Funcionan las campañas de prevencion de violencia contra mujeres - Club Ciencias Forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “Evolution of victimization, tolerance and detection of intimate partner violence among young Spanish women”, de los autores Luís Rodríguez-Franco, M. Ángeles Antuña-Bellerín y Javier López-Cepero, de la Universidad de Sevilla, María Inmaculada López-Núñez, de la Universidad Complutense de Madrid, Susana G. Paíno-Quesada, de la Universidad de Huelva, Carolina Bringas-Molleda, de la Universidad de Extremadura, y Francisco Javier Rodríguez- Díaz, de la Universidad de Oviedo. Esta investigación ahonda en el problema de la violencia hacia las mujeres, evaluando hasta qué punto el paso del tiempo y los esfuerzos institucionales han logrado concienciar a las mismas sobre este tipo de agresiones.

La violencia en las parejas es un fenómeno bien documentado en las décadas más recientes. Diversas investigaciones indican que la violencia que ocurre en las primeras relaciones de pareja ha pasado de representar un porcentaje marginal a sufrir un considerable crecimiento en los últimos tiempos. En España, el interés por este tipo de violencia se ha visto representado en la creación de diversos cambios legislativos, así como en la creación de iniciativas de investigación sobre el tema.

Una de las acciones preventivas primarias consiste en educar a las nuevas generaciones en la igualdad de hombres y mujeres. El interés en cambiar estas actitudes (y los roles de género) se debe a la relación encontrada entre estas creencias y la tolerancia de la violencia hacia las mujeres, entre otros elementos. Estos programas preventivos, sin embargo, rara vez ven evaluada su efectividad. De hecho, ciertos estudios han llegado a indicar que la proporción de mujeres adultas víctimas de abusos que no se perciben como tal es mayor que el de aquellas que sí consideran víctimas de abuso, por lo que todavía queda mucho trabajo por realizar a nivel de prevención.

Es precisamente en este contexto que esta investigación plantea sus objetivos: por un lado, comparar los niveles de victimización de dos grupos de mujeres pertenecientes a dos generaciones distintas (con el fin de evaluar si hay cambios a lo largo del tiempo). Por otro lado, comparar la consistencia entre la experiencia de victimización y el uso de autoetiquetas como abuso, miedo o sentirse atrapado (con el fin de ver si las mujeres jóvenes son capaces de detectar agresiones).

Los resultados de la investigación mostraron diversas tendencias. En primer lugar, que aquella generación más joven (evaluadas entre 2011 y 2013) puntuaba en todos los tipos de victimización relativamente más alto que la generación más adulta (evaluada entre 2003 y 2005), salvo en abuso de género y castigo emocional. Sabiendo esto, se realizó un contraste para saber hasta qué punto cada grupo toleraba (o soportaba las molestias) de todos los tipos de agresión. Lo que se encontró fue que las mujeres más jóvenes mostraban una mayor tolerancia a todas las conductas agresivas. En lo que respecta a las etiquetas, tan solo se encontró que un cuarto de la muestra decía sentirse atrapada en la relación y/o haber tenido miedo, pero no hablaban de maltrato.

Tomados en conjunto, estos resultados indicaron que, en contra de los datos obtenidos en el Instituto de la Mujer (2006, 2012), no hay una tendencia descendente de la victimización, sino que hay una menor tendencia a mostrar molestias por este tipo de conductas. Por tanto, no se demuestra una mejora esperable tras la implementación de las campañas de prevención llevadas a cabo en España. Finalmente, los resultados también indican que las mujeres, a pesar de identificar en sus relaciones signos de abuso (como el miedo o el sentirse atrapadas), en muchas ocasiones no se consideran maltratadas, lo cual representa también un fracaso en lo que a políticas de prevención y concienciación se refiere. Todo esto sugiere que, como citábamos al principio, es necesario replantear las estrategias preventivas y reformular aquellas políticas destinadas a disminuir la violencia contra la mujer.

Distorsión y mentira en el campo de la medicina. Club de las Ciencias Forenses.

Distorsion y mentira en el campo de la medicina. Club Ciencias Forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “Distorsión clínica y simulación en la incapacidad temporal: un estudio preliminar”, de los autores Antonio Domínguez Muñoz, Ana Gómez Álvarez y José Luis de la Fuente Madero, del Instituto Nacional de la Seguridad Social, Rafael López Pérez y Miguel Ángel Pérez Nieto, de la Fundación Universitaria Behavior & Law, y Fernando Gordillo León, de la Universidad Camilo José Cela, que analiza la frecuencia y el perfil de la simulación para mantener bajas clínicas en la evaluación médica por parte de los pacientes.

¿De qué modo  podría plantearse la mentira en el ámbito clínico? ¿Puede darse, durante la relación médico paciente, la existencia de eventos de fraude por parte de los estos últimos? Y en caso afirmativo, ¿Sería posible detectarlos, o encontrar patrones explicativos de los mismos? Como veremos en la investigación de hoy, el ámbito médico (y concretamente, el de la medicina evaluadora y pericial) no está exento de encontrarse libre de este tipo de conductas. Y más concretamente, conoceremos un ejemplo muy concreto: el de la simulación en los casos de evaluación de incapacidad temporal.

La incapacidad temporal (IT) es una prestación dedicada a los trabajadores dados de baja por problemas médicos o psicológicos. El mantenimiento y la revisión de esta incapacidad, sin embargo, da lugar con frecuencia a conflictos entre estos trabajadores y los médicos. Es por ello que resulta importante el control sobre esta prestación, que supone demostrar la validez de la limitación funcional padecida por el trabajador, mediante el adecuado y responsable control de los medios diagnósticos y terapéuticos, así como el tiempo necesario para la recuperación.

En la consulta de valoración médica de discapacidad se percibe a diario la presencia de distorsión. Muchas veces la misma se basa en magnificación o exageración de los síntomas, así como en tratar de adquirir la incapacidad por evidentes incentivos externos materiales (conseguir o generar la prestación económica). Esta simulación (o malingering) representa no solo una mentira al médico, sino también un fraude al sistema de la seguridad social.

Esta investigación tiene por finalidad abordar, a través de un estudio descriptivo, la existencia del fenómeno de “malingering” en la valoración médica de la incapacidad de 100 individuos analizados por el mismo médico evaluador (es decir, con criterios similares).

Dentro de la muestra, se encontró una clara mayoría de trabajadores manuales del campo, construcción, industria o talleres (trabajadores de “cuello azul”), frente a una minoría de trabajadores “de oficina” (o de “cuello blanco”). Además, se encontró diversidad de motivos para la baja médica (casos relacionados con cirugía simple, casos relacionados con cirugía con secuelas, casos médicos que afectaban a una sola especialidad y casos que afectaran a diversas especialidades médicas). De todos los casos analizados, tan solo en un 7% se encontró ausencia de distorsión. En el 25% hubo distorsiones ligeras, en el 41% moderadas, y en el 27% distorsiones graves. En estos últimos se encontraron además claras inconsistencias entre lo referido subjetivamente y los datos clínicos objetivos. Dentro de las maniobras de distorsión, la más frecuente fue la exageración al intentar realizar la exploración física del trabajador.

Ante la presencia de distorsión, se encontró que en los casos con mayor distorsión había un aumento de los días de baja (90.66 días) frente a aquellos con distorsión moderada (89.34 días), ligera (85.92) o ausencia de distorsión (81.85 días). Se encontró, por tanto, un aumento gradual de días en presencia de un aumento de la distorsión o simulación. También se halló que los trabajadores de cuello blanco presentaban mayores distorsiones moderadas, mientras que aquellos relacionados con el Régimen Especial Agrario (trabajadores del campo) presentaban la mayor cantidad de distorsiones. Los que menos distorsión presentaron fueron los individuos desempleados, con un 22% de distorsión.

Esta investigación halló, en conclusión, la presencia del fenómeno de la distorsión en el contexto de las exploraciones médicas para recibir altas y bajas por incapacidad. Encontrar la existencia de distorsión, tal y como arrojaron los resultados, mostró a su vez la utilidad de aplicar en medicina evaluadora un protocolo sistemático para analizar apropiadamente cada caso y poder detectar así el fraude o malingering. La utilización convergente de múltiples métodos, fuentes y estrategias podría permitir, en un futuro próximo, analizar cada caso de manera global y aislar los casos de simulación que se encontrasen en este ámbito.

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