Club de las Ciencias Forenses

Fundación Universitaria Behavior & Law

¿Pueden los selfies ser útiles para la identificación de cadáveres? Club de de las Ciencias Forenses

Selfies e identificacion de cadaveres - club de las ciencias forenses

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta semana les proponemos un resumen del artículo “A review of sex estimation techniques during examination of skeletal remains in forensic anthropology casework”, de los autores Geraldo Elias Miranda, Sílvia Guzella de Freitas y Luiza Valéria de Abreu Maia, del Institute of Legal Medicine de Minas Gerais (Brasil), y Rodolfo Francisco Haltenhoff Melani, del Laboratory of Anthropology and Forensic Dentistry de la University of Sao Paulo, en el cuál se analiza la utilidad que los selfies pueden aportar a la odontología forense en el reconocimiento de individuos.

Tal y como ocurre con otros métodos de identificación, en la odontología forense se comparan datos antemortem con los indicios postmortem. En el caso de esta ciencia, la dentadura de un individuo forma una pieza única, ya sea debido a la forma, al tamaño o a la posición de los dientes en la misma. Sin embargo, puede existir la dificultad añadida de que no exista información previa a la muerte de un individuo, debido a múltiples motivos (inmigrantes sin historia clínica, pacientes que nunca han accedido a dentistas, o en el caso de que el dentista no sea conocido por la familia).

En ausencia de documentación dental, las fotografías de la cara (y más concretamente, de la sonrisa) pueden jugar un rol muy importante en el proceso de identificación. Aunque muy pocos autores se han involucrado en el desarrollo de esta metodología, si los dientes de los individuos salen claramente definidos en una imagen, entonces sus atributos pueden ser comparados y contrastados con fotografías postmortem. Para ello, multitud de técnicas han sido utilizadas: comparación morfológica directa de los  dientes, superposición, o análisis de la línea de incisivos de los dientes anteriores. ¿Podrían, por tanto, los avances en la tecnología suponer un empuje para nuevas técnicas de identificación en los casos que implican el uso de odontología forense?

Con esta pregunta en mente, los autores de este estudio realizaron el mismo con un objetivo: mostrar un caso en el cual una fotografía selfie fue utilizada para identificar un cuerpo carbonizado, utilizando la línea de la sonrisa y la superposición de imágenes.

El caso tuvo lugar en Diciembre de 2014, cuando se encontró un cuerpo carbonizado de un hombre en el Instituto de Medicina Legal de Belo Horizonte. Durante esta investigación, todos los dientes fueron encontrados sanos. Sin embargo, no se encontró un historial dental de la presunta víctima para poder identificarla, por lo cual la familia presentó seis fotografías tipo selfie que habían sido tomadas con el móvil de la víctima, y que mostraban los dientes del individuo en varios ángulos.

Con esta información, los científicos forenses tomaron diversas imágenes postmortem del cadáver, tratando de utilizar la misma orientación espacial utilizada en las fotografías del teléfono, con el fin de poder realizar una comparativa. A su vez, se utilizaron técnicas de superposición para comparar los dientes en ambos casos, y se estableció la línea de la “sonrisa”, o la línea que dibujaban las puntas de las piezas dentales, que a su vez se superpuso tanto en el caso de los selfies como del cadáver. En ambos casos se encontró una coincidencia significativa (una tercera prueba demostró una correspondencia de 81.25 sobre 100).

Este caso, utilizado como ejemplo por los autores, demostró que la creciente tendencia a realizarse fotografías tipo selfie, en las cuáles la imagen de la cara del individuo sale centrada, puede ser un foco de recursos para resolver múltiples casos de identificación en seres humanos. Resultaría, por tanto, una interesante aportación de la evolución tecnológica a la odontología forense en particular, y a las ciencias forenses en general.

Métodos de identificación del sexo en antropología forense. Club de las Ciencias Forenses.

Metodos de identificacion del sexo en antropologia forense - club ciencias forenses

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta semana les proponemos un resumen del artículo “A review of sex estimation techniques during examination of skeletal remains in forensic anthropology casework”, de los autores Kewal Krishan, Preetika M. Chatterjee, Sandeep Kaur y Neha Baryah, de la Panjab University, Tanuj Panchan, del Kasturba Medical College, y RK Singh, del J.N.M. Medical College, sobre los distintos métodos de análisis del sexo de un cuerpo utilizados en antropología forense.

La antropología forense afronta la identificación de restos humanos en contextos legales, siendo la aplicación de esta ciencia al contexto legal. La necesidad de identificación encuentra su origen en la presencia de desastres naturales o artificiales, donde los cuerpos de las víctimas son altamente descompuestos, desmembrados o mutilados más allá de todo reconocimiento posible.

La identificación en la antropología forense se divide a su vez en un procedimiento de dos pasos, que incluye el análisis global y el análisis de los rasgos puntuales. Es en el análisis global donde se identifican rasgos como la edad, el sexo, la estatura y otras muchas variables que servirán como clave importante para la identificación forense.

La estimación de sexo es quizá el paso integral más importante para establecer un perfil biológico durante el escrutinio de los restos oseos del individuo. Una estimación precisa del sexo es vital para la estimación de la edad, genealogía o estatura del individuo, debido a que un distinto sexo modifica los patrones de edad y crecimiento bajo los cuáles se realiza el estudio morfológico. Existen, sin embargo, multitud de métodos que han sido originados en los últimos años para poder determinar el sexo del individuo, que a su vez pueden dividirse (de forma general) en dos grandes grupos (morfológicos y métricos) y en otros grupos menores. También existe un tercer gran grupo, la metodología molecular, pero esta práctica (aunque con un mayor grado de confiabilidad) suelen ser complicados, invasivos y muy caros (tanto en tiempo como en recursos).

En esta investigación, los autores clasificaron los distintos métodos de estimación del sexo en antropología forense, para posteriormente analizarlos y determinar cuáles de ellos resultan más útiles.

  • Métodos morfológicos: esta metodología se apoya en el análisis visual de los rasgos sexuales dismórficos, dando resultados rápidos y válidos. Ciertos rasgos determinantes del sexo, por ejemplo, solo pueden ser analizados morfológicamente. Sin embargo, estos rasgos se encuentran altamente influidos por el nivel de subjetividad, siendo más fiables cuanto más intactos se encuentran los huesos.
  • Métodos métricos: se basan en las diferencias de la dimensión de los cuerpos de hombres y mujeres, utilizando diferentes métodos estadísticos que pueden ser utilizados para determinar el sexo de los individuos. Los resultados numéricos obtenidos son fáciles de analizar e interpretar, pero su fiabilidad depende de la precisión del método estadístico utilizado.
  • Métodos que utilizan radiografías digitales: los investigadores han observado que la osteología forense produce resultados tan precisos como otros estudios osteométricos, llegando incluso a tener una precisión todavía mayor al utilizar métodos virtuales o radiografías digitales. Pueden ser especialmente útiles en casos de semi-descomposición.
  • Métodos que utilizan tomografía computerizada o resonancia magnética: se trata de métodos no invasivos que proporcionan resultados muy precisos. Pese a que se trata de métodos más caros de utilizar, aportan resultados altamente concluyentes en la determinación del sexo de los individuos.
  • Métodos geométricos-morfométricos: es un método relativamente nuevo consistente en la cuantificación morfológica de las estructuras rígidas con relieves que suelen ser ignorados por métodos tradicionales. Permiten un análisis morfológico más detallado, evitando la pérdida de datos. Su mayor problema, sin embargo, es que implica una gran cantidad de tiempo para su utilización, así como un número de marcadores limitado.
  • Método de diagnosis probabilística sexual: es un método métrico basado en bases de datos de distintas poblaciones de referencia, que analiza las diferencias en los huesos de la cadera.
  • Métodos moleculares: una preservación pobre o la pérdida de elementos esqueléticos provocan que en ocasiones los métodos de diagnóstico morfológicos o morfométricos no sean aplicables. En estas situaciones, los investigadores acuden a los métodos moleculares, analizando así el ADN de los individuos en los casos en los que el esqueleto se encuentra muy degradado.

Por último, ¿qué opinan los autores sobre las distintas metodologías de análisis del sexo de los restos? En realidad, todos coinciden en que la precisión de los métodos depende de la preservación y estado del cuerpo analizado. Los métodos morfológicos son más simples se hacer pero más complejos de juzgar, dado que hay que tener en cuenta elementos como la nutrición, ocupación, genealogía u orígenes geográficos. Por su parte, aunque los métodos métricos tradicionales aportan datos más objetivos, provocan discrepancias entre los observadores si los marcadores no están bien definidos.

En la actualidad, para defender los resultados hallados en un análisis, un antropólogo forense hará uso preferentemente de una combinación de ambos métodos: morfológicos y métricos. El resto de métodos tienden a ser más caros de realizar, no tienen en cuenta la varianza entre poblaciones, etc. Especialmente interesante, sin embargo, es el método de análisis de los huesos de la cadera de los individuos. Finalmente, los métodos moleculares, aunque altamente sofisticados, suelen ser caros, muy invasivos y complejos de realizar, aunque pueden son utilizados en casos en los cuáles los otros métodos son imposibles de utilizar.

Trastornos de personalidad en el sistema judicial español.

Trastornos mentales en sistema judicial español - club ciencias forenses

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta semana les proponemos un resumen del artículo “Trastornos de la personalidad en la jurisprudencia española”, de los autores Florencia Lorenzo García, José R. Agustina, Esperanza L. Gómez-Durán y Carles Martin-Fumadó, de la Universitat Internacional de Catalunya, sobre el trato que reciben los trastornos de personalidad a efectos de responsabilidad y culpabilidad penal.

Diversos estudios a lo largo de la historia han desmitificado la idea del enfermo mental como máximo culpable de las conductas criminales, representando este grupo un porcentaje ínfimo dentro de los autores de actos criminales. Dejando de lado, sin embargo, las enfermedades mentales más graves (que suelen actuar como eximentes parciales o totales si se demuestra la influencia de la misma en la voluntad del individuo en el momento de la comisión del acto), la jurisprudencia no ha mantenido un criterio único sobre la influencia y consecuencia de la aparición de trastornos de personalidad en los individuos.

Los trastornos de personalidad, como las enfermedades mentales (aunque en menor medida), pueden suponer una afectación a las capacidades cognoscitivas y volitivas de los individuos que llevan a cabo hechos criminales, representando por tanto una modificación en la responsabilidad penal de los mismos. Sin embargo, debido al debate mantenido en torno a la influencia real que los trastornos de personalidad puedan provocar en los individuos, suelen ser tratados de diversas maneras (en ocasiones, incluso contradictorias) a la hora de su consideración jurídica.

Esta investigación, dirigida por autores interesados en analizar el papel de los trastornos mentales en las diversas sentencias emitidas, consistió en un estudio descriptivo retrospectivo alrededor de las mismas, analizando un total de 77 sentencias entre 1998 y 2010.

La primera conclusión a la que llegaron los autores fue la confusa terminología que se utilizaba en torno a diversos trastornos (por ejemplo, la psicopatía era llamada de formas muy distintas entre sentencias), lo cual pondría ya de relevancia la confusión en el uso de estos trastornos en el ámbito judicial. En segundo lugar, y en lo que a frecuencia se refiere, los trastornos que más aparecieron fueron el límite, el antisocial, el no específico y el mixto, muchos de ellos asociados al consumo de sustancias (los cuales tuvieron mayor incidencia en la imputabilidad del individuo). Sin embargo, la mayoría de trastornos tuvieron una influencia atenuante en la responsabilidad del individuo (75% de los casos), a excepción del obsesivo-compulsivo.

¿En qué modo afectó, por tanto, la presencia de trastornos en las distintas sentencias? En los casos estudiados, la presencia de trastornos se tradujo en medidas como la reducción de un grado en la pena, o la aplicación de la misma en su mitad inferior. En otros tantos casos (25%), no fue considerado como elemento atenuatorio la presencia de trastornos.

Por último, ¿qué ocurrió cuando se encontraron trastornos de personalidad asociados con cociente intelectual límite o con trastornos mentales severos? Tal y como plantean los autores, es doctrina general que solo en los casos más graves se valoren como eximentes incompletas. En el caso de las sentencias revisadas, tan solo en 4 de ellas fueron utilizados los trastornos como eximente incompleto, y siempre tratándolo como “disminuciones leves de las capacidades volitivas y cognitivas”.

En conclusión, y como defienden los autores, más allá de la psicopatía hay una gran complejidad y dificultad para establecer una doctrina general sobre la incidencia de los trastornos de la personalidad sobre la culpabilidad, considerando que deben ser estudiados caso por caso. Un trastorno de personalidad, por sí mismo, no serviría para aplicar una eximente incompleta, quedando tan solo como atenuantes; tan solo con la presencia de casos graves relacionados con los mismos (toxicomanías, trastornos más severos, etc.) se plantearía la eximente.

Psicopatía, sadismo y maltrato animal – Club de las Ciencias Forenses

Psicopatía, sadismo y maltrato animal - Behavior and law

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, esta semana les ofrecemos un resumen del artículo “Among a German Sample of Forensic Patients, Previous Animal Abuse Mediates Between Psychopathy and Sadistic Actions”, de los autores Alexandra Stupperich, de la Police Academy of Lower Saxony, y Micha Strack, del Georg-Elias-Mueller-Institute of Psychology, que busca relacionar un historial previo de abusos a animales con la presencia de actitudes sádicas posteriores.

Hace mucho tiempo que se presta atención a las motivaciones personales de aquellos que cometen agresiones interpersonales severas. Sin embargo, no se ha prestado tanta atención a los contribuidores observables a estas formas de agresión. En este sentido, recientes estudios han puesto de relevancia un elevado número de vías ambientales a través de las cuales un individuo puede desarrollar una tendencia a realizar conductas sádicas durante sus crímenes. Aunque hay un gran número de factores de riesgo (por ejemplo, falta de culpabilidad, de empatías, etc.), hay uno que ha llamado particularmente la atención, y que aparece a edades jóvenes: el abuso y maltrato de animales.

Pero, ¿Qué son las conductas sádicas? se trata de conductas caracterizadas por la presencia de un patrón de crueldad, agresividad, manipulación y conducta despreciativa hacia otros. Pero además, si observamos más en profundidad las investigaciones y analizamos las posibles relaciones entre comportamientos, encontramos que ambas conductas (el maltrato animal y las conductas sádicas) pueden encontrarse relacionadas con otro desorden de la personalidad: la psicopatía. Con esta tríada de conceptos, las autoras de esta investigación realizan dos preguntas:

1. ¿Pueden los abusadores de animales ser identificados como un perfil concreto dentro de la psicopatía?

2. ¿Media la conducta de agresión a los animales entre la psicopatía y la violencia sádica interpersonal?

Si la respuesta a ambas cuestiones es sí, los psicópatas que abusen de animales deberán ser distintos de aquellos que no lo son en las escalas de la “Psychopathy Checklist”, y las mismas escalas deberán permitir predecir las conductas sádicas. Pues bien: para poner a prueba estas hipótesis, se recurrió a una muestra de 60 hombres alemanes durante su estancia en hospitales forenses de alta seguridad en Alemania. Los crímenes de los mismos variaron entre el asesinato (11), violación (7), abuso a menores (5), crímenes de lesiones (26) robos (6) y otros (5). Para evaluar la psicopatía se utilizó el PCL-SV, una escala de 12 ítems basada en la PCL-R. La existencia de conductas de maltrato hacia animales y de otras conductas sádicas se analizó a través del estudio de archivos y de entrevistas con los presos.

Entre los 60 pacientes, se encontró que 10 habían abusado de animales. De entre los mismos, seis confesaron haber llevado a cabo acciones sádicas en sus crímenes. Aunque esta muestra era pequeña, se encontró que la asociación entre abuso animal y actuaciones sádicas era significativa. A su vez, se encontró (poniendo a prueba la primera hipótesis) que los abusadores puntuaban significativamente más alto en conducta antisocial en la adolescencia, superficialidad, falta de remordimientos, falta de empatía y grandiosidad. Es decir, se encontraron diferencias significativas en los factores afectivos e interpersonales, aunque no en los de estilo de vida.

Con el fin de demostrar la segunda hipótesis, se estudió la relación entre las tres variables. Así, se encontró que el abuso animal aparece como necesario para realizar acciones sádicas (recordemos la particularidad de la muestra). Por otro lado, se comprobó que si el abuso animal permite predecir las conductas sádicas en los crímenes, y que la puntuación en la escala de psicopatía permitía predecir la realización de conductas sádicas y la presencia de abuso animal. Por tanto, y en base a los cálculos estadísticos realizados, se encontró que en la muestra estudiada, la mediación entre la psicopatía y la conducta sádica a través del abuso animal era completo, demostrándose así una posible conexión entre crueldad con los animales y desarrollo psicopático, y la relación existente entre la crueldad con los animales y el uso de conductas sádicas a nivel criminal.

Identificación de teléfonos móviles a través del videoanálisis forense. Club Ciencias Forenses.

Identificación de teléfonos móviles a través del videoanálisis forense. Club Ciencias Forenses.

Identificación de teléfonos móviles a través del videoanálisis forense. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta semana les proponemos un resumen del artículo “Identificación de la marca y modelo de un smartphone a través del vídeo análisis forense”, de los autores Luis Javier García Villalba, Ana Lucila Sandoval Orozco y Raquel Ramos López de la Universidad Complutense (España), y Julio Hernández Castro de la Universidad de Kent (Reino Unido), sobre el uso de los teléfonos móviles como evidencia en los procedimientos judiciales y su posible análisis.

Las imágenes captadas por dispositivos electrónicos (smartphones) son a menudo consideradas como evidencias en un juicio, y en pocos minutos, un vídeo puede transmitir una enorme cantidad de información. El vídeo es comúnmente utilizado en la vida cotidiana debido a la disponibilidad de una amplia gama de dispositivos móviles que pueden reproducir y/o grabar, como teléfonos móviles, tabletas, videoconsolas portátiles y cámaras digitales o videocámaras. Debido a la frecuente utilización de dispositivos móviles, en algunos casos existen restricciones legales o limitaciones a su uso en diversos lugares, como escuelas, universidades, oficinas gubernamentales, empresas, etc. Pero al mismo tiempo, se utilizan cada vez más vídeos, ya sea directa o indirectamente, en los procesos judiciales como prueba. Pese al hecho de que la manipulación del vídeo digital es cada vez más fácil debido a la aparición de nuevas y potentes herramientas de procesamiento multimedia. Por lo tanto, dada la creciente importancia de los vídeos, los forenses de vídeos digitales son particularmente relevantes. Su objetivo principal es la búsqueda y análisis de vídeos digitales con el fin de hallar evidencias válidas a efectos legales, por lo general durante la investigación de un crimen. Dentro de esta disciplina, La Integridad del Vídeo Digital tiene como objetivo establecer si un vídeo digital ha sido manipulado, La Esteganografía del Vídeo Digital estudia si un vídeo contiene datos ocultos y La Identificación de la Cámara Origen del Vídeo tiene como objetivo identificar qué cámara específica se ha utilizado para grabar un vídeo. La investigación en este campo estudia técnicas para identificar tanto el fabricante como el modelo de los dispositivos que se utilizan para producir vídeos digitales. En este trabajo se presenta una combinación de técnicas de análisis forense para la identificación del dispositivo de donde proviene el vídeo, pero centrándose en los vídeos generados por los dispositivos móviles, en su mayor parte teléfonos inteligentes (smartphones) .

Es importante entender los conceptos básicos del procedimiento empleado por las cámaras digitales para generar una imagen. En primer lugar, el sistema de lentes captura la luz de la imagen mediante el control de la exposición, el enfoque y la estabilización de la imagen. A continuación, la luz pasa a través de un conjunto de filtros que mejoran la calidad visual de la imagen, y entonces la luz llega al sensor de imagen llamado Matriz de Filtros de Color; una matriz de elementos sensibles a la luz llamados píxeles. Sólo en el caso de la generación de vídeo, hay un paso final adicional que codifica las tramas resultantes para crear un único archivo final de vídeo. Las principales técnicas para la identificación de búsqueda de fuentes se dividen en cinco criterios, en particular las basadas en metadatos, características de la imagen, matriz CFA y defectos de interpolación del color, imperfecciones del sensor y transformadas de ondícula. El área de investigación en torno al estudio de metadatos depende en gran medida de los datos insertados por el fabricante cuando se genera la imagen. En cuanto a la fuente de identificación a través de un conjunto de características, se examinan tres tipos de funciones: funciones de color, características de calidad y características de la imagen en el campo de la frecuencia. Se puede emplear asimismo una técnica basada en algoritmos de interpolación de color exclusivos. Estos algoritmos dejan huellas a través de la correlación de planos de bits adyacentes de una imagen. Entre los métodos existentes que se basan en las imperfecciones del sensor, existen dos ramas principales para el estudio del pixel o el nivel de ruido del sensor. Por último, en el área de las transformadas de ondícula, hay varios enfoques, por ejemplo, existe una nueva técnica de identificación que se basa en las características de probabilidad condicional. En el caso del desarrollo de técnicas para la identificación de búsqueda de fuentes de vídeo, existen muy pocos trabajos académicos en este campo. Algunos se basan directamente en la secuencia de codificación y otros en la extracción de fotogramas para la posterior aplicación de algún método de clasificación de imágenes fijas. Existe un método de identificación de fuentes de videocámaras digitales para verificar si dos clips de vídeo proceden de la misma videocámara. Algunos autores proponen un algoritmo basado en la información del vector de movimiento en el flujo codificado. Otros proponen un método de identificación usando fotogramas de vídeos. Las características de probabilidad condicional se utilizan y se toman directamente de los fotogramas de vídeo. Es necesario destacar que las técnicas forenses desarrolladas para cámaras digitales no son válidas en la mayoría de los casos para dispositivos móviles. Esto es porque hay características intrínsecas importantes que diferencian los dos tipos de cámaras. Además, la calidad de los elementos que los ajustan es diferente, siendo generalmente mejor en las cámaras digitales. Este estudio trata sobre el diseño de una técnica de identificación de búsqueda de fuentes de vídeos digitales generados con dispositivos móviles. Tras la generación de un vídeo, es posible que en cada uno de los fotogramas los defectos se manifiesten como ruido, comúnmente llamado “huella digital”. Estas “huellas dactilares” se pueden utilizar para identificar el dispositivo. En un vídeo, los fotogramas consecutivos son generalmente muy similares. Los fotogramas que contienen la información más importante se llaman fotogramas clave. Uno de los posibles métodos para detectar fotogramas clave es un algoritmo basado en la medición de diferencias de fotogramas aumentados, teniendo en cuenta los diferentes pesos, la información de posición de los píxeles, etc. Por otro lado, se ha presentado un método de extracción de fotogramas clave basado en técnicas del área de las ondículas. Los fotogramas clave han jugado un papel importante en numerosos campos de aplicación debido a su capacidad de representación distintiva.

Para concluir, puede afirmarse que esta técnica es válida y obtiene buenos resultados. El algoritmo de extracción de fotogramas presentado tiene en cuenta la naturaleza de un vídeo y sus fotogramas en la optimización de la extracción de fotogramas clave, es decir, extrae los fotogramas teniendo en cuenta que si los fotogramas que se obtienen tienen una mayor alteración de imagen entre ellos (en busca de cambios en la imagen), el futuro proceso de clasificación será mejor. Cabe señalar que el vídeo como entidad unitaria no se clasifica en un tipo de fuente. Es decir, lo que identifica su fuente son los fotogramas seleccionados por el algoritmo propuesto. En este sentido, los resultados de la clasificación promedio varían dependiendo de los parámetros empleados. Teniendo en cuenta un tamaño de recorte centrado, la conclusión general es que cuanto mayor sea el tamaño del recorte, mejores serán los resultados. Una vez que los fotogramas clave seleccionados han sido clasificados, es necesario saber qué fuente de búsqueda de vídeo es una entidad unitaria. Parece ser que el vídeo es la fuente con el mayor número de fotogramas clasificados en esta categoría. Sin embargo, la aplicación de la técnica propuesta en situaciones reales solo se considera realista y viable si los vídeos digitales bajo investigación están integrados en un conjunto de dispositivos móviles cerrado y reconocido. En futuras investigaciones, el propósito es mejorar las tasas de éxito en la identificación de búsqueda de fuentes de vídeo. Asimismo, se deberían utilizar y analizar grandes conjuntos de datos de vídeo para cubrir una amplia gama de texturas e imágenes para cada dispositivo móvil, con el fin de evaluar la adaptabilidad de la técnica.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno

El papel del Antropólogo Forense en la investigación criminal. Club Ciencias Forenses.

El papel del Antropólogo Forense en la investigación criminal. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “El papel del antropólogo forense en la investigación de una muerte”, de la autora Vanessa Stanojevich de la Universidad de Ontario (Canadá), sobre la función del antropólogo forense en la investigación criminal.

El papel que juega un antropólogo forense en la investigación de una muerte es crucial en el campo de la ciencia forense. Los antropólogos forenses entienden las formas y variaciones de las distintas propiedades del esqueleto y aplican su conocimiento con el fin de obtener conclusiones lógicas. El objetivo principal de un antropólogo forense es procesar la escena del crimen, examinar y procesar restos, realizar un perfil biológico, compilar la información adecuada y testificar en los juicios.

Los antropólogos forenses contribuyen al procesamiento de la escena y ubicación de los restos enterrados proporcionando a las fuerzas del orden su asesoramiento durante una investigación. Cuando un antropólogo forense acude a la escena debe desempeñar varias funciones. En primer lugar, debe llevar a cabo “la identificación in situ de los restos desperdigados tal y como se hallan para determinar si son humanos”. Tras lo cual, debe crear una zona de seguridad donde “los materiales provenientes de la tumba y sus alrededores son sistemáticamente examinados para revelar restos humanos, artefactos, fibras e insectos relacionados. Por último, el antropólogo establecerá una zona de excavación; incluyendo el examen de diversas plantas, materiales de la tierra, metales y sedimentos. Los antropólogos forenses deben ser capaces de diferenciar entre restos humanos y no humanos, y son asimismo capaces de realizar un análisis tafonómico (estudio de los procesos de fosilización) y un examen de los tejidos blandos para poder procesar y examinar los restos eficazmente. Una vez que el experto ha determinado si los huesos son de un cuerpo humano, es entonces cuando realiza el análisis tafonómico. Los antropólogos forenses examinan igualmente “los cambios en los tejidos blandos, incluyendo las tasas y patrones de descomposición, amputaciones, desmembramientos de partes del cuerpo y modificaciones de tejidos blandos y huesos” para realizar un análisis adecuado de los restos. Así pues, tanto la distinción de los restos como el análisis tafonómico y el examen de los tejidos blandos sirven para determinar si los indicios hallados son importantes para la investigación. Por otro lado, los antropólogos forenses facilitan la identificación de los cuerpos no identificados gracias al perfil biológico que proporciona sus rasgos físicos. Existen varios factores coadyuvantes que ayudan a éstos profesionales a determinar la edad, sexo y estatura de un individuo. Cuando el antropólogo forense debe determinar la edad, primero debe poner en práctica sus conocimientos acerca del desarrollo esquelético y dental para establecer sus conclusiones. Con el fin de determinar el sexo, “los huesos de la cadera presentan los elementos más sexualmente dismórficos del esqueleto”, por tanto son un elemento crucial en la determinación del género. Los antropólogos pueden indicar la diferencia entre la pelvis de un hombre y la de una mujer, principalmente debido a “las diferencias específicas entre los sexos en el tamaño y la forma”. A la hora de determinar la estatura, existen muchas técnicas que se pueden utilizar. No obstante, los “resultados más fiables se basan en el tamaño de los huesos largos y en particular de los huesos de las extremidades inferiores”, es decir el uso de la alometría. Los diferentes conocimientos que los antropólogos aplican en su trabajo ayudan a la determinación de la edad, el sexo biológico y la estatura del sujeto; generando de este modo un perfil biológico de un hasta ahora individuo desconocido. Por otra parte, las evidencias que un antropólogo forense presenta a un médico forense son fundamentales para la comprensión y determinación de la causa de la muerte en una investigación. Los antropólogos forenses “clasifican comúnmente los sucesos traumáticos como producidos por incisiones, traumatismos o armas de fuego”. Estas lesiones en última instancia, ayudan al antropólogo forense a proporcionar al médico forense la información necesaria para determinar la causa de la muerte, en base a los daños que presentan los huesos. Se puede considerar a un antropólogo forense un experto en su campo de estudio. Se espera que estos especialistas forenses, y otros científicos forenses, documenten todos los procedimientos con la mayor precisión. Los antropólogos deben incluir un “registro completo de mediciones y determinaciones antropológicas”, así como análisis tafonómicos, perfiles biológicos, personalización de las características y pruebas de traumatismos perimortem. En consecuencia, es necesaria la información y el testimonio de los científicos forenses, puesto que es de gran ayuda para la resolución de la investigación de una muerte, proporcionando al sistema judicial una explicación científica de las evidencias.

Los antropólogos forenses juegan un papel importante en la determinación de la causa de la muerte en una investigación. Estos profesionales trabajan juntos con el fin de sacar conclusiones de las pruebas, sobre todo aplicando su conocimiento del esqueleto humano a un caso o sujeto en cuestión. El objetivo principal de un antropólogo forense es procesar la escena del delito, examinar y procesar los restos biológicos, crear un perfil biológico, proporcionar la información adecuada acerca de sus conclusiones, y testificar en los juicios. Su conocimiento del cuerpo humano contribuye a la resolución de investigaciones, proporcionando a las fuerzas del orden las respuestas y conclusiones de un experto, lo cual en definitiva ayuda al esclarecimiento de cualquier caso.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno

Asesinatos en masa. Club Ciencias Forenses.

Asesinatos en masa. Club Ciencias Forenses.

Asesinatos en masa. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les ofrecemos un resumen del artículo “Asesinatos en masa: lo que sabemos y hacia dónde vamos”, de los autores Michael Eskey de la Park University (EE. UU.), Tom O’Connor de la Austin Peay State University (EE. UU.), Jeff Rush de la Troy University (EE. UU.) y Frank Schmalleger de la University of NC (EE. UU.), que trata sobre los numerosos asesinatos en masa que se han producido en los últimos tiempos en EE. UU.

En los últimos tiempos, ha habido una serie de tiroteos masivos en EE. UU. El FBI lo define como un ataque en el que un mínimo de cuatro víctimas son asesinadas y los asesinatos se producen próximos unos de otros. La cobertura de los medios de comunicación e Internet, y las redes sociales han reavivado estos sucesos. Lo cual ha tenido un impacto en la percepción y temores de la opinión pública. Los tiroteos masivos no han aumentado, tal y como aseguran los medios de comunicación, sino lo contrario, se han estabilizado. Cabe señalar que estos asesinatos en masa se diferencian de otros tipos de muertes en muchos aspectos. Por lo general, los asesinos mueren en la escena del crimen. Y, más de la mitad se sabe que han sufrido un trastorno mental antes del ataque. Los asesinos suelen planificar cuidadosamente sus ataques. No se trata de “actos aleatorios pasionales”. El tirador tiende a estar motivado por un profundo agravio personal teñido de sentimientos de persecución y humillación, real y percibida. Los tiradores suelen ser cobardes; casi todos los tiroteos en masa ocurren en lugares donde las víctimas no pueden defenderse. ¿Qué motiva o disuade a los “tiradores masivos”? Quieren hacer una declaración en contra de un “blanco” o un grupo, o una clase. Apenas ocurren estos sucesos, ya están planteando propuestas y soluciones a este problema. En un primer momento, los expertos tienden a centrarse en las armas de fuego y el control de armas. Otros se centran en la necesidad de ampliar los servicios de salud mental; y, otros apuntan a la necesidad de aumentar los niveles de seguridad en las escuelas, instalaciones militares, centros comerciales, teatros, iglesias, etc. Este artículo incluye publicaciones de expertos y demás colaboradores acerca de este tema. Existen una serie de teorías criminológicas y sociológicas que pueden explicar el fenómeno de los tiroteos masivos. La mayoría de las teorías tienen un modelo secuencial de tres etapas que constan de variables antecedentes (historial), que pueden remontarse a traumas infantiles. Por lo general, los investigadores se centran en variables de rango medio conocidas como variables intermedias y se puede observar que los crímenes menos complejos suelen tener una o dos variables intermedias destacables. Sin embargo, tipos particulares de delincuencia, como el terrorismo o el tiroteo masivo, tienen múltiples variables intermedias; por lo tanto, hay muchas cajas negras que tener en cuenta para el análisis. Una de las teorías que se aplican a la mayoría de los tiradores masivos, es la Teoría general de la frustración de Agnew, que se compone de tres grupos variables principales: (1) fracaso en el logro de objetivos valorados positivamente; (2) pérdida de estímulos positivos; y (3) presentación de estímulos negativos. Por otra parte, la Teoría del Control, introducida por Travis Hirschi, cuenta con cuatro dimensiones: las relaciones sociales, la estructura de oportunidades, la implicación y las creencias. Por último, la Teoría del Aprendizaje de Ronald Akers utiliza pares de variables como facilitadores. Por otro lado, existen otras teorías como: las teorías psicológicas de Yacov Rofe, las teorías de la personalidad de Smirnoff, teorías de la realidad, otras teorías de la personalidad antisocial, narcisismo, psicosis, traumas infantiles, etc.

¿Cómo se pueden prevenir los asesinatos en masa? El hecho de privar a los asesinos de lo que quieren (publicidad y notoriedad) ayudará a prevenir estos crímenes. Schulman afirmó que las autoridades y los medios de comunicación nunca deberían publicar o divulgar los manifiestos de propaganda, notas, otras proclamas o incluso información básica sobre los tiradores. Ocultar los nombres de los asesinos y ocultar sus rostros. No mostrarles en la televisión, los periódicos o en Internet. No revelar sus biografías o especular sobre sus motivos. Minimizar las acciones específicas y los detalles sangrientos de los sucesos. Por tanto, es importante tener en cuenta la minimización de los detalles específicos. Alguien podría pensar en imitar el crimen, o al menos considerar imitarlo. Los medios de comunicación deben, por supuesto, hablar de las víctimas, los heridos o los fallecidos. Sin embargo, deben reducir al mínimo la descripción e identidad del asesino. Relegar la historia a la última página del documento, en lugar de incluirlas en primera plana. En resumidas cuentas, para detener el espectáculo de los asesinatos en masa, hay que evitar que se conviertan en espectáculos de masas. Una cuestión interesante en relación con los tiroteos masivos es que después de que se produzcan, la primera respuesta es…el control de armas. Existe una creencia subyacente de que las armas son malas y hay que prohibir las armas de fuego; y, al prohibirlas, los tiroteos y los que están en contra de la prohibición de armas de fuego se detendrán. Sin embargo, aún hay millones de armas de fuego en los Estados Unidos, 270 millones y el 88 % de los ciudadanos las posee. La idea de que de alguna manera, el control de armas resuelve el problema no está justificada. Lo que actualmente está cobrando más sentido son los factores culturales. ¿Podría ser que una comprobación de los antecedentes mantuviese las armas fuera del alcance de criminales peligrosos? ¿De los tiradores de masivos? La respuesta es no. ¿Por qué? Esto no va a funcionar porque; normalmente los tiradores masivos no tienen nada en sus historiales que pueda imperdirles la compra de un arma. Además, tampoco cuentan con un historial de enfermedades mentales. No se les podría impedir comprar un arma de fuego legalmente. Por lo tanto, es una propuesta que podría ayudar, pero no va a resolver el problema de los asesinos en masa. A menudo se dice que ese acto atroz fue cometido por un individuo que estalló de repente. Se ha intentado determinar si existe un conjunto de factores o características que deban abordarse. Además, se presume que matan de forma indiscriminada. Sin embargo, el hecho de que estallen de forma súbita, es algo infundado. ¿Qué provocaría eso? La planificación, la fijación de la hora, del lugar, las armas y los objetivos, realmente no parece encajar con un individuo que de repente revienta. Los asesinos en masa no suelen ser enfermos mentales. Entonces, ¿cuál es el motivo? Los asesinos en masa se ven a sí mismos como víctimas, como alguien que ha sido maltratado, tratado injustamente. Por lo tanto, se vengan. Fundamentalmente, los tiradores masivos matan a personas concretas por razones específicas. Tal vez se necesiten más tratamientos mentales y mejores. Sin embargo, es muy probable que no lleguen a los individuos que cometen este tipo de crímenes. Además, ellos piensan que los demás tienen la culpa. No quieren recibir tratamiento, no sienten que lo necesiten. Desgraciadamente, el sistema de salud mental se niega a encargarse adecuadamente de los enfermos peligrosos, ya sea por su propia protección o para la protección de la sociedad en su conjunto. Aun así, se pueden tomar medidas para mantener las armas fuera de las manos de los enfermos mentales. ¿Se puede realizar un perfil del tirador masivo? Por supuesto. El problema con los perfiles generados para “predecir” un suceso tan excepcional como un asesinato en masa es que las predicciones simplemente terminan “sobreprediciendo”. Muchos individuos encajan en el perfil de la ira, frustración, problemas, resentimientos, celos, complejos, etc.; pero muy pocos llegan realmente a cometer un asesinato y mucho menos un asesinato en masa.

Así pues, se ha hecho referencia a distintas políticas, métodos, prevenciones y tratamientos en relación al control de armas, los servicios de salud mental y la seguridad en las escuela, pero han tenido una capacidad muy limitada para prevenir los tiroteos masivos. Esto no quiere decir que no se deban tratar. Hay que seguir intentándolo. Los asesinatos en masa son sucesos extremadamente excepcionales cometidos en cualquier lugar, a menudo cuando menos se esperan. Las restricciones de armas de fuego, el control de armas, la seguridad de las armas, etc., no pueden detener a los asesinos en masa, pero pueden mejorar el bienestar de millones de estadounidenses. Se han abordado muchas causas, puntos de vista, áreas y conjeturas acerca de los tiroteos masivos en EE. UU. y, a falta de medidas extremas y acuerdos rigurosos entre las principales instituciones hay que asumir que los asesinatos en masa son un precio por la libertades personales.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno

Psicopatología y Crimen: ¿demencia o excusa? Club Ciencias Forenses.

Psicopatología y Crimen: ¿demencia o excusa? Club Ciencias Forenses.

Psicopatología y Crimen: ¿demencia o excusa? Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta vez les hacemos llegar un resumen del artículo “Psicopatología y causalidad delictiva: ¿demencia o excusa? ”, de la autora Meagan Cline de la Universidad Liberty (EE. UU.), acerca de la aplicación o validez de la “enajenación mental” como argumento de defensa en los procesos criminales.

Los delitos se cometen por muchas razones. Los dos elementos fundamentales de los actos criminales son la intención y el acto criminal. La cuestión es, ¿qué sucede cuando una persona sufre un trastorno mental o cualquier otro problema que influye en su cognición? ¿Es realmente posible que un individuo carezca del control cognitivo necesario para abstenerse de realizar un acto criminal? La investigación de la causalidad delictiva y la psicopatología ciertamente parece indicar que puede darse el caso. La psicopatología es uno de los elementos más importantes para el estudio y la comprensión de la causalidad del crimen. No obstante, cabe preguntarse si la psicopatología es una causa o una excusa para la conducta ilícita de los delincuentes violentos. Para hablar sobre la causalidad delictiva, es importante entender también la terminología utilizada. El primer término relevante para esta evaluación es psicopatología. La definición estándar de psicopatología es el “estudio de las condiciones mentales psicopáticas”. El siguiente es psicosis. La psicosis es una de las condiciones mentales más comúnmente ligadas al comportamiento criminal. Se define como una condición que hace que el individuo pierda el contacto con la realidad. Otro factor importante para la comprensión de la psicopatología y la causalidad criminal es la comprensión del diagnóstico. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) es la guía oficial para el diagnóstico de los trastornos mentales. Por otra parte, la teoría de la tensión es otro elemento importante en esta investigación. Esta teoría sostiene que las personas que cometen delitos lo hacen con el fin de aliviar algún tipo de tensión psicológica o estrés. En casos extremos, esa tensión o estrés pueden dar lugar a delitos más graves, incluidos crímenes sexuales o incluso el asesinato. La teoría del aprendizaje social sugiere que los individuos pueden estar condicionados para cometer delitos por su entorno. Es decir, aprenden la actividad criminal de las personas de su entorno. La teoría del control plantea que las personas que cometen delitos lo hacen porque lo ven como una alternativa más fácil para conseguir algo. Por otro lado, según la teoría de la anomia, la anomia es “la de ausencia de normas”. Es decir, que un individuo expuesto a la anomia puede tener una sensación de alienación de los grupos “normales” dentro de la sociedad.

Es fundamental aprender todo lo posible acerca de por qué se cometen los delitos, quién los comete y con qué propósito. La única manera de combatir eficazmente la delincuencia, reducir la reincidencia, y transformar las vidas de los que están en la comunidad afectada por la delincuencia, es entender estos conceptos. La investigación apoya la idea de que la disfunción cerebral y el comportamiento criminal están vinculados. Los factores psicopatológicos a menudo se convierten en un problema durante los procesos judiciales. Desde la mitad del siglo XIX, los acusados han argumentado enajenación mental o incapacidad mental para excusar la conducta ilegal que han cometido y conseguir una sentencia más leve. Asimismo, existen muchos trastornos que pueden encuadrarse dentro de la psicosis o del trastorno mental, como la pedofilia, el exhibicionismo, el abuso de sustancias, el sadismo sexual, el voyeurismo, la piromanía y la cleptomanía. Del mismo modo, es necesario considerar el comportamiento y cuidado de los prisioneros, puesto que los psicópatas y sociópatas a menudo son capaces de mostrarse de una manera mientras mantienen una lucha interior para controlar sus delirios, paranoias y otros trastornos mentales. Cabe afirmar según las fuentes consultadas que los individuos clasificados como psicópatas o
sociópatas tienen pocas, o ninguna, pauta moral. Asimismo los factores sociodemográficos y psicológicos están sin duda relacionados con la delincuencia, especialmente con los crímenes violentos. La investigación indica que existe una fuerte correlación entre el acoso, la psicopatología, la compulsión y el pensamiento delirante. Con una sociedad actual tan culturalmente diversa, es importante aplicar los conceptos de cultura y diversidad a la psicopatología y la causalidad criminal. Para ello, habría que recurrir a la teoría del aprendizaje social para distinguir los grupos de población a fin de determinar la actitud de las diversas culturas y poblaciones con respecto al crimen. Además, se necesita una aplicación real para el asesoramiento o tratamiento de los delincuentes, ya que hay que tener en cuenta las variables culturales y ambientales subyacentes para que el tratamiento o terapia sea eficaz. Dentro de este contexto, también es importante entender la prevalencia de las subculturas, puesto que es un importante factor sociológico que influye en la causalidad del crimen. Otra de las aplicaciones para la vida real de la psicopatología y la causalidad criminal son los perfiles criminales. Los perfiles criminales son especialmente importantes en los crímenes violentos, ya que estos tipos de delitos en general están relacionados con la psicopatología, el sadismo y otros trastornos mentales.

El quid de la justicia penal es entender de qué crimen se trata, quién lo ha cometido y por qué. La investigación llevada a cabo en este estudio indica claramente que muchas personas realmente sufren de trastornos mentales y pueden no ser capaces de controlar sus pensamientos y conductas. A medida que la sociedad sigue evolucionando y, con ella, el sistema de justicia criminal, es importante que las personas que trabajan en el sistema de justicia penal sean conscientes de las diferentes investigaciones que se han llevado y se están llevando a cabo. La bibliografía revisada revela una clara necesidad de métodos innovadores, competentes en la lucha contra la delincuencia y la comprensión de la causalidad delictiva. Plantea igualmente una continua necesidad de identificación y tratamiento de los trastornos mentales individuales. No obstante, es cierto que en algunas ocasiones un criminal ha podido utilizar el argumento del trastorno mental como excusa para su lamentable comportamiento. Sin embargo, las investigaciones y revisiones indican que hay, de hecho, muchas personas que son verdaderos enfermos mentales y que carecen de la capacidad mental para entender su propio comportamiento. En estos casos, es importante para el sistema de justicia criminal reconocer su situación y ofrecer el tratamiento y aplicar las penas que contribuyan a su salud y bienestar. Parece ser que el sistema de justicia penal está abierto a la innovación y a la consideración de las enfermedades mentales; sin embargo, hay una sensación general de escepticismo hacia cualquier caso criminal que recurra al argumento de defensa por enajenación mental o incluso la mera mención de enfermedad mental. Esto no quiere decir que los tribunales no deban estudiar detenidamente el caso para determinar si la enfermedad mental es, de hecho, un factor.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno

Personalidad, mentira y engaño. Club de las Ciencias Forenses.

Personalidad, mentira y engaño - Club de las ciencias forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, esta semana les ofrecemos un resumen del artículo “Personalidad, mentira y engaño”, de los autores José Luis González Álvarez, de la Sección de Análisis de Comportamiento Delictivo de la Guardia Civil española, e Iván Besteiro Yusti, de la Universidad Autónoma de Madrid, que analiza la bibliografía existente sobre la relación entre personalidad y mentira.

Aunque por separado existen gran cantidad de investigaciones sobre la personalidad y sobre la mentira o engaño, existen muy pocos estudios sobre la relación que puede existir entre ambos conceptos. De existir tal relación, conocerla podría ayudar en la detección de mentiras en multitud de campos: el clínico, la selección de personal, o incluso el trabajo policial y forense. Este artículo se centró precisamente en analizar la poca bibliografía existente sobre la relación entre los dos conceptos (personalidad y engaño), con el fin de determinar si se han arrojado conclusiones sobre la misma, o por el contrario los datos son contradictorios o insuficientes.

Para ello, este trabajo partió de la utilización de la teoría de la personalidad dividida en rasgos de Eysenck, donde se definen tres dimensiones temperamentales fundamentales: extraversión (sociabilidad), neuroticismo (estabilidad emocional) y psicoticismo (dureza afectiva). Esta teoría fue seleccionada, en detrimento de otras, por su sencillez y su utilidad en contextos como el criminológico y forense.

La utilidad de la detección del engaño, por su parte, resulta de gran importancia partiendo del hecho de que las personas recurren al engaño con frecuencia y en entornos (y con intereses) muy diversos. Evitar que unas personas se aprovechen de otras a través de estas acciones se trata, sin duda, de una meta ambiciosa en el contexto criminológico. Durante años, diversos estudios han analizado elementos conductuales que pudieran permitir identificar cuándo un individuo está mintiendo (movimientos faciales, lenguaje corporal, tipo de discurso, etc.). Sin embargo, cinco décadas de investigación ha demostrado que la capacidad de las personas para detectar el engaño mediante observación es limitada (alcanzando entorno al 54% de aciertos). ¿Puede un constructo como la personalidad influir en los falsos positivos y falsos negativos?

Podríamos pensar que esta afirmación es correcta asumiendo, por ejemplo, que un introvertido tiene una “sobre-activación” cortical crónica que les hace estar en un estado de alerta permanente, tendiendo a mostrarse menos relajados, y por tanto siendo más “sospechoso” de estar mintiendo. De ahí deriva la importancia de estudiar la personalidad del sujeto para comprender si los indicadores comportamentales son útiles o no (y si están dentro de la normalidad del sujeto o no). Si analizamos otro ejemplo, las personas introvertidas neuróticas tienen dificultades para fijar la mirada, tocar al interlocutor o invadir su espacio personal, por lo que puede interpretarse como señales de falsedad. Por otro lado, personas con alto psicoticismo y bajo neuroticismo presentan dificultades para mostrar sensaciones de temor o ansiedad, lo que podría desembocar en un falso negativo.

Pese a su evidente interés, apenas existe respaldo científico que se haya ocupado de este tema en detalle. En dos estudios de DePaulo, se encontró que no se deben tener en cuenta solo las diferencias individuales, sino también los motivos de la mentira (por ejemplo, los hombres cuentan menos mentiras sobre sí mismos a mujeres que a hombres, pensando que se sentirían peor si supiesen la verdad). Por otro lado, Isenberg recuerda que las personalidades “desviadas” (maquiavélicas/manipuladores y los psicópatas) engañan mucho mejor, encontrando que las personas con amabilidad alta (relacionada con el psicoticismo de Eysenck) parecen mentir peor. Vrij et al intentaron determinar el perfil del buen mentiroso, definiéndolo como “una persona manipuladora, que por engañar a menudo confía en sus mentiras, y por tanto no precisa de muchos recursos cognitivos”, lo cuál estaría relacionado con el psicoticismo de la teoría de Eysenck. A su vez, sería un buen actor, una persona extravertida, que favorece la primera impresión que transmite, y que sería muy probablemente atractiva. Fornaciari y Poesio encontraron a su vez que podían encontrarse relaciones entre personalidad y engaño analizando las expresiones utilizadas en los distintos textos. Por otra parte, a nivel de estudios neurocientíficos, también se ha encontrado que existen individuos con más propensión a mentir (los que encajarían con un alto psicoticismo en la teoría de Eysenck). Pero si añadimos todavía más complejidad al análisis de la mentira, dividiéndola en subtipos (mentira altruista, de evitación, de aceptación y de ganancia), encontramos que los estudios lanzan resultados contradictorios, por lo que se llegaría a la conclusión de que todavía se conoce muy poco sobre las relaciones más complejas entre el engaño y la personalidad, y convendría seguir investigando.

En conclusión, detectar el engaño es importante en diferentes contextos, pero también es importante recordar que la forma de ser (los rasgos de personalidad) puede influir en la capacidad para engañar, existiendo rasgos personales que pueden permitirnos interpretar nuestros juicios en torno a la veracidad o falsedad de los testimonios.

Determinación del género a través de las huellas palmares. Club Ciencias Forenses.

Determinación del género a través de las huellas palmares. Club Ciencias Forenses.

Determinación del género a través de las huellas palmares. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, esta semana les ofrecemos un resumen del artículo “Determinación del género a través de las impresiones de huellas latentes de la palma de la mano presentes en los documentos”, del autor Amit Chauhan de la Universidad Amity (India), que trata de la identificación de sospechosos a través de las huellas palmares latentes presentes en los documentos.

Las marcas (dedos y palma de la manos) genotípicamente determinadas y únicas e imborrables por naturaleza, son consideradas uno de los mejores recursos para identificar un individuo con absoluta certeza. Las huellas de la palma de la mano son muy características y lo son igualmente si son halladas en la escena de un crimen y en documentos cuestionados. Se han llevado a cabo estudios con el fin de determinar el autor de un documento, pero no para determinar el género de un individuo. La identificación de un sujeto a través de las huellas de la palma de la mano es infalible, y si la determinación del género pudiera realizarse por medio de las huellas latentes de la palma de la mano sería de gran ayuda para los expertos forenses y para los investigadores a la hora de atrapar a un sospechoso. Así pues, dado que los dedos/palma de la mano tienen líneas y surcos elevados con poros de sudor que mantienen las crestas húmedas, y por lo tanto al tocar la superficie de escritura, se prevé que deje su impresión (huella) de forma latente en la superficie de escritura o en los papeles. En concreto, cuando firmamos, la parte inferior de la palma (área hipotenar) toma contacto con la superficie de escritura. Por otra parte, puesto que al parecer el sudor es un líquido incoloro, las impresiones que deja tras de sí no son visibles a simple vista; por lo tanto se debe incrementar la visibilidad de las impresiones por medio de distintas técnicas. En este trabajo, la relación inherente de las firmas con las huellas de la palma de la mano conduce a la determinación del género del sospechoso, e incrementa asimismo la fiabilidad del análisis de los documentos cuestionados. El análisis concienzudo de las huellas palmares reveladas y los parámetros obtenidos sobre los datos de los detalles particulares (radio de curvatura, distancia de curvatura de la línea de escritura, ángulo del centro de la curvatura de la línea de escritura, y la interdistancia de curvaturas) proporcionan valores estadísticamente significativos (P <0,05). En consecuencia, estos resultados indican que la determinación del género es posible.

Para este estudio, se utilizó una muestra de 60 personas, 30 hombres y 30 mujeres. La selección de los sujetos se realizó de forma aleatoria. Después de pedir su consentimiento, se les pidió a los sujetos que estamparan su firma en una hoja de papel blanco de buena calidad (papel bond) con un bolígrafo. Para revelar las huellas latentes recientes, se utilizó polvo negro, que por lo general se considera el mejor revelador para muestras frescas. El objetivo del estudio es determinar el sexo de un individuo a partir de la información recopilada por la obtención de las huellas reveladas de la palma de la mano. En primer lugar, hay que asignar los tres centros de curvatura en las huellas palmares reveladas y correlacionarlos con la línea de escritura donde se efectuaron las firmas. Se prevé que la imagen latente de las impresiones de la palma aparecerá bajo esa firma o en la línea de escritura. Claramente, identificar un individuo con absoluta certeza se ha convertido en una necesidad. Las huellas de la palma de la mano, sin duda, son más fiables y son evidencias aceptadas en los tribunales de justicia. El actual estudio se llevó a cabo para determinar el sexo de un individuo a través de las huellas palmares latentes en documentos. Es muy poco probable que en los documentos no aparezcan huellas latentes de la palma de la mano y muy difícilmente creíble que cuando escribimos, nuestra mano o parte de la palma no se apoye en el papel. El hecho de que no parezcan huellas latentes en los papeles puede ser debido al uso de guantes en las manos. De este modo, una vez que se ha firmado o empleado cualquier útil de escritura en un documento, entonces junto con la escritura el individuo también deja su identidad en forma de impresión latente de la palma de la mano.

Los resultados de este estudio muestran diferencias concluyentes entre los géneros. Por consiguiente, mediante el análisis de las huellas palmares reveladas y su relación intrínseca con la firma se puede llegar a determinar el género de un sospechoso. Al realizar el examen de los parámetros de los detalles particulares, se observa que las variaciones de los parámetros de ambos géneros son claras. Estas variaciones en los detalles particulares entre mujeres y hombres son significativos de la determinación del sexo, lo que esencialmente permite la determinación concluyente del sexo de un individuo. La determinación del género proporciona igualmente una pista importante sobre el sospechoso durante la investigación, lo que disminuye el plazo de resolución y su papel exacto en el caso. Así pues, los resultados del estudio indican que se puede utilizar esta técnica con el fin de minimizar la lista de sospechosos hallando valores similares para el género de los sospechosos.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno

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