Factores psicológicos y criminológicos asociados con el desistimiento de la violencia. Club de las Ciencias Forenses.

Factores psicológicos y criminológicos asociados con el desistimiento de la violencia. Club de las Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores del Club de las Ciencias Forenses, hoy abordamos el tema del desistimiento de la violencia gracias a la revisión efectuada de la literatura de referencia por Kate Walker, Erica Bowen y Sarah Brown pertenecientes a la Universidad de Coventry (UK).

El fenómeno del desistimiento de la violencia es poco conocido. La investigación en esta área se ha visto obstaculizada por las incoherencias relacionadas con la definición, cuestiones operacionales y de medición. La investigación criminológica sugiere que el control social informal (por ejemplo, tener una relación estable y un empleo) juega un papel fundamental en el desistimiento de la violencia. Es necesario aumentar las investigaciones acerca de la mecánica de los factores de protección que mitigan el riesgo de violencia en el futuro y la forma en la que juega un papel importante el mantenimiento de determinados comportamientos en los sujetos violentos. Los resultados obtenidos en las áreas de la criminología y de la psicología tienen que ser ampliados e integrados para conseguir una mejor y mayor comprensión sobre el desistimiento de la violencia. La violencia y la agresividad pueden clasificarse de varias maneras: según la causa, el modo y el destinatario. La Organización Mundial de la Salud clasifica la violencia según tres aspectos: la autolesión (que incluye el suicidio), la violencia interpersonal y la colectiva. Hay una gran carga personal y social asociada al crimen violento, que incluye consecuencias financieras, traumas físicos y daños psicológicos. La violencia ha sido identificada como la principal causa de mortalidad en USA, generando además una serie de costes muy importantes para el individuo, la comunidad y el país. Dada la magnitud de semejante carga, es lógico que existan investigaciones centradas en comprender los factores de riesgo y los mecanismos asociados a involucrarse en comportamientos violentos. Esto incluye factores como el temperamento y la regulación emocional, factores cognitivos, problemas de atención, factores ambientales y la influencia de la familia y los compañeros, entre otros.

Está claro que el crimen disminuye con la edad, con lo que la mayoría de los delincuentes terminan abandonando la delincuencia. Una cuestión conceptual relevante está relacionada con la cuestión de cuándo se produce el desistimiento. Tampoco está claro si el desistimiento incluye cambios en la frecuencia, la gravedad o el tipo de delito cometido. Por ejemplo, las investigaciones han proporcionado pruebas convincentes de la existencia de una relación entre el envejecimiento de los neurotransmisores y la violencia. La literatura sobre el desistimiento de la violencia ofrece resultados mixtos que proporcionan una explicación incompleta y confusa del proceso. Los investigadores generalmente han descuidado esta línea de investigación y tampoco se sabe realmente por qué y cómo las personas dejan de manera permanente la violencia; esto es sorprendente, dada la importancia que tienen el tratamiento y la rehabilitación de los delincuentes violentos. La curva edad/delincuencia es un fenómeno bien documentado que se refleja a través de diferentes tipos de comportamiento delictivo, en particular a través de la violencia sexual. Hay que discernir por qué y cómo ocurre este proceso y cómo podría ser promovido y acelerado. La importancia del control social informal, el autocontrol o los cambios subjetivos han sido elementos barajados en la literatura sobre el desistimiento en general. Uno de los enigmas más grandes es si el desistimiento de la violencia se produce después de la eliminación y/o mejora de los factores de riesgo y los factores de protección o debido a la interacción entre estos dos factores. Los factores de protección de recuperación (una buena supervisión) fueron indicadores específicos de desistimiento y de ciertos factores de riesgo. Pero se necesita más investigación para examinar si, por ejemplo, la eliminación de los factores de riesgo es más probable que promueva el desistimiento en la adolescencia tardía y la adultez temprana, mientras que la mejora de los factores de protección, junto con la eliminación de los riesgos, podría ser una mejor estrategia a la hora de permitir el desistimiento a edades más tempranas.

El desistimiento es un proceso fluido que incluye un sistema complejo y dinámico en el que la interacción entre factores individuales, procesos cognitivos e influencias sociales deben ser tenidos en cuenta. Hay varias lagunas y cuestiones sin resolver en la investigación, como la necesidad de estudiar los períodos de tiempo más largos de las conductas libres de crimen. Una gran parte de las investigaciones se basan en datos oficiales, pero estos datos no suelen ser del todo reales. Los porcentajes de desistimiento no pueden ser el resultado de los delincuentes que han sido más hábiles, por ejemplo, para evitar el arresto, ni de la caída de los infractores graves debido a la mortalidad u otras formas de desgaste. Se requiere una investigación oficial y completa para comprobar si los resultados son realmente divergentes, a fin de establecer la forma más precisa de medir el desistimiento en sí, así como el uso de medidas que generen autoinformes a través de datos oficiales precisos. El desistimiento claramente ha sido identificado como un proceso dinámico, que solo puede comprobarse retrospectivamente si se ha logrado o no. Por lo tanto, una consideración final es que también hay que estudiar el desistimiento de la violencia de forma prospectiva. Es necesario examinar las diferentes fases del proceso, desde la ofensiva activa a los factores desencadenantes, así como los mecanismos subyacentes que sustentan este comportamiento. Todas estas etapas necesitan de un examen cuidadoso e individual. Se ha sugerido que esto puede hacerse mediante el estudio de la historia natural de la delincuencia, ya que está descrita y ayudaría a la comprensión de los procesos de infractores a lo largo del tiempo.

La investigación también tiene que examinar las recaídas y la reincidencia, para comprobar si estos son factores de riesgo únicos o son los factores de protección que impiden lapsos y/o reincidencias. La investigación sobre el desistimiento general ha identificado que los delincuentes son “participantes activos”, por lo que tenemos que entender las motivaciones individuales, los procesos de toma de decisiones y cómo las alteraciones en la percepción pueden provocar que los individuos cambien y desistan con éxito de la delincuencia violenta.

A través de una integración de la investigación cuantitativa y cualitativa de un examen de todos estos factores podría hacerse una importante contribución a la comprensión del desistimiento de la violencia y los resultados podrían ser utilizados para presentar el diseño y el contenido de las estrategias de tratamiento y de intervención más apropiadas para cada caso.

Club de las Ciencias Forenses

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar