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Mes: Marzo 2016

El primer caso de estudio de las lentillas en un crimen. Club de las Ciencias Forenses.

El primer caso de estudio de lentillas en ciencias forenses - Club Ciencias Forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “Forensic Analysis of a Contact Lens in a Murder Case”, del autor Charles S. Zwerling, de la Goldsboro Eye Clinic. En este artículo se analiza el primer caso en el cuál el estudio de unas lentes de contacto llevó a un criminal ante la justicia.

 

En el contexto de los análisis forenses, cada caso es totalmente diferente al anterior. Es por ello que las ciencias forenses se encuentran en constante evolución, añadiendo nuevos métodos para analizar las evidencias que un crimen deja tras de sí. El caso que esta investigación resume es, sin lugar a duda, un ejemplo de cómo un pequeño detalle sentó las bases de un nuevo método de análisis forense.

El 26 de Abril de 2005, entre las 8 y las 9 de la noche, Janet Abaroa se estaba preparando para ir a la cama, según el testimonio de su marido, Raven Abaroa. Según esta declaración, el señor Abaroa abandonó entonces el domicilio para acudir a un partido de futbol cercano. Cuando volvió, sobre las 10:45 de la noche, encontró el cadáver ensangrentado de su mujer embarazada y llamó al 911. La causa de la muerte que se determinó fueron dos puñaladas en el torso. Los padres de la víctima decidieron enterrarla en un terreno familiar, en el Brown’s Mill Cementery. El marido rápidamente se convirtió en sospechoso del caso. Sin embargo, el mismo se convirtió en un “cold case” debido a la falta de evidencias físicas conectándole con el crimen.

No obstante, años después, tras chequear el inventario del caso, un nuevo detective encontró que las lentillas de la víctima no estaban en su estuche. Los miembros de la familia le habían dicho a la policía que ella se quitaba las lentillas justo antes de dormir. Sin embargo, Raven Abaroa contó que su mujer se había quitado las lentillas ya antes de marcharse él, y que llevaba sus gafas justo antes de dejar la casa. Debido a esta discrepancia, se requirió una exhumación por la oficina del fiscal del distrito, para determinar si las lentillas estaban todavía en los ojos de Janet.

Es aquí donde se encuentra la particularidad de este caso, dado que no existía una metodología determinada para proceder en estos casos. Los forenses tuvieron que, en primer lugar, idear un protocolo de extracción de los restos de las lentillas de los ojos de la víctima, a la vez que planificaban las prueba a realizar para saber si estos restos correspondían realmente a lentillas, y no eran elementos extraños o propios de la descomposición. Por último, tuvieron que contactar con la empresa creadora de lentillas, solicitándoles un ejemplar de las mismas con los cuáles poder hacer pruebas para comprobar si la degradación de las mismas se correspondía con las de la víctima.

Tras realizar múltiples pruebas, se encontró que, efectivamente, Janet Abaroa había sido enterrada con sus lentillas puestas, lo cual demostraba una incongruencia en la declaración de su marido. Este, aunque no se declaró como culpable, aceptó que las pruebas chocaban contra su declaración, y que en este caso sí que existían pruebas de que él había mentido. Finalmente, fue juzgado y declarado culpable de homicidio.

¿Por qué representa un hito importante esta investigación? En primer lugar, porque demuestra la importancia de la constante actualización de las ciencias forenses para hacer frente a la peculiaridad de cada caso. En segundo lugar, porque fue el primer caso en el cuál el análisis de unas lentillas pudo ser útil para determinar la culpabilidad de un individuo. Por último, porque a raíz de este caso se creó el primer protocolo de examinación de lentillas de contacto, sentando así el precedente para continuar realizando análisis forenses en esta línea.

¿Funcionan las campañas de prevención de la violencia contra las mujeres? Club de las Ciencias Forenses.

Funcionan las campañas de prevencion de violencia contra mujeres - Club Ciencias Forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “Evolution of victimization, tolerance and detection of intimate partner violence among young Spanish women”, de los autores Luís Rodríguez-Franco, M. Ángeles Antuña-Bellerín y Javier López-Cepero, de la Universidad de Sevilla, María Inmaculada López-Núñez, de la Universidad Complutense de Madrid, Susana G. Paíno-Quesada, de la Universidad de Huelva, Carolina Bringas-Molleda, de la Universidad de Extremadura, y Francisco Javier Rodríguez- Díaz, de la Universidad de Oviedo. Esta investigación ahonda en el problema de la violencia hacia las mujeres, evaluando hasta qué punto el paso del tiempo y los esfuerzos institucionales han logrado concienciar a las mismas sobre este tipo de agresiones.

La violencia en las parejas es un fenómeno bien documentado en las décadas más recientes. Diversas investigaciones indican que la violencia que ocurre en las primeras relaciones de pareja ha pasado de representar un porcentaje marginal a sufrir un considerable crecimiento en los últimos tiempos. En España, el interés por este tipo de violencia se ha visto representado en la creación de diversos cambios legislativos, así como en la creación de iniciativas de investigación sobre el tema.

Una de las acciones preventivas primarias consiste en educar a las nuevas generaciones en la igualdad de hombres y mujeres. El interés en cambiar estas actitudes (y los roles de género) se debe a la relación encontrada entre estas creencias y la tolerancia de la violencia hacia las mujeres, entre otros elementos. Estos programas preventivos, sin embargo, rara vez ven evaluada su efectividad. De hecho, ciertos estudios han llegado a indicar que la proporción de mujeres adultas víctimas de abusos que no se perciben como tal es mayor que el de aquellas que sí consideran víctimas de abuso, por lo que todavía queda mucho trabajo por realizar a nivel de prevención.

Es precisamente en este contexto que esta investigación plantea sus objetivos: por un lado, comparar los niveles de victimización de dos grupos de mujeres pertenecientes a dos generaciones distintas (con el fin de evaluar si hay cambios a lo largo del tiempo). Por otro lado, comparar la consistencia entre la experiencia de victimización y el uso de autoetiquetas como abuso, miedo o sentirse atrapado (con el fin de ver si las mujeres jóvenes son capaces de detectar agresiones).

Los resultados de la investigación mostraron diversas tendencias. En primer lugar, que aquella generación más joven (evaluadas entre 2011 y 2013) puntuaba en todos los tipos de victimización relativamente más alto que la generación más adulta (evaluada entre 2003 y 2005), salvo en abuso de género y castigo emocional. Sabiendo esto, se realizó un contraste para saber hasta qué punto cada grupo toleraba (o soportaba las molestias) de todos los tipos de agresión. Lo que se encontró fue que las mujeres más jóvenes mostraban una mayor tolerancia a todas las conductas agresivas. En lo que respecta a las etiquetas, tan solo se encontró que un cuarto de la muestra decía sentirse atrapada en la relación y/o haber tenido miedo, pero no hablaban de maltrato.

Tomados en conjunto, estos resultados indicaron que, en contra de los datos obtenidos en el Instituto de la Mujer (2006, 2012), no hay una tendencia descendente de la victimización, sino que hay una menor tendencia a mostrar molestias por este tipo de conductas. Por tanto, no se demuestra una mejora esperable tras la implementación de las campañas de prevención llevadas a cabo en España. Finalmente, los resultados también indican que las mujeres, a pesar de identificar en sus relaciones signos de abuso (como el miedo o el sentirse atrapadas), en muchas ocasiones no se consideran maltratadas, lo cual representa también un fracaso en lo que a políticas de prevención y concienciación se refiere. Todo esto sugiere que, como citábamos al principio, es necesario replantear las estrategias preventivas y reformular aquellas políticas destinadas a disminuir la violencia contra la mujer.

Distorsión y mentira en el campo de la medicina. Club de las Ciencias Forenses.

Distorsion y mentira en el campo de la medicina. Club Ciencias Forenses

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “Distorsión clínica y simulación en la incapacidad temporal: un estudio preliminar”, de los autores Antonio Domínguez Muñoz, Ana Gómez Álvarez y José Luis de la Fuente Madero, del Instituto Nacional de la Seguridad Social, Rafael López Pérez y Miguel Ángel Pérez Nieto, de la Fundación Universitaria Behavior & Law, y Fernando Gordillo León, de la Universidad Camilo José Cela, que analiza la frecuencia y el perfil de la simulación para mantener bajas clínicas en la evaluación médica por parte de los pacientes.

¿De qué modo  podría plantearse la mentira en el ámbito clínico? ¿Puede darse, durante la relación médico paciente, la existencia de eventos de fraude por parte de los estos últimos? Y en caso afirmativo, ¿Sería posible detectarlos, o encontrar patrones explicativos de los mismos? Como veremos en la investigación de hoy, el ámbito médico (y concretamente, el de la medicina evaluadora y pericial) no está exento de encontrarse libre de este tipo de conductas. Y más concretamente, conoceremos un ejemplo muy concreto: el de la simulación en los casos de evaluación de incapacidad temporal.

La incapacidad temporal (IT) es una prestación dedicada a los trabajadores dados de baja por problemas médicos o psicológicos. El mantenimiento y la revisión de esta incapacidad, sin embargo, da lugar con frecuencia a conflictos entre estos trabajadores y los médicos. Es por ello que resulta importante el control sobre esta prestación, que supone demostrar la validez de la limitación funcional padecida por el trabajador, mediante el adecuado y responsable control de los medios diagnósticos y terapéuticos, así como el tiempo necesario para la recuperación.

En la consulta de valoración médica de discapacidad se percibe a diario la presencia de distorsión. Muchas veces la misma se basa en magnificación o exageración de los síntomas, así como en tratar de adquirir la incapacidad por evidentes incentivos externos materiales (conseguir o generar la prestación económica). Esta simulación (o malingering) representa no solo una mentira al médico, sino también un fraude al sistema de la seguridad social.

Esta investigación tiene por finalidad abordar, a través de un estudio descriptivo, la existencia del fenómeno de “malingering” en la valoración médica de la incapacidad de 100 individuos analizados por el mismo médico evaluador (es decir, con criterios similares).

Dentro de la muestra, se encontró una clara mayoría de trabajadores manuales del campo, construcción, industria o talleres (trabajadores de “cuello azul”), frente a una minoría de trabajadores “de oficina” (o de “cuello blanco”). Además, se encontró diversidad de motivos para la baja médica (casos relacionados con cirugía simple, casos relacionados con cirugía con secuelas, casos médicos que afectaban a una sola especialidad y casos que afectaran a diversas especialidades médicas). De todos los casos analizados, tan solo en un 7% se encontró ausencia de distorsión. En el 25% hubo distorsiones ligeras, en el 41% moderadas, y en el 27% distorsiones graves. En estos últimos se encontraron además claras inconsistencias entre lo referido subjetivamente y los datos clínicos objetivos. Dentro de las maniobras de distorsión, la más frecuente fue la exageración al intentar realizar la exploración física del trabajador.

Ante la presencia de distorsión, se encontró que en los casos con mayor distorsión había un aumento de los días de baja (90.66 días) frente a aquellos con distorsión moderada (89.34 días), ligera (85.92) o ausencia de distorsión (81.85 días). Se encontró, por tanto, un aumento gradual de días en presencia de un aumento de la distorsión o simulación. También se halló que los trabajadores de cuello blanco presentaban mayores distorsiones moderadas, mientras que aquellos relacionados con el Régimen Especial Agrario (trabajadores del campo) presentaban la mayor cantidad de distorsiones. Los que menos distorsión presentaron fueron los individuos desempleados, con un 22% de distorsión.

Esta investigación halló, en conclusión, la presencia del fenómeno de la distorsión en el contexto de las exploraciones médicas para recibir altas y bajas por incapacidad. Encontrar la existencia de distorsión, tal y como arrojaron los resultados, mostró a su vez la utilidad de aplicar en medicina evaluadora un protocolo sistemático para analizar apropiadamente cada caso y poder detectar así el fraude o malingering. La utilización convergente de múltiples métodos, fuentes y estrategias podría permitir, en un futuro próximo, analizar cada caso de manera global y aislar los casos de simulación que se encontrasen en este ámbito.

Botánica Forense e Investigación Criminal. Club Ciencias Forenses.

Botánica Forense e Investigación Criminal. Club Ciencias Forenses.

Botánica Forense e Investigación Criminal. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “El papel de la botánica forense en la investigación criminal”, de los autores Isabella Aquila, Francesco Ausania, Ciro Di Nunzio, Arianna Serra, Silvia Boca y Pietrantonio Ricci de la Universidad “Magna Graecia” (Italia), Arnaldo Capelli de la Universidad Católica (Italia) y Paola Magni, de la Universidad Western Australia (Australia), sobre las evidencias que puede aportar la botánica forense para la investigación criminal.

El análisis de las trazas botánicas es una disciplina forense en desarrollo. En este sentido, la botánica forense desempeña un papel excepcional en la investigación criminal para reconstrucción de hechos forenses relevantes. De hecho, la existencia de multitud de especies de plantas puede ser muy útil para la medicina forense y se define como el uso de la ciencia de las plantas como prueba ante un tribunal. La ciencia forense abarca muchas subdisciplinas. La identificación de las especies de plantas puede ayudar a determinar el origen geográfico de una muestra y puede llegar a relacionar la escena de un crimen con un sospechoso, comprobar coartadas y averiguaciones. Las evidencias vegetales pueden ser útiles para determinar si una muerte se debe a un accidente, un suicidio o un homicidio o cuando fue enterrado el cuerpo. Se puede utilizar además para determinar si una escena del crimen es primaria o secundaria y para localizar los cuerpos que faltan. El análisis molecular de las pruebas botánicas es una valiosa herramienta para identificar las especies de plantas que están relacionadas con un área geográfica particular. El caso que nos ocupa señala la importancia de la evidencia botánica recogida en la ropa de una víctima encontrada muerta tras su desaparición de una residencia de ancianos. Fue presentado ante un tribunal de justicia y en concreto, fue posible determinar la responsabilidad de los médicos de la residencia de ancianos.

El caso ocurrió en el invierno de 2010 en el sur Italia. Se trata del caso de una mujer de avanzada edad que padecía el síndrome confusional (demencia). Desapareció de la residencia de ancianos y fue encontrada muerta al día siguiente cerca de la orilla de un río bajo un puente ferroviario. Las vías del tren se encontraban a unos 5 metros de la escena del crimen. Teóricamente existían dos posibles vías para acceder a la escena del crimen: la primera (camino A) desde la estación de tren y la segunda (camino B) desde la vías del tren. Se analizaron el suelo y las plantas de ambos caminos. En camino A (precipicio), se identificaron algunas plantas muy extendidas en la costa jónica, mientras que el suelo estaba esencialmente constituido de arcilla y arena. Por otra parte, también se analizaron plantas y suelo del camino B (puente); este último se componía principalmente de grava y algunos tipos de plantas. El camino A presentaba una zona empinada a más de 6 metros de distancia de la escena del crimen. En este caso, la víctima se encontraba debajo del puente y la botánica forense fue esencial para determinar el camino tomado por la víctima a pie y conocer la causa de la muerte: ¿suicidio/homicidio o accidente? La inspección ocular y el examen externo de la víctima revelaron algunas lesiones traumáticas producidas a consecuencia de una caída. La muerte de la anciana podría haberse producido por una caída accidental desde el precipicio, a pocos metros del río, o desde el puente ferroviario. Esta cuestión se resolvió gracias al análisis de la especie vegetal llamada Xantium orientalis subsp. Italicum encontrada en la ropa de la víctima. Se identificaron y analizaron los componentes botánicos de cada camino. El cotejo de las plantas encontradas en la ropa y en el camino A, hizo posible averiguar la causa de la muerte.

El examen de la escena permitió señalar dos posibles caminos emprendidos por la víctima antes de la muerte. El camino A, cerca la estación, con un suelo de arcilla arenosa y una sustancial presencia de diversas especies de plantas y un camino rural que llevaba a un precipicio. El precipicio acababa en el lecho del río; esta zona era escarpada e irregular. En concreto, en el camino A, se halló un arbusto de Xanthium orientalis subsp. Italicum a unos 8 metros de la víctima. Algunos ejemplares muy similares se encontraron encima de la anciana. El cotejo macroscópico de los dos especímenes permitió establecer que ambos pertenecían a la misma especie. El análisis del suelo y las plantas, del camino B (puente), excluyó que la víctima anduviera por ese camino. De hecho, en el suelo y la tierra del camino B no se encontraron especies de Xanthium orientalis subsp. Italicum. La única manera de determinar la causa de la muerte es a través la autopsia. Si bien en este caso, fue posible establecer la causa de la muerte (por caída accidental desde el camino A) solamente con el análisis botánico y el cotejo de las muestras que se encontraron en la víctima. Esta investigación ha permitido establecer que la víctima (en una huida nocturna) no fue consciente por su demencia y desorientación espacio-temporal de que el camino no continuaba. Probablemente, la víctima transitaba por el camino A, cuando se resbaló y calló por el precipicio. La caída produjo lesiones externas y fractura vertebral tal y como reveló la autopsia. La víctima trató de refugiarse a unos pocos metros de distancia del punto de caída (debajo del puente). El estudio mostró que la evidencia botánica es crucial en la resolución de un caso, sobre todo cuando la escena del crimen y los resultados de la autopsia no son suficientes para determinar la causa de la muerte. En el escena del crimen, el análisis del lugar es fundamental. La colaboración con el equipo de expertos botánicos es importante; de hecho, cooperan directamente con los investigadores y patólogos forenses. La investigación multidisciplinaria es el objetivo central de la ciencia forense. En este estudio, únicamente el cotejo de las especies encontradas por un experto en botánica ha permitido determinar con certeza el valor probatorio del Xanthium orientalis. Estos datos fueron capaces de demostrar que la evidencias vegetales recogidas de la ropa de la mujer se depositaron tras la caída y no antes. Es más, por deducción, la presencia de elementos botánicos en la ropa reveló que la muerte de la mujer se produjo tras un accidente debido a una caída por el precipicio. La investigación genética del Xanthium orientalis determinó la clasificación exacta del espécimen encontrado en la camisa de la anciana con el arbusto hallado a lo largo del camino A. Para concluir, en la investigación de la escena de un crimen es imperativo preservar y recoger las evidencias, más que demostrar la relación de esas evidencias con la escena global y otras pruebas.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno