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Autor: Javier Sanz Sierra

Las agresiones físicas y los rasgos de ira en sujetos con trastornos antisociales y de personalidad límite.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Trait Anger, Physical Aggression, and Violent Offending in Antisocial and Borderline Personality Disorders”, de los autores Nathan J. Kolla, Jeffrey H. Meyer, R. Michael Bagby, y Amanda Brijmohan, que investigan si existen diferencias entre los rasgos de ira y hostilidad asociados a agresiones físicas y violentas en sujetos con trastornos de personalidad límite y antisociales y en sujetos clínicamente sanos.

El trastorno de personalidad antisocial y el trastorno de personalidad límite son condiciones comunes en entornos forenses que presentan altas tasas de violencia. Los rasgos del modelo de “BIG FIVE” de neuroticismo y amabilidad han mostrado una relación con la agresión física en muestras no clínicas y psiquiátricas generales (la agresión humana es un fenómeno de comportamiento al menos parcialmente impulsado por las características de la personalidad del individuo). Recordamos que el modelo BIG FIVE es un patrón en el estudio de la personalidad que examina la estructura de ésta a partir de cinco elementos amplios o rasgos de personalidad: Neuroticismo, Responsabilidad, Extraversión, Apertura a la experiencia y Amabilidad. Así, se sabe que los niveles altos de neuroticismo y bajos de amabilidad están vinculados a la agresión física en casos no clínicos.

El objetivo de la investigación que presentamos en este artículo fue comprobar la vinculación existente entre estos rasgos de personalidad y los actos de violencia y agresión en casos de personalidad antisocial y trastorno de personalidad límite. Así, esta investigación cuenta con la  hipótesis de que los rasgos de personalidad del neuroticismo y la amabilidad vinculados a la agresión física en casos no clínicos, también están vinculados a la agresión física en los casos clínicos de personalidad antisocial y de trastornos de personalidad límite.

Para realizar la investigación (aprobada por la Junta de Ética en Investigación para Sujetos Humanos en el Centro de Adicción y Salud Mental de Toronto, Canadá), cada participante dio su consentimiento por escrito después de que explicarles los procedimientos del estudio. Un total de 71 sujetos participaron en el estudio: 20 hombres con trastorno antisocial, 27 mujeres con trastorno de personalidad límite y 24 controles sanos. Todos los participantes eran no fumadores y proporcionaron pruebas negativas de toxicidad en orina para sustancias ilícitas.

Todas las mediciones se hicieron usando el método NEO PI-R. El NEO PI-R es una medida autoevaluativa extensamente validada y confiable de la personalidad adulta que se basa en el BIG FIVE y proporciona puntajes dimensionales basados en pruebas de referencia normativa para el calculo de los rasgos de personalidad, capturando características de personalidad normales y anormales. Se evaluaron específicamente los rasgos de personalidad con apoyo empírico relativos a la agresión o violencia. Estos incluyen rasgos relacionados con neuroticismo (ira / hostilidad, ansiedad, impulsividad, autoconciencia) y rasgos indexados por la dimensión de amabilidad (ternura, cumplimiento y altruismo). Todos los sujetos completaron el NEO PI-R.

También se usó el “Aggression Questionnaire” (AQ). Se trata de un cuestionario ampliamente utilizado que evalúa la agresión, la hostilidad y la ira. La subescala de agresión física incluye nueve elementos que indexan comportamientos relacionados con la violencia física hacia otros y la destrucción de la propiedad. Todos los sujetos completaron la subescala de agresión física del AQ.

Además de realizar NEO PI-R y AQ, todos los participantes realizaron el “Wechsler Test of Adult Reading – Revised”, útil para proporcionar una estimación del CI total.

Los resultados de la investigación fueron los siguientes:

Como se esperaba, el grupo de trastorno de la personalidad exhibió mayores tasas de enfermedad psiquiátrica comórbida, y los resultados se vincularon a rasgos superiores relativos a la agresión física, presentando niveles más altos de ira / hostilidad, ansiedad, impulsividad y autoconciencia; y niveles de responsabilidad más bajos. El hallazgo principal del estudio es que el rasgo de ira / hostilidad predijo la agresión física en una muestra clínica de sujetos con trastorno de personalidad antisocial y trastorno de personalidad límite. Aunque esta investigación muestreó una gama de rasgos de personalidad empíricamente relacionados con el comportamiento agresivo, el rasgo de ira / hostilidad surgió como el único predictor de la agresión física. Estos resultados son importantes para comprender la relación entre los rasgos de personalidad inadaptados y la agresión física en los sujetos con trastorno de la personalidad y para explorar la utilidad clínica de la evaluación de la personalidad como un componente de la evaluación general del riesgo.

Los psiquiatras y psicólogos forenses son llamados regularmente para ofrecer evaluaciones del riesgo de violencia futura. Aunque algunos enfoques de juicio profesional estructurados para la evaluación de riesgos guían a los evaluadores a considerar rasgos de personalidad desadaptativos relevantes para la ira, estas herramientas no proporcionan una medida del funcionamiento de la personalidad en términos cuantitativos, y en este estudio se muestra como los participantes con trastorno de personalidad antisocial presentan una medida continua en el rasgo de ira / hostilidad que fue capaz de predecir el número de condenas violentas, por lo que son datos importantes teniendo en cuenta además que los inventarios de personalidad utilizados para realizar estas mediciones son inventarios económicos y fáciles de administrar que podrían proporcionar información suplementaria a los enfoques de evaluación de riesgos clínicos existentes.

La oreja como método biométrico de identificación. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Human Ear Recognition Using Geometrical Features Extraction”, de los autores Asmaa Sabet Anwar, Kareem Kamal A.Ghany, y Hesham Elmahdy, de la facultad de Informática e Información de la Universidad del Cairo, que presentan un novedoso algoritmo para el reconocimiento de las orejas basado en la extracción de características geométricas de la misma.

Los métodos tradicionales de identificación personal se basan en lo que conoce la persona como PIN, contraseñas, tarjetas de identificación y claves específicas. Estos métodos tienen muchas desventajas, como dificultad para recordar, fácil de perder, falta de seguridad, las tarjetas y las claves a menudo se roban y las contraseñas se pueden descifrar. Debido a la desventaja de los métodos tradicionales de identificación, en los últimos años el reconocimiento biométrico ha recibido una mayor atención por parte de las personas gracias a los avances tecnológicos. Como ya sabemos, la biometría es una tecnología de identificación o verificación basada en el reconocimiento de una característica física e intransferible de las personas, como por ejemplo, la huella digital, el reconocimiento del patrón venoso del dedo o el reconocimiento facial. En general, se cree que la biometría se convertirá en un componente importante de la tecnología de identificación.

En el presente estudio, los investigadores presentan un algoritmo que permite la identificación biométrica a través de las orejas. La oreja humana es una fuente perfecta de datos para la identificación pasiva de personas, ya que es visible, sus imágenes son fáciles de tomar y la estructura de la oreja no cambia radicalmente con el tiempo, además satisface las características biométricas: Universalidad (toda persona tiene orejas), distintividad (no hay dos iguales), permanencia (no cambia en el tiempo) y capacidad de colección (se puede medir cuantitativamente).

La forma de realizarlo es a través de las fases de preprocesamiento, detección de la oreja, detección de bordes, post-procesamiento, extracción de características y finalmente clasificación.

Durante la fase de preprocesamiento, se cambia el tamaño de las imágenes a 272×204 píxeles (dimensiones de las imágenes de la base de datos) y se aplica a la imagen técnicas de alisamiento usando el filtro gaussiano. Posteriormente, se realiza la detección de la oreja especificando todos aquellos puntos de control referentes a elasticidad, rigidez, tamaño, bordes y terminación (registrando un total de siete valores). Se realiza posteriormente una detección de los bordes de la oreja, fase en la cual se detectan los bordes fuertes y débiles, e incluye los bordes débiles en la salida solo si están conectados a bordes fuertes. Finalmente en el post-procesamiento, se eliminan todos los píxeles no deseados y se cierran los contornos y bordes que puedan afectar a la detección.

Una vez ha sido procesada la imagen, en la fase de extracción de características, se detecta el objeto más grande y se obtiene la distancia euclidiana mínima entre cada píxel y todos los píxeles, obteniendo así los límites. El centroide del objeto más grande y la media de la imagen del oído también se toman como valores de características para garantizar la singularidad entre las imágenes del oído, y posteriormente se agregan valores adicionales que mejoran la precisión del reconocimiento.

Para la creación y prueba de este algoritmo, se creó la base de datos del “IIT Delhi Ear” , con fotografías de orejas tomadas a sujetos con edades entre 14 y 58 años. Usando esta base de datos, se realizó el experimento con 50 personas usando para ello 3 imágenes de sus orejas. Los resultados fueron exitosos: 49 casos fueron identificados como verdaderos y tan solo uno de ellos como falso (no se produjo reconocimiento). Esto indica una precisión de reconocimiento de un 98%, tratándose de unos resultados experimentales muy positivos que pueden abrir un camino hacia la posibilidad real de usar la oreja como identificación biométrica en un futuro.

Psicopatía y empatía ¿mutuamente excluyentes?. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Adaptive Psychopathy: Empathy and Psychopathy are Not Mutually Exclusive”, de los autores Stephen Mihailides, Roslyn Galligan y Glen Bates, del Deparatamento de Ciencias Psicológicas de la Universidad Swinburne, Australia, que presentan un trabajo de investigación sobre la posibilidad de que la empatía y la psicopatía no sean mutuamente excluyentes para la psicopatía de rango normal.

 La investigación de estos autores se desarrolla en la dirección de demostrar que en la mente del psicópata, el procesamiento empático queda retenido al mismo tiempo que se eleva el estado psicopático del sujeto. Las elevaciones en el estado de psicopatía se predicen en respuesta a acontecimientos que son representados por los sujetos como una amenaza de supervivencia. Dicho de otro modo, el estudio actual prueba el principio de que el estado de psicopatía emerge cuando los individuos experimentan una amenaza de supervivencia, por lo que dicho estado se puede dirigir a las personas, situaciones, contextos, culturas, leyes o normas sociales que resulten ajenas a las propias, y sin embargo, el procesamiento empático se aplica para los demás.

Para probar estas hipótesis, los niveles de empatía de los participantes se midieron para dos grupos distintos. En condiciones de inducción de psicopatía, provocada por una amenaza de supervivencia y atribuida a una incursión territorial por extraños moralmente desviados, se planteó la hipótesis de que los niveles de empatía disminuirían significativamente solo para los desviados morales. Al mismo tiempo, no se esperaba pérdida de empatía de los participantes hacia sus seres queridos cercanos. Se concibió una prueba de empatía concurrente, como una medida de los niveles de empatía relativa de los participantes, a tres grupos distintos. Se anticipó que la empatía de una persona hacia las personas que consideran sus seres queridos más cercanos debería ser mayor que su empatía general hacia los miembros de la comunidad. A modo de contraste relativo, se esperaba que la empatía general de una persona por los miembros de su comunidad fuera más alta que su empatía con los extraños moralmente desviados, que representan la amenaza de supervivencia.

Para ello, realizaron el estudio con 68 personas (38% hombres, media de edad de 25 años) con niveles normales de psicopatía. A cada uno de ellos se les mostró una presentación de diapositivas del Holocausto, de las torturas en Abu Ghraib, del genocidio Camboyano, y de los disturbios de Brixton, con subtítulos en las diapositivas como “Transmisión de emergencia” y “Estado de emergencia”. Al tiempo que el sujeto observaba las diapositivas, escuchaba a través de audífonos una grabación del siguiente tipo:

(Nombre del sujeto), tu sociedad tiene un nuevo mandato social que abarca un nuevo orden social. Se ha impuesto una ideología (explicación de ideología inmoral). Sus millones de partidarios han subvertido el poder, tomado el control de la maquinaria financiera del país, asegurado los activos militares y tienen un fuerte control del país. Las nuevas leyes de la sociedad imponen (explicación de actividades y prácticas inmorales, como obligatorias). Los comentaristas internacionales han nombrado a los miembros de esta nueva sociedad como desviadores morales. También tiene nuevas leyes que hacen que sea una ola criminal vivir según las viejas leyes de la sociedad. Como tal, lo que los desviadores morales llaman un “disidente social” es cualquier persona del viejo orden mundial. Las personas del antiguo orden se consideran Enemigos del Estado, y puede ser aprehendido. Un desviado moral que entrega un Enemigo del Estado a las autoridades tiene garantizada (explicación de recompensa inmoral). Una vez detectados, los Enemigos del Estado son sometidos a la fuerza a un proceso de conversión a la nueva realidad. Si no se convierten y se convierten abiertamente en desviados morales, son castigados bajo las nuevas leyes morales desviadas y son (explicación de castigo inmoral). Una vez convertido, un nuevo desviado social debe demostrar su fidelidad al Estado y sus nuevas leyes, mediante seis meses de servicio voluntario a (explicación de servicio inmoral). Tú, (nombre del participante), estás atrapado en esta nueva revolución social, rodeado por ella.”.

Tras ello, se pregunta a los participantes sobre cómo formarían un plan de escape a través de diferentes ideas mostradas en ítems en los que se debe marcar si el participante se siente identificado (valor 6) o nada identificado (valor 0) con la idea. Se pidió a los participantes que respondieran a cada elemento, dos veces, para dos contextos de respuesta. Un contexto de respuesta fue para “mi gente cercana”, y el segundo fue para “desviados morales”.

Las capacidades de procesamiento dual e independiente de la mente empática y de la mente modular psicopática fueron evidentes en los hallazgos del estudio. Se mantuvo la capacidad de empatizar con los seres queridos cercanos y con el resto de la comunidad, sin ningún tipo de disminución en la misma, mientras que la empatía disminuida surgió para el grupo específico objetivo (desviados morales), quedando demostrado por tanto que, en sujetos con psicopatía de rango normal, la empatía y la psicopatía no son mutuamente excluyentes.