Botánica Forense e Investigación Criminal. Club Ciencias Forenses.

Botánica Forense e Investigación Criminal. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “El papel de la botánica forense en la investigación criminal”, de los autores Isabella Aquila, Francesco Ausania, Ciro Di Nunzio, Arianna Serra, Silvia Boca y Pietrantonio Ricci de la Universidad “Magna Graecia” (Italia), Arnaldo Capelli de la Universidad Católica (Italia) y Paola Magni, de la Universidad Western Australia (Australia), sobre las evidencias que puede aportar la botánica forense para la investigación criminal.

El análisis de las trazas botánicas es una disciplina forense en desarrollo. En este sentido, la botánica forense desempeña un papel excepcional en la investigación criminal para reconstrucción de hechos forenses relevantes. De hecho, la existencia de multitud de especies de plantas puede ser muy útil para la medicina forense y se define como el uso de la ciencia de las plantas como prueba ante un tribunal. La ciencia forense abarca muchas subdisciplinas. La identificación de las especies de plantas puede ayudar a determinar el origen geográfico de una muestra y puede llegar a relacionar la escena de un crimen con un sospechoso, comprobar coartadas y averiguaciones. Las evidencias vegetales pueden ser útiles para determinar si una muerte se debe a un accidente, un suicidio o un homicidio o cuando fue enterrado el cuerpo. Se puede utilizar además para determinar si una escena del crimen es primaria o secundaria y para localizar los cuerpos que faltan. El análisis molecular de las pruebas botánicas es una valiosa herramienta para identificar las especies de plantas que están relacionadas con un área geográfica particular. El caso que nos ocupa señala la importancia de la evidencia botánica recogida en la ropa de una víctima encontrada muerta tras su desaparición de una residencia de ancianos. Fue presentado ante un tribunal de justicia y en concreto, fue posible determinar la responsabilidad de los médicos de la residencia de ancianos.

El caso ocurrió en el invierno de 2010 en el sur Italia. Se trata del caso de una mujer de avanzada edad que padecía el síndrome confusional (demencia). Desapareció de la residencia de ancianos y fue encontrada muerta al día siguiente cerca de la orilla de un río bajo un puente ferroviario. Las vías del tren se encontraban a unos 5 metros de la escena del crimen. Teóricamente existían dos posibles vías para acceder a la escena del crimen: la primera (camino A) desde la estación de tren y la segunda (camino B) desde la vías del tren. Se analizaron el suelo y las plantas de ambos caminos. En camino A (precipicio), se identificaron algunas plantas muy extendidas en la costa jónica, mientras que el suelo estaba esencialmente constituido de arcilla y arena. Por otra parte, también se analizaron plantas y suelo del camino B (puente); este último se componía principalmente de grava y algunos tipos de plantas. El camino A presentaba una zona empinada a más de 6 metros de distancia de la escena del crimen. En este caso, la víctima se encontraba debajo del puente y la botánica forense fue esencial para determinar el camino tomado por la víctima a pie y conocer la causa de la muerte: ¿suicidio/homicidio o accidente? La inspección ocular y el examen externo de la víctima revelaron algunas lesiones traumáticas producidas a consecuencia de una caída. La muerte de la anciana podría haberse producido por una caída accidental desde el precipicio, a pocos metros del río, o desde el puente ferroviario. Esta cuestión se resolvió gracias al análisis de la especie vegetal llamada Xantium orientalis subsp. Italicum encontrada en la ropa de la víctima. Se identificaron y analizaron los componentes botánicos de cada camino. El cotejo de las plantas encontradas en la ropa y en el camino A, hizo posible averiguar la causa de la muerte.

El examen de la escena permitió señalar dos posibles caminos emprendidos por la víctima antes de la muerte. El camino A, cerca la estación, con un suelo de arcilla arenosa y una sustancial presencia de diversas especies de plantas y un camino rural que llevaba a un precipicio. El precipicio acababa en el lecho del río; esta zona era escarpada e irregular. En concreto, en el camino A, se halló un arbusto de Xanthium orientalis subsp. Italicum a unos 8 metros de la víctima. Algunos ejemplares muy similares se encontraron encima de la anciana. El cotejo macroscópico de los dos especímenes permitió establecer que ambos pertenecían a la misma especie. El análisis del suelo y las plantas, del camino B (puente), excluyó que la víctima anduviera por ese camino. De hecho, en el suelo y la tierra del camino B no se encontraron especies de Xanthium orientalis subsp. Italicum. La única manera de determinar la causa de la muerte es a través la autopsia. Si bien en este caso, fue posible establecer la causa de la muerte (por caída accidental desde el camino A) solamente con el análisis botánico y el cotejo de las muestras que se encontraron en la víctima. Esta investigación ha permitido establecer que la víctima (en una huida nocturna) no fue consciente por su demencia y desorientación espacio-temporal de que el camino no continuaba. Probablemente, la víctima transitaba por el camino A, cuando se resbaló y calló por el precipicio. La caída produjo lesiones externas y fractura vertebral tal y como reveló la autopsia. La víctima trató de refugiarse a unos pocos metros de distancia del punto de caída (debajo del puente). El estudio mostró que la evidencia botánica es crucial en la resolución de un caso, sobre todo cuando la escena del crimen y los resultados de la autopsia no son suficientes para determinar la causa de la muerte. En el escena del crimen, el análisis del lugar es fundamental. La colaboración con el equipo de expertos botánicos es importante; de hecho, cooperan directamente con los investigadores y patólogos forenses. La investigación multidisciplinaria es el objetivo central de la ciencia forense. En este estudio, únicamente el cotejo de las especies encontradas por un experto en botánica ha permitido determinar con certeza el valor probatorio del Xanthium orientalis. Estos datos fueron capaces de demostrar que la evidencias vegetales recogidas de la ropa de la mujer se depositaron tras la caída y no antes. Es más, por deducción, la presencia de elementos botánicos en la ropa reveló que la muerte de la mujer se produjo tras un accidente debido a una caída por el precipicio. La investigación genética del Xanthium orientalis determinó la clasificación exacta del espécimen encontrado en la camisa de la anciana con el arbusto hallado a lo largo del camino A. Para concluir, en la investigación de la escena de un crimen es imperativo preservar y recoger las evidencias, más que demostrar la relación de esas evidencias con la escena global y otras pruebas.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses.

Traducción y edición: Leticia Moreno