Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “DATINK pilot study: An effective methodology for ballpoint pen ink dating in questioned documents”, de los autores I. San Román, L. Bartolomé, M.L. Alonso y R.M. Alonso, de la Universidad del País Vasco, y M. Ezcurra, de LEYAS (Investigaciones Forenses Documentales), de Pamplona que presentan un estudio piloto sobre la datación de tintas en documentos en un rango de tiempo de hasta 5 años.

La datación de documentos es un campo fundamental en la ciencia forense.  Establecer la edad aproximada de una tinta plasmada en un documento es, en multitud de ocasiones, una tarea compleja y no exenta de controversia en el campo de las ciencias forenses. Entre las múltiples aproximaciones teóricas que buscan alcanzar este fin, quizá una de las más prometedoras es el análisis de los disolventes en las tintas de los bolis ballpoint basado en la utilización de dos tipos de análisis químicos distintos: la cromatografía de gases y la espectrometría de masas. Estos métodos, en ocasiones, aportan respuestas ambiguas o de poca fiabilidad en determinados casos. Sin embargo, con la metodología de datación por tinta DATINK encontramos un método fiable, óptimo y menos invasivo que otras técnicas, para realizar esta función, a través del estudio de la desaparición de los solventes volátiles a partir de la entrada de la tinta que podemos encontrar en los documentos escritos con bolígrafos de tipo “ballpoint” (los bolígrafos son de tipo BIC).

Para desarrollar el proyecto y comprobar su eficacia, usaron bolígrafos BIC, una de las marcas más habituales y, por tanto, son también los más utilizados en los documentos que se someten a peritaje judicial. Se realizaron numerosos escritos, en diferentes fechas y con presiones de trazo diferentes. Durante el transcurso del tiempo, se analizó la evolución de los compuestos volátiles presentes en la escritura, centrándose especialmente en el disolvente denominado 2-phenoxyethanol (PE) que se encuentra en el 80% de las tintas de este tipo de bolígrafos. Al analizar la cinética de su desaparición, los autores del proyecto crearon un patrón que relaciona el estado de los compuestos de la tinta con el tiempo transcurrido. Esta técnica consiguió precisar la edad de la tinta en documentos escritos con una antigüedad de hasta 5 años, con un margen de error de solo el 21%.

Este método por tanto permite igualmente comparar la edad de dos muestras de tinta, siempre que las tintas comparadas se encuentren en el mismo papel, ya que los efectos del tipo de papel no pueden ignorarse.

No obstante, esta metodología representa un proyecto piloto que aun precisa de una investigación más profunda a la hora de evaluar los límites de aplicabilidad a distintas tintas y marcas de bolígrafos, con el objetivo de universalizar el método y reducir así sus posibles limitaciones.