Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Adaptive Psychopathy: Empathy and Psychopathy are Not Mutually Exclusive”, de los autores Stephen Mihailides, Roslyn Galligan y Glen Bates, del Deparatamento de Ciencias Psicológicas de la Universidad Swinburne, Australia, que presentan un trabajo de investigación sobre la posibilidad de que la empatía y la psicopatía no sean mutuamente excluyentes para la psicopatía de rango normal.

 La investigación de estos autores se desarrolla en la dirección de demostrar que en la mente del psicópata, el procesamiento empático queda retenido al mismo tiempo que se eleva el estado psicopático del sujeto. Las elevaciones en el estado de psicopatía se predicen en respuesta a acontecimientos que son representados por los sujetos como una amenaza de supervivencia. Dicho de otro modo, el estudio actual prueba el principio de que el estado de psicopatía emerge cuando los individuos experimentan una amenaza de supervivencia, por lo que dicho estado se puede dirigir a las personas, situaciones, contextos, culturas, leyes o normas sociales que resulten ajenas a las propias, y sin embargo, el procesamiento empático se aplica para los demás.

Para probar estas hipótesis, los niveles de empatía de los participantes se midieron para dos grupos distintos. En condiciones de inducción de psicopatía, provocada por una amenaza de supervivencia y atribuida a una incursión territorial por extraños moralmente desviados, se planteó la hipótesis de que los niveles de empatía disminuirían significativamente solo para los desviados morales. Al mismo tiempo, no se esperaba pérdida de empatía de los participantes hacia sus seres queridos cercanos. Se concibió una prueba de empatía concurrente, como una medida de los niveles de empatía relativa de los participantes, a tres grupos distintos. Se anticipó que la empatía de una persona hacia las personas que consideran sus seres queridos más cercanos debería ser mayor que su empatía general hacia los miembros de la comunidad. A modo de contraste relativo, se esperaba que la empatía general de una persona por los miembros de su comunidad fuera más alta que su empatía con los extraños moralmente desviados, que representan la amenaza de supervivencia.

Para ello, realizaron el estudio con 68 personas (38% hombres, media de edad de 25 años) con niveles normales de psicopatía. A cada uno de ellos se les mostró una presentación de diapositivas del Holocausto, de las torturas en Abu Ghraib, del genocidio Camboyano, y de los disturbios de Brixton, con subtítulos en las diapositivas como “Transmisión de emergencia” y “Estado de emergencia”. Al tiempo que el sujeto observaba las diapositivas, escuchaba a través de audífonos una grabación del siguiente tipo:

(Nombre del sujeto), tu sociedad tiene un nuevo mandato social que abarca un nuevo orden social. Se ha impuesto una ideología (explicación de ideología inmoral). Sus millones de partidarios han subvertido el poder, tomado el control de la maquinaria financiera del país, asegurado los activos militares y tienen un fuerte control del país. Las nuevas leyes de la sociedad imponen (explicación de actividades y prácticas inmorales, como obligatorias). Los comentaristas internacionales han nombrado a los miembros de esta nueva sociedad como desviadores morales. También tiene nuevas leyes que hacen que sea una ola criminal vivir según las viejas leyes de la sociedad. Como tal, lo que los desviadores morales llaman un “disidente social” es cualquier persona del viejo orden mundial. Las personas del antiguo orden se consideran Enemigos del Estado, y puede ser aprehendido. Un desviado moral que entrega un Enemigo del Estado a las autoridades tiene garantizada (explicación de recompensa inmoral). Una vez detectados, los Enemigos del Estado son sometidos a la fuerza a un proceso de conversión a la nueva realidad. Si no se convierten y se convierten abiertamente en desviados morales, son castigados bajo las nuevas leyes morales desviadas y son (explicación de castigo inmoral). Una vez convertido, un nuevo desviado social debe demostrar su fidelidad al Estado y sus nuevas leyes, mediante seis meses de servicio voluntario a (explicación de servicio inmoral). Tú, (nombre del participante), estás atrapado en esta nueva revolución social, rodeado por ella.”.

Tras ello, se pregunta a los participantes sobre cómo formarían un plan de escape a través de diferentes ideas mostradas en ítems en los que se debe marcar si el participante se siente identificado (valor 6) o nada identificado (valor 0) con la idea. Se pidió a los participantes que respondieran a cada elemento, dos veces, para dos contextos de respuesta. Un contexto de respuesta fue para “mi gente cercana”, y el segundo fue para “desviados morales”.

Las capacidades de procesamiento dual e independiente de la mente empática y de la mente modular psicopática fueron evidentes en los hallazgos del estudio. Se mantuvo la capacidad de empatizar con los seres queridos cercanos y con el resto de la comunidad, sin ningún tipo de disminución en la misma, mientras que la empatía disminuida surgió para el grupo específico objetivo (desviados morales), quedando demostrado por tanto que, en sujetos con psicopatía de rango normal, la empatía y la psicopatía no son mutuamente excluyentes.