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El ancho de las crestas como indicador de la degradación. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Latent Fingermark Aging Patters: Ridge Width as one indicator of degradation” de De Alcaraz – Fossoul, Barrot, Zapico, McGarr, Carreras-Marin, Tasker y Gené; en él nos hablan del análisis de la anchura de las crestas para determinar la antigüedad de una huella.

Estudios anteriores evaluaron la posibilidad de utilizar algunas de las características de las huellas para poder determinar el envejecimiento de estas. Estos estudios ya detectaron que es posible que el ancho de las crestas se estrechase con el paso del tiempo. En el presente estudio se pretende determinar las diferencias visuales que ocurren en los anchos de las crestas durante el proceso de envejecimiento de las huellas, para ello se estudiarán los cambios que se producen conforme va pasando el tiempo después de usar polvo de TiO2 para visualizar la huella y, también, se analizarán los patrones de envejecimiento en condiciones de laboratorio en interiores.

Para realizar el estudio se obtuvieron 310 impresiones individuales que fueron envejecidas, reveladas y fotografiadas. Las huellas se podían clasificar en base a dos tipos de secreciones: por un lado, estaban las sudorosas que eran ricas en ecrinos y, por el otro, otras más grasientas ricas en sebáceos. Fueron depositadas sobre diferentes materiales no porosos como fueron el vidrio y el poliestireno plástico y fueron expuestas a tres condiciones de luz natural diferente; unas tuvieron luz directa, otras en sombra y otras en oscuridad durante seis meses. Fueron visualizadas con dióxido de titanio en once momentos temporales diferentes: el día cero, a los siete días, a los 14, a los 21, a los 28, a los 49, a los 70, a los 91, a los 112, a los 140 y a los 170 días. Antes de analizar el ancho de las crestas se hizo un estudio de viabilidad donde fueron clasificadas y descargadas en función de si estaban borradas o muy degradadas para poder tener la calidad suficiente para su análisis.

De cada huella se analizó un área de 1 cm2 en el centro de esta, con una resolución de 3.000 píxeles. Las huellas fueron estudiadas por tres observadores diferentes. Los factores ambientales tales como temperatura, humedad relativa, exposición a la luz diurna e intensidad de la luz natural en interiores fueron registrados durante el estudio. La medición de la anchura de las crestas se realizó con una regla de un programa de tratamiento de imágenes y lo que se analizó fue el ancho promedio de la cresta.

En cuanto a los resultados se obtuvo una disminución del ancho de la cresta con el paso del tiempo de más a menos en sustrato de plástico – secreción de ecrinas – condición de oscuridad- condición de luz directa y por último el sustrato de cristal. La secreción sebácea y la condición de estar en sombra no mostraron una disminución del ancho de la cresta con el paso del tiempo. Esto nos indica que aquellas huellas que tengan estos factores serán más resistentes a la degradación. A continuación, se analiza en detalle la influencia de cada uno de los factores ambientales:

En relación a la exposición a la luz natural se puede decir que no fue tan relevante como cabría esperar ya que su papel fue secundario. La mayor reducción de la cresta se dio en las marcas ricas en ecrinas en sustrato de plástico y expuestas a la luz natural, aunque esto no está del todo claro y puede depender de otros factores. Las huellas sebáceas depositadas en vidrio no se vieron alteradas bajo ningún tipo de luz.

Con lo que respecto al tipo de sustrato se reveló que las marcas depositadas en sustrato de plástico eran más sensibles y se degradaban en mayor medida que aquellas que estaban en un sustrato de cristal. Esto ocurría independientemente de las condiciones de luz o del tipo de secreción. Esto confirma el rol secundario que jugaría la luz.

En lo que respecta al tipo de secreción se ha comprobado que las ricas en ecrinas se degradan más que las sebáceas. Estas últimas eran muy resistentes a la degradación con el paso del tiempo.

Algunas aplicaciones prácticas que se pueden sacar son:

  • En relación con la luz las marcas ecrinas en sustrato de cristal se debe tener precaución porque pueden presentar iguales niveles de degradación aquellas viejas que estén en interior como las nuevas en la sombra, solo cuando son expuestas a la luz natural se podrán ver diferencias visuales. Las marcas sebáceas en sustrato de cristal presentaran una gran dificultad para poder diferenciar marcas antiguas y recientes simplemente con un examen visual. Si lo que se utiliza es un sustrato plástico hay que tener en cuenta que cuando son marcas ecrinas, así como en las sebáceas, puede distinguirse entre huellas recientes o antiguas a través de la comparación visual.
  • En relación al sustrato las marcas ecrinas depositadas en cristal no experimentarían una degradación visible, por tanto, no serviría para diferenciar huellas recientes de huellas antiguas, salvo cuando estén expuestas a la luz natural directa. Mientras que, si son depositadas en plástico sí que sufrirían degradación, independientemente de la luz y sería posible compararlas. Las marcas sebáceas si son depositadas en una superficie de cristal como sería una ventana no presentarían diferencias en el grado de degradación entre huellas recientes y antiguas. Sin embargo, si son depositadas en una superficie de plástico como la caja de un CD, independientemente de las condiciones de luz, se podrá diferenciar visualmente ambos tipos de huellas.
  • Respecto al tipo de secreción se considera que sus ventajas en la práctica real son insignificantes ya que solo cuando hay una exposición a la luz natural directa las huellas ricas en ecrinas parece que tienen una reducción de la anchura de las crestas.

En resumen, todas las marcas depositadas en un sustrato de plástico fueron más sensibles a la degradación que aquellas depositadas en vidrio. Esto indica que el tipo de sustrato será un factor determinante para ver la degradación del ancho de las crestas. También, parece que, aunque su papel no sea tan decisivo, las marcas más ricas en ecrinas se degradaban más que aquellas sebáceas. Por último, aunque la exposición a la luz parecía un factor clave resultó ser casi insignificante.

Calidad de los informes escritos tras la entrevista a testigos. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Quality of written record following mock eyewitness testimony: Note taking should be a mínimum standard!” de Meise y Leue; en él nos hablan de cuál es la mejor estrategia para tener un registro escrito de la declaración de un testigo.

Lo que se buscaba en este estudio era comprobar qué técnica de registro escrito favorecía la recogida una mayor cantidad de información y de más calidad. Se hipotetizó que utilizando técnicas aplicadas en el recuerdo libre se obtendría menos información que con la toma de notas durante la entrevista o con las técnicas de recuerdo de la entrevista cognitiva. Además, se hipotetizó que las personas con una mejor memoria verbal obtendrían mejores resultados que aquellas con niveles más bajos, ya que tendrían mayor número de detalles correctos.

Para comprobar las hipótesis se realizó un estudio con una muestra de 80 participantes siendo 40 hombres y 40 mujeres con edades comprendidas entre los 18 y los 62 años, siendo la edad media de 30 años. Para comprobar su memoria verbal se utilizó el Módulo A del Inventario de Evaluación de la Memoria, que contenía cuatro tareas: memoria de trabajo verbal, aprendizaje verbal, reconocimiento diferido y reproducción retardada.

Se les presentó un vídeo donde una mujer joven sentada a una mesa describía durante 18 minutos una agresión sexual que había sufrido a manos de su dentista. El relato de la joven contenía 101 datos relevantes para el caso. Este concepto estaba definido como cualquier palabra o frase que identificara o describiese a individuos, objetos, eventos, sentimientos, impresiones o acciones que fueses declarados por la víctima. Los datos se clasificaron en las notas de los participantes como dato correcto, EOO (un dato que no fue mencionado), EOC (datos añadido que no fue mencionado por la mujer) o confabulación (información que fue cambiada ligeramente respecto a la manifestada por la mujer). La mujer era una actriz aficionada que relataba un episodio real.

Antes de ver el vídeo se les dijo a todos los participantes que tenían que pensar como policías y debían presentar un escrito lo más completo y detallado posible sobre el testimonio que iban a ver. Se les asignó aleatoriamente a una de las tres condiciones que había, 27 fueron asignados a la utilización de técnicas de recuerdo libre después de visualizar el testimonio, 27 a la aplicación de técnicas de recuerdo de la entrevista cognitiva al terminar el video y 26 a la toma de notas durante el relato. Las instrucciones que se les dieron a los participantes de las dos primeras técnicas fue que tenían que presentar un escrito con el mayor número de detalles posibles después de ver el vídeo y a los de la tercera que tenían que pasar a limpio las notas después de acabar de ver el vídeo dando la mayor cantidad de información posible. Para esta tarea se les entregó papel en blanco a los del recuerdo libre y a los asignados a tomar notas, mientras que a los de la entrevista cognitiva se les dieron papeles donde se les ayudaba a aplicar las cuatro técnicas de la entrevista cognitiva: restauración en el contexto, describir todo, recordar los hechos en distinto orden y cambiar de perspectiva. Después del vídeo se les daba 15 minutos para la realización del escrito.  A continuación, tenían que realizar el test de memoria verbal y un test de personalidad.

De media los participantes recordaron correctamente al menos la mitad de los datos. Se obtuvieron menos detalles en los relatos de recuerdo libre que en aquellos basados en notas, lo mismo ocurrió con la técnica de la entrevista cognitiva. No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los datos obtenidos por recuerdo libre que aquellos que aplicaron las técnicas de la entrevista cognitiva.

Se observó una asociación entre tener una alta capacidad de memoria verbal y un relato con un mayor número de datos correctos. No se obtuvo ninguna relación entre el sexo de los participantes y el número de detalles que aportaron. En cambio, se encontró una relación entre la edad y la cantidad de información, ya que los participantes más jóvenes aportaron un mayor número de datos que aquellos con más edad. En lo que respecta a las técnicas de la entrevista cognitiva se encontró que la que más datos aportó fue la descripción de todo.

El análisis también descubrió que había un menor número de datos que nunca fueron mencionados (EOO) que de datos correctos. Los EOC y las confabulaciones fueron muy raras. Esto nos dice que los participantes no tendieron a agregar información y que cambiaron muy pocos detalles, aunque eran más probables las confabulaciones que los EOC, siendo más habituales en el recuerdo libre y en la entrevista cognitiva que en la toma de notas.

Se puede concluir que, como se hipotetizó, la toma de notas durante la entrevista aumenta la calidad del registro escrito ya que se consigue un mayor número de datos correctos en comparación con el recuerdo libre o la aplicación de técnicas de la entrevista cognitiva. Del mismo modo si se toman notas durante la entrevista se obtienen menos datos falsos o con cambios respecto a lo declarado por el testigo. Se obtuvo hasta un 65% de información correcta recordada al usar la toma de notas, mientras que en el recuerdo libre el porcentaje estuvo alrededor del 50%.

Se han encontrado dos explicaciones posibles para estos resultados: la primera de ellas es que al tomar notas se codifica mejor la información por medio de un estilo de procesamiento generativo. La segunda es que al tomar notas mientras se lleva a cabo la declaración facilita la finalización del registro escrito posterior. Esto es así porque la información escrita sirve como señal para recordar otras piezas informativas.  Los resultados peores obtenidos con las otras técnicas pueden deberse a que se tienen que realizar diferentes tareas simultáneamente como son escuchar, memorizar y recordar. Otra explicación posible para los resultados pobres que se han obtenido con la entrevista cognitiva es que los participantes no estén del todo familiarizados con las técnicas que conlleva y esto las haya hecho menos efectivas. En una investigación futura habría que probar con policías reales que estén más acostumbrados a la aplicación de dichas técnicas. Además, hay que tener en cuenta que solo vieron un vídeo, seguramente con una entrevista en directo estas técnicas hubieran obtenido mejores resultados.

En cuanto a las repercusiones prácticas se recomienda, no solo la toma de notas, sino que los encargados de recoger testimonios sean entrenados tanto en la mejora de la memoria de trabajo verbal como en la aplicación de las técnicas de la entrevista cognitiva.

Predictores a nivel micro de mujeres que comenten homicidio de pareja. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Trading places: Microlevel predictors of women who commit intimate partner homicide” de Szalewski, Huff-Corzine y Reckdenwald; en él nos hablan sobre las características a nivel micro de las mujeres que cometen un homicidio de pareja.

Las investigaciones previas descubrieron que es más posible que una mujer mate a su pareja que a cualquier otra persona. Además, los resultados mostraron que tanto las motivaciones, como las situaciones y la estructura de la ofensa difieren de la de los agresores masculinos. Lo que se busca con este estudio es comprobar las características que tienen a nivel micro el victimario femenino de los homicidios de pareja.

Para la realización del estudio se utilizó el SHR (Supplementary Homicide Reports) elaborado por el FBI, utilizando datos desde el 2010 al 2014. Solamente se incluyeron los casos de homicidio intencional y homicidio no negligente donde solo hubiera una víctima y un agresor. Personas íntimas se consideró al novio, marido de derecho consuetudinario, mujer de derecho consuetudinario, marido, mujer, novia, exmarido, exmujer. Se excluyeron las relaciones de personas del mismo sexo. La muestra total que se utilizó fue de 5.457 incidentes de violencia de pareja.

Se analizaron dos grupos de características, por un lado, las demográficas y por otro las relativas al caso. Las características demográficas incluían: la edad de la víctima, la edad del agresor y la raza de ambos.  La edad del agresor estuvo entre los 15 a los 96 años. La edad de la víctima entre los 14 y los 97 años. La raza se divide entre relación de la misma raza e interracial. Las características del caso incluyen arma del crimen (arma de fuego, cuchillo, objeto contundente, con el propio cuerpo y otras armas), estado de la relación (casados, noviazgo o divorciado) y región donde se produjo el crimen (sur y otras regiones; se dividió así ya que en el sur de EE.UU. hay mayores tasas de homicidios).

De los 4.547 incidentes analizados en un 78,5% de los casos el agresor fue un hombre. La edad media de los agresores hombres es de 43 años y las víctimas femeninas es de 41 años. La mayor parte de los casos ocurrieron en parejas de la misa raza (88,9%). Las armas de fuego se usaron en el 55,6% de los casos y los cuchillos en el 26,5%. Los demás tipos de armas fueron más escasos: objetos contundentes (4,9%), el propio cuerpo (7,4%) y otras armas (5,5%). En cuanto al estado de la relación, el más común era el noviazgo (48,5%), seguido de matrimonio (47,7%). Los divorciados solo representaron el 3,8% de los casos. La región con mayor número de homicidios fue el sur con un 44,1%, seguida del Oeste (24,3%), del medio Oeste (16,7%) y el Noreste (15%).

Al analizar los datos a través de la variable del sexo del agresor todas las variables son significativas. En relación a la raza, tanto en agresores masculinos como femeninos lo habitual es que sean de la misma raza, siendo más habitual en el victimario femenino (92%). En cuanto al tipo de arma, las mujeres no utilizan tanto las armas de fuego como los hombres (45,4% frente al 58,4% respectivamente). Las homicidas usan en mayor medida los cuchillos (45,9%) que los hombres (21,2%). En relación a los otros tipos de armas también las usan en menor medida las mujeres que los hombres (objetos contundentes 3,7% frente a un 5,3%; el propio cuerpo 1,7% frente a un 9%; otros tipos 3,4% frente al 6,1%). Los hombres matan más a sus esposas (50,2%) que a sus novias (45,68%). Esto ocurre al contrario en las agresoras femeninas que matan más a sus novios (59%) que a sus maridos (38,6%). Los dos géneros matan menos una vez se encuentran divorciados, aunque es verdad que la cifra es un poco superior en los hombres (4,1% frente a un 2,5% en mujeres). Las mujeres tienen más probabilidad de matar en el sur (49%) que los hombres (42,7%).

Los resultados muestran que la edad del agresor, la edad de la víctima, ser ambos de la misma raza, el cuchillo, el propio cuerpo, otras armas, el noviazgo y vivir en el sur serían predictores significativos para el género del agresor de homicidios en pareja. Para agresoras femeninas, cuando el factor de edad aumenta una unidad hay una disminución de 0,91 de ser perpetrado por una mujer. En cambio, aumenta la posibilidad en un 1,10 por cada aumento de edad de la víctima. Cuando es una relación con personas de la misma raza aumenta un 1,88 más las posibilidades de ser asesinado por su mujer que cuando se está en una relación interracial. En relación al arma, las probabilidades aumentan de que el agresor sea una mujer un 2,51 cuando se utiliza un cuchillo. Las probabilidades también aumentan un 1,39 cuando se está saliendo frente a cuando se está ya casado. En el sur también aumenta la probabilidad en un 1,38 con respecto a las otras regiones de que el agresor sea una mujer.

Los resultados obtenidos en este estudio están en línea con la literatura preexistente, donde los homicidas de pareja son mayoritariamente hombres, con edades superiores a aquellos que matan a desconocidos y suelen ser de la misma raza que la víctima. Las armas más utilizadas son las de fuego y los cuchillos, lo que también concuerda tanto para los homicidios en general como para los de pareja, aunque en este último presentan algunas inconsistencias. Por norma general, los homicidios se producen durante la fase de noviazgo o durante el matrimonio, siendo casi inexistentes una vez divorciados.

En relación a las agresoras decir que suelen ser más jóvenes que los hombres y sus víctimas más mayores. Esto puede estar relacionado con el patrón que siguen las relaciones siendo más común que los hombres se casen por primera vez de media dos años más mayores que las mujeres.

En cuanto al uso de armas por parte de las mujeres, en este estudio los resultados muestran que predomina el uso de cuchillos frente a las armas de fuego, aunque la literatura preexistente arroja datos del mayor uso de armas de fuego para los homicidios de pareja en general. Esta discrepancia podía explicarse porque las agresoras femeninas se sienten más cómodas con cuchillos que con armas de fuego. La cuestión del estado de la relación en el momento de la muerte no había sido muy estudiada en relación al sexo del agresor. Hasta ahora solo se había concluido que las mujeres mataban a personas íntimas que a desconocidos. Los datos del estudio indican que es más habitual que las mujeres lleguen al homicidio en la fase de noviazgo que durante el matrimonio. Esto junto con el dato que una vez divorciadas es extremadamente raro que cometan un homicidio apoya la tesis de que las mujeres matan en defensa propia o por el miedo producido por su victimización.

Una variable que se considera muy interesante y que no se ha podido explorar en este estudio es la diferenciación geográfica entre poblaciones rurales y urbanas. Se recomienda una investigación más exhaustiva sobre las diferencias entre estas dos poblaciones, ya que variables como el aislamiento o el uso de armas podrían influir en los resultados obtenidos hasta la fecha.

Recuperación del cuerpo tras las 48 primeras horas, implicaciones en la investigación de homicidios sexuales. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Body Recovery after the “First48”: implications for sexual homicide investigations” de Reale y Beauregard; en él nos hablan de los factores que influyen a la hora de recuperar un cuerpo.

Siempre se dice que las primeras 48 horas en la investigación de un homicidio son las más importantes. En el presente artículo se analizan las características de la víctima y del victimario, así como del lugar que pueden influir en que un cuerpo sea recuperado dentro de ese margen de tiempo.

En este estudio se hicieron cuatro hipótesis. La primera de ellas es que los agresores que presentan determinadas características (condenas previas) tomarán medidas para que el cuerpo tarde en recuperarse más de 48 horas. La segunda de las hipótesis es que los casos que tengan víctimas con determinadas características (víctimas marginales) llevará más de 48 horas localizar el cuerpo. La tercera es que los cuerpos que hayan sido abandonados en determinados lugares, en el exterior, llevará más de 48 horas localizarlos. Por último, aquellos asesinos que tengan conciencia forense provocarán que se tarde más de 48 horas en localizar el cuerpo.

Los datos para el estudio se obtuvieron de la Royal Canadien Mounted Police (RCMP). Para incluirse tenían que ser casos consumados y tenían que cumplir la definición de homicidio sexual del FBI, incluyendo al menos uno de los siguientes elementos: falta de atuendo en la víctima, la exposición de las partes sexuales de la víctima, que el cadáver presente una posición sexual, objetos insertados en las cavidades de la víctima, evidencia de actividad sexual o evidencia de actividad sexual sustitutiva, interés o fantasía sexual.

Se manejó una muestra de 250 casos ocurridos en Canadá desde 1948 a 2010. Se comparó los casos donde el cuerpo había sido recuperado en las primeras 48 horas y en los que no, contando desde la última vez que fue vista la víctima con vida. Se optó por esa franja temporal porque según los investigadores es cuando se produce una mayor obtención de información y de evidencias forenses. De los casos analizados un 56,4% fueron recuperados en las primeras 48 horas y el 43,6% restante pasado ese tiempo.

También se analizaron siete características del victimario como es la edad, la raza, si poseía o no una dirección fija, su estado civil, condenas previas por otros delitos violentos, condenas previas por delitos sexuales o cualquier condena por delitos contra la propiedad. Un 63,2% de la muestra eran blancos, con una edad media de 28 años, un 51,8% estaba casado, un 92% tenía residencia fija y un 59,6% tenía antecedentes por delitos contra la propiedad.

Además, se examinaron cinco características de la víctima que son edad, sexo, raza, si es una víctima marginal (trabajadora sexual, vagabunda, aborigen), y su relación con el agresor. La mayor parte de las víctimas eran mujeres (87,6%), blancas (63,2%) con una edad media de 27 años.

También se realizó un estudio de las variables relacionadas con el lugar. Por un lado, podían ser relativas al lugar donde se tuvo el primer contacto entre víctima y agresor y por otro, el lugar donde se abandonó el cuerpo. Se analizó en ambos casos si era el lugar de residencia de la víctima, cómo la trasladó, si era un lugar público o una localización exterior. El primer contacto con la víctima se produjo en exteriores en un 32,8% de los casos y se abandonó el cuerpo en exteriores en un 59,8% de los mismos. La siguiente ubicación más usada fue la residencia de la víctima, siendo el lugar de contacto en un 26,6% de los casos y el lugar de abandono del cuerpo en un 25,2%.

En relación a la conciencia forense del agresor se analizó si destruyó pruebas, si manipuló a la víctima o la escena, si tomó otras precauciones, si se localizó semen u otros indicios biológicos y si el cuerpo de la víctima había sido movido, desechado o desmembrado. Lo más común fue desechar el cuerpo (42,8%), destruir pruebas (38,8%) y mover el cuerpo de la víctima (30,8%).

Los resultados que aportó el análisis son que en los casos con agresores de más edad el cuerpo se recupera después de las primeras 48 horas. Al igual que ser soltero, tener un historial previo de delitos violentos y de delitos contra la propiedad también en estos casos se recuperaba el cuerpo pasado esa franja temporal. La edad de la víctima es la única variable que influenciaba en la recuperación del cuerpo. En relación a la localización, la residencia de la víctima, el transporte del cuerpo y las localizaciones exteriores hacían que pasarán más de 48 horas para localizar el cuerpo. Influían de la misma manera el destruir pruebas, mover el cuerpo o desecharlo.

Las investigaciones anteriores demostraron que un agresor organizado tenía una planificación cuidadosa y una conciencia forense. Por ello, una de las hipótesis era que en los casos donde el agresor tenía conciencia forense el cadáver sería descubierto después de las primeras 48 horas. Esta hipótesis quedó confirmada con los resultados, en los cuáles se vio que los agresores que eliminan pruebas o intentan deshacerse del cuerpo de la víctima retrasaban en mayor medida su descubrimiento. Lo que coincide además con la literatura preexistente. Aunque hay que señalar que trasladar el cadáver de ubicación no obtiene tan buenos resultados como desechar el cuerpo de la víctima (enterrarlo, ocultarlo, sumergirlo), ya que no solo retrasa su aparición, sino que puede comprometer la integridad de las pruebas forenses. Esto coincide con la tipología de organizado propuesta por Ressler para los homicidios sexuales.

Se hipotetizó que cuando se contacta o abandonaba a la víctima al aire libre se retrasaría su descubrimiento. Los resultados dicen que es más posible que se retrase su aparición si el contacto se produjo mientras se dirigían hacía algún lugar y es menos probable cuando abandonan el cuerpo en un lugar público. Parece ser que influye más el lugar de contacto primario que el lugar de abandono, ya que si por ejemplo se captura a la víctima mientras hace autostop esto dificultaría la investigación debido a que no se conocería su ubicación exacta ni el momento en el que se produjo. Esto se correspondería con la tipología de delincuente geográficamente móvil de Holmes y DeBurger.

En relación a los agresores se planteó que aquellos que tenían condenas anteriores tomaran medidas para retrasar la aparición del cadáver. Esto no se pudo confirmar ya que la única variable que se confirmó es que era más probable que estuviera casado. Esto está en línea con la literatura preexistente que afirma que los asesinos organizados son más estables y tienen más posibilidades de vivir en pareja.

Por último, en relación a las características de la víctima se hipotetizó que aquellas que fuera marginales se tardaría más de 48 horas en recuperar el cuerpo. Esto no puedo establecerse, ya que la única característica que parece relacionada era la edad de la víctima. Los resultados muestran que víctimas más jóvenes tienen menos probabilidades de ser encontradas después de las primeras 48 horas.

Estos hallazgos pueden ayudar en los casos de desapariciones donde se sospeche que puede haber detrás un posible delito. En los casos donde el cuerpo no se haya encontrado en 48 horas, los esfuerzos deberán centrarse en buscar cuerpos ocultos. También pueden ayudar a dar prioridad a sospechosos en los casos donde el cuerpo no haya aparecido en las primeras 48 horas, donde se recomienda que se centren en sospechosos casados.

Patrones de homicidios y asociación con psicopatología de los delincuentes. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “The patterns of homicide offence characteristics and their associations with offender psychopathology” de Abreu, Dickson, Barker, Flynn, Ibrahim y Shaw; en él nos hablan de la posible relación entre la psicopatología del autor con patrones concretos en los homicidios.

El objetivo de perfilar es poder inferir características del delicuente basándose en los detalles de la escena del crimen y de la víctima. Hay tres enfoques: el primero de ellos, el de investigación criminal se basa en la experiencia que tenga la persona a cargo de realizar el perfil. Otro de los métodos es el estadístico científico que se basa en el análisis multivariado de la información de la escena para inferir características de los delincuentes y de los procesos psicológicos. Y por último, está el del profesional clínico. Estos enfoques ayudan tanto a priorizar sospechosos como a la vinculación del crimen y a la evaluación del riesgo de los delincuentes en entornos clínicos.

En el estudio actual se van a usar datos de la escena del crimen como características propias del delito que se han identificado previamente como útiles para predecir información sobre el delincuente.

Los estudios previos demostraron que los homicidas con enfermedad mental tienen menos posibilidades de que la víctima sea un extraño, suelen tener más edad y un historial más problemático. También se descubrió que este tipo de agresores tiene características propias. Los esquizofrénicos y las personas que sufren psicosis utilizan más los instrumentos afilados. Generalmente las personas con esquizofrenia tenían más posibilidades de apuñalar a un miembro de su familia. Las personas con trastornos afectivos utilizaban más el método de estrangulación/asfixia.

En la literatura existente hasta ahora hay tres limitaciones principales a la hora de analizar los homicidios y su relación con la psicopatología. La primera de ellas es que suelen utilizar muestras pequeñas y no tienen en cuenta la enfermedad mental de los delincuentes. En segundo lugar, lo que sí que tienen en cuenta la enfermedad mental se centran en relacionar al agresor con el crimen y no tienen en consideración el contexto dinámico del homicidio. Por último, los datos suelen ser extraídos de informes policiales donde puede ser que no consten todos los datos relacionados con la enfermedad mental.

Los objetivos del presente estudio son dos: el primero es ver si la estructura de las características del hecho puede ser interpretada de una manera útil para la investigación de homicidios. El segundo es identificar patrones y enfermedades psiquiátricas en los agresores antes de cometer el hecho. En este sentido, basándose en la literatura preexistente se hace la hipótesis de que las personas con esquizofrenia están asociados a homicidios domésticos contra parientes sanguíneos cometidos con un instrumento afilado, en el caso del trastorno bipolar será cometido por estrangulación/asfixia contra un miembro de la familia o su pareja. En relación a la depresión, será el homicidio del hijo por medio de ahogamiento/asfixia.

Para comprobar estas hipótesis se analizó una muestra de 759 agresores en Inglaterra y Gales que habían tenido contacto con los servicios de salud mental 12 meses antes de la agresión y que el tribunal había pedido una evaluación. Algunas características de la muestra era que 685 son hombres mientras que 123 son mujeres. En el 97% de los casos hubo una sola víctima, en el 2% de los casos hubo dos víctimas y en 1% hubo tres o más. En relación a las víctimas, un 59% eran hombres y un 41% mujeres con una edad media de 42 años.

Se seleccionaron cuatro características en relación al homicidio que fueron señaladas como útiles para predecir la información del agresor: edad de la víctima, género de la víctima, principal circunstancia de la agresión y método del homicidio.

Se descubrieron tres patrones principalmente:

  1. Patrón de homicidio masculino con conflicto: en este caso la víctima eran hombres jóvenes de entre 15 a 24 años de edad que murieron a causa de patadas o golpes y el motivo fue una pelea o discusión.
  2. Patrón de homicidio femenino íntimo: la víctima era una mujer mayor de 55 años. La causa de la muerte era la estrangulación y el motivo una disputa doméstica o un acto irracional.
  3. Patrón de homicidio infantil: en este caso la víctima era un niño desde recién nacido hasta los 14 años, la causa de la muerte era ahogamiento o asfixia y el motivo principal era el maltrato infantil.

En relación a los trastornos psiquiátricos se estableció que la “dependencia al alcohol”, la “dependencia a la droga” y los “trastornos de personalidad” estaban más relacionado con el primer patrón comentado. El diagnóstico de “esquizofrenia u otros trastornos delirantes” guardaba más relación con el segundo patrón. Por último, el diagnóstico de “enfermedad depresiva” y “trastorno bipolar” guardaban más relación con el tercer patrón. El diagnóstico psiquiátrico “otro/desconocido” no se pudo relacionar con ningún patrón concreto, esto es probable que se deba a que dentro de esta denominación hay siete patologías diferentes y por tanto sea demasiado inespecífica como para producir una relación.

El análisis multivariado ha demostrado por primera vez que las características de los homicidios se pueden separar en patrones que puede ser útiles al evaluar la escena del crimen, asociando cada patrón a un posible diagnóstico de trastorno psiquiátrico.

Si se ponen en relación los resultados con estudios anteriores se puede ver que el primer patrón identificado concuerda con los estudios que dicen que las peleas y discusiones son precursores del homicidio en personas con trastorno de personalidad o dependencia al alcohol. Al igual que estudios previos demostraron la relación entre trastorno de personalidad y el uso de patadas y golpes como método de agresión en el homicidio, y que las personas con este trastorno tienen más opciones de matar a un conocido.

En relación a la esquizofrenia, los estudios anteriores decían que estaba relacionada con el uso de instrumentos afilados. En el presente estudio no se pudo establecer dicha relación, ya que se relacionó con la estrangulación según el segundo patrón. Lo que sí que se puedo relacionar con estudios previos es que en la estrangulación hasta el 75% de las víctimas eran mujeres, lo que concuerda con los datos obtenidos.

En lo que respecta al tercer patrón es coincidente en lo relativo a la depresión, ya que estudios anteriores concluían que los niños tienen alto riesgo de ser víctimas de un autor deprimido. Lo que no coincidió con lo anterior es lo referente al trastorno bipolar que estaría más relacionado con el homicidio difuso. Una posible explicación para esto es que los homicidios cometidos por personas que sufren dicho trastorno se dan más durante la fase de depresión que durante la maníaca y por eso hay más coincidencias en el tipo de homicidio con el trastorno depresivo.

Si bien es cierto que las personas con enfermedades mentales no suelen cometer muchos homicidios, estos patrones que se han conseguido realizar pueden ser de utilidad a los investigadores.

Relación entre rapport e información obtenida en las entrevistas con sospechosos. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “No rapport, no comment: The relationship between rapport and communication during investigative interviews with suspects” de Collins y Carthy; en él estudian la relación entre el vínculo con el sospechoso y la información relevante que aporta para la investigación.

El rapport o la relación que se crea durante una entrevista es de vital importancia para que la misma se desarrolle de una manera óptima. A pesar de que ha sido seleccionado como uno de los elementos más importantes a la hora de llevar a cabo una entrevista hasta la fecha hay poca investigación empírica que lo relacione con la información extraída.

Lo primero que hay que hacer es medir la relación, para ello hay que identificar una gama de componentes de comunicación adecuados y ver si están presentes y si influyen en la cantidad que se obtiene de información relevante.

En el contexto de la investigación el fin de la entrevista es conseguir el mayor número de datos verídicos relacionados con la misma y se intentan obtener de personas que no siempre pueden querer proporcionarlos, por tanto, el rapport no sería tanto tener una relación cálida y cercana con la otra persona como en la entrevista terapéutica sino conseguir llegar a un “acuerdo operacional” donde el entrevistador y la fuente tienen una relación productiva basada en la cooperación y el respeto.

El rapport ha sido estudiado comparando diferentes estilos de entrevista. El estilo humanitario produjo un recuerdo superior, más información central y periférica que el enfoque dominante. Otro estudio evaluó el rapport establecido con testigos oculares adultos utilizando la entrevista cognitiva. Las técnicas que se incluían eran el uso de conversaciones breves, la divulgación de información personal y el empleo de estímulos. No se pudo establecer una relación directa con el rapport y un aumento de la información revelada, aunque parece que los participantes recordaron información menos inexacta y fueron más resistentes a la información errónea posterior al hecho.

En el presente estudio se utilizaron entrevistas con agresores sexuales, donde el rapport es de mayor importancia por varias razones. Normalmente este tipo de agresores minimizan y distorsionan la naturaleza y la severidad de sus crímenes. Si la víctima es un niño se origina una gran respuesta por parte de la sociedad y conlleva un gran estigma social. Además, los investigadores tienen actitudes más negativas hacía estos agresores y esto tiene un impacto en la calidad de la entrevista. Esto generalmente lleva a que dichos sujetos sean menos cooperativos y aporten menos información.

Se basó en el modelo de comportamiento de comunicación de Tickle- Degnen y Rosenthal (1990) para seleccionar varios componentes de la comunicación verbal que encajan en los tres componentes que señalaron los autores como influyentes a la hora de mantener un buen rapport: positividad, atención mutua y coordinación.  La atención mutua está presente cuando los participantes están enfocados e interesados entre sí. La positividad es cuando la naturaleza amigable de la interacción proporciona resultados efectivos y prácticos a los participantes. La coordinación ocurre cuando los participantes cooperan entre sí.

Además, se examinó la relación entre el rapport y el aporte de información relevante para la investigación. Se buscaba ver qué componentes son más frecuentes y su relación con la información, al igual que comprobar cómo varía dependiendo del momento de la entrevista en el que se presente.

Se analizaron 82 transcripciones de entrevistas con sospechosos. Los criterios de inclusión fueron que todos los sospechosos tenían que estar investigados por posesión y distribución de pornografía infantil y los investigadores tenían que estar en posesión del PIP (Programa de Investigación de Profesionalización del Reino Unido) nivel 2, y todos tenían que ser casos cerrados. Los investigadores fueron 20 (tres mujeres y 17 hombres). Las entrevistas tuvieron lugar entre 2008 y 2011, como requisito los abogados de los investigados tenían que estar presentes. La duración de las mismas fue de entre 15 a 141 minutos siendo la media de 45 minutos.

La hipótesis es que a mejor rapport mayor cantidad de información relevante sería revelada. Los hallazgos que se obtuvieron apoyan esta hipótesis.

Se obtuvieron diferencias de frecuencia, siendo la atención la que más veces se presentó, seguida de la coordinación y por último la positividad. Esto se puede explicar debido a que uno de los puntos donde más insiste el modelo de entrevista PEACE, que es el utilizado por los investigadores, es en la importancia de la escucha activa. También puede explicarse porque en este tipo de crímenes los investigadores se ven muy presionado por obtener buenas pruebas y los acusados prestan especial atención debido a que la entrevista marcará su futuro, como hombres libres o culpables.

En cuanto a la coordinación es importante resaltar que el tomarse un tiempo en explicar como se va a desarrollar la entrevista, que se familiaricen con el entorno donde se realiza y demás aspectos favorecen la comunicación con el entrevistado y aumenta el número de información que aportan.

La positividad fue el componente menos usado. Se correlacionó de forma marginal y negativa con la información, soló cuando se presentaba al final de la entrevista, ya que tanto al comienzo como hacia la mitad no se encontró ningún tipo de relación. Esto puede ser explicado porque este tipo de entrevista no sea un tipo donde pueda plantearse en buenas condiciones la positividad como podría hacerse en las entrevistas terapéuticas. Sería mejor basarla en una consideración neutral con una interacción respetuosa como señala el modelo PEACE.

En cuanto al momento temporal casi todos los comportamientos relacionados con el rapport se daban al inicio de la entrevista, lo que concuerda con las instrucciones que se dan en el modelo PEACE. Sin embargo, aunque casi todos los esfuerzos se hacían en la fase inicial, la información que se aportaba en esta fase por parte del entrevistado era escasa ya que, en ese momento, generalmente, están escuchando las normas y se muestran todavía a la defensiva, por ello es importante mantener el buen rapport durante toda la entrevista. La atención se mantuvo en los mismos niveles durante toda la entrevista, mientras que la coordinación tiene un mayor peso al principio de la misma para disminuir y mantenerse estable a lo largo de la fase media y final. Sin embargo, solo se correlacionó con un mayor número de información en la fase media y final. Esto puede deberse a que es el elemento que más tiempo tarda en establecerse.

Por todo ello, se recomienda que se haga un esfuerzo en mantener un buen rapport durante toda la entrevista si se quiere obtener una mayor cantidad de información de calidad.

Comparativa de técnicas de entrevista en relación a la mejora de la memoria y la detección del engaño. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “A comparision of different investigative interviewing techniques in generating differential recall enhancement and detecting deception” de De Rosa, Hiscock-Anisman, Blythe, Bogaard, Hally y Colwell; en él hacen una comparativa entre diferentes técnicas de entrevista de investigación y su relación con un mayor número de recuerdos y la detección del engaño.

Detectar el engaño es complicado para cualquier persona, incluso para los profesionales de la ley. Es cierto que hay ciertas técnicas que facilitan la obtención de recuerdos honestos. El concepto de mejora de la recuperación diferencial (DRE) explica el rendimiento de estas técnicas, contra más DRE mayores diferencias presentan las declaraciones honestas y engañosas y mejor detección del engaño.  El estudio de la DRE comenzó cuando se descubrió las diferentes demandas cognitivas e interpersonales de los encuestados engañosos y honestos, por ejemplo, una persona que quiera mentir deberá dar los suficientes detalles, pero tendrá que tener cuidado en no dar datos contradictorios o decir de más.

Normalmente los mentirosos se preparan un “guion” para que les sea más fácil la tarea, de esta manera son capaces de responder la necesidad de dar la suficiente información al entrevistador, pero sin caer en contradicciones o revelar más de lo que quiere. Generalmente las personas honestas no llevan preparado este guion y no están preocupados por caer en pequeñas contradicciones o desviarse del tema principal. También destaca que los mentirosos al basarse en un guion cuentan siempre la misma historia mientras que las narraciones de las personas honestas incluyen cambios, ya que sea basan en sus recuerdos y no en un guion prestablecido.

El entrevistador primeramente deberá dejar una fase de recuerdo libre donde cada uno haga una narrativa libre. Después, aplicará una serie de técnicas que harán más fácil distinguir entre las declaraciones honestas y las engañosas como son la restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso.  Después de la aplicación de estas técnicas se puede pasar a una fase de preguntas con opciones cerradas.

Hay varios tipos de entrevista de investigación que utilizan estas técnicas como son la entrevista por pasos que comprende la construcción de relaciones, la transferencia de control y la obtención de un relato libre, y luego otras tareas de recuperación. La entrevista cognitiva que es similar a la anterior, pero utiliza técnicas de recuperación de recuerdo libre en vez de otras más guiadas como la entrevista por pasos. La entrevista de realidad es similar a la entrevista cognitiva, pero incluye preguntas de elección forzada. Estas preguntas sirven de claves de recuerdo adicional y hace que sea más difícil al mentiroso usar su guion prestablecido.

Se supone que la entrevista por pasos generará menos diferencias entre ambos tipos de declaración que la cognitiva, y ésta a su vez generará menos que la entrevista de realidad. También la entrevista de realidad será más precisión en la detección del engaño que la cognitiva, y la entrevista por pasos tendrá una menor precisión de detección del engaño que la cognitiva.

Para realizar el estudio se utilizó una muestra de 180 participantes masculinos encarcelados, siendo un 56,7% caucásicos, un 25,6% afroamericanos, un 14,4% hispanos, un 1,6% asiáticos y un 1,7% de otra raza. Se escogieron presos porque ellos ya habían vivido una entrevista interrogativa y porque el fin general era aplicarlo a las entrevistas de la policía.

Los participantes fueron testigos de un robo y luego se les asignó un rol, los que recibieron el de honestos se le pidió que dieran en las entrevistas la información más honesta que pudieran y lo más completa para que pudieran declarar culpable al ladrón. Por el contrario, aquellos que tuvieron el rol engañoso se le dijo que imaginara que conocían al ladrón y que por tanto tenían que hacer lo posible para que no fuera declarado culpable. Los participantes tenían cinco minutos para prepararse la entrevista. Hubo nueve entrevistadores capacitados, que entrevistaron a cada recluso haciéndoles una entrevista por pasos, una entrevista cognitiva y una entrevista de realidad.

Para que las entrevistas tengan un DRE alto debe aumentar la cantidad de información veraz única aportada y disminuir la información falsa. Las declaraciones honestas crecen con la suma espontanea de detalles a lo largo de toda la entrevista, cosa que no ocurre con las declaraciones falaces. Es importante crear situaciones en las que los testigos, así como los sospechosos que son inocentes se sientan cómodos y tengan oportunidad de contar su versión del hecho.

En el estudio se les dio libertad a la hora de mentir, casi todos optaron por señalar a un falso culpable lo que les permitía ser sinceros en la mayor parte de los detalles del hecho y solo fabricar o distorsionar los detalles del autor. Estos participantes dieron menor número de detalles a la hora de usar las técnicas de restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso. Por tanto, el engaño fue más simple y tuvieron especial cuidado en contar siempre la historia que habían diseñado, así como no caer en contradicciones.

Para que una entrevista de investigación sea útil debe obtener la mayor información real posible, maximizar las diferencias entre respuestas veraces y falaces y estas diferencias deben de ser fáciles de observar. Para maximizar el recuerdo y protegerlo de posibles contaminaciones se utilizan técnicas como la transferencia de control al entrevistado, hacer énfasis en la relación, el uso del relato libre y la utilización de estrategias como restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso.  Evaluar el número de detalles único es una buena estrategia para detectar el engaño y es fácil de entrenar ya que con una capacitación de entre cuatro a ocho horas fue suficiente para clasificar con mayor éxito la veracidad o falsedad de las afirmaciones, ya que en los relatos honestos hay de media 50 nuevos detalles añadidos nuevos. Se puede decir que si el número de detalles agregados después del relato libre es superior a aquel proporcionado en el mismo se considera creíble la declaración y viceversa.

Los tres tipos de entrevista se compararon para obtener información, obtener DRE y detectar engaños. La entrevista de realidad tuvo un mejor desempeño que las otros en las tres áreas. Esto es importante porque las técnicas y los criterios de evaluación tienen una base teórica, las técnicas de entrevista no son difíciles de aprender para los profesionales, al igual que los criterios de contenido, no se requieren herramientas especiales para su aplicación y, además, pueden ser usadas tanto en interacciones cara a cara como en telefónicas o por internet.

 

Opciones de ubicación del crimen: Un análisis geográfico de los asesinos en serie alemanes. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Crime location choices: A geographical analysis of German serial killers” de Synnott, Bakker, Ioannou, Canter y Van der Kemp; en él nos hablan de las posibles diferencias entre las distancias que recorren los diferentes tipos de asesinos, a través de un análisis de 49 asesinatos en serie resueltos en Alemania.

Las investigaciones sobre comportamiento espacial de los delincuentes han demostrado que las elecciones de lugares para los delitos no son aleatorias, sino que son decisiones influidas por tanto por su experiencia como por su conocimiento sobre el área.

Los asesinatos en serie, en general, son cometidos a más distancia del hogar que el resto de crímenes. Para estudiar este tipo de casos es habitual centrarse en el lugar donde abandona el cuerpo, ya que normalmente tiene un significado psicológico para él. El lugar de abandono del cadáver suele llevar un proceso de elección más consciente que el lugar donde capta a la víctima. Investigaciones previas apuntan a que los asesinos que dejan el cuerpo en la escena recorren distancias más cortas hasta su domicilio que aquellos que escogen otro lugar para dejar el cuerpo.

Para realizar este estudio se tomó una muestra de 49 asesinos en serie. Todos los autores fueron varones, la edad de inicio iba desde los 16 a los 51 años, con una edad media de 27 años. El número mínimo de asesinatos fue de tres y el máximo de 15, siendo la media cuatro. El total de los delitos fueron 225. Aproximadamente el 65% de los delincuentes eran solteros. El 59% estaba desempleado en el momento de cometer los delitos. El 75,5% de los asesinos vivió en una sola casa durante los crímenes, el 14,3% en dos y un 10,2% en tres.  En cuanto a los motivos el 53,1% tenían un motivo sexual, el 42,9% su motivación fue económica, un 2% tenía motivación mixta y otro 2% tenía esquizofrenia.

El material utilizado fueron mapas con los lugares de los crímenes marcados y un dossier adicional para cada asesino. Se utilizó como referencia el lugar de abandono del cuerpo, ya que es el sitio sobre el que se realiza una investigación más sólida. Se utilizaron cinco categorías para etiquetar los lugares: ambiente natural (bosques, prados, …), espacios verdes en un entorno construido (espacio verde, parque…), ambiente construido de uso general (calle, aparcamiento, parque infantil…), entorno construido para uso industrial (fábrica, planta de alcantarillado, obra en construcción, basurero …) e interior (casa, galería comercial, estación de tren, tren…). También se diferenció el estado civil de los delincuentes en tres categorías, en individual (solteros y divorciados), casados o en una relación (casados o prometidos), parcialmente casados o en una relación (aquellos que habían estado casados durante una parte de sus crímenes y la otro solteros).

Lo que se pretendía era ver si había diferencias en los procesos de elección del lugar del crimen entre los asesinos que abandonan o no el cuerpo y entre los que tenía una motivación sexual o económica. Para ellos se examinó las distancias entre el hogar y los crímenes y los sitios donde abandonaban el cuerpo.

Los resultados generales confirman los hallazgos anteriores sobre las distancias que viajan los asesinos en serie para cometer los delitos. El tipo de sitio de recuperación del cuerpo solo se correlacionó positivamente con la distancia recorrida del hogar a la distancia total de la muestra cuando la ubicación de la recuperación estaba en un entorno natural.

En el presente estudio la distancia media general fue de 11,05 kilómetros, siendo 4,55 km mayor que en estudios anteriores. La media para este tipo de delitos en EE.UU. es de 15 km y Reino Unido de 9 km. Esto indica que los asesinos en serie alemanes recorren más distancias que otros tipos de criminales, pero están en la media respecto a sus homólogos de otros países.

El tamaño medio de la zona donde cometieron los crímenes fue de 30 kilómetros y era altamente consistente, lo que significa que los asesinos son constantes en las distancias que recorren. Cuando se producía un cambio de domicilio había diferencias en las distancias, esto puede explicarse por la importancia psicológica que todavía tenía el hogar anterior para el delincuente. Investigaciones anteriores habían descubierto que los delincuentes cometen primeramente sus crímenes más cerca de su hogar anterior que del actual y con el tiempo esa tendencia se va revirtiendo.

El lugar de recuperación del cuerpo que estaba ubicado en un entorno natural correlacionó positivamente con la distancia entre el hogar y la comisión del crimen mientras que aquellos que se encontraban en un espacio verde, en un entorno construido o en el interior correlacionaban negativamente. Esto puede no ser sorprendente, ya que investigaciones anteriores descubrieron que los delincuentes que operan en un entorno rural viajan más lejos de sus hogares que lo de los entornos urbanos.

En un principio no se encontraron diferencias entre aquellos asesinos que se deshacen del cadáver en otro lugar que aquellos que lo abandonan en donde lo mataron, aunque estos resultados deberían ser tomados en cuenta con precaución.

Tampoco se encontraron diferencias significativas entre los asesinos con una motivación sexual y aquellos con motivación económica. Esto parece indicar que ambos grupos estén influenciados por los mismos factores en su comportamiento espacial y que no constituyan subtipos útiles para clasificarlos según el mismo.

Las mayores distancias que recorren los asesinos en serie frente a otro tipo de delincuentes pueden explicarse mejor por el papel que juegan las emociones anticipadas que por la teoría de las actividades rutinarias, al igual que la mayor planificación de este tipo de delitos.

En conclusión, no se encontraron diferencias significativas entre la media de las distancias de los que abandonaban o no el cuerpo ni entre los de motivación sexual o económica. Esto indica que la presente clasificación de asesinaos en estos subgrupos no sería óptima para diferenciarlos en relación a su comportamiento espacial.

Examinando el Modus Operandi de los secuestros de niños por desconocidos. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Examining modus operandi in stranger child abduction: A comparison of attempted and completed cases” de Collie y Shalev; en él nos hablan de las diferencias que presentan los modus operandi en los secuestros deniños intentados y los completados por desconocidos.

Los secuestros de niños por parte de desconocidos son bastante escasos, en el año 2013 en U.K. se reportaron 247 casos. De estos casos el 75% de ellos se quedó sólo en el intento. Pero cada caso presenta un grave riesgo para la víctima. El objetivo del presente estudio es, por un lado, realizar un estudio sobre el Modus Operandi (MO) y comparar las diferencias que presentan los casos que se quedaron en un intento y aquellos que fueron completados.

En el presente estudio desconocido es “aquel que no ha tenido contacto o familiaridad previa con la víctima”. Niño es “cualquier persona menor de 18 años”.  Secuestro es “el acto destinado a sacar a un niño del control de su tutor legal”. Intento de secuestro es “cuando un extraño parece haber tomado algunas medidas activas hacia el secuestro de un niño, peor o bien fueron interrumpidos, abortaron sus esfuerzos, o se produjo alguna otra circunstancia que impidió que el niño desapareciera”. Se considerará completado cuando “el niño fue trasladado o detenido por cualquier duración y por cualquier distancia”.

El MO se ha definido como “todas las conductas que son necesarias para que un delincuente en particular cometa un delito”. El MO se todo aquello que el delincuente realiza a lo largo del delito, no es solamente aquellas acciones que realiza al inicio de la ofensiva. Generalmente los estudios que se han llevado a cabo sobre el secuestro de niños sólo han tenido en cuenta a la hora de estudiar el MO el método de enfoque inicial del agresor, lo cual es problemático y puede dejar datos de interés sin analizar.

En lo relativo al secuestro de niños hay diferencias entre los perpetrados por conocidos o por los propios padres a los llevados a cabo por desconocidos. Una de las mayores diferencias es la ubicación elegida, generalmente aquellos cometidos por desconocidos se llevan a cabo al aire libre mientras que los cometidos por familiares o conocidos se llevan a cabo en privado.

En relación al MO de los secuestros los términos que más se repiten son el de “señuelo” y el de “ataque relámpago”. El primero de ello describe “un enfoque general utilizado por el delincuente en el que se utilizó alguna táctica o presencia para convencer a la víctima de que la acompañara”, siendo característico de este enfoque la ausencia de agresión manifiesta. Se identificaron tres temas claves relacionados con el señuelo: la autoridad de los adultos frente a los niños; la empatía ya que se enseña a los niños a ser amables y ayudar a los demás; y, por último, las apelaciones a la familiaridad. El tipo “ataque relámpago” es aquel en “donde aparece el delincuente y ataca a la víctima de forma repentina”. En este tipo de ataque no hay una interacción previa entre la víctima y el victimario. Lo que se pretende es abrumar a la víctima con la violencia repentina, está asociado a la rapidez y al uso de armas por parte del agresor, así como a la amenaza de violencia física. Aunque pueden parecer dos tácticas contrapuestas en algunos casos son complementarios y aparece el uso de las dos por parte de un secuestrador.

El método usado en este estudio fue el análisis de 78 casos ocurridos en Reino Unido a través de las transcripciones judiciales y los artículos periodísticos que hablaban de los mismos. También se intentó usar los registros policiales, pero los datos requeridos no constaban en la base de datos de la policía. En total se manejaron 187 fuentes de información.

Las conclusiones del mismo nos dicen que se puede separar. los MO según el método comentado o también por “agresiva” o “manipuladora”. Independientemente del nombre que se le asigne, se puede decir que las estrategias ofensivas se dividen bastante bien en enfoques muy agresivos y agresivos. Estos conceptos nuevos, al igual que los clásicos, no consiguieron captar la dinamicidad del proceso y por tanto se sugiere que las investigaciones futuras hagan inciso en ello.

En cuanto a la revisión de las prácticas llevadas a cabo por los secuestradores se demostró que utilizan o cebos muy simples, tener un incentivo, o una oferta o una solicitud de asistencia con alguna lesión. Sin embargo, se demostró que el ofrecimiento de dulces era poco usado.  También había presencia de estrategias relacionadas con la adulación.

Además, se pudo confirmar que un gran número de casos están motivados sexualmente, correlacionándose fuertemente la agresión sexual con los casos de secuestros completados. Esto indica que un variable común a los secuestros de niños por parte de desconocidos es el ataque sexual. Si esto se relaciona con los resultados que aportan una gran tendencia al control, se puede decir que este tipo de acciones están caracterizadas por un fuerte dominio sobre la víctima. Estas conclusiones pueden indicar una vía nueva de investigación en el terreno del perfil psicológico.

En las diferencias entre los casos intentados y aquellos completados destaca especialmente que en los casos completados se usó una mayor agresividad para conseguir el control de la víctima. También consiguieron más éxito los agresores que combinaron dos o más tácticas diferentes. Por tanto, aquellos que consiguieron un control mayor sobre la víctima desde el primer momento son los que consiguieron realizar con un mayor éxito el crimen.

Esto debe tener un impacto en las políticas de seguridad para los niños. Generalmente estas políticas están orientadas a educarles en como defenderse de los agresores que utilizan señuelos y como se ha visto los resultados más “exitosos” los tienen aquellos más violentos por tanto sería un factor que se tendría que tener en cuenta a lo hora de diseñar dichas políticas.

Diferencias entre entrevista estándar y cognitiva. Club de Ciencias Forenses.

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Train-the-trainer” de Molinaro, Fisher y Mosser; en él de un programa de entrenamiento para formar a los agentes de policía en la técnica de la entrevista cognitiva.

El trato con fuentes humanas es indispensable en cualquier función de seguridad, pero no siempre se sabe como conseguir la máxima información y de la máxima calidad. Los investigadores se han dedicado en los últimos años ha aplicar los principios de cognición y comunicación para mejorar las prácticas de las entrevistas. Uno de esos métodos es la entrevista cognitiva que ha demostrado que tiene un mayor éxito en tanto la calidad como la cantidad de la información que se consigue con su aplicación.

A pesar de que se ha demostrado a través de diversos estudios científicos su eficacia, las fuerzas del orden no siempre utilizan este método. En EE.UU. ya en el año 1999 el Departamento de Justicia lanzó unas directrices sobre la mejora en los métodos de entrevista a testigos, a pesar del tiempo transcurrido un estudio elaborado en 2015 descubrió que, aunque los investigadores consideraban que estos métodos eran eficaces solo el 14,6% de los mismos habían recibido capacitación en esas técnicas. El conocimiento de su existencia no es suficiente para poder llevarlas a cabo, sino que se necesita una formación específica en las mismas.

En las academias de policía de EE.UU. se dedican en el mejor de los casos dos horas de formación exclusivamente en entrevista a testigos. Los detectives más adelante reciben más formación de la mano de sus compañeros, pero está no siempre está basada en la ciencia. Actualmente hay académicos especializados en entrevista cognitiva que se dedican a formar a las fuerzas y cuerpos de seguridad, pero su número es insuficiente para poder llevar a cabo una formación a nivel general de todos los miembros de la policía. Además, esta practica puede no ser la más correcta, ya que los académicos tienen éxito formando a los estudiantes, pero no siempre a los policías.

La finalidad de este estudio es comparar la calidad de las entrevistas a testigos realizadas por los capacitados por instructores que utilizan procedimientos de capacitación policial estándar y por los capacitados por instructores para utilizar la entrevista cognitiva. La literatura existente dice que la utilización de la entrevista cognitiva produce más información y hay menor riesgo de realizar preguntas sugestivas, debido al mayor uso de las preguntas abiertas. Por todo ello, la hipótesis es que las personas entrenadas en entrevista cognitiva conseguirían una mayor información, además, realizarían menos preguntas, más preguntas abiertas y menos preguntas sugerentes.

Para el experimento se reclutaron cuatro capacitadores provenientes del FBI y de un departamento de policía de gran envergadura. Todos eran hombres con edades comprendidas entre los 44 y los 58 años. Todos ellos tenían experiencia como detectives (22 años de media) y como capacitadores (14 años). Se contó con 25 entrevistadores extraídos de los estudiantes de psicología de una universidad pública. El 59% eran mujeres y las edades estaban comprendidas entre los 19 y los 26 años. En cuanto a la raza un 55% eran latinos, un 27% afroamericanos, un 14% caucásicos y un 5% de otras etnias. Los testigos fueron un grupo de 50 estudiantes, siendo un 73% mujeres con edades comprendidas entre los 18 y los 47 años. Los participantes recibían 10 dólares o créditos de investigación para sus clases. En lo relativo a la etnia un 50% eran latinos, un 32% afroamericanos, un 14% caucásicos y un 5% de otras etnias.

Todas las entrevistas se llevaron a cabo en salas pequeñas y sencillas que contenían dos sillas y un escritorio o mesa. El entrevistador y el testigo estaban sentados frente a frente. Las entrevistas fueron grabadas en audio.

Los vídeos que se utilizaron para que los vieran los testigos eran dos escenas de películas de Hollywood con más de dos décadas de antigüedad. En una había dos ladrones armados que asaltaban una cafetería y robaban a los clientes. El otro era un rabo a un banco por parte de tres individuos armados. Ambos fragmentos duraban cinco minutos.

El procedimiento fue el siguiente, primero se formó a los capacitadores en la técnica de la entrevista cognitiva en cuatro sesiones de unas 3 o 4 horas cada una. El primer día iba sobre los antecedentes teóricos de la entrevista cognitiva y las dinámicas sociales que se forman en la misma. El segundo día versaba sobre los componentes cognitivos basados en la memoria. El tercer día se habló de los elementos comunicativos de la técnica. El último día se centró en cómo se debe capacitar a las personas en el uso de esta técnica. También se realizaron diferentes juegos de roles para ver la aplicación de la técnica y que errores se podía cometer. Además, tenían como deberes realizar entrevistas cognitivas a amigos y familiares que posteriormente era analizadas en las sesiones.

Los capacitadores que formarían en entrevista estándar tuvieron una sesión de formación. En la cual podían preguntar sobre el estudio, sobre los estudiantes a los que formarían y podían familiarizarse con la sala donde se llevaría a cabo la formación. Las instrucciones era que dieran la formación como lo hacían en la vida real. El instructor proveniente de la policía pidió una sesión de dos horas de duración y el del FBI quería dos sesiones de dos horas de duración cada una de ellas.

Los entrevistadores recibieron su formación en grupos de seis. Los que se formarían en entrevista cognitiva tuvieron tres sesiones, la primera de ellas fue para las dinámicas sociales, la segunda se dedicó a la cognición y la última a la comunicación. Los entrevistadores realizaron diversos juegos de roles y tenían como deberes practicar con amigos y conocidos. Los que recibieron el entrenamiento estándar se dividieron entre los que la recibieron por parte de la policía que en una sesión de dos horas habló de factores que pueden influir en una entrevista, la detección del engaño y factores demográficos relevantes en una entrevista. Los que tuvieron al capacitador del FBI tuvieron dos sesiones de dos horas, donde el primer día se trataron las técnicas para realizar buenas entrevistas y el segundo se realizó un ejercicio de escucha activa y se aplicaron las técnicas aprendidas el día anterior.

Por último, los entrevistadores hablaban con los testigos. Ninguna de las entrevistas superó los 50 minutos de duración siendo el tiempo medio de 22.53 minutos. Cada entrevistador realizó dos entrevistas.

Se concluyó que los estudiantes entrenados en entrevista cognitiva se adhirieron a los elementos de la misma, hicieron pocas preguntas y alentaron a hablar a los entrevistados, hicieron mayor número de preguntas abiertas e hicieron menos preguntas sugestivas, teniendo, por tanto, una información más precisa. Se puede concluir que los entrevistadores que utilizaron la entrevista cognitiva obtuvieron más información de más calidad que los que llevaron a cabo las entrevistas estándares. Estos resultados pueden ser debidos a que las personas que se formaron en entrevista cognitiva tuvieron elementos más específicos del protocolo de la entrevista, se recibió una explicación extensa de cada uno de ellos, incluyó ejercicios de roles y tuvieron que realizar deberes que después eran analizados mientras que nada de eso ocurrió en los que recibieron la formación en entrevista estándar. A pesar de que en el entrenamiento estándar también se les instruía a realizar preguntas abiertas, evitar las sugerentes y realizar bocetos estos elementos no fueron integrados por los alumnos. Esto puede deberse a que la teoría decía eso, pero se contradecía con lo que podían ver en los ejemplos que les pusieron. Se cree por tanto que no solo hay que dar formación sobre qué pasos se deben dar sino también los porqués de cada uno de ellos y complementarlos con ejemplos y ejercicios prácticos coherentes con lo explicado.

Aunque pueda parecer que sería más fácil entrenar a policías profesionales que cuentan con experiencia previa en entrevistas, esto no tiene porque ser así, ya que a lo largo de sus carreras pueden haber adquirido hábitos que sean perjudiciales para el aprendizaje de las nuevas técnicas como la entrevista cognitiva.

El experimento, por tanto, demuestra que la capacitación por parte de capacitadores experimentados puede conducir a entrevistas más efectivas y subraya la importancia de transmitir la ciencia de la mejora de la memoria a las operaciones tanto de inteligencia como policiales.

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