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Relación entre rapport e información obtenida en las entrevistas con sospechosos. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “No rapport, no comment: The relationship between rapport and communication during investigative interviews with suspects” de Collins y Carthy; en él estudian la relación entre el vínculo con el sospechoso y la información relevante que aporta para la investigación.

El rapport o la relación que se crea durante una entrevista es de vital importancia para que la misma se desarrolle de una manera óptima. A pesar de que ha sido seleccionado como uno de los elementos más importantes a la hora de llevar a cabo una entrevista hasta la fecha hay poca investigación empírica que lo relacione con la información extraída.

Lo primero que hay que hacer es medir la relación, para ello hay que identificar una gama de componentes de comunicación adecuados y ver si están presentes y si influyen en la cantidad que se obtiene de información relevante.

En el contexto de la investigación el fin de la entrevista es conseguir el mayor número de datos verídicos relacionados con la misma y se intentan obtener de personas que no siempre pueden querer proporcionarlos, por tanto, el rapport no sería tanto tener una relación cálida y cercana con la otra persona como en la entrevista terapéutica sino conseguir llegar a un “acuerdo operacional” donde el entrevistador y la fuente tienen una relación productiva basada en la cooperación y el respeto.

El rapport ha sido estudiado comparando diferentes estilos de entrevista. El estilo humanitario produjo un recuerdo superior, más información central y periférica que el enfoque dominante. Otro estudio evaluó el rapport establecido con testigos oculares adultos utilizando la entrevista cognitiva. Las técnicas que se incluían eran el uso de conversaciones breves, la divulgación de información personal y el empleo de estímulos. No se pudo establecer una relación directa con el rapport y un aumento de la información revelada, aunque parece que los participantes recordaron información menos inexacta y fueron más resistentes a la información errónea posterior al hecho.

En el presente estudio se utilizaron entrevistas con agresores sexuales, donde el rapport es de mayor importancia por varias razones. Normalmente este tipo de agresores minimizan y distorsionan la naturaleza y la severidad de sus crímenes. Si la víctima es un niño se origina una gran respuesta por parte de la sociedad y conlleva un gran estigma social. Además, los investigadores tienen actitudes más negativas hacía estos agresores y esto tiene un impacto en la calidad de la entrevista. Esto generalmente lleva a que dichos sujetos sean menos cooperativos y aporten menos información.

Se basó en el modelo de comportamiento de comunicación de Tickle- Degnen y Rosenthal (1990) para seleccionar varios componentes de la comunicación verbal que encajan en los tres componentes que señalaron los autores como influyentes a la hora de mantener un buen rapport: positividad, atención mutua y coordinación.  La atención mutua está presente cuando los participantes están enfocados e interesados entre sí. La positividad es cuando la naturaleza amigable de la interacción proporciona resultados efectivos y prácticos a los participantes. La coordinación ocurre cuando los participantes cooperan entre sí.

Además, se examinó la relación entre el rapport y el aporte de información relevante para la investigación. Se buscaba ver qué componentes son más frecuentes y su relación con la información, al igual que comprobar cómo varía dependiendo del momento de la entrevista en el que se presente.

Se analizaron 82 transcripciones de entrevistas con sospechosos. Los criterios de inclusión fueron que todos los sospechosos tenían que estar investigados por posesión y distribución de pornografía infantil y los investigadores tenían que estar en posesión del PIP (Programa de Investigación de Profesionalización del Reino Unido) nivel 2, y todos tenían que ser casos cerrados. Los investigadores fueron 20 (tres mujeres y 17 hombres). Las entrevistas tuvieron lugar entre 2008 y 2011, como requisito los abogados de los investigados tenían que estar presentes. La duración de las mismas fue de entre 15 a 141 minutos siendo la media de 45 minutos.

La hipótesis es que a mejor rapport mayor cantidad de información relevante sería revelada. Los hallazgos que se obtuvieron apoyan esta hipótesis.

Se obtuvieron diferencias de frecuencia, siendo la atención la que más veces se presentó, seguida de la coordinación y por último la positividad. Esto se puede explicar debido a que uno de los puntos donde más insiste el modelo de entrevista PEACE, que es el utilizado por los investigadores, es en la importancia de la escucha activa. También puede explicarse porque en este tipo de crímenes los investigadores se ven muy presionado por obtener buenas pruebas y los acusados prestan especial atención debido a que la entrevista marcará su futuro, como hombres libres o culpables.

En cuanto a la coordinación es importante resaltar que el tomarse un tiempo en explicar como se va a desarrollar la entrevista, que se familiaricen con el entorno donde se realiza y demás aspectos favorecen la comunicación con el entrevistado y aumenta el número de información que aportan.

La positividad fue el componente menos usado. Se correlacionó de forma marginal y negativa con la información, soló cuando se presentaba al final de la entrevista, ya que tanto al comienzo como hacia la mitad no se encontró ningún tipo de relación. Esto puede ser explicado porque este tipo de entrevista no sea un tipo donde pueda plantearse en buenas condiciones la positividad como podría hacerse en las entrevistas terapéuticas. Sería mejor basarla en una consideración neutral con una interacción respetuosa como señala el modelo PEACE.

En cuanto al momento temporal casi todos los comportamientos relacionados con el rapport se daban al inicio de la entrevista, lo que concuerda con las instrucciones que se dan en el modelo PEACE. Sin embargo, aunque casi todos los esfuerzos se hacían en la fase inicial, la información que se aportaba en esta fase por parte del entrevistado era escasa ya que, en ese momento, generalmente, están escuchando las normas y se muestran todavía a la defensiva, por ello es importante mantener el buen rapport durante toda la entrevista. La atención se mantuvo en los mismos niveles durante toda la entrevista, mientras que la coordinación tiene un mayor peso al principio de la misma para disminuir y mantenerse estable a lo largo de la fase media y final. Sin embargo, solo se correlacionó con un mayor número de información en la fase media y final. Esto puede deberse a que es el elemento que más tiempo tarda en establecerse.

Por todo ello, se recomienda que se haga un esfuerzo en mantener un buen rapport durante toda la entrevista si se quiere obtener una mayor cantidad de información de calidad.

Comparativa de técnicas de entrevista en relación a la mejora de la memoria y la detección del engaño. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “A comparision of different investigative interviewing techniques in generating differential recall enhancement and detecting deception” de De Rosa, Hiscock-Anisman, Blythe, Bogaard, Hally y Colwell; en él hacen una comparativa entre diferentes técnicas de entrevista de investigación y su relación con un mayor número de recuerdos y la detección del engaño.

Detectar el engaño es complicado para cualquier persona, incluso para los profesionales de la ley. Es cierto que hay ciertas técnicas que facilitan la obtención de recuerdos honestos. El concepto de mejora de la recuperación diferencial (DRE) explica el rendimiento de estas técnicas, contra más DRE mayores diferencias presentan las declaraciones honestas y engañosas y mejor detección del engaño.  El estudio de la DRE comenzó cuando se descubrió las diferentes demandas cognitivas e interpersonales de los encuestados engañosos y honestos, por ejemplo, una persona que quiera mentir deberá dar los suficientes detalles, pero tendrá que tener cuidado en no dar datos contradictorios o decir de más.

Normalmente los mentirosos se preparan un “guion” para que les sea más fácil la tarea, de esta manera son capaces de responder la necesidad de dar la suficiente información al entrevistador, pero sin caer en contradicciones o revelar más de lo que quiere. Generalmente las personas honestas no llevan preparado este guion y no están preocupados por caer en pequeñas contradicciones o desviarse del tema principal. También destaca que los mentirosos al basarse en un guion cuentan siempre la misma historia mientras que las narraciones de las personas honestas incluyen cambios, ya que sea basan en sus recuerdos y no en un guion prestablecido.

El entrevistador primeramente deberá dejar una fase de recuerdo libre donde cada uno haga una narrativa libre. Después, aplicará una serie de técnicas que harán más fácil distinguir entre las declaraciones honestas y las engañosas como son la restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso.  Después de la aplicación de estas técnicas se puede pasar a una fase de preguntas con opciones cerradas.

Hay varios tipos de entrevista de investigación que utilizan estas técnicas como son la entrevista por pasos que comprende la construcción de relaciones, la transferencia de control y la obtención de un relato libre, y luego otras tareas de recuperación. La entrevista cognitiva que es similar a la anterior, pero utiliza técnicas de recuperación de recuerdo libre en vez de otras más guiadas como la entrevista por pasos. La entrevista de realidad es similar a la entrevista cognitiva, pero incluye preguntas de elección forzada. Estas preguntas sirven de claves de recuerdo adicional y hace que sea más difícil al mentiroso usar su guion prestablecido.

Se supone que la entrevista por pasos generará menos diferencias entre ambos tipos de declaración que la cognitiva, y ésta a su vez generará menos que la entrevista de realidad. También la entrevista de realidad será más precisión en la detección del engaño que la cognitiva, y la entrevista por pasos tendrá una menor precisión de detección del engaño que la cognitiva.

Para realizar el estudio se utilizó una muestra de 180 participantes masculinos encarcelados, siendo un 56,7% caucásicos, un 25,6% afroamericanos, un 14,4% hispanos, un 1,6% asiáticos y un 1,7% de otra raza. Se escogieron presos porque ellos ya habían vivido una entrevista interrogativa y porque el fin general era aplicarlo a las entrevistas de la policía.

Los participantes fueron testigos de un robo y luego se les asignó un rol, los que recibieron el de honestos se le pidió que dieran en las entrevistas la información más honesta que pudieran y lo más completa para que pudieran declarar culpable al ladrón. Por el contrario, aquellos que tuvieron el rol engañoso se le dijo que imaginara que conocían al ladrón y que por tanto tenían que hacer lo posible para que no fuera declarado culpable. Los participantes tenían cinco minutos para prepararse la entrevista. Hubo nueve entrevistadores capacitados, que entrevistaron a cada recluso haciéndoles una entrevista por pasos, una entrevista cognitiva y una entrevista de realidad.

Para que las entrevistas tengan un DRE alto debe aumentar la cantidad de información veraz única aportada y disminuir la información falsa. Las declaraciones honestas crecen con la suma espontanea de detalles a lo largo de toda la entrevista, cosa que no ocurre con las declaraciones falaces. Es importante crear situaciones en las que los testigos, así como los sospechosos que son inocentes se sientan cómodos y tengan oportunidad de contar su versión del hecho.

En el estudio se les dio libertad a la hora de mentir, casi todos optaron por señalar a un falso culpable lo que les permitía ser sinceros en la mayor parte de los detalles del hecho y solo fabricar o distorsionar los detalles del autor. Estos participantes dieron menor número de detalles a la hora de usar las técnicas de restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso. Por tanto, el engaño fue más simple y tuvieron especial cuidado en contar siempre la historia que habían diseñado, así como no caer en contradicciones.

Para que una entrevista de investigación sea útil debe obtener la mayor información real posible, maximizar las diferencias entre respuestas veraces y falaces y estas diferencias deben de ser fáciles de observar. Para maximizar el recuerdo y protegerlo de posibles contaminaciones se utilizan técnicas como la transferencia de control al entrevistado, hacer énfasis en la relación, el uso del relato libre y la utilización de estrategias como restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso.  Evaluar el número de detalles único es una buena estrategia para detectar el engaño y es fácil de entrenar ya que con una capacitación de entre cuatro a ocho horas fue suficiente para clasificar con mayor éxito la veracidad o falsedad de las afirmaciones, ya que en los relatos honestos hay de media 50 nuevos detalles añadidos nuevos. Se puede decir que si el número de detalles agregados después del relato libre es superior a aquel proporcionado en el mismo se considera creíble la declaración y viceversa.

Los tres tipos de entrevista se compararon para obtener información, obtener DRE y detectar engaños. La entrevista de realidad tuvo un mejor desempeño que las otros en las tres áreas. Esto es importante porque las técnicas y los criterios de evaluación tienen una base teórica, las técnicas de entrevista no son difíciles de aprender para los profesionales, al igual que los criterios de contenido, no se requieren herramientas especiales para su aplicación y, además, pueden ser usadas tanto en interacciones cara a cara como en telefónicas o por internet.

 

Opciones de ubicación del crimen: Un análisis geográfico de los asesinos en serie alemanes. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Crime location choices: A geographical analysis of German serial killers” de Synnott, Bakker, Ioannou, Canter y Van der Kemp; en él nos hablan de las posibles diferencias entre las distancias que recorren los diferentes tipos de asesinos, a través de un análisis de 49 asesinatos en serie resueltos en Alemania.

Las investigaciones sobre comportamiento espacial de los delincuentes han demostrado que las elecciones de lugares para los delitos no son aleatorias, sino que son decisiones influidas por tanto por su experiencia como por su conocimiento sobre el área.

Los asesinatos en serie, en general, son cometidos a más distancia del hogar que el resto de crímenes. Para estudiar este tipo de casos es habitual centrarse en el lugar donde abandona el cuerpo, ya que normalmente tiene un significado psicológico para él. El lugar de abandono del cadáver suele llevar un proceso de elección más consciente que el lugar donde capta a la víctima. Investigaciones previas apuntan a que los asesinos que dejan el cuerpo en la escena recorren distancias más cortas hasta su domicilio que aquellos que escogen otro lugar para dejar el cuerpo.

Para realizar este estudio se tomó una muestra de 49 asesinos en serie. Todos los autores fueron varones, la edad de inicio iba desde los 16 a los 51 años, con una edad media de 27 años. El número mínimo de asesinatos fue de tres y el máximo de 15, siendo la media cuatro. El total de los delitos fueron 225. Aproximadamente el 65% de los delincuentes eran solteros. El 59% estaba desempleado en el momento de cometer los delitos. El 75,5% de los asesinos vivió en una sola casa durante los crímenes, el 14,3% en dos y un 10,2% en tres.  En cuanto a los motivos el 53,1% tenían un motivo sexual, el 42,9% su motivación fue económica, un 2% tenía motivación mixta y otro 2% tenía esquizofrenia.

El material utilizado fueron mapas con los lugares de los crímenes marcados y un dossier adicional para cada asesino. Se utilizó como referencia el lugar de abandono del cuerpo, ya que es el sitio sobre el que se realiza una investigación más sólida. Se utilizaron cinco categorías para etiquetar los lugares: ambiente natural (bosques, prados, …), espacios verdes en un entorno construido (espacio verde, parque…), ambiente construido de uso general (calle, aparcamiento, parque infantil…), entorno construido para uso industrial (fábrica, planta de alcantarillado, obra en construcción, basurero …) e interior (casa, galería comercial, estación de tren, tren…). También se diferenció el estado civil de los delincuentes en tres categorías, en individual (solteros y divorciados), casados o en una relación (casados o prometidos), parcialmente casados o en una relación (aquellos que habían estado casados durante una parte de sus crímenes y la otro solteros).

Lo que se pretendía era ver si había diferencias en los procesos de elección del lugar del crimen entre los asesinos que abandonan o no el cuerpo y entre los que tenía una motivación sexual o económica. Para ellos se examinó las distancias entre el hogar y los crímenes y los sitios donde abandonaban el cuerpo.

Los resultados generales confirman los hallazgos anteriores sobre las distancias que viajan los asesinos en serie para cometer los delitos. El tipo de sitio de recuperación del cuerpo solo se correlacionó positivamente con la distancia recorrida del hogar a la distancia total de la muestra cuando la ubicación de la recuperación estaba en un entorno natural.

En el presente estudio la distancia media general fue de 11,05 kilómetros, siendo 4,55 km mayor que en estudios anteriores. La media para este tipo de delitos en EE.UU. es de 15 km y Reino Unido de 9 km. Esto indica que los asesinos en serie alemanes recorren más distancias que otros tipos de criminales, pero están en la media respecto a sus homólogos de otros países.

El tamaño medio de la zona donde cometieron los crímenes fue de 30 kilómetros y era altamente consistente, lo que significa que los asesinos son constantes en las distancias que recorren. Cuando se producía un cambio de domicilio había diferencias en las distancias, esto puede explicarse por la importancia psicológica que todavía tenía el hogar anterior para el delincuente. Investigaciones anteriores habían descubierto que los delincuentes cometen primeramente sus crímenes más cerca de su hogar anterior que del actual y con el tiempo esa tendencia se va revirtiendo.

El lugar de recuperación del cuerpo que estaba ubicado en un entorno natural correlacionó positivamente con la distancia entre el hogar y la comisión del crimen mientras que aquellos que se encontraban en un espacio verde, en un entorno construido o en el interior correlacionaban negativamente. Esto puede no ser sorprendente, ya que investigaciones anteriores descubrieron que los delincuentes que operan en un entorno rural viajan más lejos de sus hogares que lo de los entornos urbanos.

En un principio no se encontraron diferencias entre aquellos asesinos que se deshacen del cadáver en otro lugar que aquellos que lo abandonan en donde lo mataron, aunque estos resultados deberían ser tomados en cuenta con precaución.

Tampoco se encontraron diferencias significativas entre los asesinos con una motivación sexual y aquellos con motivación económica. Esto parece indicar que ambos grupos estén influenciados por los mismos factores en su comportamiento espacial y que no constituyan subtipos útiles para clasificarlos según el mismo.

Las mayores distancias que recorren los asesinos en serie frente a otro tipo de delincuentes pueden explicarse mejor por el papel que juegan las emociones anticipadas que por la teoría de las actividades rutinarias, al igual que la mayor planificación de este tipo de delitos.

En conclusión, no se encontraron diferencias significativas entre la media de las distancias de los que abandonaban o no el cuerpo ni entre los de motivación sexual o económica. Esto indica que la presente clasificación de asesinaos en estos subgrupos no sería óptima para diferenciarlos en relación a su comportamiento espacial.

Examinando el Modus Operandi de los secuestros de niños por desconocidos. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Examining modus operandi in stranger child abduction: A comparison of attempted and completed cases” de Collie y Shalev; en él nos hablan de las diferencias que presentan los modus operandi en los secuestros deniños intentados y los completados por desconocidos.

Los secuestros de niños por parte de desconocidos son bastante escasos, en el año 2013 en U.K. se reportaron 247 casos. De estos casos el 75% de ellos se quedó sólo en el intento. Pero cada caso presenta un grave riesgo para la víctima. El objetivo del presente estudio es, por un lado, realizar un estudio sobre el Modus Operandi (MO) y comparar las diferencias que presentan los casos que se quedaron en un intento y aquellos que fueron completados.

En el presente estudio desconocido es “aquel que no ha tenido contacto o familiaridad previa con la víctima”. Niño es “cualquier persona menor de 18 años”.  Secuestro es “el acto destinado a sacar a un niño del control de su tutor legal”. Intento de secuestro es “cuando un extraño parece haber tomado algunas medidas activas hacia el secuestro de un niño, peor o bien fueron interrumpidos, abortaron sus esfuerzos, o se produjo alguna otra circunstancia que impidió que el niño desapareciera”. Se considerará completado cuando “el niño fue trasladado o detenido por cualquier duración y por cualquier distancia”.

El MO se ha definido como “todas las conductas que son necesarias para que un delincuente en particular cometa un delito”. El MO se todo aquello que el delincuente realiza a lo largo del delito, no es solamente aquellas acciones que realiza al inicio de la ofensiva. Generalmente los estudios que se han llevado a cabo sobre el secuestro de niños sólo han tenido en cuenta a la hora de estudiar el MO el método de enfoque inicial del agresor, lo cual es problemático y puede dejar datos de interés sin analizar.

En lo relativo al secuestro de niños hay diferencias entre los perpetrados por conocidos o por los propios padres a los llevados a cabo por desconocidos. Una de las mayores diferencias es la ubicación elegida, generalmente aquellos cometidos por desconocidos se llevan a cabo al aire libre mientras que los cometidos por familiares o conocidos se llevan a cabo en privado.

En relación al MO de los secuestros los términos que más se repiten son el de “señuelo” y el de “ataque relámpago”. El primero de ello describe “un enfoque general utilizado por el delincuente en el que se utilizó alguna táctica o presencia para convencer a la víctima de que la acompañara”, siendo característico de este enfoque la ausencia de agresión manifiesta. Se identificaron tres temas claves relacionados con el señuelo: la autoridad de los adultos frente a los niños; la empatía ya que se enseña a los niños a ser amables y ayudar a los demás; y, por último, las apelaciones a la familiaridad. El tipo “ataque relámpago” es aquel en “donde aparece el delincuente y ataca a la víctima de forma repentina”. En este tipo de ataque no hay una interacción previa entre la víctima y el victimario. Lo que se pretende es abrumar a la víctima con la violencia repentina, está asociado a la rapidez y al uso de armas por parte del agresor, así como a la amenaza de violencia física. Aunque pueden parecer dos tácticas contrapuestas en algunos casos son complementarios y aparece el uso de las dos por parte de un secuestrador.

El método usado en este estudio fue el análisis de 78 casos ocurridos en Reino Unido a través de las transcripciones judiciales y los artículos periodísticos que hablaban de los mismos. También se intentó usar los registros policiales, pero los datos requeridos no constaban en la base de datos de la policía. En total se manejaron 187 fuentes de información.

Las conclusiones del mismo nos dicen que se puede separar. los MO según el método comentado o también por “agresiva” o “manipuladora”. Independientemente del nombre que se le asigne, se puede decir que las estrategias ofensivas se dividen bastante bien en enfoques muy agresivos y agresivos. Estos conceptos nuevos, al igual que los clásicos, no consiguieron captar la dinamicidad del proceso y por tanto se sugiere que las investigaciones futuras hagan inciso en ello.

En cuanto a la revisión de las prácticas llevadas a cabo por los secuestradores se demostró que utilizan o cebos muy simples, tener un incentivo, o una oferta o una solicitud de asistencia con alguna lesión. Sin embargo, se demostró que el ofrecimiento de dulces era poco usado.  También había presencia de estrategias relacionadas con la adulación.

Además, se pudo confirmar que un gran número de casos están motivados sexualmente, correlacionándose fuertemente la agresión sexual con los casos de secuestros completados. Esto indica que un variable común a los secuestros de niños por parte de desconocidos es el ataque sexual. Si esto se relaciona con los resultados que aportan una gran tendencia al control, se puede decir que este tipo de acciones están caracterizadas por un fuerte dominio sobre la víctima. Estas conclusiones pueden indicar una vía nueva de investigación en el terreno del perfil psicológico.

En las diferencias entre los casos intentados y aquellos completados destaca especialmente que en los casos completados se usó una mayor agresividad para conseguir el control de la víctima. También consiguieron más éxito los agresores que combinaron dos o más tácticas diferentes. Por tanto, aquellos que consiguieron un control mayor sobre la víctima desde el primer momento son los que consiguieron realizar con un mayor éxito el crimen.

Esto debe tener un impacto en las políticas de seguridad para los niños. Generalmente estas políticas están orientadas a educarles en como defenderse de los agresores que utilizan señuelos y como se ha visto los resultados más “exitosos” los tienen aquellos más violentos por tanto sería un factor que se tendría que tener en cuenta a lo hora de diseñar dichas políticas.

Diferencias entre entrevista estándar y cognitiva. Club de Ciencias Forenses.

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Train-the-trainer” de Molinaro, Fisher y Mosser; en él de un programa de entrenamiento para formar a los agentes de policía en la técnica de la entrevista cognitiva.

El trato con fuentes humanas es indispensable en cualquier función de seguridad, pero no siempre se sabe como conseguir la máxima información y de la máxima calidad. Los investigadores se han dedicado en los últimos años ha aplicar los principios de cognición y comunicación para mejorar las prácticas de las entrevistas. Uno de esos métodos es la entrevista cognitiva que ha demostrado que tiene un mayor éxito en tanto la calidad como la cantidad de la información que se consigue con su aplicación.

A pesar de que se ha demostrado a través de diversos estudios científicos su eficacia, las fuerzas del orden no siempre utilizan este método. En EE.UU. ya en el año 1999 el Departamento de Justicia lanzó unas directrices sobre la mejora en los métodos de entrevista a testigos, a pesar del tiempo transcurrido un estudio elaborado en 2015 descubrió que, aunque los investigadores consideraban que estos métodos eran eficaces solo el 14,6% de los mismos habían recibido capacitación en esas técnicas. El conocimiento de su existencia no es suficiente para poder llevarlas a cabo, sino que se necesita una formación específica en las mismas.

En las academias de policía de EE.UU. se dedican en el mejor de los casos dos horas de formación exclusivamente en entrevista a testigos. Los detectives más adelante reciben más formación de la mano de sus compañeros, pero está no siempre está basada en la ciencia. Actualmente hay académicos especializados en entrevista cognitiva que se dedican a formar a las fuerzas y cuerpos de seguridad, pero su número es insuficiente para poder llevar a cabo una formación a nivel general de todos los miembros de la policía. Además, esta practica puede no ser la más correcta, ya que los académicos tienen éxito formando a los estudiantes, pero no siempre a los policías.

La finalidad de este estudio es comparar la calidad de las entrevistas a testigos realizadas por los capacitados por instructores que utilizan procedimientos de capacitación policial estándar y por los capacitados por instructores para utilizar la entrevista cognitiva. La literatura existente dice que la utilización de la entrevista cognitiva produce más información y hay menor riesgo de realizar preguntas sugestivas, debido al mayor uso de las preguntas abiertas. Por todo ello, la hipótesis es que las personas entrenadas en entrevista cognitiva conseguirían una mayor información, además, realizarían menos preguntas, más preguntas abiertas y menos preguntas sugerentes.

Para el experimento se reclutaron cuatro capacitadores provenientes del FBI y de un departamento de policía de gran envergadura. Todos eran hombres con edades comprendidas entre los 44 y los 58 años. Todos ellos tenían experiencia como detectives (22 años de media) y como capacitadores (14 años). Se contó con 25 entrevistadores extraídos de los estudiantes de psicología de una universidad pública. El 59% eran mujeres y las edades estaban comprendidas entre los 19 y los 26 años. En cuanto a la raza un 55% eran latinos, un 27% afroamericanos, un 14% caucásicos y un 5% de otras etnias. Los testigos fueron un grupo de 50 estudiantes, siendo un 73% mujeres con edades comprendidas entre los 18 y los 47 años. Los participantes recibían 10 dólares o créditos de investigación para sus clases. En lo relativo a la etnia un 50% eran latinos, un 32% afroamericanos, un 14% caucásicos y un 5% de otras etnias.

Todas las entrevistas se llevaron a cabo en salas pequeñas y sencillas que contenían dos sillas y un escritorio o mesa. El entrevistador y el testigo estaban sentados frente a frente. Las entrevistas fueron grabadas en audio.

Los vídeos que se utilizaron para que los vieran los testigos eran dos escenas de películas de Hollywood con más de dos décadas de antigüedad. En una había dos ladrones armados que asaltaban una cafetería y robaban a los clientes. El otro era un rabo a un banco por parte de tres individuos armados. Ambos fragmentos duraban cinco minutos.

El procedimiento fue el siguiente, primero se formó a los capacitadores en la técnica de la entrevista cognitiva en cuatro sesiones de unas 3 o 4 horas cada una. El primer día iba sobre los antecedentes teóricos de la entrevista cognitiva y las dinámicas sociales que se forman en la misma. El segundo día versaba sobre los componentes cognitivos basados en la memoria. El tercer día se habló de los elementos comunicativos de la técnica. El último día se centró en cómo se debe capacitar a las personas en el uso de esta técnica. También se realizaron diferentes juegos de roles para ver la aplicación de la técnica y que errores se podía cometer. Además, tenían como deberes realizar entrevistas cognitivas a amigos y familiares que posteriormente era analizadas en las sesiones.

Los capacitadores que formarían en entrevista estándar tuvieron una sesión de formación. En la cual podían preguntar sobre el estudio, sobre los estudiantes a los que formarían y podían familiarizarse con la sala donde se llevaría a cabo la formación. Las instrucciones era que dieran la formación como lo hacían en la vida real. El instructor proveniente de la policía pidió una sesión de dos horas de duración y el del FBI quería dos sesiones de dos horas de duración cada una de ellas.

Los entrevistadores recibieron su formación en grupos de seis. Los que se formarían en entrevista cognitiva tuvieron tres sesiones, la primera de ellas fue para las dinámicas sociales, la segunda se dedicó a la cognición y la última a la comunicación. Los entrevistadores realizaron diversos juegos de roles y tenían como deberes practicar con amigos y conocidos. Los que recibieron el entrenamiento estándar se dividieron entre los que la recibieron por parte de la policía que en una sesión de dos horas habló de factores que pueden influir en una entrevista, la detección del engaño y factores demográficos relevantes en una entrevista. Los que tuvieron al capacitador del FBI tuvieron dos sesiones de dos horas, donde el primer día se trataron las técnicas para realizar buenas entrevistas y el segundo se realizó un ejercicio de escucha activa y se aplicaron las técnicas aprendidas el día anterior.

Por último, los entrevistadores hablaban con los testigos. Ninguna de las entrevistas superó los 50 minutos de duración siendo el tiempo medio de 22.53 minutos. Cada entrevistador realizó dos entrevistas.

Se concluyó que los estudiantes entrenados en entrevista cognitiva se adhirieron a los elementos de la misma, hicieron pocas preguntas y alentaron a hablar a los entrevistados, hicieron mayor número de preguntas abiertas e hicieron menos preguntas sugestivas, teniendo, por tanto, una información más precisa. Se puede concluir que los entrevistadores que utilizaron la entrevista cognitiva obtuvieron más información de más calidad que los que llevaron a cabo las entrevistas estándares. Estos resultados pueden ser debidos a que las personas que se formaron en entrevista cognitiva tuvieron elementos más específicos del protocolo de la entrevista, se recibió una explicación extensa de cada uno de ellos, incluyó ejercicios de roles y tuvieron que realizar deberes que después eran analizados mientras que nada de eso ocurrió en los que recibieron la formación en entrevista estándar. A pesar de que en el entrenamiento estándar también se les instruía a realizar preguntas abiertas, evitar las sugerentes y realizar bocetos estos elementos no fueron integrados por los alumnos. Esto puede deberse a que la teoría decía eso, pero se contradecía con lo que podían ver en los ejemplos que les pusieron. Se cree por tanto que no solo hay que dar formación sobre qué pasos se deben dar sino también los porqués de cada uno de ellos y complementarlos con ejemplos y ejercicios prácticos coherentes con lo explicado.

Aunque pueda parecer que sería más fácil entrenar a policías profesionales que cuentan con experiencia previa en entrevistas, esto no tiene porque ser así, ya que a lo largo de sus carreras pueden haber adquirido hábitos que sean perjudiciales para el aprendizaje de las nuevas técnicas como la entrevista cognitiva.

El experimento, por tanto, demuestra que la capacitación por parte de capacitadores experimentados puede conducir a entrevistas más efectivas y subraya la importancia de transmitir la ciencia de la mejora de la memoria a las operaciones tanto de inteligencia como policiales.

Determinantes del desempeño de los investigadores del fraude. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Determinants of fraud examination performance: an empirical study of internal Investigation reports” de Gottschalk; en él nos hablan de sobre los factores de desempeño en las investigaciones internas por fraude.

Los investigadores del fraude son contratados por empresas públicas y privadas cuando sospechan que hay una mala conducta o un posible delito financiero. Éstos realizan una investigación en la organización y finalmente le proporcionan al cliente un informe con sus conclusiones. Generalmente esta investigación es secreta y no suele ser comunicada ni a la policía y al público general. Hay muchas firmas de auditorías y despachos de abogados que ofrecen estos servicios, pero, debido al carácter confidencial de los informes no se ha examinado su desempeño. En este artículo se examinan 63 informes de investigaciones de fraude conseguidos en Escandinavia y se estudia cuales son los determinantes del desempeño de una investigación interna por fraude.

Si un medio de comunicación destapa un escandalo financiero de alguna organización, ésta se puede ver metida en un buen compromiso si solo colabora con la policía, por ello, muchas prefieren contratar detectives privados que les ayuden a reconstruir los hechos acaecidos.

Los investigadores, como en cualquier otro tipo de investigación, deberá recabar el mayor número posible de información de diversas fuentes como entrevistas con testigos y sospechosos, búsqueda de documentos, correos electrónicos y observación de actores. Deberán barajar diferentes campos de información como son el comportamiento organizacional, la toma de decisiones de la gerencia, prácticas comerciales, estructura del mercado, principios contables, comportamientos desviados, motivos personales, violación de leyes o veredictos anteriores.

Las investigaciones de fraude tienen sus desafíos específicos como es que los delincuentes de cuello blanco, generalmente no desaparecen de la escena del crimen, sino que permanecen y ocultan sus acciones ilegales en otras actividades de apariencia legal y así eliminan pistas, creando una atmósfera de trabajo donde nadie se cuestiona la conducta desviada.

Otro de los problemas que presenta es que no hay una víctima concreta, generalmente sus víctimas son bancos, servicios de ingresos o proveedores, siendo preferentemente el empleador que tiene dificultades para notar el delito por parte de sus empleados.

Otro desafío viene del abogado que se puede encargar del caso, generalmente estos abogados de cuello blanco se involucran antes en la investigación intentando enturbiarla y que no finalice, cuando en los delitos corrientes lo normal es que se presenten ya en una fase muy avanzada de la investigación y sólo tengan que defender a sus clientes en el tribunal. Además, en este caso de delitos los abogados utilizan también a los medios de comunicación para intentar presentar a sus clientes como víctimas.

Todos los países del mundo tienen organizaciones policiales con departamentos específicos dedicados a la investigación de este tipo de delitos. Quizás el más conocido sea el FBI el cual se encarga dentro de esta área de la investigación de la corrupción pública, el lavado de dinero, el fraude corporativo, el fraude de valores y productos básicos, el fraude hipotecario, el fraude de instituciones financieras, el fraude bancario y la malversación de fondos, así como el fraude en la atención médica.

A parte de la investigación pública por parte de las agencias policiales es común que las propias organizaciones tengan departamentos independientes que se encarguen de investigar los fraudes que se produzcan en el seno de la empresa. También, como se ha dicho hay empresas que ofertan sus servicios como investigadores externos de fraudes.

En este estudio se pretende investigar los determinantes del desempeño en las investigaciones por fraude. Concretamente se investigaron cinco determinantes: la seriedad de la conducta, el alcance de la investigación, la seriedad de la investigación, las consecuencias de la investigación y la corrección del propio informe de investigación. Se plantearon siete hipótesis de investigación:

  1. Las sospechas de una conducta desviada más seria producen un menor desempeño en la investigación.
  2. Un alcance mayor en la investigación produce menor desempeño.
  3. Unas conclusiones más serias producen un mayor desempeño.
  4. Consecuencias más severas producen un mayor desempeño.
  5. Un informe más completo causa un desempeño exitoso.
  6. Si la conclusión es más seria que lo que se creía antes de la investigación el desempeño será mayor.
  7. Una consecuencia más grave en comparación con la conclusión provoca un desempeño más exitoso.

Para llevar a cabo el estudio se utilizaron 63 informes recopilados desde el año 2012 en Escandinavia, principalmente en Noruega, codificándose cada una en base a: la gravedad de la sospecha, el alcance de la investigación, la consecuencia de la investigación, el informe de la investigación y el desempeño de la investigación del fraude.

Se codificó el desempeño como la variable dependiente y el modelo de investigación y como fue la reconstrucción por parte de los investigadores y si pudieron justificar sus conclusiones en el informe en los hechos pasados.

Se identificaron tres determinantes significativos. La gravedad de las consecuencias es uno de ellos, por tanto, le brinda apoyo a la hipótesis cuatro. Un ejemplo de consecuencia grave sería que el delincuente de cuello blanco es procesado y condenado en un tribunal o que la compañía quedará fuera de un negocio. Consecuencias menos graves serían una revisión de pautas y rutinas éticas en la organización, puntos de aprendizaje para la organización y la crítica de decisiones de gestión sin culpar a nadie.

El segundo determinante identificado fue una consecuencia más seria en comparación a la conclusión, que apoya la hipótesis siete. Por ejemplo, si se informa a la policía de que un ejecutivo es culpable de algún delito, pero en la información que se le remite no encuentran las pruebas necesarias para condenarlo sería un desempeño escaso.

El último de los determinantes sería la seriedad de las conclusiones, que corroboraría la hipótesis tres.

Se comprobó que no se podían confirmar las hipótesis uno, dos, cinco y seis.

Se espera que un futuro se pueda tener un mayor acceso a este tipo de investigaciones para poder mejorar el conocimiento científico sobre este fenómeno.

El uso de la atención médica previa relacionada con el riesgo de filicidio. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Injury-Related Helathcare Use and Risk of Filicide Victimizaction: A population – based case – control study” de Bäckstrom, Hedlund, Masterman y Sturup; en él nos hablan de si el uso de la atención médica previa por lesiones influye en el riesgo de filicidio.

Los homicidios de niños se han dado en cualquier época histórica, si bien es cierto que en la actualidad son escaso, son acontecimientos que atraen una gran atención mediática. Generalmente ocurren en el ámbito familiar, siendo el filicidio el tipo más común. Hay factores asociados a este tipo de homicidios como la presencia de psicosis en el agresor, la necesidad del homicida de causar dolor psicológico en el otro progenitor y una escalada de abuso físico que acaba con la muerte de la víctima. El filicidio – suicidio generalmente va aparejado a un trastorno mental en el agresor y es extraño que sea el resultado de un proceso de abuso continuado. Hay que destacar que muchos de los homicidios de niños los autores acaban suicidándose y generalmente pueden ser causa de ellos problemas con la pareja o problemas legales aparte de los ya mencionados problemas mentales.

Un estudio australiano encontró que la mitad de los filicidas tenían un historial de violencia física o verbal hacía las víctimas y un tercio habían entrado en contacto con el sistema sanitario o social en relación a sus problemas con la violencia física. Esto puede ser un importante hallazgo en el campo de la prevención. Un estudio en EE. UU descubrió que aquellos niños que habían muerto o aquellos que habían sufrido graves heridas presentaban signos de hematomas centinelas (lesiones previas, sin explicación) lo que puede ser signo de abuso continuado que ha ido incrementándose. El tema de la prevención ha sido largamente debatido por los especialistas, pero al tratarse de un fenómeno relativamente escaso dificulta el poder llegar a conclusiones decisivas.

La mayor parte de los estudios se han centrado en las características de los agresores y poco en la de las propias víctimas de filicidio. Un estudio sueco encontró que el nacimiento múltiple podría ser un factor de riesgo, pero hay que tener precaución ya que el grupo estudiado es muy reducido. Otro estudio señala que los niños víctimas de homicidio han acudido más a los servicios médicos que aquellos que murieron de muerte natural, pero la naturaleza de las quejas médicas no fue útil para detectar niños maltratados.

El presente estudio está basado en el caso – control, abarca un total de 19 años que van desde 1994 a 2012 se explora los posibles factores de riesgo asociados con las víctimas de los filicidios al investigar si el uso de la atención médica previa para lesiones influye o no en el riesgo de filicidio.

La información para el estudio se recabó de la Junta Nacional de Medicina Forense (NBFM) que cubre todas las autopsias médico – legales que se realizan en Suecia, el Consejo Nacional de Prevención del Delito (NCCP) que mantiene información de las condenas penales y el Registro Nacional de Pacientes (NPR) que tiene información a nivel individual de toda la atención hospitalaria y ambulatoria. Además, se recabaron informes policiales y judiciales de los casos.

En lo relativo al estudio se define niño como un individuo que no ha cumplido los 15 años y padre son, no solo los biológicos sino también padrastros o padres adoptivos o cualquier persona que cuide al niño en una posición semejante a la de un padre. El filicidio se define como la matanza paterna de un niño, ósea un acto que ha sido juzgado como homicidio en un tribunal penal o cuando se ha llevado a cabo una investigación policial que acabó con el suicidio del autor del filicidio.

Se estudiaron todos los casos que iban desde el 1 de enero de 1994 al 31 de diciembre de 2012. Se contó con un total de 71 víctimas (35 hombres y 36 mujeres). Se manejaron 5 casos de control por cada caso de homicidio, resultando un total de 355 casos control. Los datos médicos relativos a las lesiones estaban definidos con el código de “lesiones, intoxicaciones y otras consecuencias de causas externas” o bajo de “asalto” según el NPR. Las víctimas fueron agrupadas de acuerdo con la violencia que recibieron: “trauma por objeto cortante”, “traume por objeto contundente”, “asfixia”, “traumatismo por arma de fuego”, “incendio” (incluyendo intoxicación por monóxido de carbono provocado por el fuego) y “otros medios” (caídas, accidentes de tráfico, intoxicaciones por motores y envenenamiento por sustancias).

El 58% de las víctimas tenía menos de 4 años, el 4% tenía más de 13 o 14 años. El 35% de los agresores fueron mujeres y el 65% hombres. El 37% de los casos acabo con el suicidio del autor. El 32% de los casos la causa de la muerte fue la asfixia, en el 18% fue trauma por objeto cortante, el 17% trauma por objeto contundente. La muerte por asfixia fue la más común en todas las víctimas, aunque tiene mayor preponderancia en los hombres, seguida de la muerte por objeto cortante. En el caso de las mujeres la segunda más común fue el trauma por objeto contundente.

En 10 de los 71 casos habían tenido al menos un contacto previo con el sistema sanitario por lesiones o envenenamiento. En seis de las víctimas este contacto se produjo más de un mes antes del homicidio. De las cuatro víctimas restantes, una fue atendida una semana antes del hecho.

La atención previa por lesiones en pacientes hospitalizados confirió un riesgo estadísticamente significativo de cinco veces la victimización por filicidio. Sin embargo, la atención ambulatoria o cualquier otro contacto con el sistema sanitario no supuso un aumento del riesgo estadísticamente significativo. En lo que respecta a la estratificación por sexos, para los hombres no se encontraron aumentos del riesgo significativos, en cambio, para las mujeres la atención hospitalaria significó un aumento siete veces del riesgo y la atención médica ambulatoria supuso un aumento cinco veces. Esto último a pesar de las cifras no se puede considerar muy elevado y, además, se comprobó que ningún médico había considerado las lesiones previas como un posible abuso físico.

Por tanto, se puede decir que el haber sido hospitalizado previamente por lesiones aumenta hasta cinco veces el riesgo de sufrir un filicidio, y especialmente las mujeres.

 

El impacto de las estrategias y las tácticas en la investigación de homicidios (II). Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana continuamos con el resumen del estudio “The Impact of Investigation Strategies and Tactics on Homicide Clearance” de Pizarro, Terrill y LoFaso; en él nos hablan de los cambios que llevó a cabo el Departamento de Policía de Rochester en los procedimientos de investigación de los homicidios.

En 2012 el departamento de Policía de Rochester implementó un nuevo protocolo de investigación, y con este estudio lo que se busca es comprobar si esas técnicas nuevas mejoraban el índice de resolución de casos.

Rochester es la tercera ciudad más grande del Estado de Nueva York, según el censo de 2010 tiene una población de 210.565 habitantes. La tasa de homicidios era de 19.9 por cada 100.000 habitantes, 3.9 puntos superior a la de la ciudad de Nueva York y 4.5 puntos más que la media nacional de EE. UU, según datos del FBI. El estudio se realizó durante dos años antes y dos años después de los cambios en el protocolo de investigación. En los dos primeros años hubo una media de 34 asesinatos por año y en los dos últimos una media de 32 asesinatos. Rochester es una de las ciudades más pobres del país.

Antes de los cambios había dos sargentos y cada uno controlaba a cuatro o seis investigadores. Cada semana había un equipo de guardia formado por un sargento y dos investigadores y ellos se hacían cargo de todos los homicidios que acontecían durante esa semana e investigaban todo sin ayuda del resto de personal de su departamento. Un incremento en la plantilla debido a restructuraciones, fue una de las variables que motivó el cambio.

El departamento cambió su protocolo de actuación en enero de 2013. El departamento contaba con tres sargentos, cada uno lideraba un equipo con cuatro investigadores. Cada semana, un sargento y dos de investigadores estaban de guardia para los homicidios que pasaban fuera de las horas de servicio. A parte podían llamar a más personal si las circunstancias del caso así lo requerían. El resto de la unidad podía colaborar durante la jornada laboral en tareas auxiliares de la investigación. Cuando el homicidio ocurre en horas de servicio todos los investigadores disponibles acuden a la escena. En el momento en que un equipo tiene un homicidio deja de estar de guardia para el resto de la semana y esta tarea recae sobre el siguiente equipo.  De los dos investigadores principales de cada caso, uno asumirá la función de líder, aunque en la práctica eso es indiferente ya que ambos se repartirán las tareas indistintamente.

Otro de los cambios más importantes que realizaron fue las reuniones de supervisión de los casos. Las reuniones de progresión del caso se programan regularmente, con el capitán y el teniente de la Unidad de Delitos Graves, también asisten a las mismas la Fiscalía y los miembros de la Policía Científica. También invirtieron en un “vehículo de comando”, que era un vehículo equipado con una sala de videoconferencia, vídeos, wi-fi y una pizarra blanca, que trasladaban a cada escena del crimen.

Se estudiaron 132 homicidios ocurridos durante cuatro años. Se estudiaron de cada caso las variables que estaban presentes en la literatura previa, como las relacionadas con el investigador (experiencia previa, número de casos), con la víctima (género, raza, edad, estilo de vida y antecedentes penales), con el hecho (arma usada, modo, testigos, lugar) y con el vecindario (nivel de vida, etnia mayoritaria).

Las variables del investigador se refieren tanto a la carga de trabajo como a la idoneidad del personal de la investigación. Los años de experiencia se refiere a la experiencia como investigador principal del policía encargado y el número de casos es el número de casos abiertos que tiene simultáneamente.

Las relacionadas con la víctima son bastante claras, género, edad, raza, el estilo de vida era si guardaban relación con la vida criminal, por ejemplo, si era miembro de una pandilla o traficante de drogas.

Las variables relacionadas con el hecho, el arma usada distinguía básicamente entre el uso de armas de fuego u otro tipo. El modo en que se llevo a cabo el hecho, era si víctima y agresor eran conscientes de la presencia del otro en el momento de cometerse el homicidio. Los testigos si había o no y si habían declarado ante la policía y en cuanto al lugar hace referencia a si se ha cometido en la residencia de la víctima o del agresor o en un lugar diferente.

En cuanto a las de vecindario, se utilizaron datos para saber los ingresos del barrio donde había ocurrido y ver si estaban por debajo, en la media o por encima de la media del país. La etnia hace referencia a la composición racial de la zona, dividiéndolo en tres grupos, mayoría de no blancos, integrado (número similar de no blancos y blancos) y mayoría de blancos.

En cuanto a los homicidios en sí mismos, se puede decir que la mayor parte de las víctimas fueron hombres (85%), afroamericanos (77%) y con edades entre los 15 y los 44 años (76%).  Generalmente eran cometidos con armas de fuego (67%), cara a cara (68%) y la víctima y victimario se conocía previamente (64%). Había como mínimo un testigo (66%) y la mayoría se produjo en un lugar diferente a la residencia (67%). La mayoría ocurrió en barrios con ingresos en la media y que estaban integrados.

El 68% de los casos se resolvieron en el tiempo que estuvieron en estudio. En la época anterior a los cambios se resolvió el 54% de los homicidios y en la posterior el 83% de los mismos. La mayor parte de los casos se resolvieron en los primeros siete días, pero la media está en 57 días, ya que hubo varios casos que se demoraron más de un año. En la primera época tardaban de media 75 días en resolver los homicidios y en la segunda solamente 44 días.

Como se ha visto los cambios sí que ayudaron a mejorar tanto la resolución del caso, como la rapidez del mismo. Además, se comprobó que cuanto más números eran los casos abiertos por investigador bajaba el porcentaje de resolución. Aquellos homicidios que se habían llevado a cabo cara a cara y en los que se contaba con algún testigo tenían mayores posibilidades de esclarecerse. Curiosamente parece ser que cuanto a más experiencia del investigador se percibe un descenso en las posibilidades de resolución del caso (en este caso concreto puede ser por dos circunstancias específicas, la llegada de nuevo personal y la mayor presencia de nuevas técnicas relacionadas con el uso de la tecnología y las redes sociales, a las cuales estaban más acostumbrados los investigadores de menos edad y por tanto menos experiencia).  Los casos en los que las víctimas estaban relacionadas con el mundo criminal tardaron menos tiempo en resolverse que aquellos en los que la víctima no guardaba relación con ese mundo. También se resolvieron más rápido aquellos homicidios que no se llevaron a cabo con un arma de fuego, o los que fueron cometidos en la residencia de la víctima o del agresor y los que tenían algún testigo.

Como se ha visto la resolución de un homicidio es un proceso complejo en el que entran en juego multitud de variables, tanto propias del hecho, la víctima o el lugar donde ocurre como las relacionadas con las características de la propia policía.

 

El impacto de las estrategias y las tácticas en la investigación de homicidios (I). Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “The Impact of Investigation Strategies and Tactics on Homicide Clearance” de Pizarro, Terrill y LoFaso; en él nos hablan de los cambios que llevó a cabo el Departamento de Policía de Rochester en los procedimientos de investigación de los homicidios.

Los homicidios tienen muchas consecuencias negativas para los familiares y amigos de la víctima y para la sociedad en su conjunto. A nivel social, algunos académicos han calculado que cada homicidio tiene un coste de 17,25 millones de dólares. Además, si los delincuentes no son atrapados el efecto disuasorio de las sanciones disminuye.

En EE. UU se considera resuelto un caso cuando la policía arresta y acusa a los delincuentes y los pone a disposición judicial o si el infractor muere. En la década de 1960 la tasa de resolución de los homicidios era de un 90%, en la actualidad es del 60%.

La mayor parte de la investigación actual sobre el esclarecimiento de homicidios se centra en la devaluación de la víctima, en las características del evento, la devaluación policial o el estilo de vida de la víctima. Lo relacionado con la devaluación de la víctima tiene que ver con la perspectiva discrecional o extra -legal. Esto está relacionado con que al investigar un homicidio los investigadores se verán “influenciados” por características extra legales como el estatus socioeconómico de la víctima y la demografía. Por tanto, viene a decir que es más posible que se quede sin resolver el homicidio de una persona de estatus social bajo ya que los policías están menos motivados y no se esfuerzan tanto.

En relación a las características del evento, esta teoría dice que todos los homicidios tienen mucho impacto y harán que los policías estén motivados para su resolución pero que debido a otras circunstancias (testigos, ubicación, armas de fuego…) algunos se resuelven y otros no.

La devaluación de la policía tiene que ver con la percepción de la comunidad. La asociación negativa entre tasa de resolución y víctimas no blancas con bajo estatus social es más atribuible a la devaluación de la policía que a la de la víctima. En áreas donde la población no confía en la policía es más posible que no colaboren en la investigación de los homicidios.

La perspectiva de estilo de vida de la víctima viene a decir que es más complicado resolver el homicidio con víctimas que tengan un estilo de vida desviado. Esto viene a ser personas relacionadas con el tráfico de drogas, con las pandillas o tener antecedentes penales. Los casos que involucran a criminales conocidos son más difíciles de resolver porque los policías tienen dificultad en encontrar testigos creíbles u obtener evidencias físicas.

Una línea que ha recibido muy poca atención es justamente la que se centra en el proceso de investigación.  Después de que se reporte un homicidio y la policía comience con su investigación, hay que ver si el detenido puede ser determinado por las acciones que lleven o no a cabo los investigadores.

El objetivo de la investigación de un homicidio es resolver el caso con el arresto del autor del mismo. El proceso de investigación puede dividirse en dos etapas: la preliminar y la complementaria. La primera de ellas se inicia cuando el primer policía llega a la escena del crimen. Las primeras acciones que se llevan a cabo es proteger la escena para preservar las evidencias físicas dejadas y si es posible detener al autor del crimen. También fotografían la escena para que quede constancia del estado en el que estaba cuando se personaron y recogen los hechos más importantes para realizar una línea de tiempo. La investigación complementaria es la que realiza el investigador asignado al caso, que incluye acciones como examinar la escena del crimen, realizar entrevistas y examinar las evidencias del caso. Este proceso es complicado y en su mayoría cognitivo, ya que es necesario recopilar información, evaluarla, interpretarla y tomar decisiones en base a las conclusiones que realicen.

La mayor parte de los estudios que se centran en el proceso de investigación como la variable principal para la resolución de un homicidio comparan los departamentos de policía con altos y bajos índices de resolución. Estos estudios sugieren que las técnicas de investigación tienen como mucho un efecto marginal en la resolución del caso. Los arrestos están influidos por la investigación preliminar que ha llevado a cabo la patrulla que se persona en primer lugar, la información que ha facilitado los testigos y por el procedimiento administrativo rutinario. Otros investigadores encontraron que el esclarecimiento del homicidio está completamente fuera del control de los investigadores y que depende de las características del homicidio.

Otros estudios determinaron que ni la experiencia del investigador ni la cantidad de oficiales y los gastos económicos del departamento eran variables significativas para la resolución de un homicidio. También se han analizado la carga de trabajo, el número de casos abiertos, el tiempo que ha pasado el último caso del investigador y parece ser que está última variable es la única que tiene relevancia, pudiendo ser debido al efecto de oxidarse.

Por el contrario, otros estudios han demostrado que sí que son importantes las tácticas de investigación. Un estudio que se realizó en el Departamento de Policía de Boston demostró se mejoraba un 18% el índice de resolución de homicidios con un aumento de investigadores, una capacitación extensa en prácticas de investigación y análisis forenses, desarrollar protocolos estándares de investigación y reuniones mensuales para revisar los casos abiertos.

Uno de los factores más importantes para la resolución de un homicidio es la cooperación de los testigos. También se asocia un mayor éxito con la velocidad a la que se notifica a los investigadores de homicidios y al equipo forense y el tiempo que estos tardan en llegar a la escena. La investigación que se lleve a cabo durante las primeras 48 horas es vital para el esclarecimiento del homicidio. Los departamentos que consiguen asegurar pruebas y testigos, así como a los delincuentes tienen índices de resolución más altos.

Otros factores claves son la supervisión de la administración, la capacitación de los investigadores y la disponibilidad de las técnicas forenses más actuales también ayudan a mejorar el índice de resolución de los casos. Aunque parece ser que los investigadores solo recurren a las técnicas forenses más innovadoras cuando el resto de recursos han fallado. Además, éstas marcan una diferencia importante en casos especialmente complicados, pero no es así en los más rutinarios. El personal del que se dispone también es importante. Una investigación sugiere que el nivel más óptimo es un sargento y cuatro investigadores por equipo, con los investigadores rotando en el puesto de líderes en cada investigación no siendo en más de tres homicidios por año. La forma en que se lleva a cabo la investigación también es importante, una buena autopsia y la toma de notas limpia ayuda a mejorar el índice de resolución de casos.

La semana que viene continuaremos con los resultados del estudio de Pizarro, Terrill y LoFaso.

 

Validez del modelo de tres factores de Medida Interpersonal de la Psicopatía. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Construct Validity of the Three-factor model of the interpersonal measure of psychopathy” de Hampton, Vitacco y Kossom; en él nos hablan de la validez de los factores que forman la Medida Interpersonal de la Psicopatía.

Las personas con psicopatía siempre han sido descritas como que presentan un comportamiento anómalo, unas veces por ser encantadores y otras inquietantes. El término interpersonal puede referirse a cualquier comportamiento que ocurra entre dos personas, en lo referente a la psicopatía se referirá al conjunto específico de disposiciones asociadas con la falta de reciprocidad y el ejercicio del engaño y la arrogancia con el objetivo de controlar a los demás. La mayoría de los modelos contemporáneos de la psicopatía distinguen entre los rasgos interpersonales y otros elementos. Los rasgos generalmente se miden a través de autoinforme en la mayoría de las herramientas actuales. Los estudios dicen que las características interpersonales de la psicopatía junto con las afectivas son más específicas de este trastorno mientras que las de estilo de vida y componentes antisociales se pueden relacionar con otros trastornos clínicos también. Además, se cree que la comprensión de los componentes de la psicopatía de la personalidad psicópata será clave para la modificación de los problemas de comportamiento antisocial que llevan aparejados.

Las características interpersonales están asociadas con la agresión instrumental y con roles de narcisismo, poder y control sobre los demás. También se relaciona con los resultados que obtienen después de la ofensa como sentencias más bajas y apelaciones más exitosas. Algunos estudios han encontrado relaciones positivas entre las características interpersonales de la psicopatía y puntuaciones en inteligencia. Se ha descubierto también una relación con los factores ambientales, aquellos jóvenes que decían haber tenido unos padres más duros y una infancia difícil presentaban problemas de conducta más graves.

Estas características se han relacionado también con anomalías en la estructura cerebral y con la diferente activación de determinadas regiones del cerebro. Mayores puntuaciones en las facetas interpersonales están asociadas con una reducción de la materia gris en determinadas áreas y una reducción de la materia blanca en el fascículo no cincado. Esto predice una activación reducida durante el procesamiento moral de varias áreas.

La Medida Interpersonal de la Psicopatía (IM-P) fue desarrollada para evaluar las características interpersonales específicas de la psicopatía que se observen durante una entrevista semiestructurada, básicamente hay que observan la frecuencia de ciertos comportamientos a lo largo de la entrevista, por ello tiene como ventaja frente a otras herramientas que no requiere un gran entrenamiento para usarla. Estudios previos demostraron su consistencia interna, con un alto acuerdo entre evaluadores y muestra que valida las características interpersonales de la psicopatía.  También se ha demostrado que correlaciona positivamente con la edad y el rendimiento, así como con el comportamiento antisocial. Además, correlacionan positivamente con el dominio autoinformados y con la autoseguridad, y negativamente con miedo, ansiedad, timidez y socialización.

La Medida Interpersonal de la Psicopatía se encuentra dividida en tres factores: Dominio, Grandiosidad y Violaciones de los Límites. Dentro del factor Dominio están los ítems relacionados con los intentos para dominar la entrevista como son: las interrupciones, la negativa a que le interrumpan, suele ser tangencial, rellena los espacios en silencio y la perseveración. En el caso del factor Grandiosidad nos encontramos con los ítems donde intentar presentarse como únicos o superiores, los cuales son: calma inusual, superioridad ética, narcisismo, teatralidad o dureza. Por último, en el factor Violaciones de los Límites están encuadrados los comportamientos que sugieren una falta de respeto por los límites, como son: ignorar los límites profesionales, ignorar los límites personales, hace pruebas al entrevistador, hace comentarios personales, incorpora al entrevistador en historias, busca alianzas y hace contacto visual intenso.

El presente estudio pretendía validar la herramienta, para ello se obtuvo una muestra de 1.243 reclusos varones de una cárcel de Illinois. Las edades estaban comprendidas entre los 17 y los 47 años. Un 15,7% eran afroamericanos, un 46,3% eran eur estadounidenses, 6,7% eran latinos y un 1,3% “otros”. Toda la muestra participo en una entrevista semiestructurada para evaluar la psicopatía y el trastorno de personalidad antisocial, además, la mayor parte también participó en una entrevista para evaluar el uso de sustancias.

Se demuestra que los comportamientos interpersonales se muestran con una variedad de comportamientos clínicamente relevantes fuera del entorno de la entrevista y que son característicos de la psicopatía. Además, se demostró que cada factor del IM-P exhibe un patrón distintivo de correlatos.

Queda demostrado que los factores del IM -P muestran asociaciones con el factor 1 del PCL-R. El factor de Grandiosidad mostró una asociación única con la calificación en la faceta afectiva del PCL-R. Esto demuestra que los factores del IM – P no son medidas de la construcción de base amplia para la psicopatía, sino que reflejan un subconjunto de rasgos psicopáticos estrechamente alineados al núcleo interpersonal y en cierta medida a las características afectivas de la psicopatía.

La dominancia y la violación de los límites también se asocian con la edad. La grandiosidad estuvo asociada a mayor inteligencia y rendimiento. La violación de los límites también se mostró relacionada con índices del comportamiento antisocial como son los delitos violentos y no violentos y la versatilidad criminal. La grandiosidad está relacionada con puntuaciones mayores en la faceta interpersonal y afectiva del PCL-R. En cuanto a la dominancia se asoció a una mayor dependencia de la cocaína y el alcohol, así como a una menor tendencia al neuroticismo.

Los resultados pueden tener implicaciones para el sistema de justicia penal, como la gestión y el tratamiento de los delincuentes. Las diferencias en el factor violación de los límites puede explicar las diferencias entre los delitos violentos y los no violentos. La puntuación en dominancia puede ayudar en cuanto al abuso de sustancias. La grandiosidad y la audacia requieren de un mayor estudio, pero pueden estar relacionadas con la psicopatía exitosa.

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