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Mes: febrero 2019

Relación entre rapport e información obtenida en las entrevistas con sospechosos. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “No rapport, no comment: The relationship between rapport and communication during investigative interviews with suspects” de Collins y Carthy; en él estudian la relación entre el vínculo con el sospechoso y la información relevante que aporta para la investigación.

El rapport o la relación que se crea durante una entrevista es de vital importancia para que la misma se desarrolle de una manera óptima. A pesar de que ha sido seleccionado como uno de los elementos más importantes a la hora de llevar a cabo una entrevista hasta la fecha hay poca investigación empírica que lo relacione con la información extraída.

Lo primero que hay que hacer es medir la relación, para ello hay que identificar una gama de componentes de comunicación adecuados y ver si están presentes y si influyen en la cantidad que se obtiene de información relevante.

En el contexto de la investigación el fin de la entrevista es conseguir el mayor número de datos verídicos relacionados con la misma y se intentan obtener de personas que no siempre pueden querer proporcionarlos, por tanto, el rapport no sería tanto tener una relación cálida y cercana con la otra persona como en la entrevista terapéutica sino conseguir llegar a un “acuerdo operacional” donde el entrevistador y la fuente tienen una relación productiva basada en la cooperación y el respeto.

El rapport ha sido estudiado comparando diferentes estilos de entrevista. El estilo humanitario produjo un recuerdo superior, más información central y periférica que el enfoque dominante. Otro estudio evaluó el rapport establecido con testigos oculares adultos utilizando la entrevista cognitiva. Las técnicas que se incluían eran el uso de conversaciones breves, la divulgación de información personal y el empleo de estímulos. No se pudo establecer una relación directa con el rapport y un aumento de la información revelada, aunque parece que los participantes recordaron información menos inexacta y fueron más resistentes a la información errónea posterior al hecho.

En el presente estudio se utilizaron entrevistas con agresores sexuales, donde el rapport es de mayor importancia por varias razones. Normalmente este tipo de agresores minimizan y distorsionan la naturaleza y la severidad de sus crímenes. Si la víctima es un niño se origina una gran respuesta por parte de la sociedad y conlleva un gran estigma social. Además, los investigadores tienen actitudes más negativas hacía estos agresores y esto tiene un impacto en la calidad de la entrevista. Esto generalmente lleva a que dichos sujetos sean menos cooperativos y aporten menos información.

Se basó en el modelo de comportamiento de comunicación de Tickle- Degnen y Rosenthal (1990) para seleccionar varios componentes de la comunicación verbal que encajan en los tres componentes que señalaron los autores como influyentes a la hora de mantener un buen rapport: positividad, atención mutua y coordinación.  La atención mutua está presente cuando los participantes están enfocados e interesados entre sí. La positividad es cuando la naturaleza amigable de la interacción proporciona resultados efectivos y prácticos a los participantes. La coordinación ocurre cuando los participantes cooperan entre sí.

Además, se examinó la relación entre el rapport y el aporte de información relevante para la investigación. Se buscaba ver qué componentes son más frecuentes y su relación con la información, al igual que comprobar cómo varía dependiendo del momento de la entrevista en el que se presente.

Se analizaron 82 transcripciones de entrevistas con sospechosos. Los criterios de inclusión fueron que todos los sospechosos tenían que estar investigados por posesión y distribución de pornografía infantil y los investigadores tenían que estar en posesión del PIP (Programa de Investigación de Profesionalización del Reino Unido) nivel 2, y todos tenían que ser casos cerrados. Los investigadores fueron 20 (tres mujeres y 17 hombres). Las entrevistas tuvieron lugar entre 2008 y 2011, como requisito los abogados de los investigados tenían que estar presentes. La duración de las mismas fue de entre 15 a 141 minutos siendo la media de 45 minutos.

La hipótesis es que a mejor rapport mayor cantidad de información relevante sería revelada. Los hallazgos que se obtuvieron apoyan esta hipótesis.

Se obtuvieron diferencias de frecuencia, siendo la atención la que más veces se presentó, seguida de la coordinación y por último la positividad. Esto se puede explicar debido a que uno de los puntos donde más insiste el modelo de entrevista PEACE, que es el utilizado por los investigadores, es en la importancia de la escucha activa. También puede explicarse porque en este tipo de crímenes los investigadores se ven muy presionado por obtener buenas pruebas y los acusados prestan especial atención debido a que la entrevista marcará su futuro, como hombres libres o culpables.

En cuanto a la coordinación es importante resaltar que el tomarse un tiempo en explicar como se va a desarrollar la entrevista, que se familiaricen con el entorno donde se realiza y demás aspectos favorecen la comunicación con el entrevistado y aumenta el número de información que aportan.

La positividad fue el componente menos usado. Se correlacionó de forma marginal y negativa con la información, soló cuando se presentaba al final de la entrevista, ya que tanto al comienzo como hacia la mitad no se encontró ningún tipo de relación. Esto puede ser explicado porque este tipo de entrevista no sea un tipo donde pueda plantearse en buenas condiciones la positividad como podría hacerse en las entrevistas terapéuticas. Sería mejor basarla en una consideración neutral con una interacción respetuosa como señala el modelo PEACE.

En cuanto al momento temporal casi todos los comportamientos relacionados con el rapport se daban al inicio de la entrevista, lo que concuerda con las instrucciones que se dan en el modelo PEACE. Sin embargo, aunque casi todos los esfuerzos se hacían en la fase inicial, la información que se aportaba en esta fase por parte del entrevistado era escasa ya que, en ese momento, generalmente, están escuchando las normas y se muestran todavía a la defensiva, por ello es importante mantener el buen rapport durante toda la entrevista. La atención se mantuvo en los mismos niveles durante toda la entrevista, mientras que la coordinación tiene un mayor peso al principio de la misma para disminuir y mantenerse estable a lo largo de la fase media y final. Sin embargo, solo se correlacionó con un mayor número de información en la fase media y final. Esto puede deberse a que es el elemento que más tiempo tarda en establecerse.

Por todo ello, se recomienda que se haga un esfuerzo en mantener un buen rapport durante toda la entrevista si se quiere obtener una mayor cantidad de información de calidad.

Comparativa de técnicas de entrevista en relación a la mejora de la memoria y la detección del engaño. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “A comparision of different investigative interviewing techniques in generating differential recall enhancement and detecting deception” de De Rosa, Hiscock-Anisman, Blythe, Bogaard, Hally y Colwell; en él hacen una comparativa entre diferentes técnicas de entrevista de investigación y su relación con un mayor número de recuerdos y la detección del engaño.

Detectar el engaño es complicado para cualquier persona, incluso para los profesionales de la ley. Es cierto que hay ciertas técnicas que facilitan la obtención de recuerdos honestos. El concepto de mejora de la recuperación diferencial (DRE) explica el rendimiento de estas técnicas, contra más DRE mayores diferencias presentan las declaraciones honestas y engañosas y mejor detección del engaño.  El estudio de la DRE comenzó cuando se descubrió las diferentes demandas cognitivas e interpersonales de los encuestados engañosos y honestos, por ejemplo, una persona que quiera mentir deberá dar los suficientes detalles, pero tendrá que tener cuidado en no dar datos contradictorios o decir de más.

Normalmente los mentirosos se preparan un “guion” para que les sea más fácil la tarea, de esta manera son capaces de responder la necesidad de dar la suficiente información al entrevistador, pero sin caer en contradicciones o revelar más de lo que quiere. Generalmente las personas honestas no llevan preparado este guion y no están preocupados por caer en pequeñas contradicciones o desviarse del tema principal. También destaca que los mentirosos al basarse en un guion cuentan siempre la misma historia mientras que las narraciones de las personas honestas incluyen cambios, ya que sea basan en sus recuerdos y no en un guion prestablecido.

El entrevistador primeramente deberá dejar una fase de recuerdo libre donde cada uno haga una narrativa libre. Después, aplicará una serie de técnicas que harán más fácil distinguir entre las declaraciones honestas y las engañosas como son la restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso.  Después de la aplicación de estas técnicas se puede pasar a una fase de preguntas con opciones cerradas.

Hay varios tipos de entrevista de investigación que utilizan estas técnicas como son la entrevista por pasos que comprende la construcción de relaciones, la transferencia de control y la obtención de un relato libre, y luego otras tareas de recuperación. La entrevista cognitiva que es similar a la anterior, pero utiliza técnicas de recuperación de recuerdo libre en vez de otras más guiadas como la entrevista por pasos. La entrevista de realidad es similar a la entrevista cognitiva, pero incluye preguntas de elección forzada. Estas preguntas sirven de claves de recuerdo adicional y hace que sea más difícil al mentiroso usar su guion prestablecido.

Se supone que la entrevista por pasos generará menos diferencias entre ambos tipos de declaración que la cognitiva, y ésta a su vez generará menos que la entrevista de realidad. También la entrevista de realidad será más precisión en la detección del engaño que la cognitiva, y la entrevista por pasos tendrá una menor precisión de detección del engaño que la cognitiva.

Para realizar el estudio se utilizó una muestra de 180 participantes masculinos encarcelados, siendo un 56,7% caucásicos, un 25,6% afroamericanos, un 14,4% hispanos, un 1,6% asiáticos y un 1,7% de otra raza. Se escogieron presos porque ellos ya habían vivido una entrevista interrogativa y porque el fin general era aplicarlo a las entrevistas de la policía.

Los participantes fueron testigos de un robo y luego se les asignó un rol, los que recibieron el de honestos se le pidió que dieran en las entrevistas la información más honesta que pudieran y lo más completa para que pudieran declarar culpable al ladrón. Por el contrario, aquellos que tuvieron el rol engañoso se le dijo que imaginara que conocían al ladrón y que por tanto tenían que hacer lo posible para que no fuera declarado culpable. Los participantes tenían cinco minutos para prepararse la entrevista. Hubo nueve entrevistadores capacitados, que entrevistaron a cada recluso haciéndoles una entrevista por pasos, una entrevista cognitiva y una entrevista de realidad.

Para que las entrevistas tengan un DRE alto debe aumentar la cantidad de información veraz única aportada y disminuir la información falsa. Las declaraciones honestas crecen con la suma espontanea de detalles a lo largo de toda la entrevista, cosa que no ocurre con las declaraciones falaces. Es importante crear situaciones en las que los testigos, así como los sospechosos que son inocentes se sientan cómodos y tengan oportunidad de contar su versión del hecho.

En el estudio se les dio libertad a la hora de mentir, casi todos optaron por señalar a un falso culpable lo que les permitía ser sinceros en la mayor parte de los detalles del hecho y solo fabricar o distorsionar los detalles del autor. Estos participantes dieron menor número de detalles a la hora de usar las técnicas de restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso. Por tanto, el engaño fue más simple y tuvieron especial cuidado en contar siempre la historia que habían diseñado, así como no caer en contradicciones.

Para que una entrevista de investigación sea útil debe obtener la mayor información real posible, maximizar las diferencias entre respuestas veraces y falaces y estas diferencias deben de ser fáciles de observar. Para maximizar el recuerdo y protegerlo de posibles contaminaciones se utilizan técnicas como la transferencia de control al entrevistado, hacer énfasis en la relación, el uso del relato libre y la utilización de estrategias como restauración mental del contexto, el recuerdo desde otra perspectiva y la memoria de orden inverso.  Evaluar el número de detalles único es una buena estrategia para detectar el engaño y es fácil de entrenar ya que con una capacitación de entre cuatro a ocho horas fue suficiente para clasificar con mayor éxito la veracidad o falsedad de las afirmaciones, ya que en los relatos honestos hay de media 50 nuevos detalles añadidos nuevos. Se puede decir que si el número de detalles agregados después del relato libre es superior a aquel proporcionado en el mismo se considera creíble la declaración y viceversa.

Los tres tipos de entrevista se compararon para obtener información, obtener DRE y detectar engaños. La entrevista de realidad tuvo un mejor desempeño que las otros en las tres áreas. Esto es importante porque las técnicas y los criterios de evaluación tienen una base teórica, las técnicas de entrevista no son difíciles de aprender para los profesionales, al igual que los criterios de contenido, no se requieren herramientas especiales para su aplicación y, además, pueden ser usadas tanto en interacciones cara a cara como en telefónicas o por internet.

 

Opciones de ubicación del crimen: Un análisis geográfico de los asesinos en serie alemanes. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Crime location choices: A geographical analysis of German serial killers” de Synnott, Bakker, Ioannou, Canter y Van der Kemp; en él nos hablan de las posibles diferencias entre las distancias que recorren los diferentes tipos de asesinos, a través de un análisis de 49 asesinatos en serie resueltos en Alemania.

Las investigaciones sobre comportamiento espacial de los delincuentes han demostrado que las elecciones de lugares para los delitos no son aleatorias, sino que son decisiones influidas por tanto por su experiencia como por su conocimiento sobre el área.

Los asesinatos en serie, en general, son cometidos a más distancia del hogar que el resto de crímenes. Para estudiar este tipo de casos es habitual centrarse en el lugar donde abandona el cuerpo, ya que normalmente tiene un significado psicológico para él. El lugar de abandono del cadáver suele llevar un proceso de elección más consciente que el lugar donde capta a la víctima. Investigaciones previas apuntan a que los asesinos que dejan el cuerpo en la escena recorren distancias más cortas hasta su domicilio que aquellos que escogen otro lugar para dejar el cuerpo.

Para realizar este estudio se tomó una muestra de 49 asesinos en serie. Todos los autores fueron varones, la edad de inicio iba desde los 16 a los 51 años, con una edad media de 27 años. El número mínimo de asesinatos fue de tres y el máximo de 15, siendo la media cuatro. El total de los delitos fueron 225. Aproximadamente el 65% de los delincuentes eran solteros. El 59% estaba desempleado en el momento de cometer los delitos. El 75,5% de los asesinos vivió en una sola casa durante los crímenes, el 14,3% en dos y un 10,2% en tres.  En cuanto a los motivos el 53,1% tenían un motivo sexual, el 42,9% su motivación fue económica, un 2% tenía motivación mixta y otro 2% tenía esquizofrenia.

El material utilizado fueron mapas con los lugares de los crímenes marcados y un dossier adicional para cada asesino. Se utilizó como referencia el lugar de abandono del cuerpo, ya que es el sitio sobre el que se realiza una investigación más sólida. Se utilizaron cinco categorías para etiquetar los lugares: ambiente natural (bosques, prados, …), espacios verdes en un entorno construido (espacio verde, parque…), ambiente construido de uso general (calle, aparcamiento, parque infantil…), entorno construido para uso industrial (fábrica, planta de alcantarillado, obra en construcción, basurero …) e interior (casa, galería comercial, estación de tren, tren…). También se diferenció el estado civil de los delincuentes en tres categorías, en individual (solteros y divorciados), casados o en una relación (casados o prometidos), parcialmente casados o en una relación (aquellos que habían estado casados durante una parte de sus crímenes y la otro solteros).

Lo que se pretendía era ver si había diferencias en los procesos de elección del lugar del crimen entre los asesinos que abandonan o no el cuerpo y entre los que tenía una motivación sexual o económica. Para ellos se examinó las distancias entre el hogar y los crímenes y los sitios donde abandonaban el cuerpo.

Los resultados generales confirman los hallazgos anteriores sobre las distancias que viajan los asesinos en serie para cometer los delitos. El tipo de sitio de recuperación del cuerpo solo se correlacionó positivamente con la distancia recorrida del hogar a la distancia total de la muestra cuando la ubicación de la recuperación estaba en un entorno natural.

En el presente estudio la distancia media general fue de 11,05 kilómetros, siendo 4,55 km mayor que en estudios anteriores. La media para este tipo de delitos en EE.UU. es de 15 km y Reino Unido de 9 km. Esto indica que los asesinos en serie alemanes recorren más distancias que otros tipos de criminales, pero están en la media respecto a sus homólogos de otros países.

El tamaño medio de la zona donde cometieron los crímenes fue de 30 kilómetros y era altamente consistente, lo que significa que los asesinos son constantes en las distancias que recorren. Cuando se producía un cambio de domicilio había diferencias en las distancias, esto puede explicarse por la importancia psicológica que todavía tenía el hogar anterior para el delincuente. Investigaciones anteriores habían descubierto que los delincuentes cometen primeramente sus crímenes más cerca de su hogar anterior que del actual y con el tiempo esa tendencia se va revirtiendo.

El lugar de recuperación del cuerpo que estaba ubicado en un entorno natural correlacionó positivamente con la distancia entre el hogar y la comisión del crimen mientras que aquellos que se encontraban en un espacio verde, en un entorno construido o en el interior correlacionaban negativamente. Esto puede no ser sorprendente, ya que investigaciones anteriores descubrieron que los delincuentes que operan en un entorno rural viajan más lejos de sus hogares que lo de los entornos urbanos.

En un principio no se encontraron diferencias entre aquellos asesinos que se deshacen del cadáver en otro lugar que aquellos que lo abandonan en donde lo mataron, aunque estos resultados deberían ser tomados en cuenta con precaución.

Tampoco se encontraron diferencias significativas entre los asesinos con una motivación sexual y aquellos con motivación económica. Esto parece indicar que ambos grupos estén influenciados por los mismos factores en su comportamiento espacial y que no constituyan subtipos útiles para clasificarlos según el mismo.

Las mayores distancias que recorren los asesinos en serie frente a otro tipo de delincuentes pueden explicarse mejor por el papel que juegan las emociones anticipadas que por la teoría de las actividades rutinarias, al igual que la mayor planificación de este tipo de delitos.

En conclusión, no se encontraron diferencias significativas entre la media de las distancias de los que abandonaban o no el cuerpo ni entre los de motivación sexual o económica. Esto indica que la presente clasificación de asesinaos en estos subgrupos no sería óptima para diferenciarlos en relación a su comportamiento espacial.