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Autor: Sara Carreño

Características distintivas de la escritura robótica. Club de Ciencias Forenses.

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Distinguishing Characteristics of Robotic Writing” de Dumitra, Guzowski, Jean, Shaw, Warmbier y Zippo; en él nos hablan de las características que presenta la escritura robótica que intenta imitar la humana y cómo identificarla de cara a un posible peritaje.

La escritura a mano es un rasgo distintivo de cada persona y sirve de identificación ya que no hay dos personas que escriban del mismo modo, siendo muy complicado el copiar el estilo y la fluidez individual de cada uno. En la época actual el recibir un mensaje escrito a mano subconscientemente lo asociamos con una mayor personalización del mismo.

La escritura robótica tiene sus inicios en el siglo XVIII cuando inventaron máquinas que simulaban la firma de personas importantes, como el presidente de EE.UU. La primera máquina fue creada por Friedrich von Knauss él cual adaptó el mecanismo de un reloj para que fuera capaz de escribir frases cortas. En la década de 1930 se desarrolló la primera versión del Auto Pen, llamada Robot Pen, que consistía en un instrumento de escritura automático con una unidad de almacenamiento que era capaz de grabar la firma de una persona.

La primera versión comercial fue desarrollada por Robert De Shazo en 1942. El Auto Pen podía usar cualquier instrumento de escritura, variaba la velocidad de ejecución y permitía variar la calidad dependiendo del operador. Desde la década de los 60 este invento fue usado, no sólo por gobiernos sino también por corporaciones empresariales.

En 2013, Sonny Cabernal fundó el startup Bond, especializada en robótica que tienen los derechos del software de escritura. Bond es capaz de crear documentos enteros que repliquen el patrón de escritura a mano de cualquier persona. Mecánica y software trabaja juntos para adaptar la posición del útil de escritura, la velocidad y la forma de las letras y que un robot lo ejecuta en papel. El robot puede simular los movimientos de un bolígrafo operado a través de tres ejes lineales que se mueven simultáneamente.

Actualmente la robótica ha avanzado mucho en el campo de la escritura a mano, pero, ¿son capaces de replicar las variaciones naturales que produce cada individuo al escribir?

Cada vez que una persona escribe está influida por unos factores condicionales como son la posición, el agarre del bolígrafo, factores físicos como el instrumento de escritura y factores psicológicos como el estrés o la emoción. Estos factores hacen que la escritura sea individualizada y varié de una vez para otra. Los programas robóticos son desarrollados en entornos controlados y tiene dificultades para incorporar estos condicionantes, siendo demasiado perfectas y poco naturales.

El avance de la tecnología también ha supuesto un potencial abuso de ella, lo que preocupa a los especialistas forense de cara a un potencial aumento de falsificaciones mejores y más difíciles de detectar. De ahí la importancia de conocer las características de este tipo de documentos para poder identificarlos.

Para realizar el estudio se utilizó una modificación del procedimiento ACE-V (Analizar, Comparar, Evaluar y Verificar). Es un método utilizado universalmente en diferentes disciplinas forenses. El procedimiento es el siguiente:

En la fase de Análisis, un experto examina los documentos tanto el dubitado como el indubitado buscando características identificables, como son las inconsistencias que forman parte del estilo de escritura personal de cada uno resultado de los movimientos impulsivos que se realizarían con el bolígrafo repetida y consistentemente en la misma localización contextual mientras se escribe. En la fase de Comparación, como su propio nombre indica se comparan las características antes extraídas de ambos documentos. En la fase de Evaluación, el experto forense evalúa las similitudes y las diferencias observadas durante la fase anterior y emite su opinión de experto. En la fase de Verificación, un segundo experto hace una valoración independiente sin tener en cuenta los comentarios del primer examinador. Aunque en el presente estudio la parte de verificación no se realizó.

Los documentos utilizados para realizar el estudio fueron ejemplares genuinos y no originales. Los originales eran de dos tipos dirigidos y recopilados, todos ellos escritos a mano por varios autores, en tinta y de manera libre y natural. Los ejemplares no originales era muestras de escrituras robóticas hechas por Bond.

En los documentos genuinos se utilizaron documentos dirigidos y documentos recolectados. Para los ejemplares dirigidos se utilizaron la Carta de Londres, el Formulario Postal de EE.UU. 582 y un pasaje. Estos ejemplos son comunes ya que ofrecen muestras de todas las letras minúsculas y mayúsculas del alfabeto latino, así como los signos de puntuación y símbolos. Las instrucciones dadas a los autores fueron que escribieran en el entorno en el que se sintieran más cómodos y no tuvieran límite de tiempo ni restricciones sobre el útil de escritura a utilizar. Los recolectados procedían de documentos preparados en el curso normal de los negocios y de cuyo autor no se tenían dudas. Estos documentos eran de dos tipos, muestras de notas personales manuscritas y de documentos de trabajo.

Las muestras del robot fueron documentos creados imitando a seis de los autores por parte del robot.

El proceso de creación de los documentos por el Bond es el siguiente: primero se escanea a través de la web la muestra de escritura. Después se diseña la fuente de la letra del autor. Se hacen algunos retoques como el oscurecimiento de los trazos, finalización de todas las letras, y corrección de la línea base. Aunque para que no hubiera interferencias con la finalidad del estudio se evitaron los retoques. A través de un operador se crea el “render” que consiste en una versión del estilo de escritura de la persona tanto para las letras como para los números y los símbolos. Este render se transforma en código y es lo que se le comunica al robot para que realice la copia de la escritura. El robot tiene un brazo mecánico que tiene el instrumento de escritura y una platina con la que estabiliza el medio en el que se va a escribir. El robot lee el código y se mueve a través de tres ejes lo que le permite imitar el movimiento humano al escribir.

Participaron cuatro expertos en el estudio cada uno recibió 37 documentos, donde había de todos los tipos de documentos antes descritos. Sus instrucciones eran; examinar cada documento, comparar todos los documentos y agruparlos según su posible autoría, y determinar si había sido elaborado de una manera natural.

Todos los expertos clasificaron los papeles por autores correctamente e identificaron aquellos realizados por el robot. Las características que usaron para identificar la escritura robótica fueron:

  • La apariencia general de los trazos era suave y parecía estar dibujada.
  • Los trazos tenían una presión del bolígrafo uniforme.
  • Sombreado antinatural dentro de los trazos de los caracteres.
  • Presencia de trazos contundentes y falta de trazos cónicos y de arrastre.
  • El espacio entre las palabras y las letras era consistente y equidistante.
  • Exhibe formas alternativas de letras repetidas para imitar la variación.
  • Los caracteres pueden ser superpuestos con precisión.

Los cuatro expertos fueron capaces de identificar la escritura robótica identificando indicadores de escritura no natural en la producida por el Bond gracias a su entrenamiento, experiencia y los principios de identificación de la escritura a mano. Uno de ellos es que no se puede escribir igual dos veces debido a la variación natural y a la gran dificultad que existe de repetir de la misma manera las diferentes variaciones de forma de una misma letra. En la escritura humana, la fluidez de movimiento de la mano produce que unos trazos sean más oscuros y otros más claros debido a las subidas y bajadas que produce el bolígrafo sobre el papel.

El robot no puede reproducir el movimiento humano al escribir, la configuración física del robot es la responsable de la presión del bolígrafo, de los trazos contundentes, de la falta de trazos cónicos y de marcas de arrastre, así como del sombreado en la escritura. La superposición de características o la precisión exacta del espaciado son atribuibles al software.

Los expertos forenses deberían ser conscientes de la existencia de la escritura robótica y ser capaces de reconocer los indicios característicos de la reproducción mecánica. Cuando deban dar su opinión se recomienda el siguiente formato: “La escritura a mano que aparece en la evidencia muestra una presión inusual y uniforme de la pluma, falta de ritmo, trazos contundentes y falta de trazos cónicos, lo que sugiere que la escritura ejecutada no fue escrita de forma libre y natural. La evidencia encarna una apariencia de ser ejecutadas lentamente. La forma de ejecución sugiere la simulación y, por tanto, la escritura cuestionada puede no haber sido escrita por el autor conocido”.

 

Características neuropsicológicas y criminológicas de las homicidas femeninas. Club de Ciencias Forenses.

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Neuropsychological and criminological features of female homicide offenders” de Fox, Brook, Heilbronner, Susmaras y Hanlon; en él nos hablan de las características tanto neuropsicológicas como criminales de las mujeres que han cometido un asesinato, así como una comparación con sus homólogos masculinos y las diferencias que pueden presentar las autoras de crímenes premeditados y la de los impulsivos.

En todo el mundo el 80% de los homicidios son cometidos por hombres, esto ha provocado que las mujeres homicidas no hayan sido tan estudiadas. Es cierto que del cómputo general de homicidas la representación de las mujeres es escasa, pero, si solo se examina las mujeres criminales, el 30% de ellas han sido condenadas por homicidio frente al 23% de los hombres, según datos del Bureau of Justice Survey del 2014. Estas cifras arrojan que un porcentaje bastante alto de mujeres delincuentes han cometido un homicidio, por tanto, es interesante estudiar a este tipo de criminal.

Estudios anteriores mostraban como las mujeres autoras de un homicidio pertenecían a minorías étnicas o raciales y habían tenido una infancia difícil ya que podían tener padres delincuentes y una de cada tres había sufrido abusos psicológicos y la mitad de ellas abusos sexuales durante la infancia.

Generalmente, tenía un nivel de estudios inferior a la media de la población y provenían de zonas con un nivel socioeconómico bajo. También presentaban abuso de sustancias y trastorno de la personalidad antisocial en mayor medida que la población femenina general, al igual que tenían antecedentes penales previos y un inicio temprano en la conducta criminal. En el momento de la comisión del crimen estaban desempleados o trabajaban como prostitutas y presentaban abuso de sustancias o trastornos mentales.

La motivación para el homicidio generalmente es la resolución de un conflicto interpersonal y por ello, las víctimas suelen ser familiares, sus parejas o sus propios hijos. Cuando son sus parejas, en muchos casos, es para acabar con una historia de abuso. Son escasas las mujeres que matan a extraños, en estos casos suelen presentar mayor número de antecedentes penales juveniles y una personalidad psicopática.

Las mujeres asesinas tienen gran prevalencia de los factores de riesgos de deterioro cognitivo. Se ha comprobado que los traumas y el abuso de sustancias incrementan la impulsividad y dificultan la regulación emocional.

Los homicidas en general pueden caracterizarse por tener diferencias estructurales y de función cerebral. Un estudio por neuroimagen hecho en 270 homicidas encontró que un 18% presentaban anormalidades en la estructura cerebral como atrofia cortical o cambios en la materia blanca. Aunque esto no ha sido estudiado concretamente en agresoras femeninas se presupone que ocurre en el mismo modo.

En otro estudio se encontró que aquellos que cometieron crímenes premeditados tenían mayores puntuaciones en inteligencia, memoria, atención y funcionamiento ejecutivo que los que cometieron crímenes impulsivos.

En un estudio de autoinforme concluyó que las reclusas tenían más dificultades cognitivas, específicamente en memoria, comparada con los reclusos varones. También se ha concluido que el deterioro cognitivo en relación a la velocidad de procesamiento y atención de las reclusas se asocia a problemas de conducta. Es necesario mayor investigación en cuento a la capacidad cognitiva en mujeres delincuentes violentas.

En el estudio de Fox et al. se buscaba explorar las características cognitivas e históricas únicas de los homicidas. Para ello primero se examinaron las diferentes características demográficas, neurológicas, psiquiátricas, de abuso de sustancias, criminales y victimológicas de un grupo de agresores masculinos y otro femenino. Después, se pasó a realizar el perfil cognitivo del grupo de homicidas femeninas para después compararlo con el del grupo masculino. Para acabar, compararon los perfiles cognitivos de las homicidas impulsivas con las que cometieron el crimen con premeditación.

Para llevar a cabo el estudio se contó con 27 mujeres y 81 hombres con edades entre los 15-67 años, que estuvieran cumpliendo condena por asesinato en primer grado. Dividiéndolos luego en función del sexo y de si su crimen era premeditado o impulsivo.

Todos los participantes se sometieron a una entrevista clínica y a una batería de pruebas cognitivas, en seis dominios: funciones intelectuales, atención, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento, razonamiento y funcionamiento cognitivo, función de memoria anterógrada, funciones de lenguaje y habilidades visoespaciales.

Un alto porcentaje de las mujeres presentaban trastornos del estado de ánimo, trastorno límite de personalidad y abuso. En cambio, un alto porcentaje de los hombres presentaban trastorno de la personalidad antisocial y abuso de drogas, concretamente de marihuana. No se encontraron otras diferencias en las características sociodemográficas o criminales.

En lo relativo al perfil cognitivo las mujeres tuvieron un rendimiento deteriorado en la función ejecutiva que estaba basada en el lenguaje, así como en comprensión lectora y memoria verbal para información no estructurada. Obtuvieron puntuaciones bajas, aunque dentro de los límites normales, para el test de inteligencia, de comprensión verbal, razonamiento perceptual, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento.

En cuanto a las diferencias entre homicidas hombres y mujeres se ha visto que las mujeres obtienen peores resultados que los hombres en la codificación y el recuerdo diferido de la información verbal no estructurada, aunque se comprobó que estos últimos no eran significativos. No se ha encontrado diferencias entre el resto de dominios cognitivos.

En lo relativo a la premeditación, los hombres cuyos homicidios fueron predeterminados superaron a los impulsivos en todos los dominios, mientras que las mujeres de homicidios predeterminados superaron a las impulsivas en memoria de trabajo y dominio del lenguaje.

Como conclusión se puede decir que unas habilidades verbales disminuidas pueden estar asociadas a violencia extrema en mujeres. Aunque aquellas que cometen un crimen premeditado presenta puntuaciones mayores en las mismas.

Las mujeres con historial de abuso sexual tienen un lenguaje más pobre, una alta prevalencia de lesión cerebral, y menores niveles de premeditación. Se puede establecer, por tanto, una evidencia preliminar entre una reducción de las habilidades verbales y las lesiones craneales como potencial factor de riesgo en asesinatos de primer grado impulsivos cometidos por mujeres con un historial de abuso sexual.