ciberdelincuencia, Autocontrol y Ciberdelincuencia. Club Ciencias Forenses.

Autocontrol y Ciberdelincuencia. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les ofrecemos un resumen del artículo “Bajo autocontrol y ciberdelincuencia: Explorando la utilidad de la Teoría general del delito más allá de la piratería digital”, de los autores Christopher M. Donner de la Universidad Estatal de Fayetteville (EE.UU.), Catherine D. Marcum de la Universidad Estatal de los Apalaches (EE.UU.), Wesley G. Jennings de la Universidad de Florida del Sur (EE.UU.), George E. Higgins de la Universidad de Louisville (EE.UU.) y Jerry Banfield de Ban Work LLC (EE.UU.), sobre las causas de la ciberdelincuencia.

Durante las últimas tres décadas la sociedad global ha sido testigo de un número de avances en la tecnología electrónica (teléfonos móviles, ordenadores personales e Internet). Y, mientras que estos relativamente nuevos recursos se utilizan ampliamente y se han hecho muy populares en los Estados Unidos, estas herramientas también se han convertido en vías para la delincuencia y la desviación, que plantean un sinfín de preguntas para los criminólogos y una serie de problemas para el sistema de justicia penal. Además, la aparición de estas tecnologías no sólo ha hecho crímenes “preexistentes” disponibles para cometerse en otros foros (venta de drogas, acoso), pero también ha creado una serie de nuevas conductas antisociales (creación y difusión de malwares) que antes eran imposibles si no fuera por la nueva tecnología. Estos comportamientos incluyen, pero no se limitan a: la piratería informática, la piratería digital (descarga y subida ilegal de música y programas), la exclusión de la comunidad online y el acoso, y el uso de la contraseña de otra persona sin su permiso. En un intento por comprender mejor los factores que impulsan a las personas a participar en el delito cibernético y la desviación online, los criminólogos han recurrido a la teoría criminológica para obtener explicaciones para este comportamiento. En general, las investigaciones señalan que las teorías criminológicas tradicionales son útiles para explicar el delito cibernético y la desviación online. Así pues, el principal objetivo de este estudio es investigar si el nivel de autocontrol de un individuo está significativamente relacionado con su implicación en la desviación online además de la piratería digital.

El crecimiento de la tecnología de la información ha introducido una nueva forma de criminalidad en el sistema de justicia penal: el delito cibernético. La ciberdelincuencia se puede considerar como cualquier forma de desviación online utilizando la tecnología, ya sea un ordenador, teléfono inteligente o PDA. La primera generación de ciberdelincuencia supone actos desviados caracterizados por el uso ilegal de ordenadores centrales y sistemas operativos. Un ejemplo de este tipo de delitos es el uso de Internet para aprender cómo construir una bomba o hacer metanfetamina. La segunda generación de ciberdelincuencia utiliza la red y se considera delito híbrido. Hackear y crakear son formas comunes de esta generación, así como la difusión de pornografía infantil o la prostitución. Por último, la tercera generación de ciberdelincuencia se caracteriza por la naturaleza de la distribución y se desarrolló exclusivamente a raíz de la creación de Internet. La difusión de malwares (virus o troyanos), es un ejemplo de esta generación de ciberdelincuencia. En base a este continuo de cibercriminalidad, han surgido múltiples formas de desviación online y se están convirtiendo en un importante problema para el sistema de justicia penal. Estudios anteriores sobre la desviación online han descubierto varios correlatos demográficos, como la edad, el sexo biológico y la raza. Específicamente, la investigación ha encontrado que los individuos más jóvenes varones y los no blancos son más propensos a relacionarse con la desviación online. La Teoría del autocontrol de Gottfredson y Hirschi, indica que los individuos son responsables de tomar decisiones racionales. Esto significa que los individuos sopesan las consecuencias de sus acciones y eligen las acciones que les aportan mayor placer y menor dolor. Las personas que tienen bajos niveles de autocontrol (es decir, la incapacidad de ver las consecuencias de sus acciones) encontrarán el crimen y la desviación atractivos puesto que son “impulsivos, insensibles, agresivos, temerarios, cortos de miras y no verbales”. Según Gottfredson y Hirschi los que poseen un bajo autocontrol, muy probablemente se deba a un control parental ineficaz. A pesar de la atención que ha recibido la teoría general del delito en cuanto a la relación entre bajo autocontrol y conducta antisocial, existe la limitación de que gran parte de los estudios sobre desviación online se han dedicado exclusivamente a la piratería digital. Y, si bien se ha demostrado que el bajo autocontrol se relaciona positivamente con la piratería digital, es importante investigar más a fondo la hipótesis general de la teoría analizando otras formas de desviación online. El presente estudio, pretende abordar la limitada investigación sobre ciberdelincuencia en este campo, empleando una muestra de 488 estudiantes para explorar en que grado el bajo autocontrol predice la desviación online. En base a la teoría de Gottfredson y Hirschi, el estudio analiza dos hipótesis relacionadas. En primer lugar, se plantea la hipótesis de que el bajo autocontrol está significativamente relacionado con un índice de variedad de desviación online de siete ítems. En segundo lugar, ya que el principal objetivo de este estudio es examinar la ciberdelincuencia además de la piratería digital, se plantea la hipótesis de que el bajo autocontrol se relaciona significativamente con un índice de variedad de desviación online de cinco ítems que no incluye actos de piratería digital.

Respecto a la primera hipótesis, los resultados apoyan la utilidad de la teoría del autocontrol para explicar la implicación en una serie de conductas desviadas online. Los hallazgos apoyan asimismo la segunda hipótesis que aún no había sido considerada en investigaciones previas. De esta manera, la teoría del autocontrol puede servir como explicación para otras desviaciones online además de la piratería digital. A pesar de estos resultados, es importante reconocer una serie de limitaciones que vale la pena considerar. En primer lugar, el estudio se basa en datos de una muestra de gran tamaño (n = 488). En segundo lugar, la muestra se compone de un gran número de estudiantes de sexo femenino y latinos, y por tanto serían convenientes estudios adicionales para ver el grado en que estos resultados se mantienen en universidades con diferentes características demográficas. En tercer lugar, las características de la muestra para los ciberdelitos individuales se basaron en el recuento inicial de frecuencias variables de los encuestados que informaron de las veces que se dedicaban a actos individuales. Así pues, la estadística descriptiva para estas variables puede ser algo inexacta debido a errores de los encuestados. Por último, el presente estudio no ha sido capaz de responder por otras teorías criminológicas contrarias a la teoría del autocontrol para explicar la desviación online que han sido estudiadas en anteriores investigaciones sobre ciberdelincuencia. En general, el actual estudio ha sido capaz de demostrar la eficacia de la Teoría del autocontrol de Gottfredson y Hirschi como posible predictor de la desviación online en general y para una variedad de formas de desviación online en particular. Si la evidencia hallada es señal de tal relación entonces parece que la hipótesis general de la teoría de Gottfredson y Hirschi es adecuada para explicar la desviación online además de la piratería digital.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses

Traducción y edición: Leticia Moreno