Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Quality of written record following mock eyewitness testimony: Note taking should be a mínimum standard!” de Meise y Leue; en él nos hablan de cuál es la mejor estrategia para tener un registro escrito de la declaración de un testigo.

Lo que se buscaba en este estudio era comprobar qué técnica de registro escrito favorecía la recogida una mayor cantidad de información y de más calidad. Se hipotetizó que utilizando técnicas aplicadas en el recuerdo libre se obtendría menos información que con la toma de notas durante la entrevista o con las técnicas de recuerdo de la entrevista cognitiva. Además, se hipotetizó que las personas con una mejor memoria verbal obtendrían mejores resultados que aquellas con niveles más bajos, ya que tendrían mayor número de detalles correctos.

Para comprobar las hipótesis se realizó un estudio con una muestra de 80 participantes siendo 40 hombres y 40 mujeres con edades comprendidas entre los 18 y los 62 años, siendo la edad media de 30 años. Para comprobar su memoria verbal se utilizó el Módulo A del Inventario de Evaluación de la Memoria, que contenía cuatro tareas: memoria de trabajo verbal, aprendizaje verbal, reconocimiento diferido y reproducción retardada.

Se les presentó un vídeo donde una mujer joven sentada a una mesa describía durante 18 minutos una agresión sexual que había sufrido a manos de su dentista. El relato de la joven contenía 101 datos relevantes para el caso. Este concepto estaba definido como cualquier palabra o frase que identificara o describiese a individuos, objetos, eventos, sentimientos, impresiones o acciones que fueses declarados por la víctima. Los datos se clasificaron en las notas de los participantes como dato correcto, EOO (un dato que no fue mencionado), EOC (datos añadido que no fue mencionado por la mujer) o confabulación (información que fue cambiada ligeramente respecto a la manifestada por la mujer). La mujer era una actriz aficionada que relataba un episodio real.

Antes de ver el vídeo se les dijo a todos los participantes que tenían que pensar como policías y debían presentar un escrito lo más completo y detallado posible sobre el testimonio que iban a ver. Se les asignó aleatoriamente a una de las tres condiciones que había, 27 fueron asignados a la utilización de técnicas de recuerdo libre después de visualizar el testimonio, 27 a la aplicación de técnicas de recuerdo de la entrevista cognitiva al terminar el video y 26 a la toma de notas durante el relato. Las instrucciones que se les dieron a los participantes de las dos primeras técnicas fue que tenían que presentar un escrito con el mayor número de detalles posibles después de ver el vídeo y a los de la tercera que tenían que pasar a limpio las notas después de acabar de ver el vídeo dando la mayor cantidad de información posible. Para esta tarea se les entregó papel en blanco a los del recuerdo libre y a los asignados a tomar notas, mientras que a los de la entrevista cognitiva se les dieron papeles donde se les ayudaba a aplicar las cuatro técnicas de la entrevista cognitiva: restauración en el contexto, describir todo, recordar los hechos en distinto orden y cambiar de perspectiva. Después del vídeo se les daba 15 minutos para la realización del escrito.  A continuación, tenían que realizar el test de memoria verbal y un test de personalidad.

De media los participantes recordaron correctamente al menos la mitad de los datos. Se obtuvieron menos detalles en los relatos de recuerdo libre que en aquellos basados en notas, lo mismo ocurrió con la técnica de la entrevista cognitiva. No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los datos obtenidos por recuerdo libre que aquellos que aplicaron las técnicas de la entrevista cognitiva.

Se observó una asociación entre tener una alta capacidad de memoria verbal y un relato con un mayor número de datos correctos. No se obtuvo ninguna relación entre el sexo de los participantes y el número de detalles que aportaron. En cambio, se encontró una relación entre la edad y la cantidad de información, ya que los participantes más jóvenes aportaron un mayor número de datos que aquellos con más edad. En lo que respecta a las técnicas de la entrevista cognitiva se encontró que la que más datos aportó fue la descripción de todo.

El análisis también descubrió que había un menor número de datos que nunca fueron mencionados (EOO) que de datos correctos. Los EOC y las confabulaciones fueron muy raras. Esto nos dice que los participantes no tendieron a agregar información y que cambiaron muy pocos detalles, aunque eran más probables las confabulaciones que los EOC, siendo más habituales en el recuerdo libre y en la entrevista cognitiva que en la toma de notas.

Se puede concluir que, como se hipotetizó, la toma de notas durante la entrevista aumenta la calidad del registro escrito ya que se consigue un mayor número de datos correctos en comparación con el recuerdo libre o la aplicación de técnicas de la entrevista cognitiva. Del mismo modo si se toman notas durante la entrevista se obtienen menos datos falsos o con cambios respecto a lo declarado por el testigo. Se obtuvo hasta un 65% de información correcta recordada al usar la toma de notas, mientras que en el recuerdo libre el porcentaje estuvo alrededor del 50%.

Se han encontrado dos explicaciones posibles para estos resultados: la primera de ellas es que al tomar notas se codifica mejor la información por medio de un estilo de procesamiento generativo. La segunda es que al tomar notas mientras se lleva a cabo la declaración facilita la finalización del registro escrito posterior. Esto es así porque la información escrita sirve como señal para recordar otras piezas informativas.  Los resultados peores obtenidos con las otras técnicas pueden deberse a que se tienen que realizar diferentes tareas simultáneamente como son escuchar, memorizar y recordar. Otra explicación posible para los resultados pobres que se han obtenido con la entrevista cognitiva es que los participantes no estén del todo familiarizados con las técnicas que conlleva y esto las haya hecho menos efectivas. En una investigación futura habría que probar con policías reales que estén más acostumbrados a la aplicación de dichas técnicas. Además, hay que tener en cuenta que solo vieron un vídeo, seguramente con una entrevista en directo estas técnicas hubieran obtenido mejores resultados.

En cuanto a las repercusiones prácticas se recomienda, no solo la toma de notas, sino que los encargados de recoger testimonios sean entrenados tanto en la mejora de la memoria de trabajo verbal como en la aplicación de las técnicas de la entrevista cognitiva.