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Grafología y lateralidad: análisis de la preocupación generalizada en zurdos vs. diestros. Club de Ciencias Forenses

 Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el artículo “Worry assessment by handwriting analysis of right-handed and left-handed individuals” de Mudaliar L., Bhandari D. y Dabholkar (2017), en el cual se evalúa la preocupación mediante el análisis de la escritura en busca de posibles diferencias entre diestros y zurdos.

Escribir a mano es una habilidad motora compleja que implica múltiples procesos e impulsos a nivel sensorial, neurológico y fisiológico. Específicamente, en el proceso de escribir a mano participan la percepción visual, conocimiento de formas, vías motoras y sensoriales del sistema nervioso, así como la anatomía y fisiología de huesos y músculos del brazo.

Cuando aprendemos escribir a mano, empezamos por prácticas muy simples y vamos cada vez a lo más complejo. A medida que se perfecciona el proceso de escritura, expresamos patrones inconscientes propios a través de ella. La forma de escribir expresa características individuales y un experto grafólogo puede captarlas, analizarlas e inferir rasgos de personalidad del escritor.

La grafología es entender la psique humana a través de los impulsos que están detrás del escribir y que se plasman en un papel. No tienen que ser necesariamente letras, también dan información los dibujos, los garabatos, las firmas o los escritos numéricos. Los patrones conductuales del escritor se predicen a partir de los rasgos de escritura como tamaño, presión, numero de interrupciones, márgenes, velocidad de escritura, espaciado e inclinación.

La grafología se utiliza especialmente en el campo forense, por ejemplo, en casos de fraude y/o falsificación. Además, el enfoque holístico del análisis de la escritura parece tener cierto valor diagnóstico y podría ofrecer pautas útiles en psicoterapia. Y aunque el análisis de la escritura para inferir rasgos de personalidad puede que no tenga evidencias totalmente consistentes, sí puede utilizarse para identificar condiciones neurológicas.

Ser zurdo o diestro es una característica que se expresa de muchas maneras en nuestras vidas. Por ejemplo, influye en nuestra percepción del bien  del mal. Como no, escribir también es un área que recibe influencias de la lateralidad. Escribir a mano es una actividad neuromuscular, por lo que está influida por la lateralidad del escritor.  Y si la escritura refleja la personalidad y la lateralidad implica diferencias a varios niveles como neurológica y/o muscular, entonces ¿las personalidades también están influidas por la lateralidad? ¿Muestran los diestros y los zurdos rasgos de personalidad diferenciales en su escritura a mano?

Los autores de este estudio intentan responder a esta pregunta. Haciendo un análisis grafológico, analizan si hay diferencias en la evaluación de la preocupación de los escritores en función de su lateralidad. Para ello, analizan muestras de escritos a mano de 50 diestros y 50 zurdos. Estos también cubren una escala que mide la tendencia general a preocuparse (preocupación como rasgo), una cuestión importante en algunos problemas de salud mental, por ejemplo, el Trastorno de Ansiedad Generalizada.

Lo que observan es ciertas características de escritura sí muestran diferencias significativas entre diestros y zurdos. Por ejemplo, más diestros (35%) que zurdos (15%) escriben con una inclinación izquierda. La inclinación hacia la izquierda denota quietud, tranquilidad, pensar antes de actuar y tendencia a ser solitario.

Asimismo, más zurdos (35%) que diestros (25%) escribieron con inclinación derecha. Este tipo de inclinación se interpreta como asertividad, confianza y a veces (junto a otras características presentes) como insensibilidad.

La escritura a mano sin inclinación se observa en el 50% de los zurdos y el 45% de los diestros. También se observan diferencias en cuanto a los márgenes de página. El 80% de los diestros dejan un margen izquierdo y el 20% centran el texto. En cambio, el 60% de los zurdos dejan un margen izquierdo, 30% centran el texto y también se encuentra un 10% que dejan un margen derecho, algo no observado entre los diestros.

Un margen izquierdo refleja una orientación hacia el pasado y dificultades para dejar las cosas atrás. El margen derecho, observado en esta muestra solo en los zurdos, denota miedo a lo desconocido y preocupación constante sobe el futuro. Centrar el texto se interpreta como buena organización, estabilidad y toma de decisiones duradera y clara.

En términos generales, se puede decir que hay bastante heterogeneidad. Hay algunas diferencias destacables entre zurdos y diestros, pero no es suficiente para considerar que se deban a la lateralidad.

Atendiendo a la hipótesis principal del estudio, id est niveles diferentes de preocupación en función de la lateralidad y observada en la escritura a mano de los participantes, se destaca que no se han registrado diferencias significativas. Los niveles de preocupación se reflejan de manera similar entre zurdos y diestros y hay heterogeneidad.

Un 30% de diestros y un 25% de zurdos muestran baja preocupación. Un 55% y 65% de diestros y zurdos, respectivamente, muestran un nivel medio de preocupación. Por ultimo, 15 y 10% se corresponden a diestros y zurdos con altos niveles de preocupación.

En conclusión, que la personalidad de los zurdos y diestros sean diferentes podría perfectamente ser solo un mito. Claro está que los autores solo analizan el nivel general de preocupación y no la personalidad en general. No obstante, es un paso más que añade información interesante. Siempre con cautela, se puede deducir que el rasgo de preocupación generalizada no varía en función de la lateralidad.

En cuanto a la utilidad de la grafología, este estudio es buen ejemplo. Recordar que la grafología puede ser una buena herramienta de apoyo a otras técnicas, herramientas o métodos, tal como vimos en un artículo anterior sobre el diagnostico de TDAH.

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Grafología: una posible herramienta auxiliar para el diagnóstico de TDAH. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el artículo “Handwriting in children with Attention Deficient Hyperactive Disorder: role of graphology” de Cohen R., Cohen-Kroitoru B., Halevy A., Aharoni S., Aizenberg I. y Shuper A. (2019), en el cual se analiza la utilidad de la grafología como herramienta auxiliar para el diagnóstico de TDAH.

En la niñez, cuando nos iniciamos en el proceso de escritura, se pueden dar diferentes dificultades. El proceso de escritura es complejo y requiere de la integración de diferentes componentes. Se necesita atención, planificación motora, habilidades motrices finas y percepción visomotora.

Cuando se trata de niños/as afectados por el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) o con síntomas relacionados, los problemas de escritura son muy comunes. Además, tales problemas se han asociado frecuentemente a bajo rendimiento académico y baja autoestima.

Los educadores de niños/as con TDAH informan de la presencia de digrafía. La escritura de ambos sexos suele ser inmadura (con respecto a lo normativo según su edad), confusa e ilegible. Estos problemas podrían reflejar habilidades motoras e integración visomotora pobres, ambas correlacionadas con baja legibilidad de la escritura.

También se han registrado con valores bajos la fuerza, la sincronización de músculos agonistas y antagonistas y la presión del bolígrafo (u otra herramienta de escritura a mano) en niños/as con TDAH. Como tratamiento farmacológico, parece que el uso de metilfenidato mejora, entre otras cosas, los procesos implicados en la escritura.

La escritura a mano es una actividad que puede informar sobre diferentes aspectos de la persona. No solo habilidades, competencias, rendimiento adecuado o inadecuado según edad, sino también características de personalidad. La grafología es una disciplina muy antigua, desarrollada en China. Su objetivo es analizar la personalidad y el comportamiento de los individuos a través de las características físicas y de los patrones de su escritura.

Las escalas de evaluación de la escritura se han empezado a desarrollar en 1942. La existencia de estas hizo posible la identificación de características de escritura relevantes en diferentes idiomas y determinar cómo interaccionan.

Las conclusiones extraídas se resumen en que el análisis de una sola característica de escritura no es suficiente. Es la combinación de rasgos de escritura la que permite que los expertos en grafología extraigan interpretaciones completas y claras.

Desde la mitad del siglo XX, la grafología ha sido utilizada ampliamente. Se ha aplicado en selección de recursos humanos. Se utiliza para determinar si la firma de un autor es auténtica, lo que hoy conocemos como documentoscopia. Asimismo, sirve para analizar el estado del autor de un texto, por ejemplo, ansioso o en estado de ebriedad.

La grafología también tiene utilidad en los tribunales y en investigaciones criminales. Y, por último, es una herramienta reconocida en psiquiatría para el análisis de intentos de suicidio y en casos de trastorno depresivo mayor.

Los autores de este estudio investigan si la grafología puede servir como una herramienta objetiva auxiliar para el análisis de características y patrones de escritura de niños/as con TDAH. Plantea que las/os niñas/os con TDAH podrían diferenciarse de los no afectados en tipos y número de aspectos anómalos presentes en su escritura.

En el estudio participan 22 menores, con edades entre 13 y 18 años, diagnosticados con TDAH. Se asegura que todos los incluidos en el estudio hayan sido diagnosticados de forma objetiva. Es decir, que se haya atendido a múltiples fuentes de información (progenitores, escuela) y se hayan utilizado herramientas objetivas (p. ej. DSM). Por otro lado, participan 27 menores sanos como grupo control. El idioma de análisis es el hebreo, tratándose de un estudio llevado a cabo en Israel.

Se recogen muestra de escritura a mano de todos los participantes. Estos recibieron una hoja en blanco y se les solicitó la escritura de una historia de 10-12 líneas de longitud. El tiempo disponible para ello fue de aproximadamente 20 minutos. El análisis grafológico fue llevado a cabo por un grafólogo forense. Este no tuvo información alguna sobre el historial clínico de los participantes.

El grafólogo preestableció un perfil de escritura para las personas con TDAH compuesto por 15 características. Para cada muestra de escritura analizada el experto asignó un punto a cada característica presente. A puntuaciones iguales o mayores a 9 (máximo 15) se considera presencia de TDAH. A continuación, las 15 características. El texto del paréntesis hace referencia a la anomalía que debería encontrarse cuando hay TDAH.

Diseño de texto (extendido), márgenes (ninguno o solo uno), dirección de línea (nunca ascendente), espacio entre líneas, palabras y letras (anómalo), letras no convencionales (muchas), inclinación de la escritura a mano (nunca a la derecha o ascendente), desviación de la escritura a mano (presente), tamaño de letra (anómala, 3–4 cm), ancho de letra (solo ancho o solo estrecho), continuidad o flujo de escritura (ausente), forma de escritura (nunca continua o como si fuera un hilo), velocidad de escritura (nunca lenta) y fuerza del grafismo (pobre).

Los resultados de dicho análisis son prometedores. El análisis grafológico mostró una sensibilidad de la detección del TDAH de 75%. Asimismo, mostró una especificidad de 76,2%. Se han observado menos diferencias entre sujetos con y sin TDAH que las planteadas en investigaciones previas.

Como resultados más específicos se encuentran varios. Se observan diferencias, especialmente a nivel intra-género. Ninguno de los niños con TDAH mostró una velocidad de escritura lenta. En cambio, en el grupo control, se registró mucha más variabilidad en este sentido.

Las niñas con TDAH no mostraron diferencias significativas con respecto a las niñas sin TDAH en la mayoría de las características. Donde sí hubo diferencias con respecto a las niñas del grupo control fue en la dirección de escritura. Las niñas con TDAH de esta muestra nunca presentaron una dirección de escritura ascendente, tal como se esperaba según el perfil.

Las menores diferencias entre niñas con y sin TDAH es congruente con investigaciones previas. Se conoce que las mujeres/niñas suelen presentar menos síntomas que los hombres/niños, tanto hiperactivos/impulsivos, así como relativos a la inatención.

La conclusión principal de este estudio es que la grafología puede contribuir a la toma de decisiones sobre el diagnóstico de TDAH. Se debería utilizar en equipos multidisciplinares y puede ayudar en los casos complejos. Los problemas de escritura en TDAH probablemente tengan poco que ver con la escritura per se y mucho que ver con el control motor. Y parece que la grafología representa una herramienta auxiliar prometedora para el análisis diagnóstico de TDAH.

 

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Nanotecnología forense: identificación de huellas dactilares latentes. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el artículo “Role of nanomaterials for forensic investigations and latent fingerprinting – a review” de Prasad V., Lukose S., Agarwal P. y Prasad L. (2020), en el cual se revisa el importante papel que actualmente tiene la nanotecnología en la detección de huellas dactilares latentes.

La nanotecnología es el campo científico que estudia materiales a escala nanométrica. Esta área también puede ser definida como la síntesis de materia a nivel atómico, con tamaño entre 1 y 100 nanómetros (nm).

La utilidad de la nanociencia y la nanotecnología se conoce desde el siglo IV. El oro fue utilizado por primera vez como nanopartícula por los romanos en las copas de Licurgo, aplicándose como agente de recubrimiento. Actualmente, la nanotecnología se puede aplicar ampliamente en diferentes campos como electrónica, desarrollo y análisis de drogas y construcción.

Adicionalmente a su vital importancia en muchos otros campos, también tiene un impacto significativo en las ciencias forenses. En este caso hablamos de nano-forensics, la última innovación en este campo. La evolución de los nano-sensores y nano-dispositivos permite identificar evidencias anónimas. Los instrumentos utilizados previamente en otros campos para estudiar nanomateriales también consiguen dar respuestas en las ciencias forenses. Uno de ellos es el microscopio de fuerza atómica (AFM).

La aplicación de nanotecnología en las ciencias forenses ya cubre varias áreas. En documentoscopia, con la ayuda del AFM, se ha conseguido analizar el cruce de tintas analizando ciertas superficies de documentos. En el análisis de manchas secas de sangre se ha conseguido determinar la edad de estas. Se utilizó el AFM también en este caso, analizando la elasticidad de los eritrocitos.

La Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) es un método utilizado para producir varias copias de un fragmento de ADN. Estudios recientes han mostrado que las nanopartículas de oro tienen la habilidad de incrementar la eficiencia de la PCR. Cuando se añaden de 0,7 a 13 nm de partículas de oro, el tiempo de la PCR se reduce.

En el análisis de huellas dactilares se ha observado que el uso de nanopartículas tienen un gran potencial para mejorar este proceso. Se trabaja en el desarrollo de nuevas técnicas conocidas como nano-huellas (dactilares). Cualquier avance en este campo será muy valioso dado que las huellas son evidencias de una identidad humana. Por tanto, en investigaciones de escenarios de crimen serían de mucha utilidad, especialmente para detectar las huellas dactilares latentes.

Las huellas dactilares latentes son aquellas invisibles al ojo humano. Se trasfieren a las superficies a través de secreciones corporales y contaminantes encontrados en los dedos. Son las más difíciles de identificar a diferencia de las huellas patentes y las plásticas. Las patentes se observan a simple vista. Se plasman en las superficies a través de sustancias como sangre, pintura o grasa. Las huellas plásticas son aquellas generadas por la presión de los dedos en objetos blandos, como jabón, cera o pegamento.

Las huellas dactilares contienen secreciones corporales y agentes contaminantes del medio en el que se encuentran. Las secreciones provienen de 3 tipos de glándulas: ecrinas, apocrinas y sebáceas. La elección de la técnica para detectar huellas latentes depende tanto del contenido de la huella, así como de la naturaleza de la superficie. Por eso, existen varios métodos con diferentes nanopartículas que vamos a describir a continuación.

Nanopartículas de plata. La plata metálica tiene afinidad con componentes orgánicos que residen en las huellas. Este tipo de nanopartículas se han utilizado como reactivo desde 1970 para visualizar huellas latentes en superficies porosas de papel. El método utilizado tiene la habilidad de mostrar huellas en superficies expuestas a luz solar intensa durante varias horas. La desventaja es alto coste en tiempo y dinero, poca estabilidad y un procesamiento destructivo que contamina los documentos.

Nanopartículas de oro. Juegan un papel importante en la visualización de huellas latentes por su naturaleza inerte, alta selectividad y sensibilidad. También tienen atributos que permiten almacenar las huellas por un largo periodo de tiempo. El método utilizado es el de deposición multimetal (MMD).

Confieren mayor intensidad y claridad en las huellas encontradas comparado con métodos que utilizan nanopartículas de plata. Su desventaja es su no utilidad en huellas encontradas en paredes y suelos. Básicamente, no sirve para ningún objeto/superficie demasiado grande como para sumergirlo en una bañera de laboratorio.

Nanopartículas de óxido de zinc. Tienen propiedades que permiten la transición de huellas latentes a patentes a temperatura ambiente. También presenta una propiedad adhesiva que facilita la interacción con residuos lipídicos y proteínicos de las huellas a temperatura ambiente. Permiten determinar la antigüedad de las huellas en superficies no porosas. En cambio, no son muy efectivas para las huellas encontradas en superficies porosas.

Nanopartículas de sílice. Su uso es un método novedoso que mejora la detección de huellas latentes por su facilidad de síntesis. También tienen la habilidad de recubrir tintes, lo que previenen la foto-descomposición. Sirve para huellas plasmadas en superficies no porosas. Se ha observado un mecanismo electrostático entre estas nanopartículas y residuos de huellas similar al que se da en MMD.

Nanopartículas de óxido de aluminio. Con este tipo de partículas se desarrollaron nano-polvos no tóxicos y eco-friendly. Esos nano-polvos se sintetizas con: nano-partículas de óxido de aluminio, recubiertas de eosina amarilla y un extracto hidrofóbico vegetal. El extracto repele moléculas de agua y permite que los polvos se adhieran a los componentes oleicos de huellas latentes.  Estas nanopartículas permiten visualizar huellas en superficies porosas y no porosas. Además, sirven para identificar huellas muy difuminadas o descoloridas.

Hay muchos más métodos y nano-partículas que se han desarrollado, pero muchos de ellos son bastante más complejos para resumir. Incluso existen métodos de imagen con espectroscopio que permiten detectar metabolitos de cocaína en huellas latentes. De todas las nanopartículas, las de oro parecen tener una capacidad más amplia. Por sí solas o junto a diferentes reactivos permiten la identificación de huellas latentes en diferentes situaciones. Ya sabía Hodgins, el rey del laboratorio de la serie Bones, que el oro le permitirá resolver el caso.

Como conclusión, la nanotecnología parece de gran utilidad en las ciencias forenses. Gracias a todos los avances científicos, la identificación de huellas, así como otros procesos del contexto forense, será cada vez más preciso y, probablemente, más fácil y rápido.

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Grafología computacional. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el artículo “Handwriting analysis based on Histogram of Oriented Gradient for predicting personality traits using SVM” de Chitlangia A. y Malathi G. (2019), en el cual se presenta un modelo basado en algoritmos de aprendizaje para predecir rasgos de personalidad a partir del análisis de la escritura a mano.

La grafología es un método utilizado para entender y predecir rasgos de personalidad a partir del estilo de escritura a mano de una persona. Un grafólogo estudia la escritura de una persona de forma manual. Es decir, no suele utilizar programas informáticos ni nada similar. Utiliza su conocimiento en el tema y la experiencia. No obstante, el análisis manual consume tiempo, es costoso y depende de las habilidades del grafólogo.

En el análisis de la escritura se observan los trazos, espacios, patrones y presión que muestra lo escrito. Con ello se predicen rasgos de personalidad específicos. Se considera que la escritura a mano refleja atributos como la honestidad, miedos e incluso comportamientos.

Existen diferentes intentos de facilitar esta labor utilizando algoritmos de aprendizaje. En este estudio se muestra una de estas posibilidades. El procedimiento empieza con la recolección de muestras de escritura en papel de varios individuos. Después, cada muestra requiere diferentes etapas de pre-procesamiento: redimensionar, eliminar ruido y binarización, entre otros.

Los autores proponen un modelo que sigue las etapas reflejadas en la imagen. Las primeras dos son las anteriormente mencionadas. El siguiente paso consiste en la extracción de características con el uso de Histograma de Gradientes Orientados (HOG). HOG es una técnica utilizada para procesamiento de imágenes con el objetivo de detectar objetos posteriormente. Fue propuesto inicialmente para la detección de cuerpos humanos.

La cuarta fase implica que la información extraída de las muestras se integra en un clasificador: máquina de soporte vectorial (SVM), que se entrena y se prueba. Los resultados de las pruebas van a consistir en rasgos de personalidad predecidos.

Para estudiar la utilidad del modelo, los autores utilizan muestras de escritos a mano en papel blanco de 50 personas. Después de la fase de pre-procesamiento, se lleva a cabo la extracción de características.

Para alcanzar un reconocimiento preciso de las características es clave seleccionar el mejor método de extracción. Como ya hemos mencionado, en este caso se trata de la técnica HOG. Se utiliza para reducir la dimensionalidad de los datos entrantes (inputs). Cada dato de salida (outputs) reducido se representa como vector de características.

Para predecir la personalidad a través de las características extraídas de cada muestra se utiliza el clasificador SVM. Para la clasificación se utilizan 5 etiquetas de personalidad: energético, extrovertido, introvertido, descuidado y optimista. Bajo cada etiqueta se desarrollan clases de elementos de análisis de la escritura. Así, se posibilita la diferenciación de cada característica, al igual que en grafología se analizan trazos o espacios.

El experimento se desarrolla en dos fases. En la primera, se utiliza el 90% de los datos para entrenamiento del modelo y 10% para pruebas. En la segunda, se toma un dato como prueba y los restantes para entrenamiento. Ambas fases resultaron en una precisión de las predicciones en cuanto a personalidad de un 80%.

Por lo tanto, lo que se busca en este estudio es automatizar la grafología. Ofrecer rapidez, precisión y bajo coste. Una precisión de 80% es un buen resultado. No obstante, el número de datos utilizados fue bastante bajo, 10 muestras por clase. Lo ideal sería utilizar más de 500 muestras por clase para permitir una detección mucho más precisa.

¿Es una buena idea que la grafología se convierta en una labor automatizada? Depende como se mire. Por un lado, la precisión de la grafología varía mucho en función de las habilidades del grafólogo. Esa dependencia puede suponer limitaciones en términos de obtener una buena precisión a la hora de predecir la personalidad.

Por otro lado, la automatización de esta labor no implica que el grafólogo pueda desaparecer. Puede utilizar modelos como el presentado aquí para agilizar el análisis, como una herramienta. Pero su papel en este campo puede seguir siendo clave, por ejemplo, para investigar la relación de rasgos de escritura con rasgos de personalidad.

Se destaca la importancia que puedan tener herramientas como esta, especialmente en grafología forense, donde la precisión es crucial. Asimismo, en dicho contexto, el tiempo y el coste puede tener un valor muy importante y un modelo así  se desarrolla justamente para disminuir los recursos implicados en el análisis.

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Perito calígrafo VS persona sin experiencia en pericia caligráfica: ¿cuál es la diferencia? Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el artículo “Visual attention and expertise for forensic signatura análisis” de Dyer A. G., Found B. y Rogers D. (2006), en el cual se presentan nuevas evidencias sobre la validez de la labor del perito calígrafo. Se examinan las estrategias de análisis de firmas de expertos vs. no expertos a nivel cognitivo y a nivel de atención visual.

Una de las tareas más importantes de los profesionales de la pericia caligráfica es la comparación de características caligráficas de un documento, creado por un autor, con las de otros documentos, cuya autoría se pone en duda. La firma, una marca personal de validación de documentos, también es objeto de análisis del perito calígrafo. Por lo tanto, la finalidad de este análisis es determinar si una firma es auténtica o está falsificada.

Las falsificaciones de una firma pueden ser de dos tipos. Se pueden generar firmas disfrazadas, es decir, modificadas o distorsionadas por el autor mismo, con el fin de negar posteriormente su autoría. El segundo tipo son las firmas falsificadas per se.

La validez de la pericia caligráfica se ha criticado tanto desde el punto de vista académico como desde el punto de vista legal. Como respuesta a estas críticas, se desarrollaron varios estudios de validación. En todos ellos la opinión profesional de los peritos calígrafos fue significativamente más acertada que la opinión de personas ajenas a esta profesión.

Aunque se haya mostrado la diferencia de desempeño entre profesionales y no profesionales, se desconocen las estrategias diferenciales de análisis en cada caso. Las estrategias de análisis se basan, por un lado, en el sistema cognitivo, en términos de decidir cuáles son los rasgos más importantes de una firma para tener en cuenta en dicho análisis. Por otro lado, también puede haber estrategias del sistema visual, en términos de atención selectiva para determinar los rasgos que marcan la diferencia entre firma auténtica y falsificada. El estudio se enfoca en los componentes visuales del análisis de firmas.

Participan 21 sujetos, que forman dos grupos: un grupo control (12 estudiantes no profesionales de la pericia caligráfica) y un grupo experimental (9 peritos calígrafos). Estos sujetos deben analizar 32 firmas presentadas en una pantalla de ordenador. De estas 32 firmas, 16 auténticas y 8 disfrazadas pertenecen al mismo autor. Las 8 firmas restantes son falsificaciones creadas por 8 personas distintas.

Los sujetos deben examinar cada firma y concluir en voz alta si las firmas son genuinas o falsificadas/distorsionadas (sin tener que diferenciar entre estas dos), pero también pueden no concluir nada. En todo el experimento, se registran los movimientos oculares, los tiempos de respuestas y las conclusiones sobre cada firma. Se plantean diversas preguntas, a las cuales se responde con los siguientes resultados.

¿Son mejores los peritos calígrafos en detectar el carácter de cada firma? En este caso, y al igual que en otros estudios, se observa que los expertos en pericia caligráfica son mucho mejores en detectar si las firmas son auténticas o falsificadas que los sujetos no expertos. Estas diferencias cobran más importancia aun si se tiene en cuenta que los sujetos no expertos fueron entrenados en la tarea antes del experimento. Por otro lado, ningún grupo detecta mejor si las firmas son falsificadas o manipuladas. Tampoco se observan diferencias inter-grupo en el número de respuestas inconclusas relativas a las firmas auténticas.

En cuanto a los movimientos oculares, si no se permiten en el análisis de la firma, mediante una presentación muy corta de esta (100 mseg.), los peritos calígrafos aciertan menos comparado a un análisis con movimientos oculares permitidos (tiempo de análisis sin límite). Estas diferencias indican que los movimientos oculares maximizan la discriminación y es necesario un análisis al detalle. Aún así, incluso analizando una firma sin movimientos oculares, los peritos calígrafos clasifican correctamente las firmas auténticas y falsas por encima del azar. Por lo tanto, hay dos componentes clave en el análisis de firmas: un procesamiento espacial de las propiedades de la firma como un todo, que no requiere de movimientos oculares, y un procesamiento local de cada rasgo de la firma, que mejora la discriminación del autor.

En cuanto al tiempo de respuesta que requiere decidir el tipo de firma analizado, no se han observado diferencias entre grupos. Lo que sí se ha observado es que ambos grupos, expertos en pericia caligráfica y no expertos, dedicaron más tiempo al análisis de firmas genuinas, hasta concluir que son como tal.

Por lo general, se considera que el tiempo que se puede dedicar a una tarea guarda relación con una toma de decisiones acertada y precisa. ¿Pero cuál es la relación? ¿Se mejora la discriminación entre firmas auténticas y falsificadas si se dedica más tiempo al análisis o la relación es inversa? En el estudio encuentran indicios de una relación inversa, pero no muy clara. Es decir, a menor tiempo de análisis no necesariamente se discrimina mejor. Hay una cantidad inicial de tiempo necesaria para discriminar correctamente entre firmas auténticas y falsificadas, pero, a partir de ese punto, el aumento del tiempo dedicado a analizar no mejora la discriminación.

No se encuentran diferencias entre grupos en el análisis más detallado de las firmas. Los puntos de fijación de los movimientos oculares son similares en ambos grupos y tanto los peritos calígrafos como los sujetos no expertos se fijan más en la parte central de las firmas y menos en los rasgos periféricos.

Parece que analizar detalladamente las firmas sí marca la diferencia en el rendimiento. En cambio, no hay rasgos específicos de las firmas que solo los expertos consideren como más indicativos de autenticidad o falsificación.  Pero sí ocurre algo interesante al respecto.

El grupo de peritos calígrafos utilizan estrategias cognitivas diferentes a la hora de decidir el autor de una firma. Por ejemplo, un experto encuentra y se fija en una característica de una firma que le indica falsificación. No concluye inmediatamente después, sino que sigue analizando incluso si encuentra rasgos más salientes. En cambio, los sujetos no expertos, al detectar un rasgo que les indique falsificación o autenticidad, concluyen casi inmediatamente después de esa detección.  La saliencia de un rasgo actúa como el pistoletazo de salida de una decisión. Por lo tanto, las estrategias de análisis de los no expertos se basan en un procesamiento cognitivo secuencial de la información visual. Los expertos utilizan estrategias de análisis basadas en un procesamiento cognitivo en paralelo de la información visual; primero acumulan información y deciden después.

Se destaca que el registro del número de fijaciones oculares en el análisis de firmas es un buen indicador de la atención visual que los sujetos prestan a las firmas. Esta conclusión se deriva de la relación positiva encontrada entre número de fijaciones y tiempo de fijación. Si se presta más atención a algo, se le dedica más tiempo continuo (de fijación ocular) y se mira más veces. Parece ser que ambos registros son válidos para medir la atención visual.

Todas estas nuevas evidencias indican que se necesita dar más atención a las estrategias de análisis utilizadas en la pericia caligráfica. Conocerlas puede mejorar la instrucción en esta labor y puede aportar más indicadores de validez para la profesión.

Si quieres conocer más sobre la utilidad y la práctica profesional del perito calígrafo, visita nuestro Máster en Pericia Caligráfica y Documentoscopia.

Line-up: nueva metodología en grafología forense que reduce los sesgos. Club de Ciencias Forenses

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el artículo “Presentation methodologies: an assessment for forensic signature analysis”, de Conlan X. A., Stevens S. J., Found B., Sherman C. D. H. y Durdle A. (2019), que nos acerca a las metodologías del análisis de firmas. En este artículo proponen un nuevo método para los grafólogos forenses y comparan el rendimiento de sujetos profesionales y no profesionales.

Dentro de las ciencias forenses, nos encontramos con una disciplina fascinante. Hablamos de la grafología, con dos vertientes principales: la grafología forense y la grafología psicológica. El artículo que presentamos hoy se centra en la primera de estas dos, siendo la grafología forense la que se encarga de la identificación del autor y del análisis de autenticidad de una firma o texto.

La validez del análisis de la escritura a mano ha sido bastante cuestionada como técnica forense. La duda o critica principal en este ámbito es si los/las profesionales que examinan la escritura realmente son más capaces de identificar una firma simulada (por tanto, detectar su falsificación) que una persona no profesional. Existen varios estudios que han mostrado que los sujetos no profesionales detectan erróneamente una firma como simulada muchas más veces que los profesionales. A pesar de las evidencias, sigue habiendo muchas cuestiones a tener en cuenta para minimizar la probabilidad de errores.

Por esta razón, en 2009, la Academia Nacional de Ciencias de EEUU publicó un informe en el cual subraya una serie de limitaciones relativas a las ciencias forenses, incluida la grafología. Una de ellas se refiere a los sesgos contextuales, influencias cognitivas y contextuales que modifican y sesgan la percepción humana de múltiples maneras. En las ciencias de la evidencia forense, la información contextual irrelevante que podría influir en las conclusiones de los expertos proviene de 3 fuentes principales: el contexto en cual se examina una evidencia, la documentación que la acompaña y la información que se obtiene sobre ella mediante la comunicación con otros.

En cualquier caso, de todas las fuentes posibles de sesgo, esta investigación se basa en evidencias previas sobre el impacto que tiene el cotejo de las muestras dubitadas e indubitadas de huellas dactilares en las conclusiones de los expertos. Es decir, el cotejo como fuente de sesgos. Por eso, los autores plantean que los mismos sesgos pueden mantenerse también en el caso de las firmas y otros materiales escritos.

Un ejemplo de cómo podría sesgarnos el proceso de cotejo es imaginarnos que tenemos que decidir cuál es el tono de color rojo cereza y tenemos dos maneras de hacerlo. Una es teniendo una muestra de ese color y elegirlo de una serie de tonalidades distintas de rojo. Otra opción sería hacer lo mismo, pero sin tener referencia alguna, donde elegiríamos el color rojo cereza de una serie de tonos de rojo. ¿Creéis que los resultados serían distintos? No cabe duda de que en el caso de los colores hay menos características para analizar, alejándose bastante de la complejidad de una firma o huella digital, pero el proceso per se es el mismo.

En los estudios previos se sugiere que una alternativa al cotejo que disminuiría el riesgo de una percepción sesgada sería un análisis de las características de la muestra dubitada de manera aislada y, posteriormente, llevar a cabo el cotejo de ambas. En este estudio, no se lleva a cabo esa sugerencia al completo, pero se prueba con un nuevo método, llamado line-up. Este concepto hace referencia a la técnica que se utiliza en las ruedas de reconocimiento de sospechosos. Significa alineación o ponerse en fila, pero aquí se refiere a la presentación de muestras dubitadas e indubitadas de manera conjunta, sin una muestra de modelo.

Se justifica la posibilidad de encontrar diferencias en la cantidad o nivel de sesgo por el tipo de procesamiento que se lleva a cabo en el método de cotejar y Line-up. Si los sujetos aciertan más y discriminan mejor falsificaciones de firmas auténticas con un método más que con el otro, implicaría que ese método permite un análisis menos sesgado.

En el cotejo, el procesamiento cognitivo ocurre primero de abajo-arriba, cuando el modelo se percibe y, posteriormente, ocurre un procesamiento de arriba-abajo para comparar con las demás muestras. Por lo tanto, existe el riesgo de una comparación más sesgada por la información contextual y cognitiva que puede haberse recogido con la percepción del modelo.

En la metodología Line-up, el procesamiento de las muestras dubitadas e indubitadas ocurre de manera conjunta de abajo-arriba. El procesamiento de arriba-abajo implica que en el análisis se utilizará la misma información que la de entrada más el conocimiento del experto, por lo que probablemente habrá menos información contextual, sea interna o externa, que pueda sesgar las conclusiones obtenidas. Es decir, menos de la que se habría recogido si se suma la percepción del modelo.

En el estudio participa una muestra de 40 sujetos no profesionales de la grafología forense. Primero, 10 sujetos deben crear una muestra de 30 firmas originales cada uno. Los otros 10 deben generar 30 falsificaciones cada uno de una muestra de 5 firmas elegidas aleatoriamente de las anteriores. Los 20 sujetos restantes conforman dos grupos: No profesionales de cotejo (NP-C) y No profesionales Line-up (NP-L). Los grupos de profesionales de la grafología están compuestos por 7 sujetos para el grupo Profesionales de cotejo (P-C) y 8 para Profesionales Line-up (P-L).

Los grupos que deben cotejar las muestras (NP-C y P-C) reciben 10 casos. Cada caso se presenta con dos hojas: una con 15 firmas del mismo autor y otra con 5 firmas, de las cuales entre 1 y 5 firmas pueden ser falsificaciones. Los sujetos deben identificar cuáles de las 5 firmas son falsas y justificar para cada una por qué piensan que son o no son falsificaciones. Además, deben valorar en cada firma si consideran que hay una evidencia fuerte de que es original, falsa o si les parecen poco concluyente.

Los grupos que siguen la metodología Line-up también reciben 10 casos. Solo se utiliza una hoja que contiene 20 firmas, siendo la mayoría hechas por el mismo autor y entre 1 y 5 falsificadas. La evaluación de las firmas es igual que la anterior, excepto lo último y en este caso se deben clasificar las firmas: las del mismo autor, las falsificaciones y las que consideran poco concluyentes.

Como resultados principales, se observa que los participantes no profesionales se pronuncian más sobre la naturaleza de las firmas. Es decir, tienen menos dudas sobre si son falsas o no cuando utilizan el método Line-up. En cambio, los grafólogos forenses dan más respuestas correctas que los no profesionales, pero también optan más por no concluir nada. Se considera que estas diferencias pueden deberse a que los profesionales son más cautos a la hora de decidir sobre la naturaleza de las firmas, dado que saben la importancia de estas decisiones a nivel judicial. Prefieren no concluir que concluir incorrectamente. En cualquier caso, parece que el método Line-up es fácil de utilizar tanto para profesionales como no profesionales, dado que ambos grupos fueron capaces de determinar falsificaciones y firmas auténticas correctamente.

Utilizando el método del cotejo, no se encuentran diferencias entre profesionales y no profesionales en ningún tipo de respuesta. Este hallazgo es inconsistente con lo que han encontrado los estudios anteriores, donde suele haber una mayor exactitud en las respuestas de los profesionales.

Según los autores, lo más importante es que este estudio ha demostrado que el método Line-up parece apto para la profesión forense, cumpliendo su función de reducir el sesgo contextual, sin que afecte a la exactitud del análisis grafológico. Por lo tanto, parece un método que aumenta la probabilidad de detectar firmas auténticas y falsificaciones porque empuja a un mayor análisis de los matices que en el caso del cotejo, donde se trabaja más con la comparación de los mismos.

Si quieres conocer más sobre grafología forense, el peritaje en este campo y las técnicas que se utilizan, no dejes de visitar nuestro Máster en Pericia Caligráfica y Documentoscopia.

Características distintivas de la escritura robótica. Club de Ciencias Forenses.

Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el resumen del estudio “Distinguishing Characteristics of Robotic Writing” de Dumitra, Guzowski, Jean, Shaw, Warmbier y Zippo; en él nos hablan de las características que presenta la escritura robótica que intenta imitar la humana y cómo identificarla de cara a un posible peritaje.

La escritura a mano es un rasgo distintivo de cada persona y sirve de identificación ya que no hay dos personas que escriban del mismo modo, siendo muy complicado el copiar el estilo y la fluidez individual de cada uno. En la época actual el recibir un mensaje escrito a mano subconscientemente lo asociamos con una mayor personalización del mismo.

La escritura robótica tiene sus inicios en el siglo XVIII cuando inventaron máquinas que simulaban la firma de personas importantes, como el presidente de EE.UU. La primera máquina fue creada por Friedrich von Knauss él cual adaptó el mecanismo de un reloj para que fuera capaz de escribir frases cortas. En la década de 1930 se desarrolló la primera versión del Auto Pen, llamada Robot Pen, que consistía en un instrumento de escritura automático con una unidad de almacenamiento que era capaz de grabar la firma de una persona.

La primera versión comercial fue desarrollada por Robert De Shazo en 1942. El Auto Pen podía usar cualquier instrumento de escritura, variaba la velocidad de ejecución y permitía variar la calidad dependiendo del operador. Desde la década de los 60 este invento fue usado, no sólo por gobiernos sino también por corporaciones empresariales.

En 2013, Sonny Cabernal fundó el startup Bond, especializada en robótica que tienen los derechos del software de escritura. Bond es capaz de crear documentos enteros que repliquen el patrón de escritura a mano de cualquier persona. Mecánica y software trabaja juntos para adaptar la posición del útil de escritura, la velocidad y la forma de las letras y que un robot lo ejecuta en papel. El robot puede simular los movimientos de un bolígrafo operado a través de tres ejes lineales que se mueven simultáneamente.

Actualmente la robótica ha avanzado mucho en el campo de la escritura a mano, pero, ¿son capaces de replicar las variaciones naturales que produce cada individuo al escribir?

Cada vez que una persona escribe está influida por unos factores condicionales como son la posición, el agarre del bolígrafo, factores físicos como el instrumento de escritura y factores psicológicos como el estrés o la emoción. Estos factores hacen que la escritura sea individualizada y varié de una vez para otra. Los programas robóticos son desarrollados en entornos controlados y tiene dificultades para incorporar estos condicionantes, siendo demasiado perfectas y poco naturales.

El avance de la tecnología también ha supuesto un potencial abuso de ella, lo que preocupa a los especialistas forense de cara a un potencial aumento de falsificaciones mejores y más difíciles de detectar. De ahí la importancia de conocer las características de este tipo de documentos para poder identificarlos.

Para realizar el estudio se utilizó una modificación del procedimiento ACE-V (Analizar, Comparar, Evaluar y Verificar). Es un método utilizado universalmente en diferentes disciplinas forenses. El procedimiento es el siguiente:

En la fase de Análisis, un experto examina los documentos tanto el dubitado como el indubitado buscando características identificables, como son las inconsistencias que forman parte del estilo de escritura personal de cada uno resultado de los movimientos impulsivos que se realizarían con el bolígrafo repetida y consistentemente en la misma localización contextual mientras se escribe. En la fase de Comparación, como su propio nombre indica se comparan las características antes extraídas de ambos documentos. En la fase de Evaluación, el experto forense evalúa las similitudes y las diferencias observadas durante la fase anterior y emite su opinión de experto. En la fase de Verificación, un segundo experto hace una valoración independiente sin tener en cuenta los comentarios del primer examinador. Aunque en el presente estudio la parte de verificación no se realizó.

Los documentos utilizados para realizar el estudio fueron ejemplares genuinos y no originales. Los originales eran de dos tipos dirigidos y recopilados, todos ellos escritos a mano por varios autores, en tinta y de manera libre y natural. Los ejemplares no originales era muestras de escrituras robóticas hechas por Bond.

En los documentos genuinos se utilizaron documentos dirigidos y documentos recolectados. Para los ejemplares dirigidos se utilizaron la Carta de Londres, el Formulario Postal de EE.UU. 582 y un pasaje. Estos ejemplos son comunes ya que ofrecen muestras de todas las letras minúsculas y mayúsculas del alfabeto latino, así como los signos de puntuación y símbolos. Las instrucciones dadas a los autores fueron que escribieran en el entorno en el que se sintieran más cómodos y no tuvieran límite de tiempo ni restricciones sobre el útil de escritura a utilizar. Los recolectados procedían de documentos preparados en el curso normal de los negocios y de cuyo autor no se tenían dudas. Estos documentos eran de dos tipos, muestras de notas personales manuscritas y de documentos de trabajo.

Las muestras del robot fueron documentos creados imitando a seis de los autores por parte del robot.

El proceso de creación de los documentos por el Bond es el siguiente: primero se escanea a través de la web la muestra de escritura. Después se diseña la fuente de la letra del autor. Se hacen algunos retoques como el oscurecimiento de los trazos, finalización de todas las letras, y corrección de la línea base. Aunque para que no hubiera interferencias con la finalidad del estudio se evitaron los retoques. A través de un operador se crea el “render” que consiste en una versión del estilo de escritura de la persona tanto para las letras como para los números y los símbolos. Este render se transforma en código y es lo que se le comunica al robot para que realice la copia de la escritura. El robot tiene un brazo mecánico que tiene el instrumento de escritura y una platina con la que estabiliza el medio en el que se va a escribir. El robot lee el código y se mueve a través de tres ejes lo que le permite imitar el movimiento humano al escribir.

Participaron cuatro expertos en el estudio cada uno recibió 37 documentos, donde había de todos los tipos de documentos antes descritos. Sus instrucciones eran; examinar cada documento, comparar todos los documentos y agruparlos según su posible autoría, y determinar si había sido elaborado de una manera natural.

Todos los expertos clasificaron los papeles por autores correctamente e identificaron aquellos realizados por el robot. Las características que usaron para identificar la escritura robótica fueron:

  • La apariencia general de los trazos era suave y parecía estar dibujada.
  • Los trazos tenían una presión del bolígrafo uniforme.
  • Sombreado antinatural dentro de los trazos de los caracteres.
  • Presencia de trazos contundentes y falta de trazos cónicos y de arrastre.
  • El espacio entre las palabras y las letras era consistente y equidistante.
  • Exhibe formas alternativas de letras repetidas para imitar la variación.
  • Los caracteres pueden ser superpuestos con precisión.

Los cuatro expertos fueron capaces de identificar la escritura robótica identificando indicadores de escritura no natural en la producida por el Bond gracias a su entrenamiento, experiencia y los principios de identificación de la escritura a mano. Uno de ellos es que no se puede escribir igual dos veces debido a la variación natural y a la gran dificultad que existe de repetir de la misma manera las diferentes variaciones de forma de una misma letra. En la escritura humana, la fluidez de movimiento de la mano produce que unos trazos sean más oscuros y otros más claros debido a las subidas y bajadas que produce el bolígrafo sobre el papel.

El robot no puede reproducir el movimiento humano al escribir, la configuración física del robot es la responsable de la presión del bolígrafo, de los trazos contundentes, de la falta de trazos cónicos y de marcas de arrastre, así como del sombreado en la escritura. La superposición de características o la precisión exacta del espaciado son atribuibles al software.

Los expertos forenses deberían ser conscientes de la existencia de la escritura robótica y ser capaces de reconocer los indicios característicos de la reproducción mecánica. Cuando deban dar su opinión se recomienda el siguiente formato: “La escritura a mano que aparece en la evidencia muestra una presión inusual y uniforme de la pluma, falta de ritmo, trazos contundentes y falta de trazos cónicos, lo que sugiere que la escritura ejecutada no fue escrita de forma libre y natural. La evidencia encarna una apariencia de ser ejecutadas lentamente. La forma de ejecución sugiere la simulación y, por tanto, la escritura cuestionada puede no haber sido escrita por el autor conocido”.

 

La importancia de la nota de suicidio en la investigación criminal. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “The Role of Suicide Notes in Death Investigation”, de Steven Koehler, que explica qué importancia tiene la nota de suicidio en la investigación sobre la muerte del sujeto.

La nota dejada por una víctima de suicidio es una pieza clave de evidencia forense en la investigación de una muerte súbita. Este artículo proporciona información general sobre las notas de suicidio a la vez que disipa algunos de los mitos.

Las notas de suicidio son una pieza única de información forense en la investigación de una muerte sospechosa. La nota puede arrojar mucha luz sobre las posibles razones del suicidio. Un suicidio se define como una muerte causada por el propio acto del individuo. Una nota de suicidio se puede definir como un mensaje dejado por alguien que luego intenta suicidarse o se suicida exitosamente. Pero, ¿qué formas toman las notas de suicidio?. Según informa el presente artículo, las notas pueden tomar varias formas. El tipo de nota más común que se encuentra es el escrito a mano, generalmente ubicado cerca de la víctima. Con la proliferación de ordenadores, se han localizado varias notas de suicidio buscando en los archivos de la computadora de la víctima una nota electrónica. En ocasiones, la víctima deja los mensajes finales de despedida en los contestadores de los familiares o amigos justo antes del acto. Con la creciente disponibilidad y la facilidad de uso de las cámaras de video, las futuras notas de suicidio pueden dejarse como un mensaje de video.

Las personas escriben notas de suicidio por una serie de razones que van desde la compasión hasta la venganza. Se pueden escribir notas de suicidio para aliviar el dolor de los demás al disipar la culpa. Por otro lado, pueden escribirse para aumentar el dolor de determinadas personas al crear culpa. Las notas de suicidio también pueden ser una forma de llamar la atención o la simpatía hacia la víctima. Las notas pueden escribirse por una razón específica, por ejemplo, para definir el motivo de las acciones de la víctima, proporcionar instrucciones familiares sobre la disposición de sus restos o, en raras ocasiones, las víctimas utilizan la nota como una confesión de un delito que cometieron o fueron acusados ​​de cometer. Por tanto, no hay una nota típica. Van desde unas pocas palabras hasta cientos de páginas. Sin embargo, el contenido de las notas está influenciado de alguna manera por la edad de la víctima. Las notas de suicidio dejadas por los jóvenes, por lo general hombres, por lo general giran en torno a problemas de relación como rupturas; entre los individuos de mediana edad la nota generalmente involucra asuntos financieros; y entre los ancianos, las notas generalmente giran en torno a problemas de salud.

Los autores del artículo realizaron una búsqueda de artículos médicos publicados que abordan específicamente las notas de suicidio, y esta búsqueda reveló muy pocos artículos. La información con respecto a la presencia de una nota de suicidio entre los suicidios completados generalmente está incrustada en estudios retrospectivos más grandes de suicidio en general. Algunos estudios informaron que se encontraron notas de suicidio en 10% a 37% de los suicidios, lo que nos hace entender que en la mayoría de los casos, los sujetos no dejan notas. Hay una serie de razones por las que las personas no dejan una nota. Pueden ser funcional o completamente analfabetos; puede ser que no tengan a nadie para dirigir la nota (generalmente se ve entre los ancianos); carecen de la energía física debido a enfermedad mental o medicación; su acto de suicidio fue impulsivo (por lo tanto, no había tiempo para dejar una nota); pueden esperar que la muerte sea considerada un accidente por motivos religiosos o para cobrar los beneficios del seguro.

Pero, en caso de dejarla, ¿Qué importancia tiene la nota de suicidio en una investigación sobre la muerte del sujeto?. Tradicionalmente, la ubicación de una nota de suicidio en la escena de la muerte juega un papel fundamental en la determinación de la forma de la muerte. El forense busca tres elementos clave dentro de la nota. Primero, una indicación de que el individuo se mataría a sí mismo; segundo, una razón para el suicidio; y tercero, mensajes para amar a los seres queridos. La nota sirve para ayudar al forense y a los familiares sobrevivientes a comprender el suicidio. Puede ofrecer una idea de la situación psicológica, física o financiera de la víctima en el momento del evento. La investigación forense también examina el intervalo de tiempo entre el momento en que la nota fue fechada (si fue fechada) y la fecha real del evento. Sin embargo, la falta de una nota de suicidio no debería ser una contraindicación para descartar la muerte por suicidio.

Las notas de suicidio son pensamientos privados de las víctimas antes de su muerte. Estas notas son usadas por investigadores forenses y psiquiátricos como parte de la investigación de la muerte y por miembros de la familia para su cierre. Las notas normalmente no se lanzan al dominio público. Por lo general, la oficina del médico forense / forense conserva una copia de la nota de suicidio y devuelve el original al pariente más cercano.

Se concluye por tanto que en la investigación forense de un posible suicidio se realiza un examen detallado del cuerpo, la escena, el mecanismo de la muerte, los eventos precipitantes y el estado psicológico y fisiológico del individuo, pero los investigadores de la muerte en la escena también deben comprender la importancia de realizar una búsqueda exhaustiva de una nota de suicidio (si bien la ubicación de una nota de suicidio no da automáticamente como resultado la determinación de que la muerte fue un suicidio, y del mismo modo, la ausencia de una nota no indica una muerte no suicida). La nota de suicidio es solo una pieza de evidencia que se compara con otras evidencias forenses y las circunstancias que rodearon la muerte. Los estudios futuros deberían examinar con qué precisión la información contenida en la nota refleja hechos reales o eventos en la vida de la persona.

Destacar por último la importancia de la función de los peritos calígrafos y expertos en documentoscopia en el análisis de las notas de suicidio, quienes entre otras cosas pueden comprobar la veracidad de las notas y determinadas características del sujeto a partir de su escritura. Se puede encontrar un ejemplo de ello en el artículo “Stacey Castor, la viuda negra” ( https://peritocaligrafo-documentoscopia.com/stacey-castor-la-viuda-negra/ ) escrito por Leticia Perinat, Directora Técnica del Máster en Pericia Caligráfica y Documentoscopia de Behavior & Law.

Método DATINK: Datación de tintas de hasta 5 años de antigüedad. Club Forenses

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “DATINK pilot study: An effective methodology for ballpoint pen ink dating in questioned documents”, de los autores I. San Román, L. Bartolomé, M.L. Alonso y R.M. Alonso, de la Universidad del País Vasco, y M. Ezcurra, de LEYAS (Investigaciones Forenses Documentales), de Pamplona que presentan un estudio piloto sobre la datación de tintas en documentos en un rango de tiempo de hasta 5 años.

La datación de documentos es un campo fundamental en la ciencia forense.  Establecer la edad aproximada de una tinta plasmada en un documento es, en multitud de ocasiones, una tarea compleja y no exenta de controversia en el campo de las ciencias forenses. Entre las múltiples aproximaciones teóricas que buscan alcanzar este fin, quizá una de las más prometedoras es el análisis de los disolventes en las tintas de los bolis ballpoint basado en la utilización de dos tipos de análisis químicos distintos: la cromatografía de gases y la espectrometría de masas. Estos métodos, en ocasiones, aportan respuestas ambiguas o de poca fiabilidad en determinados casos. Sin embargo, con la metodología de datación por tinta DATINK encontramos un método fiable, óptimo y menos invasivo que otras técnicas, para realizar esta función, a través del estudio de la desaparición de los solventes volátiles a partir de la entrada de la tinta que podemos encontrar en los documentos escritos con bolígrafos de tipo “ballpoint” (los bolígrafos son de tipo BIC).

Para desarrollar el proyecto y comprobar su eficacia, usaron bolígrafos BIC, una de las marcas más habituales y, por tanto, son también los más utilizados en los documentos que se someten a peritaje judicial. Se realizaron numerosos escritos, en diferentes fechas y con presiones de trazo diferentes. Durante el transcurso del tiempo, se analizó la evolución de los compuestos volátiles presentes en la escritura, centrándose especialmente en el disolvente denominado 2-phenoxyethanol (PE) que se encuentra en el 80% de las tintas de este tipo de bolígrafos. Al analizar la cinética de su desaparición, los autores del proyecto crearon un patrón que relaciona el estado de los compuestos de la tinta con el tiempo transcurrido. Esta técnica consiguió precisar la edad de la tinta en documentos escritos con una antigüedad de hasta 5 años, con un margen de error de solo el 21%.

Este método por tanto permite igualmente comparar la edad de dos muestras de tinta, siempre que las tintas comparadas se encuentren en el mismo papel, ya que los efectos del tipo de papel no pueden ignorarse.

No obstante, esta metodología representa un proyecto piloto que aun precisa de una investigación más profunda a la hora de evaluar los límites de aplicabilidad a distintas tintas y marcas de bolígrafos, con el objetivo de universalizar el método y reducir así sus posibles limitaciones.

Nota suicida y autopsia psicológica. Parte II. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, como comentábamos la semana pasada, les presentamos un resumen del artículo “Nota suicida y autopsia psicológica: Aspectos comportamentales asociados”, de los autores Mª Patricia Acinas, José I. Robles y M. Ángeles Peláez-Fernández, en un estudio del SEPADEM (Sociedad Española de Psicología Aplicada a Desastres, Urgencias y Emergencias), que analiza con detalle el suicidio y la autopsia psicológica. Por su extensión, lo partimos en dos secciones y hoy abordaremos la segunda parte, la autopsia psicológica.

La conducta suicida consumada es cada vez más prevalente, llegando a superar las muertes por accidente de tráfico. La autopsia psicológica ayuda a diferenciar una muerte suicida de otra muerte violenta (homicidio, simulación de suicidio cuando es un asesinato…) y facilita las gestiones médicas y el llegar a conclusiones más fiables con mayor eficiencia y efectividad. En la autopsia psicológica, la nota suicida es uno de los documentos que se emplean para clarificar la situación. El análisis de los elementos que rodean a la nota suicida (tipología, intencionalidad, etc.), los peritajes y análisis grafológicos, se convierten en piezas clave fundamentales de la autopsia psicológica para reconstruir y conocer el estado mental de la persona de manera previa al suicidio. Por ejemplo, una persona depresiva podría emplear frases o palabras casi inconexas, que emanen tristeza, un trazo lento, torpe, con poca presión sobre el papel, con psicomotricidad fina alterada, hipotonía en los dedos que hacen pinza para la escritura, etc.

La autopsia psicológica es un método de investigación retrospectivo e indirecto sobre las características de la personalidad que tuvo el individuo en vida para poder acercarse a las circunstancias de su muerte. La autopsia psicológica es una peritación, un instrumento procesal y, por este motivo, debe realizarse con las garantías que estipula la Ley Procesal, bien porque le interese a la Autoridad Judicial competente o a las partes interesadas en el procedimiento. Es un aspecto importante que es éticamente incompatible que realice este procedimiento el mismo profesional de la salud mental que haya atendido en consulta a esa persona.

Si se considera la posibilidad de suicidio, se buscarán entrevistas con familiares, pero debe actuarse con rigurosa delicadeza para que la familia no se sienta invadida ni cuestionada, tratando de no incurrir en una victimización secundaria (conductas y actitudes que culpabilizan a las víctimas). Se realizará también, previa autorización judicial, el estudio y análisis de efectos personales como diarios personales, cuadernos de notas, correspondencia, emails, mensajes en móviles… Por tanto, la autopsia psicológica puede facilitar el esclarecimiento en casos de muerte dudosa: Valorando los factores de riesgo, el estilo de vida, el estado mental en el momento de la muerte, las áreas de conflicto y motivacionales, el perfil de personalidad, señales de preaviso suicida; y en los casos de otras muertes violentas puede delimitar el círculo de sospechosos.

Hay varios modelos para sistematizar la tarea:

  • MAPI (Modelo de Autopsia Psicológica Integrado). Es el más usado en el área iberoamericana (México, Chile, Honduras, Costa Rica…). Se aplicó a víctimas de suicidio, homicidio y accidentes. Es muy estructurado y sistematizado con respuesta cerrada que disminuye los posibles sesgos y la subjetividad del entrevistado. Es uno de los más completos; abarca 59 categorías con numerosas subcategorías y va acompañado de instrucciones para los aplicadores y respuestas a las dudas que puedan surgir en el proceso, además de requisitos para seleccionar las fuentes de información que deben explorarse.
  • ARMY. Este modelo se aplicó dentro del ámbito militar para poder elaborar planes preventivos; clasifica los suicidios en tres grados:
    • Intención clara de suicidio.
    • Impulsivo, no premeditado.
    • Intención no suicida (casos de suicidio por negligencia como los acaecidos por juegos de riesgo, abuso de sustancias…).
  • NAVY. Modelo del Servicio de Investigación Criminal de la Marina estadounidense.
  • Modelo sistematizado que plantea cuatro pasos a seguir:
    • Examen cuidadoso de la escena de los hechos (fotos, grabaciones).
    • Estudio de documentos disponibles, declaración de testigos, reporte de autopsia médica y toxicología.
    • Documentos que informen de la vida de la víctima antes de la muerte (notas escolares, visitas al médico, centros de salud mental, información laboral).
    • Entrevista con personas relevantes.

La autopsia psicológica se inicia con la aparición del cadáver y los métodos policiales y forenses, pero continua luego con otros especialistas y métodos (como técnicas de Entrevista Cognitiva para personas especialmente afectadas y/o con problemas de memoria; y cuestionarios más cerrados para informadores de referencia). Algunos autores recomiendan entre uno y seis meses después de ocurrido el hecho, porque aún se conserva la nitidez del recuerdo y la información obtenida es confiable. El tiempo promedio de la entrevista será de dos horas aunque puede extenderse un poco más.

La elección de los informantes es crucial: en suicidios de adultos se escoge a cónyuges o parientes de primer grado, además de informantes secundarios, como amigos, compañeros de trabajo, compañeros de piso, médicos, dependientes de tiendas, bares o lugares frecuentados por la persona. Cuando el suicidio es cometido por un adolescente, la información se extrae de padres, hermanos, amigos… (Con la autorización de padres o tutores de los menores), profesores, que pudieron detectar signos de aviso en alguna circunstancia. En ancianos, se amplía el rango de informantes para poder averiguar presencia de enfermedad física subyacente, medicación, circunstancias socioeconómicas… por lo que se podría entrevistar a trabajadores sociales, farmacéuticos, vecinos.

La autopsia psicológica, considerada como método de trabajo ante muerte dudosa o posible suicidio, tiene como objetivos: Aumentar la exactitud de las certificaciones; ofrecer indicaciones que el investigador puede emplear para evaluar el propósito letal de personas vivas; y postvención o función terapéutica con los familiares.

La AP debe responder, por tanto, al menos a tres cuestiones distintas:

  • ¿Por qué lo hizo el individuo? (explicar las razones del acto o descubrir qué llevó a él, reconstruyendo las motivaciones del difunto).
  • ¿Cómo murió el individuo y cuándo, o sea, por qué en ese momento particular? (aclarar las razones sociopsicopatológicas por las que murió en ese momento).
  • ¿Cuál es el modo de muerte más probable? (cuando el modo de muerte es equívoco, establecer con cierta probabilidad lo que pudo ocurrir).
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