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¿Cómo distinguir la verdad en los testimonios infantiles? Club Ciencias Forenses.

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Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta semana les sugerimos un resumen del artículo “¿Está la verdad en sus palabras? Distinguiendo la declaraciones veraces y engañosas de los niños”, de los autores Shanna Mary Williams y Victoria Talwar de la Universidad McGill (Canadá), R. C. L. Lindsay y Nicholas Bala de la Universidad de Queen (Canadá) y Kang Lee de la Universidad de Toronto (Canadá), que trata sobre el testimonio de los niños.

En las últimas décadas, se ha incrementado el número de niños que deben testificar en los tribunales, lo que ha llevado a un mayor interés en investigar la fiabilidad y la credibilidad de los testigos infantiles. Puesto que los niños pueden ser entrenados para contar historias falsas, es necesario analizar métodos fiables para que los adultos puedan distinguir con precisión entre las declaraciones veraces y engañosas de los niños. El objetivo del presente estudio es analizar la eficacia de un software, el Buscador Lingüístico y Contador de Palabras, en inglés Linguistic Inquiry Word Count (LIWC), para distinguir entre las narraciones inventadas y veraces de los niños. Además, el análisis computarizado de testimonios de niños se comparó con el análisis computarizado de testimonios de adultos. Los niños empiezan a contar mentiras alrededor de los 3 años de edad. Sin embargo, con el fin de tener éxito y para evitar la detección, los niños deben aprender a controlar su comportamiento expresivo no verbal. Incluso los niños en edad preescolar son capaces de controlar su comportamiento no verbal para parecer sinceros, y esta capacidad mejora con la edad. Además de controlar la conducta expresiva no verbal, el buen mentiroso debe asimismo controlar sus manifestaciones verbales con el fin de evitar inconsistencias en sus falsas declaraciones. Se ha demostrado que la habilidad de los niños para mantener sus mentiras y evitar la detección se incrementa con la edad. A medida que los niños crecen, su habilidad para elaborar mentiras y mantener la coherencia en sus declaraciones falsas aumenta. Cuando testifican en un juicio, los niños suelen tener que proporcionar muchos detalles acerca de los hechos. Por lo tanto, en términos de relevancia forense, es más importante investigar las habilidades del niño para elaborar narraciones libres verídicas e inventadas sobre los hechos.

Puesto que en general los adultos son incapaces de reconocer las técnicas de engaño de los niños, se han desarrollado métodos más sistemáticos de análisis del engaño, como el Reality Monitoring (RM) o el Análisis de Contenido Basado en Criterios (CBCA). El Análisis de Contenido Basado en Criterios examina las declaraciones en base a 19 criterios (por ejemplo: estructura lógica y correcciones espontáneas) y la presencia de cada criterio en una declaración aumenta la probabilidad de que sea veraz. Este procedimiento logra calificar correctamente relatos veraces en un 65%-90% de las veces. El Reality Monitoring (RM) también se ha desarrollado en un intento de calificar correctamente verdades y mentiras, con algunos estudios que demuestran ser más eficaz que el CBCA. El RM se basa en el principio de que las declaraciones veraces contienen más información sensorial, contextual, y temporal, mientras que los relatos falsos contienen más referencias a mecanismos cognitivos. Mediante el uso de esta técnica, se puede calificar correctamente la veracidad de las declaraciones en un 64%-85%. A pesar de que estos dos métodos han sido utilizados con éxito para detectar relatos veraces, inducidos y falsos, existen algunas limitaciones para el uso de estas técnicas con niños pequeños. En general, tanto el RM como el CBCA se pueden utilizar para discriminar declaraciones veraces y falsas cuando son largas. Sin embargo, ambos métodos requieren instrucción. Para solucionar esto, los investigadores han logrado desarrollar un software para analizar la veracidad de las declaraciones de adultos. Uno de ellos es el Buscador Lingüístico y Contador de Palabras (LIWC). Este programa detecta los patrones semánticos del lenguaje mediante el análisis de texto y el cálculo de la frecuencia de las palabras empleadas en relación al recuento total.

El programa LIWC permite analizar el contenido de una declaración en base a una narración escrita. El LIWC analiza las palabras de un relato y las compara con más de 2.000 palabras de un diccionario almacenado. Gracias a este diccionario, se ha descubierto que las declaraciones falsas se caracterizan por contener menos pronombres en primera persona del singular (yo, mi, mio), menos pronombres en tercera persona (él, ella, ellos), más palabras negativas (odio, ira, enemigo), menos palabras excluyentes (pero, excepto, sin), y más verbos de movimiento (caminar, moverse, ir). Se ha planteado que este patrón lingüístico disminuye la carga cognitiva, permitiendo al mentiroso mantener la consistencia y alejarse de la mentira. El engaño requiere más carga cognitiva y mayores habilidades de procesamiento que decir la verdad. Dadas las diferencias de desarrollo en el comportamiento engañoso de los niños y sus habilidades cognitivas y lingüísticas con los adultos, no está claro si los marcadores lingüísticos del LIWC discriminarán los relatos veraces e inventados de los niños. El estudio analizó narraciones veraces e inventadas tanto de niños (4 a 7 años) como de adultos (18 a 25 años) mediante el LIWC para detectar las diferencias en los patrones lingüísticos de los relatos. Se examinaron relatos más extensos de niños obtenidos de testimonios en simulacros de juicio. Niños y adultos testificaron sobre los detalles de un hecho realmente experimentado o un evento que nunca habían vivido realmente. Junto con el análisis de veracidad proporcionado por el LIWC, se examinaron asimismo las habilidades “intuitivas” de adultos no expertos en la detección de relatos verdaderos e inventados de niños y adultos. A continuación, se compararon las opiniones proporcionadas por los adultos no expertos con las tasas de engaño obtenidos a través del análisis del LIWC.

Los hallazgos del estudio revelan diferencias lingüísticas significativas entre los relatos veraces y falsos, así como entre los diferentes grupos de edad dentro de la muestra. En cuanto a las diferencias entre las declaraciones veraces e inventadas, en su conjunto los resultados son consistentes con investigaciones previas, lo que sugiere que con la edad la habilidad de los niños para mantener sus mentiras mejora. Lo que en general sugiere que los marcadores verbales de engaño de los niños pueden ser resultado de sus intentos por disminuir la carga cognitiva y el efecto de la edad (la elaboración de relatos inventados mejora con la edad). Además, en comparación con los adultos, los niños pueden utilizar estrategias diferentes cuando elaboran las declaraciones inventadas y estas pueden cambiar durante el desarrollo. Los resultados avalan igualmente el uso del programa LIWC en la generación de marcadores lingüísticos para determinar la veracidad de las declaraciones de los niños. El uso del LIWC puede ser un método de evaluación más eficaz que otros métodos de análisis (por ejemplo: el RM) ya que este permite un examen más rápido de las declaraciones y una mayor objetividad. El LIWC puede ser una técnica viable alternativa para calificar las declaraciones veraces e inventadas. No obstante, existen algunas limitaciones en este estudio. En primer lugar, el desarrollo del lenguaje en los niños no se evaluó adecuadamente. En futuros estudios se debería proporcionar un análisis de las habilidades verbales de los niños como una posible covariable. Una cuestión particularmente importante será determinar la edad en la que los efectos del patrón observado en los niños cambia al de los adultos. Para apoyar aún más este hallazgo, debería llevarse a cabo un estudio complementario con una muestra de mayor tamaño. Las futuras investigaciones deberían asimismo comparar y medir directamente la precisión del método LIWC con otros enfoques analizados en este trabajo (CBCA y RM). La habilidad para detectar eficazmente las declaraciones engañosas de los niños tiene posibles implicaciones para los profesionales del sistema judicial (policías, abogados, trabajadores sociales, y jueces). A medida que los niños son, cada vez más, llamados a declarar en juicio, es importante determinar los métodos eficaces para analizar sus declaraciones. Este estudio es el primero que ofrece un análisis de los relatos de los niños empleando este software. El LIWC discrimina eficazmente las declaraciones veraces e inventadas de los niños. No obstante, una investigación y replicación adicional serían necesarias para valorar su utilidad en otras situaciones y edades. El estudio proporciona un punto de partida para el desarrollo de softwares de análisis lingüístico que pueden ser utilizados para determinar la veracidad de las declaraciones de niños.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses

Traducción y edición: Leticia Moreno

3 Comentarios

  1. Muy interesante, sería bueno contar con el sistema informático, además de entrenamiento para poder emplearlo, gracias por la información!!!

  2. ELSA GLADYS SILVA

    19 junio, 2015 at 6:47 am

    Los niños no suelen fantasear sobre lo que no han experimentado, cuando un niño describe en forma detallada y vivida una actividad sexual, no es posible atruirla a su imaginación. Ellos si inventan hitorias pero ya cuando toman esperiencias de algún tipo sexual los niños son muy precisos.
    Yo como abuela tengo hoy una nieta que fue abusada sexualmente por su padre y yo lo denuncie por que es mi obligación como mujer,madre, abuela y ciudadana que soy, el papa niega y me denuncia que yo como abuela la manipule, la induje, y me puso una medida de protección en mi contra, yo cuide a mi nieta desde que nacio y por esa medida hace seis meses no me la dejan ver, mi nieta tiene cuatro años y señala únicamente y exclusivamente a su papa, la familia del papa dieron falsos testimonios para favorecer a su hijo, y una comisaria resuelve con una sentencia de diez puntos todos en mi contra incluyendo una orden de tratamiento psico-terapeutico. A mis 67 años la justicia separa a una nieta de su abuela. No sé como actuar en este caso. Escucho consejos, gracias.

    • Estimada Elsa,
      Los administradores de este blog no somos quien para darte ningún consejo al respecto de tu situación, entre otras cosas porque no conocemos los detalles concretos. Lamentamos profundamente la situación por la que estás pasando y te enviamos todo nuestro apoyo para que consigas que se haga justicia. Sí nos gustaría recomendarte que visites el blog http://antoniomanzanero.blogspot.com.es/ o http://www.psicologiadeltestimonio.com/ Se trata del blog de uno de los investigadores españoles de mayor prestigio en testimonio infantil. Está trabajando en varios proyectos en España, Latinoamérica y en otras zonas relacionados con el testimonio de abuso sexual infantil. Estoy seguro que el contenido del blog te será de mucha ayuda y además desde allí podrás contactar con él para pedirle consejo.
      Recibe un fuerte abrazo de todo el equipo del Club de las Ciencias Forenses.

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¿Cómo distinguir la verdad en los testimonios infantiles? …

por Rafael Lopez Perez Tiempo de lectura: 6 min