Amigos del Club de Ciencias Forenses, esta semana presentamos el artículo “The enhanced cognitive interview: could individual differences in visuo-spatial working memory explain differences in recalling an event?” de Nori R., Palmiero M., Bocchi A. y Piccardi L. (2018), en el cual se plantea la posibilidad de que las habilidades de memoria visoespacial marquen la diferencia entre sujetos a la hora de recordar correctamente un evento.

Las declaraciones de víctimas y testigos son cruciales tanto en las investigaciones policiales como en el veredicto de un jurado. No obstante, lo que estas personas declaran rara vez se corresponde completamente a lo que recuerdan. Muchas veces los testimonios son incompletos e imprecisos. Por esta razón, diseñar herramientas que mejoren o aseguren la precisión en el recuerdo de eventos vividos en calidad de víctima o testigo es, sin duda, algo muy necesario.

Una de las herramientas más útiles en esta labor es la Entrevista Cognitiva (EC) y su versión mejorada (ECM). Ambas versiones contienen 4 técnicas/fases: reinstauración del contexto, contarlo todo, cambio de perspectiva y cambio de orden. La ECM incluye una quinta fase, mental imagery, que añade componentes sociales encaminados a la facilitación comunicativa. Enfatizar en preguntas abiertas, transferir el control de la entrevista al entrevistado, no interrumpirle y guiar en la imaginación son las directices que se deben seguir en esta fase.

La ECM mejora el recuerdo de los eventos vividos en un 45%, tanto en calidad como en cantidad. No obstante, sigue habiendo inconsistencias en cuanto a resultados sobre su eficacia. Los autores plantean que una razón para ello es que las diferencias individuales se dejaron en el olvido. En los estudios con ECM se observa una alta variabilidad en cuanto al recuerdo preciso. Esta variabilidad indica que existen variables internas (ligadas a los entrevistados) que afectan a la eficacia de la ECM.

Una variable relevante que podría afectar la habilidad de recordar de forma precisa y detallada un evento sería la memoria de trabajo visoespacial (MTVE). Manejar información en la MTVE supone extraer de la memoria a largo plazo recuerdos vividos y recrearlos o ensayar con ellos mentalmente en forma de imágenes que incluyen elementos visuales y espaciales. Las diferencias interindividuales relevantes aquí se refieren a las habilidades de manejar la información visoespacial recordada tanto en términos de calidad (detalle, precisión) como de cantidad (amplitud de la memoria, cantidad de información recreada a la vez, etc.).

Un buen desempeño a nivel de MTVE es necesario casi en todas las fases de la ECM. Por ejemplo, en el cambio de perspectiva se pide al entrevistado que visualice las escenas vividas desde la perspectiva de otra persona u objeto, situados en otra posición que él.

La hipótesis principal de este estudio es que una mayor capacidad de MTVE lleva a un mayor número de detalles recordados correctamente. También se espera que se de tal relación sin que aumente por ello el número de errores o confabulaciones que podrían aparecer al extraer información de la memoria a largo plazo. Por lo tanto, se plantea que las diferencias individuales en la capacidad de MTVE explicarían algunas diferencias individuales en la actuación a lo largo de una ECM.

Para la medición de MTVE se utiliza la prueba Corsi blocking-test, que implica copiar secuencias de movimiento de un experimentador en el orden cronológico e inverso. El experimentador toca unos cubos de madera fijados a una tabla, empezando por dos movimientos y aumentando el número gradualmente. El desempeño en el orden cronológico mide la amplitud de la memoria de trabajo visoespacial a corto plazo sin manipulación mental alguna. En cambio, en el orden inverso se mide también la capacidad de manipular mentalmente la información visoespacial.

Se espera que los sujetos con más capacidades de MTVE cronológica recuerden más información correcta en las fases mental imagery y contarlo todo, debido a que en estas no se necesita de la manipulación mental de información visoespacial. En cambio, se espera que los sujetos mejores en MTVE inversa tengan mejor rendimiento en las fases cambio de orden y cambio de perspectiva, fases en las que sí se requiere la manipulación visoespacial.

En el estudio participaron 99 sujetos que, aparte de llevar a cabo la prueba Corsi, vieron un video de un robo, de 1 minuto y 5 segundos de duración. El material del video es lo que deben recordar para la entrevista. A las 24 horas de esta fase del estudio, cada sujeto fue entrevistado por el mismo investigador que aplicó la prueba Corsi. Este fue entrenado previamente en técnicas de ECM. Otros dos investigadores codificaron y puntuaron cada pieza de información de cada entrevista, siguiendo una plantilla, de manera que en la información recordada por los sujetos podía haber errores, aciertos o confabulaciones.

En base a las puntuaciones obtenidas en la prueba Corsi, se clasifica a los sujetos en 6 grupos en función del span de MTVE: medio, alto y bajo, para la prueba en orden cronológico e inverso. Los resultados principales son varios. Por un lado, se observa que los sujetos con altas puntuaciones en MTVE cronológica ofrecieron a lo largo de toda la entrevista más detalles correctos del evento que cualquiera de los otros dos grupos (medio y bajo cronológico). Este resultado indica que los sujetos con mejor MTVE recuerdan más y mejor y probablemente se debe a un mayor uso de señales contextuales para recordar. Mantienen las mismas señales contextuales como guías de recuerdo tanto a la hora de codificar información (ver el video, vivir un evento) como a la hora de recuperarla de la memoria.

También se observa que los individuos con bajas puntuaciones en la MTVE inversa producen más confabulaciones en la fase cambio de orden de la ECM. Recordar un evento depende de varios factores, como conocimiento, expectativas y esquemas/guiones mentales  de los eventos, y es un proceso de reconstrucción. Las personas tienden a recordar detalles que son más consistentes con los guiones que han creado en la codificación y/o con sus esquemas mentales. Asimismo, suelen omitir aquellos que no lo son. Cuando se requiere contar un evento en orden inverso al cronológico, como ocurre en la fase cambio de orden de la ECM, los guiones de los eventos que estructuran el recuerdo se pueden romper. De ahí que los sujetos sean incapaces de distinguir qué detalles son originales del evento y cuales no tienen nada que ver.

En cuanto a las demás fases, no se observan diferencias significativas. Se destaca como conclusión la utilidad de tener en cuenta las diferencias individuales, tanto en el caso de la MTVE como de otras variables que podrían incidir en la eficacia de la ECM.  Las diferencias en MTVE también explicarían las mayores ventajas de algunas técnicas de la ECM por encima de otras. Y, no menos importante, conocer estas diferencias mejoraría las técnicas de entrevista, con gran impacto en resultados legales y jurídicos.

Si quieres conocer más sobre  la técnica de la Entrevista Cognitiva Mejorada y otras relacionadas para hacer las mejores entrevistas no te pierdas nuestro Experto Universitario en Investigación Criminológica,  con becas especiales para los lectores del Club Forenses.