El Estado Islámico Emergente. Club Ciencias Forenses.

El Estado Islámico Emergente. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les sugerimos un resumen del artículo “El Estado Islámico emergente: el terror, la territorialidad y el programa de transformación social”, del autor Yosef Jabaree del Instituto Tecnológico de Israel (Israel), sobre los efectos del surgimiento del Estado Islámico en el medio oriente.

Recientemente, el mundo ha sido testigo de la aparición de un nuevo fenómeno geopolítico: la declaración de los Estados islámicos por organizaciones islámicas específicas. Este fenómeno tiene el potencial de transformar radicalmente la configuración geopolítica del Medio Oriente y de tener efectos de largo alcance a nivel global. El más destacado, sin embargo, ha sido sin duda la declaración en junio de 2014 de la organización del “Estado Islámico” como un “Califato” que cubre grandes áreas de Siria e Irak. Originalmente establecido en 2006, el Estado Islámico goza de gran popularidad entre un gran número de musulmanes en Europa, Oriente Medio y otros países musulmanes. El Estado Islámico ha sido la más poderosa organización de este tipo que ha surgido hasta el momento, y sus éxitos territoriales y su absoluta brutalidad han atraído la atención internacional. El objetivo de este artículo es examinar los aspectos territoriales del Estado Islámico y discernir lo que lo hace único y excepcional en comparación con las muchas otras organizaciones políticas islámicas que han surgido en los últimos años. Este artículo se basa en la premisa de que la territorialidad genera espacios socioespaciales, políticos y “poblados de ideologías”, y lejos de ser “meros contenedores físicos”. Con el fin de facilitar una mejor comprensión de la territorialidad, se distinguen aquí dos grandes dimensiones: concepciones de territorialidad y tácticas de territorialidad. La concepción de territorialidad se refiere a la manera en que los Estados y todas las demás entidades políticas conciben la territorialidad. Tales representaciones de territorialidad son siempre abstractas y conceptuales e incorporan la ideología y el conocimiento, que se proyecta sobre la realidad social y el territorio con el fin de transformarlos. La segunda es la dimensión táctica, que son las tácticas utilizadas para alcanzar la territorialidad concebida. Refleja principalmente la subordinación de los recursos para fines políticos, con el objetivo de dar forma, producir, reproducir y controlar los territorios específicos. En este artículo, se sostiene que el Estado Islámico plantea un desafío tanto para las dimensiones conceptuales y tácticas del territorio actual como para la territorialidad de los estados modernos. Sin embargo, aunque su concepción de territorialidad puede ser ampliamente compartida por otras organizaciones políticas islámicas, su singularidad radica en sus tácticas y estrategias. De hecho, son las brutales tácticas del Estado Islámico lo que no aceptan muchos musulmanes de todo el mundo, no su concepción política, que goza de un considerable apoyo.

El análisis de la territorialidad del Estado Islámico se puede dividir en los siguientes tres principales temas: La Ummah imaginada y el retorno del califato. El Estado Islámico invoca una imaginación utópica específica de la resurrección de la ummah musulmana (nación) y el Califato (imperio islámico). Rechaza el estado-nación moderno y los estados creados durante el período colonial y en su lugar pide un retorno del Califato de la ummah islámica, que trasciende el nacionalismo y la raza. En este contexto, miles de musulmanes “yihadistas” de todo el mundo se han unido para participar en el establecimiento de un nuevo “Estado Islámico” con un programa social, territorial y político. El Estado Islámico rechaza el nacionalismo y el tribalismo en favor de la ummah utópica del islam. Rechaza firmemente el nacionalismo árabe. Los períodos coloniales y post-coloniales que siguieron el Califato se perciben por los pueblos árabes y musulmanes como una era de destrucción y humillación. Por esta razón, muchas organizaciones islámicas, desde los inicios de la época colonial a principios del siglo XX, han planteado el renacimiento de esta “imaginada ummah de los musulmanes”, el retorno del califato y el gobierno islámico basado en la sharia como principales objetivos geopolíticos de su programa político. El estado seguiría la ley de la sharia islámica, que abarca todos los asuntos de los individuos y la sociedad en general, de la administración del gobierno, los derechos y deberes de los ciudadanos, el sistema judicial, las leyes de la guerra y de la paz y las relaciones internacionales. En este sentido, el Estado Islámico reformula y recuerda estos objetivos. No los crea. Desterritorialización y reterritorialización del patrimonio geopolítico colonial. El Estado Islámico considera las fronteras que fueron establecidas por las potencias occidentales a principios del siglo XX en el Medio Oriente y África “fronteras imaginarias” que deben ser “destruidas” y desmanteladas. El Estado Islámico ha logrado ocupar grandes extensiones de Irak y Siria. Transformación social y prácticas cotidianas. Para lograr la transformación social que busca, el Estado Islámico utiliza un lenguaje y una terminología específicos y se esfuerza por afectar profundamente a la vida cotidiana de las personas en el territorio que controla. La idea fundamental de sus prácticas de gobierno hasta ahora ha sido la de instituir costumbres cotidianas basadas en la ley islámica (La Sharia) según la interpretación del Estado Islámico. Desde la perspectiva del Estado Islámico, abarcan todos los aspectos de la vida social, cultural, espiritual y económica, desde el nacimiento hasta la muerte. La Sharia es un plan de vida completo y un orden social generalizado en el que nada es superfluo y nada falta. El análisis del enfoque táctico y estratégico de territorialidad del Estado islámico se puede dividir en los siguientes dos temas: La conquista de los estados fallidos. Una estrategia territorial fundamental del Estado Islámico ha sido la conquista de Estados fallidos en la región. Al igual que Al-Qaeda, el Estado Islámico se ha aprovechado de las condiciones ruinosas estatales y de gobierno en Irak para establecer el control sobre gran parte del país. Jihad y violencia brutal. El Estado Islámico promueve el uso de una violencia excesiva y actos de terror contra las personas y las comunidades en el nombre de la Yihad y la institución de un gobierno islámico. La violencia excesiva y el terror que el Estado Islámico ha estado imponiendo en las zonas bajo su control se ha cobrado la vida de miles de personas, y la gran mayoría de sus víctimas han sido musulmanes. Esta estrategia de horrorizar a individuos y comunidades y aterrorizarlos con decapitaciones y asesinatos en masa es exclusiva del Estado islámico. Muchas organizaciones islámicas han querido transformar políticamente regímenes políticos, pero nunca han llegado a aterrorizar a la gente de esta manera.

Este artículo sostiene que la concepción de territorialidad del Estado Islámico no es excepcional cuando se compara con otras organizaciones políticas islámicas. De hecho, es compartida por los muchos otros partidos políticos islámicos y organizaciones establecidas desde las primeras décadas del siglo XX. Desde el surgimiento de estas organizaciones, las concepciones del califato (el estado), la sharia (la ley), y la ummah (la nación del Islam) han dominado la literatura política islámica. En efecto, son “conceptos orgánicos” compartidos y profundamente adoptados por la mayoría de las organizaciones políticas islámicas modernas. El retorno del califato implica la desterritorialización y el desmantelamiento de los límites actuales (coloniales) y la re-territorialización de las tierras en poder de todos los países musulmanes y más allá. Según el Estado Islámico y otras organizaciones políticas islámicas, se cree que la Sharia engloba la totalidad de los asuntos humanos. En este sentido, la excepcionalidad del Estado islámico no se deriva de su concepción general, sino más bien de sus tácticas de brutalidad y violencia excesiva, que han sido hasta ahora ejercidas principalmente contra los musulmanes. Asimismo, es excepcional en su estrategia de beneficiarse de los estados fallidos y llenar su vacío con una seguridad y administración eficaces. En principio, el Estado Islámico plantea un desafío para el territorio y la territorialidad de los estados modernos, tanto en la concepción como en la táctica. En su concepción de territorialidad, rechaza las fronteras. No limita sus actividades a las fronteras específicas o incluso a las generales, sino más bien aspira a seguir ampliando el califato islámico hasta abarcar el mundo entero. Por otra parte, rechaza igualmente la existencia de “otros” con diferentes actitudes y creencias religiosas. Con el tiempo, la territorialidad del Estado Islámico busca la transformación global del territorio y la sociedad. Con el fin de cumplir su misión, aterroriza a la gente y lleva a cabo actos de violencia extrema. Igual de preocupante son las consecuencias que tienen los objetivos y tácticas brutales del Estado Islámico para el pueblo de Irak y Siria y para la estabilidad de la región como la posible trascendencia para los países con minorías musulmanas significativas en otras partes del mundo.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses

Traducción y edición: Leticia Moreno