, El perfil del incendiario forestal español. Club de las Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “Perfil del incendiario forestal español: aplicación del perfilamiento criminal inductivo”, de los autores Andrés Sotoca y José Luís González, de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil (España), y Santiago Fernández, Dominique Kessel, Olga Montesinos y Miguel Ángel Ruíz, de la Universidad Autónoma de Madrid, sobre el desarrollo del perfil de los incendiarios españoles a través de la técnica conocida como perfilamiento inductivo.

La técnica del perfilado criminal consiste en la inferencia de características identificativas (conductuales, criminológicas, socio-demográficas y de personalidad) de un delincuente a través del análisis de las evidencias obtenidas en la escena del delito que ha cometido. Lejos de la concepción ficticia extendida por los largometrajes cinematográficos y series de televisión, se han tratado de desarrollar procedimientos rigurosos y científicos que sean verdaderamente útiles en las investigaciones criminales reales. En el nuevo marco teórico actual, se propone abordar los análisis a través de la creación de tipologías (perfilamiento inductivo), de modo que estudiando las características de numerosos hechos criminales esclarecidos y de las personas que los hayan perpetrado se pueda ver si existen tipos de personas que cometen con más probabilidad determinados tipos de hechos.

Es precisamente a través de estos presupuestos bajo los que esta investigación se plantea utilizar la técnica estadística de escalamiento multidimensional para poder analizar y generar tipologías (o perfiles) del comportamiento de incendiarios en España. Para ello, se seleccionó una muestra compuesta por 138 incendios cometidos durante el año 2011, en los que se pudo identificar al autor (304 individuos), completando un cuestionario social sobre el mismo para la investigación.

En primer lugar, se analizaron las variables relacionadas con el acto para comprobar si era posible establecer empíricamente distintos tipos de incendio. Así, los distintos perfiles de incendio fueron clasificados según su punto de inicio, el uso de la zona afectada y el tipo de superficie cercana al punto de inicio del incendio, siendo en total 5 tipos distinto: agrícola, ganadero, forestal, forestal en camino/carretera y agrícola/cinegético.

En segundo lugar se analizaron las variables de las personas para ver qué características de los autores se asociaban con frecuencia a cada uno de los tipos de incendios. Para ello, se cruzaron los datos característicos de cada tipología de incendio con los datos de los individuos que los provocaban, aprovechando además (y dado que existían distintas investigaciones previas) para utilizar la muestra de la presente investigación como medio para validar los datos. Finalmente, se obtuvieron  las siguientes tipologías:

  1. Agrícola: suelen producirse por imprudencias punibles, cometidas durante la mañana. El fuego suele iniciarse en un camino o área cercana al área agrícola, que es la que termina ardiendo. El autor que suele dedicarse al sector agrícola permanece en el lugar de los hechos, normalmente está jubilado y suele tener más de 60 años. En caso de estar trabajando suele dedicarse al cultivo, aunque en ocasiones puede trabajar como hostelero o comerciante. Sus ingresos son inferiores a 600 euros mensuales. No hay historial llamativo en la infancia ni antecedentes. Probablemente vive con su pareja y tiene muchos amigos. Normalmente no ha recibido tratamiento psicológico (aunque puede tener otros problemas de salud). Suele ser el propietario de los terrenos, o los conoce de manera cercana. Suele asumir la responsabilidad del fuego pero no del incendio, dado que no tenía voluntad real de provocarlo.
  2. Ganadera: suele producirse por imprudencias punibles, aunque no debe descartarse la venganza. Suele iniciarse en matorrales o zonas urbanas, afectando a la zona de uso ganadero o interfase forestal-urbana. El sujeto acude en turismo, siendo posible encontrar vestigios de esto. Suele ser joven (menos de 34 años), y suele estar empleado en la industria. Normalmente vive en una ciudad y no tiene relación con los propietarios. Puede tener antecedentes penales.
  3. Forestal: no suele haber una motivación aparente, siendo frecuentes los trastornos. Suelen prender más de un foco, y el punto de inicio suele ser un camino cerca de la masa forestal que terminará ardiendo. No se suelen encontrar vestigios. Suelen ser autores jóvenes (menos de 34 años), con trabajos esporádicos y en ocasiones relacionados con el sector forestal. El trabajo no es cualificado y suelen faltar al mismo regularmente, siendo su rendimiento muy bajo. Suelen ser analfabetos, con suspensos frecuentes si han estado escolarizados. Su infancia y crianza han sido difíciles, con problemas en la familia, en la que podría haber habido algún trauma. Suelen vivir con los padres en el momento del incendio, teniendo pocos amigos. El siniestro puede cometerlo bajo el efecto de sustancias (principalmente alcohol). Su trabajo suele estar en un radio máximo de 10 km del incendio. No suele conocer al propietario y ante la detención suele mostrarse asustado y nervioso. Finalmente asumirá la responsabilidad. Suele prender el fuego con mechero, y no habría que descartar que provocase incendios en serie.
  4. Forestal desde pista: suele no tener motivo aparente, o ser fruto de un trastorno. El incendio se suele iniciar de noche cerca de una pista o en el interior de una masa vegetal próxima a una masa forestal. La edad del autor suele estar comprendida entre los 46 y los 60 años, siendo soltero y desempleado (o con trabajos en los que no se adapte bien). Puede dedicarse a la pesca. Suele tener estudios primarios, aunque los acabase con dificultad. Su crianza fue normal, y suele vivir con sus padres en un pueblo. Suele tener pocos amigos, disfrutando la soledad. No suele haber recibido tratamiento psicológico. El incendio suele producirse en la misma localidad de su domicilio y/o lugar de trabajo. Puede conocer al propietario del terreno, y tener antecedentes penales. El método de ignición puede ser un artefacto casero.
  5. Agrícola/cinegético. La motivación suele ser obtener algún beneficio. Suele llevarse a cabo en verano y en días laborables. Suele prender un solo foco, no permaneciendo el autor mucho tiempo en la escena. El fuego se inicia muchas veces en casas cercanas a dehesas, matorrales o pastizales, dedicados al aprovechamiento agrícola o cinegético. La edad del autor suele comprenderse entre los 34 y los 46 años, siendo desempleado o trabajando en la construcción. Puede ser analfabeto o tener mal rendimiento académico. Suele vivir con personas que no son ni su pareja ni su familia. Puede abusar de sustancias. Suele conocer al propietario de los terrenos. Suele adoptar una postura arrogante, sin asumir la responsabilidad, durante el arresto. Se desplaza a pie hasta el lugar del incendio. Puede no tener antecedentes pero sí haber cometido diversos incendios en serie.