Espiando a la Mafia. Club Ciencias Forenses.

Espiando a la Mafia. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta semana les ofrecemos un resumen del artículo “Espiando a la Mafia: la diversificación funcional de las actividades de la mafia a través de de los territorios” del autor Paolo Campana de la Universidad de Oxford (UK), que trata sobre el mundo de la Mafia y sus actividades delictivas.

Este artículo se centra en un subtipo de grupo criminal organizado, las “Mafias”, definidas como empresas económicas ilegales implicadas en la producción, promoción y venta de protección privada. Varios estudios han establecido que un pequeño número de organizaciones criminales activas en todo el mundo comparten esta específica función de proporcionar formas de gestión ilegal: la mafia siciliana, la Cosa Nostra estadounidense, la ‘Ndrangheta calabresa, la Yakuza japonesa, las Tríadas de Hong Kong y la Mafia rusa. En general, los grupos criminales organizados, y entre ellos las Mafias, se han convertido en una especie de organización fluida y flexible que puede fácilmente migrar, reubicar sus negocios y aprovechar las oportunidades en todo el mundo. La Mafia y los grupos criminales organizados tienden a estar muy localizados y afianzados en su territorio de origen. Los problemas de la Mafia para la reubicación o expansión de sus negocios son el alto costo del control y la dificultad para forjarse una reputación que cause efecto y para recopilar información fiable en el nuevo emplazamiento.

El objetivo de este trabajo es analizar cómo las organizaciones mafiosas operan en un entorno globalizado. En base a un único conjunto de datos obtenidos a través de conversaciones telefónicas intervenidas por la policía italiana, el artículo reconstruye de forma empírica las actividades de un grupo de la Camorra Napolitana definido como realmente transnacional. El trabajo expresa una crítica del concepto de delincuencia organizada transnacional, y proporciona un conjunto de nuevas distinciones analíticas que pueden captar mejor la forma en que los grupos mafiosos deciden operar fuera de sus territorios de origen. Para ello se tomó como ejemplo el clan La Torre, un grupo de la Camorra con sede en Mondragone, Nápoles. El clan ha estado activo desde la década de 1970. Con los años, algunos de sus miembros dejaron Mondragone y se trasladaron al extranjero. Según la policía italiana, a principios de 1980 el hijo del fundador se trasladó a Aberdeen (Escocia). A diferencia de la Mafia Siciliana y la ‘Ndrangheta calabresa, ya no se llevan a cabo rituales de iniciación entre los clanes de la Camorra; además, los grupos de la Camorra parecen adoptar normas más flexibles sobre el reclutamiento y abandono de los miembros que, por ejemplo, la Cosa Nostra Siciliana. El clan La Torre no es una excepción en este sentido, ya que no hay reglas específicas de admisión o rituales. A pesar de que el reclutamiento parece estar muy localizado: el 96% de los miembros nacieron en Campania, algunos de los miembros viven y hacen negocios fuera de Italia (Reino Unido y Países Bajos). Por tanto, se puede decir que el clan es “transnacional”. Por otra parte, la obtención de beneficios es sin duda el principal objetivo del clan, pero hay una serie de actividades que no generan ningún beneficio directamente, pero sin embargo son cruciales para la supervivencia del grupo (resolución de conflictos entre los miembros, control de las conductas de los miembros y adquisición de bienes necesarios). La actividad económica en sentido estricto, es decir, la que directamente genera ganancias, representa casi la mitad de las relaciones. Entre las actividades estrictamente económicas, el negocio de la protección sigue siendo el más importante, representa más de 6 de cada 10 relaciones “económicas”. Definitivamente, el clan La Torre puede ser clasificado como “transnacional”: tiene filiales en Escocia y Países Bajos, y algunos de sus miembros han estado viviendo y operando en el extranjero por un período bastante largo de tiempo. ¿Cómo surgió la expansión hacia nuevos territorios y por qué? En Escocia, el clan creó empresas legales en el sector de la alimentación y la hostelería, en la construcción y en el sector inmobiliario. En Aberdeen el clan blanqueaba parte de su dinero y obtuvo algún beneficio. Amsterdam emerge como el eje de la economía ilegal (tráfico de drogas, venta de dinero falsificado). Los de La Torre no ampliaron o desplazaron su negocio principal fuera de su territorio de origen, más bien buscaron nuevas oportunidades de inversión en el extranjero, tanto en el mercado legal como en el ilegal. No obstante, a pesar de su carácter “transnacional”, el clan sigue siendo muy dependiente de Mondragone.

Mondragone y las filiales difieren no sólo en el tipo de tarea realizada sino también en los mecanismos que sustentan las operaciones del grupo. La violencia es un elemento constitutivo de las organizaciones mafiosas, y la habilidad de recurrir a ella asegura su supervivencia. Una efectiva reputación por ser violento puede reducir la necesidad de utilizar realmente la violencia, pero no la elimina por completo. Este es el caso de los La Torre: el grupo recurre a la violencia real y a las amenazas, aunque en un número relativamente pequeño de casos. El recurso a la violencia cambia según la tarea y la zona. Los grupos criminales organizados comparten un rasgo distintivo: tratan constantemente de monopolizar los mercados en los que operan. Las Mafias, como grupo criminal organizado, aspiran a ser el único proveedor de protección en una zona determinada. Este es el caso del clan La Torre. Sin embargo, pueden expandirse fuera de su territorio de origen sin reproducir el mismo modelo. Los miembros del clan reciben asimismo un salario mensual. Estos salarios se pagan por los servicios prestados únicamente en el negocio de la protección. Se aplica otro conjunto de reglas completamente diferente a las actividades económicas que no sean las de protección. La participación en estas otras iniciativas parece ser de forma voluntaria. Las actuaciones relacionadas con la compra de un cargamento importante de drogas ofrecen una clara imagen del mecanismo en el que se basan las actividades económicas distintas a las de protección. A diferencia del negocio de la protección, centralmente remunerado y cuya recaudación va para los fondos comunes, las otras actividades económicas siguen reglas diferentes y pueden por lo tanto entenderse como “inversiones”. Cuando se llevan a cabo en el mercado ilegal, tienden a ser inversiones a corto plazo, a diferencia de las inversiones en los mercados legales, que pueden tener un plazo mayor. Por otra parte, el tipo de mercado y la forma en que el grupo opera en ese mercado parecen tener un impacto en la estructura interna del grupo. El negocio de la protección, llevada a cabo de manera monopolística, requiere un alto nivel de centralización. El mismo grupo puede flexibilizar su estructura cuando se trata de negociar con otras mercancías: negociar en un mercado determinado a diferencia de controlarlo requiere una estructura mucho menos jerárquica.

Así pues, se ha demostrado que los grupos de la Camorra están implicados en el negocio de la protección ilegal, y pueden ser incluidos en ese subconjunto específico de grupos criminales organizados denominados Mafias. Actúan de modo monopolístico en el territorio de origen, donde no se tolera competencia alguna en el negocio de la protección. En el artículo se ha demostrado que el negocio de la protección sigue siendo un negocio difícil de desplazar o ampliar. El clan La Torre no sólo no ha expandido su negocio principal, sino que sigue en gran medida dependiendo de su territorio de origen. No se ha podido confirmar la idea de que los grupos criminales pueden globalizarse debido al trabajo tentador o a los mercados de materia prima; por el contrario, el reclutamiento de los miembros todavía está muy localizado. No existen evidencias de alianzas internacionales con otros grupos criminales, sino más bien acuerdos puntuales en determinadas iniciativas. Los grupos mafiosos pueden cambiar su modus operandi a través de los territorios. Mientras que en Aberdeen o Amsterdam actúa como cualquier otro actor, el clan La Torre no tolera la competencia en su territorio de origen. Las actividades relacionadas con el negocio de la protección se gestionan de forma centralizada, controlada y remunerada, en contraste con la participación en otras iniciativas económicas, que se llevan a cabo de manera personal y voluntaria. El hecho de reconocer la diversificación funcional de las actividades de la Mafia a través de los territorios tiene implicaciones políticas relevantes. Por ejemplo, la reinversión de los ingresos criminales puede llevarse a cabo en zonas alejadas del lugar donde se cometieron los hechos delictivos y, lo más importante, los grupos criminales pueden actuar como cualquier otro sujeto legitimado al operar en esas filiales “totalmente legales” en apariencia. Por otra parte, ya que los grupos de la Mafia pueden diversificar sus actividades a través de los territorios, las fuerzas de la ley y los políticos deberían elaborar una respuesta diversificada a aplicar junto con la “tradicional” intervención policial. Tomar medidas contra las filiales dedicadas a las inversiones tanto en la economía legal como en la ilegal normalmente puede causar pérdidas, pero es poco probable que ponga en peligro la supervivencia de un grupo de la mafia. Estos hallazgos también hablan de una cuestión teórica más amplia, a saber el poder analítico del concepto de delincuencia organizada transnacional en la explicación de la forma en que los grupos mafiosos operan en un mundo globalizado. Así pues, el clan La Torre maneja actividades criminales verdaderamente transnacionales, pero no son la principal actividad del grupo. Además, el clan nunca ha expandido sus actividades de protección fuera de su territorio de origen.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses

Traducción y edición: Leticia Moreno