Generando Perfil ADN utilizando Teléfono Móvil - Club Ciencias Forenses

Estimados suscriptores y seguidores del Club de Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “Generando un perfil de ADN humano desde el móvil para la investigación forense”, de los autores Khalid Mahmud Lodhi y Sabrina Davis, de la universidad de Fayetteville, Robert Grier, de la universidad de Atlanta, Stefanie Philips, del centro de educación del condado de Moore, y Mohammad Atif Lodhi, de la universidad de Campbell, sobre la utilidad de la extracción de restos de ADN del teléfono móvil para el uso forense.

El aumento exponencial del uso del teléfono móvil (tanto de su consumo como de su compra) ha sido una constante durante las últimas décadas. No es de extrañar, por tanto, que este aumento se haya visto relacionado con el uso del teléfono móvil durante eventos criminales. La investigación forense se ha centrado, durante estos últimos años, en analizar la información contenida en los propios teléfonos móviles (mensajes de texto, datos encriptados, imágenes y grabaciones guardadas, llamadas enviadas y recibidas, etc). Esto genera una suerte de “huella digital” que permite a los investigadores identificar, seguir y obtener información del usuario del teléfono. Sin embargo, pese a toda esta información, todavía no se puede conseguir un rastro exacto de los últimos usuarios que han utilizado el teléfono. ¿Cuántas personas lo han utilizado? ¿Ha sido su dueño habitual? ¿Ha sido robado?

Precisamente, el aumento de la sensibilidad de las técnicas de detección del ADN son las que van a permitir que ir un paso más allá: con una minúscula cantidad de restos del individuo, se puede generar cada vez con mayor facilidad un perfil genético, y por ende, hallar el perfil de los usuarios del teléfono (lo cual, a su vez, será contrastado con otras pruebas del delito). Esta investigación, por tanto, trata de demostrar si se puede obtener la suficiente cantidad de ADN de un teléfono móvil para ser capaces de elaborar un perfil genético que utilizar como prueba. El método utilizado para contrastar esta hipótesis fue la extracción de saliva de ciertos individuos, y la posterior recogida de todo resto genético que pudiera haber en el móvil (precisamente, restos líquidos de saliva). Una vez hecho esto, pasó a contrastarse la cantidad y la calidad de la información obtenida durante la recogida.

Los resultados mostraban, tal y como planteaban los investigadores, que se podía extraer mucha más información genética de la saliva en las bocas de los individuos que de la superficie de los teléfonos móviles. La diferencia respecto a la cantidad extraída de hombres y mujeres no fue estadísticamente significativa. A la hora de comparar la calidad de la información genética obtenida, se encontró que el 33% de las extracciones encontraban coincidencias (más o menos parciales) entre la saliva del individuo y los restos orgánicos de los teléfonos móviles. En el resto de muestras muchas veces se encontraba información genética mezclada (encontrándose muchas veces restos de cromosoma Y en teléfonos de mujeres), indicando que el teléfono móvil muchas veces era utilizado por otro individuo.

Por tanto, este estudio muestra diversas conclusiones a tener en cuenta. En primer lugar, que puede resultar útil la extracción de rastros biológicos del teléfono móvil en una investigación forense. En segundo lugar, que muchas veces se puede encontrar en un teléfono móvil información genética de diversos individuos que utilizan el teléfono (lo cual debe ser separado mediante los análisis pertinentes). Y en tercer lugar, que la información obtenida muchas veces es suficiente para elaborar un perfil genético completo, lo cual da fuerzas al argumento de que esta técnica de extracción de ADN puede ser útil en el campo de la investigación criminal.