Mujeres delincuentes sexuales y feminidades paria

Mujeres delincuentes sexuales y feminidades paria. Club Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, esta semana les presentamos un resumen del artículo “Mujeres delincuentes sexuales y feminidades paria: Reescribiendo los guiones sexuales ” de los autores Sharon Hayes y Bethney Baker de la Universidad de Tecnología de Queensland (Australia) en el que se aborda el tema del género en la delincuencia.

Este artículo explora cómo los medios informan acerca de los delincuentes sexuales, en particular, de las mujeres delincuentes sexuales. La investigación hasta la fecha indica que es difícil determinar la frecuencia del abuso sexual infantil debido a la falta de datos, y esto necesariamente tiene un impacto en lo que se sabe sobre el género de los delincuentes sexuales. Sin embargo, sí existen “estadísticas oficiales” y generalmente indican que la mayoría de los agresores son hombres y la mayoría de las víctimas son mujeres. Así pues, la mayor parte de la investigación sobre delincuencia sexual tiende a centrarse en los hombres como agresores y en las mujeres como víctimas. La investigación reciente, sin embargo, muestra un aumento tanto de mujeres delincuentes sexuales condenadas como de víctimas de género masculino menores de 16 años. La investigación actual propone un perfil de agresora sexual: edad comprendida entre los veinte y los treinta y tantos años, poca formación, mayor nivel de subempleo y bajo nivel socioeconómico. La literatura psicológica indica que las delincuentes sexuales son más propensas a los problemas de salud mental, incluyendo trastornos de personalidad, abuso de sustancias, depresión, “escasas habilidades de enfrentamiento”, así como a las experiencias de victimización graves. Sin embargo, mientras que las estadísticas oficiales indican que las mujeres cometen menos delitos sexuales, lo que se especula en los medios de comunicación y entre los profesionales del campo sugiere que el número de mujeres delincuentes está aumentando. Estas mismas estadísticas inspiran la teoría y la práctica actuales, y por lo tanto se sigue desconociendo el impacto de las agresiones sexuales a niños cometidas por mujeres. Este artículo examina qué piensa la gente acerca de las mujeres agresoras sexuales y si se percibe su culpabilidad de la misma manera que la de los delincuentes de género masculino. Explora asimismo las diferencias en las percepciones entre los que agreden a niños y los que abusan de adolescentes. En términos de percepción de peligrosidad, las mujeres que agreden a niños menores de 11 años son tratadas de forma semejante a los delincuentes de género masculino tanto por los medios de comunicación como por los tribunales pero no parecen ser consideradas tan peligrosas como los hombres. Las mujeres que abusan de niños mayores suelen lograr condenas más leves que sus homólogos masculinos y pueden o no ser requeridas para firmar un registro de delincuentes sexuales.

El marco teórico de este estudio se extrae de las teorías del género y de los patrones sexuales. En particular, se analiza el concepto de “feminidades paria” de Schippers como herramienta explicativa para desentrañar la construcción social de las mujeres agresoras. Calificar a las mujeres como pasivas, inocentes, y sexualmente sumisas ha “ayudado tanto en la falta de reconocimiento como en la denuncia de la agresión sexual por parte de la mujer”. Tal negación, junto con el refuerzo de los patrones sexuales tradicionales, se extiende asimismo a las instituciones tales como la ley penal y el sistema judicial, los medios de comunicación y las propias víctimas. Los patrones sexuales institucionalizados a menudo retratan a las mujeres como víctimas y a los hombres como agresores. Este artículo tiene como objetivo explorar los discursos anteriores analizando las noticias acerca de delincuentes sexuales de género femenino. El análisis se llevó a cabo con informes de medios recogidos de los principales medios de información, tanto en Australia como en el Reino Unido. El proyecto pretende examinar los discursos públicos acerca de las mujeres agresoras para identificar posibles temáticas, así como cualquier similitud y/o diferencia entre los dos países. Los artículos se recabaron de medios de información digitales. La codificación inicial divide los informes en dos grupos: víctimas prepúberes (11 años o menos) y víctimas adolescentes (12-16 años). Los artículos se analizan como discursos con el fin de identificar patrones de referencia al perjuicio explícitos e implícitos, subjetividad, y género; conceptos teóricos fundamentales que conforman la investigación. En este trabajo, se retoma el análisis desde la perspectiva de las feminidades paria.

El análisis de los informes de medios revela que, especialmente en el caso de las víctimas prepúberes, la mayoría de las mujeres delincuentes actuaron con o estaban compinchadas con un hombre delincuente y fueron identificadas como”cómplices”. Las insinuaciones sobre la vulnerabilidad y la manipulación por el “cabecilla” sugieren que estos comportamientos de las mujeres pueden ser justificados de alguna forma o al menos ser más coherentes. Sin embargo, al mismo tiempo, son tachadas de “horribles” y “malvadas” y sus actos como de “máxima traición femenina”, y los comentarios del público son del tipo: “una madre no haría eso”. Estas delincuentes son despreciadas y calumniadas incluso más que sus compinches hombres. En total, treinta de los artículos eran representativos del constructo de “paria” de mujeres agresoras, mostrando un lenguaje explícito sobre la temática. Se identificaron seis subtemáticas: (1) demonización (creación de una “paria tóxica”); (2) sensacionalismo y excitación (artículos de prensa sobre delitos sexuales se apoyan con frecuencia en la sexualidad y las relaciones de género.); (3) reducción al mínimo y mitigación (mujeres “cómplices” de delincuentes sexuales de género masculino, designadas como parias, son asimismo identificadas a menudo como víctimas y por lo tanto no plenamente responsables de sus actos.); (4) medicalización y psicologización (justificación del comportamiento por enfermedades o trastornos mentales.); (5) idealización de las mujeres agresoras (recurrir al apego romántico sirve para mitigar el comportamiento de la presunta agresora); y (6) mujeres como cuidadoras (estos roles tradicionales refuerzan el patrón sexual de la “mujer” como un ser pasivo, sumiso, inocente, cuidador, y proporcionan un contrapunto a sus horribles actos). Mientras que la primera trata claramente a las mujeres agresoras como parias, en las siguientes temáticas, se ve cómo los medios las representan de una manera que trata de retirarlas de la hegemonía del género, declarándolas dañadas y vulnerables, lo que proporciona una explicación o incluso una excusa para su condición de paria.

A pesar de que este estudio posee una serie de limitaciones, hace una contribución única a la comprensión de la percepción de los medios de comunicación acerca de los delincuentes sexuales. Por otra parte, ha sido muy útil para poner de relieve en que medida se trata a las mujeres agresoras en los medios de comunicación, en particular la forma en que refuerzan los patrones sexuales tradicionales y emplean las feminidades paria. El análisis de las temáticas emergentes de los treinta artículos de la muestra revela que, en general, los medios de comunicación refuerzan la hegemonía de género y emplean y favorecen las feminidades paria, aunque en diferentes grados. El tema de la “paria tóxica” demuestra claramente cómo mujeres que se apartan de la conducta tradicional de género y de los patrones sexuales reflejan y pueden ser calificadas en términos de Schippers como ‘”feminidades paria”. Mientras que los roles de “esposa”, “madre”, “cuidadora”, “ama de casa”, “hermana”, y “maestra” evocan el rol tradicional y normativo de la mujer, los términos “lesbiana pervertida”, “depredadora”, y “pedófila” sugieren una paria tóxica. Ambos conjuntos de descriptores, producen un grado de tensión que mantiene al lector enganchado y vivo el polémico debate sobre las agresiones sexuales cometidas por mujeres.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses

Traducción y edición: Leticia Moreno