Realidad virtual e investigación criminológica. Club de las Ciencias Forenses.

Realidad virtual e investigación criminológica. Club de las Ciencias Forenses.

Estimados suscriptores y seguidores del Club de las Ciencias Forenses, en esta ocasión les proponemos un resumen del artículo “El uso de realidad virtual en la investigación criminológica” de los autores Jean-Louis van Gelder del Instituto para el Estudio del Crimen y Seguridad Pública de los Países Bajos, Marco Otte de la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos) y Eva C. Luciano de la Universidad de Bern (Suiza) que trata sobre la aplicación de tecnología de realidad virtual en el campo de la criminología.

La tecnología de realidad virtual (RV) está siendo cada vez más empleada por los científicos sociales. Dados los recientes desarrollos que han mejorado considerablemente el realismo, la reducción de costes, y las incrementes posibilidades de aplicación, la RV va camino de convertirse en una consolidada herramienta de investigación de las ciencias sociales. El término realidad virtual (RV) es empleado generalmente para referirse a una representación tridimensional de la realidad, artificial o generada por ordenador, que es experimentada a través de las sensaciones y es interactiva, es decir, en la cual las acciones del usuario determinan el curso de la interacción. Un entorno virtual (EV) es un espacio digital en el que los movimientos del usuario son registrados y su ambiente es representado. Algunos estudios científicos, tales como los famosos experimentos de Milgram y Zimbardo, demuestran que la tecnología de RV es capaz de provocar reacciones sociales y psicológicas en los participantes similares a las del mundo real. Y por otra parte, evidencian que los EV adaptan los entornos para el estudio de fenómenos sociales difíciles de analizar experimentalmente en el mundo real.

En la psicología experimental, los investigadores se enfrentan habitualmente a la disyuntiva de mantener el control del experimentador, y así maximizar la validez interna, o alcanzar un alto grado de validez ecológica. La tecnología RV, al provocar procesos cognitivos y afectivos, puede aumentar sustancialmente el realismo y reducir la variabilidad en los resultados. En el campo de la criminología, que suele ser menos “experimental” que el de la psicología social, se emplea el método de guiones escritos. Ciertamente, el uso de RV o EV puede mejorar y modernizar este tipo de investigaciones. Los guiones escritos tienen pocas probabilidades de generar respuestas fisiológicas con la misma intensidad que la RV. Es más, en el caso de la RV el ritmo de la respuesta fisiológica puede estar vinculado a sucesos específicos que ocurren en el EV, mientras que con un guion escrito es imposible. Es decir, en lugar de pedir a los participantes que se imaginen en una situación dada, la RV permite al investigador “sumergirlos” realmente en esa situación. Lo cual probablemente suscita reacciones más genuinas y validas. Además, la RV puede usarse en combinación con un número ilimitado de medidas objetivas y fisiológicas, como la cercanía entre los participantes o los estímulos del entorno, movimientos oculares, miradas, ritmo cardíaco, conductancia de la piel, actividad cerebral, etc. La RV también puede servir como herramienta para probar teorías o para el estudio de fenómenos que son difíciles de analizar en el mundo real por cuestiones prácticas. Según la hipótesis de Van Gelder et al. (2013), transmitir a los delincuentes una mayor sensación de vivencia de su futuro debería motivarles para actuar de una forma más orientada a este y consecuentemente reducir su tendencia a delinquir. Para probarlo, usaron RV de inmersión para que los participantes conocieran su futuro. Su estudio demostró que esa vivencia del futuro predice la delincuencia y puede ser experimentalmente manipulada. Los efectos de esa manipulación pueden trasladarse al mundo real.

Debido a que los delitos tienden a ser una actividad encubierta, rara vez puede observarse el delito in fraganti, menos aún permite un estudio sistemático de forma empírica. En consecuencia, el conocimiento del actual proceso de infracción se apoya en gran parte en la evidencia indirecta, lo cual pone limitaciones obvias al entendimiento del suceso delictivo. En algunos casos el uso de la RV puede ser una solución a esos problemas ya que permite el estudio del suceso delictivo según se presenta. En un trabajo reciente, Park et al. (2012) usaron un EV para analizar el impacto de la toma de decisiones en entornos de alto riesgo con el objetivo de demostrar el valor de esta tecnología para la teoría criminológica y la prevención del delito. En otro estudio de Park et al. (2012), Toet y Van Schaik (2012), exploraron la validez ecológica de un EV analizando si las reacciones en el caso de un vecindario real, pacífico o bien con señales de disturbios, serían similares a las de un equivalente virtual. Concluyeron que parece que las personas se concentran más en los detalles en un entorno virtual que en uno real.

Sin embargo, existen muchas limitaciones relacionadas con la RV y su tecnología. Para crear un EV efectivo en el que se está presente, el usuario necesita dejar de lado la conciencia y conocimiento de que los estímulos no son reales. Esto se denomina suspensión de la incredulidad. Por eso la RV debería ser diseñada de manera que el riesgo de alteración de la suspensión de incredulidad sea minimizado. En cuanto a la tecnología utilizada, muchos aparatos de RV siguen siendo bastante engorrosos, difíciles de usar e incómodos de transportar. Por otro lado, la calidad de los estímulos virtuales puede afectar negativamente a la experiencia de presencia en el EV. Esto igualmente puede ser la causa principal del llamado cibermal; un malestar físico debido a las discrepancias entre las expectativas internas del usuario y el feedback real de la VR (por ejemplo: un retardo entre el movimiento de cabeza del usuario y el feedback visual de la RV). Del mismo modo, el contenido del EV puede causar una ruptura de la suspensión de incredulidad. Por último, una experiencia previa del usuario con videojuegos modernos o entornos virtuales puede tener un papel en la aceptación de EV y su eficacia. Hoy en día instalar un sistema de RV de alta calidad es bastante sencillo y no requiere un presupuesto muy amplio. Además, la posibilidad de reutilización es una clara ventaja de los actuales sistemas de RV. El software aplicado debe posibilitar la creación del EV y reproducir los resultados del ordenador en el monitor. El manejo del sistema debería ser relativamente fácil de aprender, debería ser compatible con muchos formatos de entrada y debería usar un lenguaje de programación sencillo. En cuanto al hardware, aunque la mayoría de los ordenadores modernos son capaces de ejecutar EV recopilados, para crear un EV es necesario un PC de alto rendimiento. El usuario puede interaccionar con el EV a través del teclado y del ratón o de un controlador de juegos. Para una mejor inmersión en la realidad virtual se puede usar un sistema de seguimiento y un casco de realidad virtual.

Los estudios mencionados demuestran que la manipulación de las distintas características de un EV pueden tener un impacto significativo en el usuario, tanto psicológica como fisiológicamente, lo que hace que los EV sean muy adecuados para la investigación con el fin de alcanzar un mejor entendimiento de la conducta criminal. A fin de cuentas, se puede decir que la RV tiene un tremendo potencial para la investigación criminal y actualmente puede ser aplicada tanto por los que no dominan mucho la tecnología como por los que no tienen grandes habilidades en programación. Tal y como se ha argumentado en el artículo, la RV no solo aporta más posibilidades para mejorar los métodos existentes de compilación de datos, tales como los guiones escritos, proporciona asimismo la oportunidad de estudiar un fenómeno que por razones prácticas, financieras o éticas sería imposible de estudiar de otra forma. El sistema judicial criminal puede incorporar esta tecnología, junto con los métodos convencionales, con el fin de avanzar en el campo de la investigación, la formación y la rehabilitación.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club de Ciencias Forenses

Traducción y edición: Leticia Moreno